Seminario y perfiles de futuro
Tanto hablar del seminario, tanto hablar del seminario... Pues os voy a contar qué tal fue el seminario. De puta pena. Y no por el conferenciante, no me corto al sacar la cara por mí mismo. No. Es que acudieron diez, tal vez doce personas. De las que al menos cuatro ya sabían de qué iba el asunto y estaban allí por educación.
No hay nada más triste que el sonido del aplauso de diez personas. Es como un intento de cante jondo, pero sin ritmo; una palmada en la espalda que se queda en empujón torpe; una voz de ánimo que carraspea y se atraganta.
Los comentarios del escaso público fueron muy positivos, sí. Me quedo con eso. Y creo que tal vez uno o dos se acostaran ese día sabiendo una cosa más. Me daría por satisfecho en ese caso. Ahora bien, la charla importante es la del próximo jueves. Es el puesto de trabajo que siempre he soñado, una meta de las que el corazón te hace "crack" cuando las consigues. Sí, el jueves será seguramente uno de los días más importantes de mi vida si todo sale bien. Y un día como otro cualquiera si todo sale mal. Y escribiendo esto recuerdo la patada en el culo que me dieron en la Universidad de Zaragoza cuando solicité una beca de doctorado.
... No imaginaron que aquella patada no hizo sino alzarme en vuelo a las estrellas.
No hay nada más triste que el sonido del aplauso de diez personas. Es como un intento de cante jondo, pero sin ritmo; una palmada en la espalda que se queda en empujón torpe; una voz de ánimo que carraspea y se atraganta.
Los comentarios del escaso público fueron muy positivos, sí. Me quedo con eso. Y creo que tal vez uno o dos se acostaran ese día sabiendo una cosa más. Me daría por satisfecho en ese caso. Ahora bien, la charla importante es la del próximo jueves. Es el puesto de trabajo que siempre he soñado, una meta de las que el corazón te hace "crack" cuando las consigues. Sí, el jueves será seguramente uno de los días más importantes de mi vida si todo sale bien. Y un día como otro cualquiera si todo sale mal. Y escribiendo esto recuerdo la patada en el culo que me dieron en la Universidad de Zaragoza cuando solicité una beca de doctorado.
... No imaginaron que aquella patada no hizo sino alzarme en vuelo a las estrellas.
Comentario:
Me hace mucha gracia leerte, tú y tus vivencias, tan objetivamente reseñables, y contrastarlas con el momento que vivo.
Venga, adelante que eres un machote y te los vas a comer a todos :P





