Reparto de criostatos
El grupo de Física de Semiconductores, del que formo parte en el Cavendish, cuenta con cinco criostatos de disolución. Cada dos semanas nos reunimos todos los usuarios, estudiantes, postdocs y personal docente, para discutir el funcionamiento de los criostatos y sugerir mejoras en su manejo.
Yo he estado durante las últimas semanas poniendo a punto los dos criostatos más nuevos y, por tanto, tengo una parte bastante activa en dichas reuniones. Un pequeño reto personal que tengo es conseguir al menos una carcajada general durante mis discursos. En un grupo de investigación a menudo depende uno de la gracia de los demás, y hacer las reuniones más amenas suele ganar puntos. Hay que ir con cuidado, también, no se trata de hacerse el listillo o el gracioso de manera gratuita. Hay que soltar una frase que sorprenda, aquí y allá. Decir algo que, a pesar de ser cierto, nadie espere.
El caso es que en la última reunión se decidió que cada criostato sería responsabilidad directa de un postdoc. Los criostatos están bautizados y algunos de ellos, con el paso de los años, han pasado a ser "propiedad" de varios postdocs. Por ejemplo, Fridge 1 es propiedad de Figo, mi compañero de oficina y, probablemente, la mejor persona que puede uno encontrarse en el grupo. Fridge 2 era de Frank hasta que Frank se fue a Alemania hace poco menos de un mes. Fridge 2, por lo tanto, está huérfano. Fridge 3 es de alguien, creo, pero no tengo ni la más zorra idea de quién es. Los dos criostatos nuevos, MX1 y MX2, son de diferentes personas, según quién opine. Así que, cuando el asunto surgió en la reunión del pasado miércoles, empezaron a volar nombres por todas partes y la gente no se ponía de acuerdo. Yo, callado, asistía al espectáculo. Tras cierta discusión, El Cuerpo dijo que MX1 había sido suyo desde el principio y que MX2 era de Mesías. No sé qué coño pinta Mesías ocupándose de un criostato, nunca lo he visto ni siquiera enfriar uno. Pero el tipo tiene status. Como buen japonés que es, ha acogido a seis estudiantes, seis, bajo sus alas protectoras y aún le queda tiempo para asistir a alguna reunión y ocuparse de una esposa y una hija. Pero por el criostato se acerca poco, el miserable. Cuando El Cuerpo dijo que MX2 era de Mesías yo no pude seguir callado y me pregunté en voz alta que qué demonios había estado haciendo yo enfriando MX2 durante la última semana. Y, de postre, yo también había enfriado MX1 dos semanas atrás. Y esto último lo dije mirándole la esclerótica a El Cuerpo, que no dijo esta boca es mía. Aún así, sigue estando muy buena, lo cortés no quita lo valiente. El Cuerpo sugirió que yo me ocupara de Fridge 2 en sustitución de Frank.
La cosa quedó en que se discutirá todo esto de nuevo en la próxima reunión. Eso es lo bonito de esas reuniones, hablamos durante hora y media para finalizar diciendo que en dos semanas daremos finiquito a todas estas diatribas. Y a las dos semanas, lo mismo. A mí me parece estupendo, me lo paso en grande en las reuniones y si empiezo a aburrirme siempre tengo a El Cuerpo cerca para relajarme los ojos. Cuando se nos cruzan las miradas yo se la mantengo hasta que aparta los ojos. A veces le cuesta hasta cinco o seis segundos, tiene aguante, la jodida.
El mismo día de la reunión, más tarde, se me acercó Thomas. Thomas no es postdoc, ni catedrático, más bien algo a mitad de camino. Tiene carga docente y oficina propia. Y el proyecto del que soy responsable está débilmente asociado a él también. Thomas tiene una extraña y exagerada simpatía por mí. Diga yo lo que diga, siempre está de mi parte, lo que no es necesariamente bueno. Por ejemplo, en la última reunión sobre investigación decidí probar a los presentes y solté una frase que cualquier estudiante de carrera debería saber que no es cierta. Algo sutil relacionado con el potencial químico y el nivel de Fermi. Lo hice a propósito, claro. Thomas estuvo inmediatamente de acuerdo con mi declaración. Figo también (sorprendente, porque Figo sabe mucho. Mucho. De verdad). La única que no quedó convencida fue El Cuerpo. Está buena y tiene materia gris, la muy... Bueno, a lo que vamos. Thomas me dijo tras la reunión de los criostatos que el quería que MX2 fuera mío y exclusivamente mío. En parte porque he puesto mucho esfuerzo en ese criostato y en parte porque mi experimento no puede realizarse en ningún otro, debido a que ése es el único sitio donde pueden realizarse medidas a altas frecuencias (los demás criostatos no cuentan con cables coaxiales). A mí me pareció muy lógico eso, y así se lo hice notar, pero añadí que lo último que quería yo, recién llegado, es suscitar una atmósfera tensa y malas relaciones dentro del grupo. Thomas me tranquilizó diciendo que él se ocupará de eso y que a nadie debería importarle.
Sea como sea, es bueno tener a Thomas de mi parte. Tiene más poder que cualquier postdoc. Apadrinar el MX2 me encantaría. Tras todo el sudor que me ha hecho soltar ese condenado aparato durante los últimos dos meses, le he terminado cogiendo cariño.
Una vez que se aclare la situación con los criostatos sólo me quedará desnudar a El Cuerpo sin que sospeche nada hasta que sea demasiado tarde, conseguir mi backflip y encontrar la manera de limpiar mi piso, que se ha convertido en una leonera desde que estoy soltero. Entonces mi vida será perfecta.
Yo he estado durante las últimas semanas poniendo a punto los dos criostatos más nuevos y, por tanto, tengo una parte bastante activa en dichas reuniones. Un pequeño reto personal que tengo es conseguir al menos una carcajada general durante mis discursos. En un grupo de investigación a menudo depende uno de la gracia de los demás, y hacer las reuniones más amenas suele ganar puntos. Hay que ir con cuidado, también, no se trata de hacerse el listillo o el gracioso de manera gratuita. Hay que soltar una frase que sorprenda, aquí y allá. Decir algo que, a pesar de ser cierto, nadie espere.
El caso es que en la última reunión se decidió que cada criostato sería responsabilidad directa de un postdoc. Los criostatos están bautizados y algunos de ellos, con el paso de los años, han pasado a ser "propiedad" de varios postdocs. Por ejemplo, Fridge 1 es propiedad de Figo, mi compañero de oficina y, probablemente, la mejor persona que puede uno encontrarse en el grupo. Fridge 2 era de Frank hasta que Frank se fue a Alemania hace poco menos de un mes. Fridge 2, por lo tanto, está huérfano. Fridge 3 es de alguien, creo, pero no tengo ni la más zorra idea de quién es. Los dos criostatos nuevos, MX1 y MX2, son de diferentes personas, según quién opine. Así que, cuando el asunto surgió en la reunión del pasado miércoles, empezaron a volar nombres por todas partes y la gente no se ponía de acuerdo. Yo, callado, asistía al espectáculo. Tras cierta discusión, El Cuerpo dijo que MX1 había sido suyo desde el principio y que MX2 era de Mesías. No sé qué coño pinta Mesías ocupándose de un criostato, nunca lo he visto ni siquiera enfriar uno. Pero el tipo tiene status. Como buen japonés que es, ha acogido a seis estudiantes, seis, bajo sus alas protectoras y aún le queda tiempo para asistir a alguna reunión y ocuparse de una esposa y una hija. Pero por el criostato se acerca poco, el miserable. Cuando El Cuerpo dijo que MX2 era de Mesías yo no pude seguir callado y me pregunté en voz alta que qué demonios había estado haciendo yo enfriando MX2 durante la última semana. Y, de postre, yo también había enfriado MX1 dos semanas atrás. Y esto último lo dije mirándole la esclerótica a El Cuerpo, que no dijo esta boca es mía. Aún así, sigue estando muy buena, lo cortés no quita lo valiente. El Cuerpo sugirió que yo me ocupara de Fridge 2 en sustitución de Frank.
La cosa quedó en que se discutirá todo esto de nuevo en la próxima reunión. Eso es lo bonito de esas reuniones, hablamos durante hora y media para finalizar diciendo que en dos semanas daremos finiquito a todas estas diatribas. Y a las dos semanas, lo mismo. A mí me parece estupendo, me lo paso en grande en las reuniones y si empiezo a aburrirme siempre tengo a El Cuerpo cerca para relajarme los ojos. Cuando se nos cruzan las miradas yo se la mantengo hasta que aparta los ojos. A veces le cuesta hasta cinco o seis segundos, tiene aguante, la jodida.
El mismo día de la reunión, más tarde, se me acercó Thomas. Thomas no es postdoc, ni catedrático, más bien algo a mitad de camino. Tiene carga docente y oficina propia. Y el proyecto del que soy responsable está débilmente asociado a él también. Thomas tiene una extraña y exagerada simpatía por mí. Diga yo lo que diga, siempre está de mi parte, lo que no es necesariamente bueno. Por ejemplo, en la última reunión sobre investigación decidí probar a los presentes y solté una frase que cualquier estudiante de carrera debería saber que no es cierta. Algo sutil relacionado con el potencial químico y el nivel de Fermi. Lo hice a propósito, claro. Thomas estuvo inmediatamente de acuerdo con mi declaración. Figo también (sorprendente, porque Figo sabe mucho. Mucho. De verdad). La única que no quedó convencida fue El Cuerpo. Está buena y tiene materia gris, la muy... Bueno, a lo que vamos. Thomas me dijo tras la reunión de los criostatos que el quería que MX2 fuera mío y exclusivamente mío. En parte porque he puesto mucho esfuerzo en ese criostato y en parte porque mi experimento no puede realizarse en ningún otro, debido a que ése es el único sitio donde pueden realizarse medidas a altas frecuencias (los demás criostatos no cuentan con cables coaxiales). A mí me pareció muy lógico eso, y así se lo hice notar, pero añadí que lo último que quería yo, recién llegado, es suscitar una atmósfera tensa y malas relaciones dentro del grupo. Thomas me tranquilizó diciendo que él se ocupará de eso y que a nadie debería importarle.
Sea como sea, es bueno tener a Thomas de mi parte. Tiene más poder que cualquier postdoc. Apadrinar el MX2 me encantaría. Tras todo el sudor que me ha hecho soltar ese condenado aparato durante los últimos dos meses, le he terminado cogiendo cariño.
Una vez que se aclare la situación con los criostatos sólo me quedará desnudar a El Cuerpo sin que sospeche nada hasta que sea demasiado tarde, conseguir mi backflip y encontrar la manera de limpiar mi piso, que se ha convertido en una leonera desde que estoy soltero. Entonces mi vida será perfecta.
Comentario:
En realidad las cucharas son de tamaño normal. Es ella y el resto de las cosas en la foto que son muy pequeñitas. En serio. Cuando se sienta en un bordillo, le cuelgan los pies.
Bueno, todo esto sigue sin contestar a tu pregunta. Qué come... Pues la verdad es que poca cosa. Pero sería divertido cambiarle el menú un poquito. Y en ello estoy. Iré informando de mis progresos (or lack of thereof).
Bueno, todo esto sigue sin contestar a tu pregunta. Qué come... Pues la verdad es que poca cosa. Pero sería divertido cambiarle el menú un poquito. Y en ello estoy. Iré informando de mis progresos (or lack of thereof).
Comentario:
Me pregunto qué comerá con esos pedazo de cucharones... Cuando lo descubras no dudes en revelar el misterio.
Comentario:
¿Y qué tienen las españolas de especial? ¿Zetas en el apellido?
Comentario:
No está mal... pero como las españolas...(cada vez lo tengo más claro).





