Doce de febreiro de dous mil e catro, vixésimo cabodano da morte de Julio Cortázar en París. Xa sei xa sei, ás veces falo del de máis... mas dende o día que a mestra de literatura de segundo de bacharelato (Carmela) levou á clase, para ler, a "Isla a mediodía", o ano que morreu o meu avó materno (primeira morte da que fun verdadeiramente consciente), o ano que nevou en Cangas despois de máis de vinte anos, o ano no que medraba dun día para outro, o ano no que meu irmán fixo a mili en Mallorca, o ano de tantas cousas... dende aquel ano mudei moito. E Julio levaba morto xa tres anos.
"Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta para que el corazón sea como una frutilla, y... Horacio, Horacio." Capitulo 93 de Rayuela
Doce de febrero de dos mil cuatro, vigésimo aniversario de la muerte de Julio Cortázar en París. Ya sé ya sé, a veces hablo demasiado de él... pero desde el día en que la profesora de literatura de segundo de bachillerato (Carmela) llevó a clase, para leer, la "Isla a mediodía", el año que murió mi abuelo materno (primera muerte de la que fui verdaderamente consciente), el año que nevó en Cangas después de más de veinte años, el año en el que crecía de un día para otro, el año en el que mi hermano hizo la mili en Mallorca, el año de tantas cosas... desde aquel año cambié mucho. Y Julio llevaba muerto ya tres años.
"Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta para que el corazón sea como una frutilla, y... Horacio, Horacio." Capitulo 93 de Rayuela





