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LAS HORAS
Desde aquí lejos, desde el fin del mundo
Bienvenidos
Donde conviven agua y aceite, donde existe noche y día, donde el extasis y el dolor se unen, donde convergen los deseos... donde termina lo real y comienza lo eterno... Bienvenidos al fin del mundo PAZ!!
Sindicación
 
NATURALEZA MUERTA


Y me alejo del resto porque no son las mismas, quizas yo soy distinta.
Cambia el presente, a veces me deja sola pensando en lo que no puedo saber.
A veces las dudas se desnudan frente al espejo y seducen al miedo que las mira desde el rincón más oscuro y lejano del salón.
Le doy vueltas a asunto y ya no sé si es sicosis, neurosis o paranoia.
Recuerdo que ayer salí de mi lecho y me duché en el florero que quiero comprar, allí me vestí y comí no recuerdo que, pero creo que era mi mano, pues ya no está.
Salí de lo lejos y no existen las dimensiones, entonces "no soy"
¿Soy feliz o soy triste? ¿Soy yo o soy ellas?

Me aburrió beber café es por eso que nunca lo he bebido y así se me pasa la hora, saltando de papel en papel.
Me tiendo boca a bajo, vientre arriba, me deslizo sobre mis pechos y fluyo como los sueños que no me dejan correr, corro en cámara lenta, nunca vuelo en mis sueños, pero sí salto por los techos.

Y para qué seguir jodiendo con la misma rima y por qué rallar la papa, pelar cable o peinar la muñeca si aún me queda un poco de cordura cuando se encuentra él entre mis piernas.

El último sorbo de la copa.


 
NOCHE CAFE



Esperé todo el día, toda mi vida por aquella noche que arreglaste para mi.
Conocer tu silueta, tu sonrisa, tus mirada ennegresida, tus manos, todo lo que eres y aun sin saber lo que son.
Mientras bebiamos, el vapor y su olor nos envolvían en nuestra nube de pasiones.
Aquella nube acariciaba tus zonas más íntimas, aquella nube te volvió frágil y suave, tanto así que te sentí cálido tocando mis senos, te sentí húmedo entre mis piernas, sentí tu alma y tu llanto dentro de mí.
Quería que aquella noche fuera eterna, hacer tus abrazos infinitos, hacer de tus sábanas mi piel, ser tuya cada noche, despertar contigo cada mañana, sentir tu tinta en mis venas... Cuando sentimos el ocaso de la pasión, aquella nube desapareció, sentí vergüenza, sentí pudor, sentí asco contra mi cuerpo...no te pertenezco y no me conoces.
Te vi feliz desnudo junto a mi desnudez, sólo quería deshacerme y no volver jamás, sentí tus brazos sollozando, oí tu voz susurrando que no me fuera... si me conocieras me hubiese quedado contigo toda la vida. Me marché en mis tinieblas, me marché sin lágrima alguna, aunque aun recuerdo aquella noche y tu calor, aun recuerdo tu cama y tu melodía... fue una noche exquisita.
Recuerdame así, como en ese entonces, recuerdame desnuda entre tus brazos y tu alma.