todos los tontos tenemos suerte
Oh, estoy contenta. Hoy me enteré de que he aprobado la asignatura terrible de cuarto, la del profesor malvado que tantas entradas inspiró. Llamé a mamá para comunicarle la buena nueva y me preguntó: ¿Esa asignatura es de quinto?
- Mamá, no tengo ninguna asignatura de quinto.
Y luego está mi bisabuela a la que hice llorar el otro día. Vamos, yo no le hice nada, pero le dio por montarme el numerito, y utilizó una metáfora sublime. Me dijo "No me abres la puerta de casa para que salga, pero poco a poco me metes la ropa en maletas".
Contenta, sí.
Pero también estoy cansada. Muy cansada. Um, y mañana tengo un examen y no empecé a estudiar. Dímelo, venga, dime que soy una vaga y que encima tengo suerte. Como todos los tontos.
- Mamá, no tengo ninguna asignatura de quinto.
Y luego está mi bisabuela a la que hice llorar el otro día. Vamos, yo no le hice nada, pero le dio por montarme el numerito, y utilizó una metáfora sublime. Me dijo "No me abres la puerta de casa para que salga, pero poco a poco me metes la ropa en maletas".
Contenta, sí.
Pero también estoy cansada. Muy cansada. Um, y mañana tengo un examen y no empecé a estudiar. Dímelo, venga, dime que soy una vaga y que encima tengo suerte. Como todos los tontos.
huele mal en Portugal
Ayer salí a tomar unas sidras con Lala. A veces me pregunto por qué seguimos parando por esa sidrería en la que hace unos dos años descubrieron comida en mal estado y tuvieron que cerrar durante algún tiempo. No se, seremos "masucas" como decía ayer el amigo portugués que nos echamos.
Estábamos tranquilamente con la primera botella cuando llegó un chico bajito y espelurciao (un look muy Maradona) con una bolsa llena de revistas de historia atrasadas (bueno, ahora que lo pienso la historia ya está atrasada, así que ese dato era bastante irrelevante). Lala le dio un euro para que se fuera, pero por supuesto llevaba mucho tiempo sin pasarnos eso, y tuvo que quedarse. Cuatro horas después acabé parloteando una especie de portugués que me inventaba sobre la marcha (Eu amo o fado, y demás chorradas) y sacándome de la manga supuestos refranes sobre el pueblo portugués. Llegué a convencerle de que en España teníamos un dicho que era "Si vas a Portugal, olerás mal".
Era realmente pesado tratando de besarnos y diciendo que éramos felinas (?), y que aunque yo tenía cara de drogadicta (por estar blanquita) tenía "unas caderas guays" y que le gustaba porque era "simple". Luego nos explicó que con "simple" se refería al hecho de que yo no iba maquillada y que era natural e "ispontánea". Da igual, Joao, o como te llamaras, ya se que soy como una ameba, en confianza corasao, en confianza.
Hace tan buen tiempo...
Um, creo que he adelgazado.
Me voy a que me de el aire antes de que empiece el partido del Sporting por la radio. Hasta mañana.
Estábamos tranquilamente con la primera botella cuando llegó un chico bajito y espelurciao (un look muy Maradona) con una bolsa llena de revistas de historia atrasadas (bueno, ahora que lo pienso la historia ya está atrasada, así que ese dato era bastante irrelevante). Lala le dio un euro para que se fuera, pero por supuesto llevaba mucho tiempo sin pasarnos eso, y tuvo que quedarse. Cuatro horas después acabé parloteando una especie de portugués que me inventaba sobre la marcha (Eu amo o fado, y demás chorradas) y sacándome de la manga supuestos refranes sobre el pueblo portugués. Llegué a convencerle de que en España teníamos un dicho que era "Si vas a Portugal, olerás mal".
Era realmente pesado tratando de besarnos y diciendo que éramos felinas (?), y que aunque yo tenía cara de drogadicta (por estar blanquita) tenía "unas caderas guays" y que le gustaba porque era "simple". Luego nos explicó que con "simple" se refería al hecho de que yo no iba maquillada y que era natural e "ispontánea". Da igual, Joao, o como te llamaras, ya se que soy como una ameba, en confianza corasao, en confianza.
Hace tan buen tiempo...
Um, creo que he adelgazado.
Me voy a que me de el aire antes de que empiece el partido del Sporting por la radio. Hasta mañana.
yo quiero ser el you de las canciones
Sigo siendo una vaga, no te creas que he cambiado. Ya sabes lo mucho que me gusta sentarme, mirar a un punto fijo y pasar así treinta minutos.
Pero ayer había que hacer toda esa mierda atrasada, que si el programa minimista, que si tales verbos, que si la estructura no se qué... Hasta las tres y media de la mañana trabajando, alternando el yosport de fresa con la botella de agua, tratando de reparar el mando a distancia cuando me quedaba bloqueada para lo demás, mirando por la ventana para ver pasar un coche cada dos minutos.
Luego me metí en la cama, deshecha, y en lugar de dormirme escuché la misma canción tres veces. Soy vaga hasta para acostarme.
Y esta mañana salir de casa con un trozo de pan con mermelada de fresa en el estómago + zumo de naranja hecho por mi amable abuela + pharmatón complex = náuseas y ganas de vomitar durante el camino por algo que parecían nervios.
No puedes entregar el ejercicio porque eres una manazas incompetente y acabas de romper el diskette, pero aún así el profesor es amable, tus compañeras de clase también, y tengo mucho sueño y no me apetece escribir más porque he dormido menos de cuatro horas y estoy agotada y siento que ni la otra pastilla que me queda me va a librar de la siesta pero el caso es que he quedado por la tarde para ir a la cafetería de la buena suerte y debo evitar quedarme grogui, así que con las mismas me enciendo un cigarrillo, me restriego los ojos y camino hacia el autobús pensando en esto y en lo otro...
Pero ayer había que hacer toda esa mierda atrasada, que si el programa minimista, que si tales verbos, que si la estructura no se qué... Hasta las tres y media de la mañana trabajando, alternando el yosport de fresa con la botella de agua, tratando de reparar el mando a distancia cuando me quedaba bloqueada para lo demás, mirando por la ventana para ver pasar un coche cada dos minutos.
Luego me metí en la cama, deshecha, y en lugar de dormirme escuché la misma canción tres veces. Soy vaga hasta para acostarme.
Y esta mañana salir de casa con un trozo de pan con mermelada de fresa en el estómago + zumo de naranja hecho por mi amable abuela + pharmatón complex = náuseas y ganas de vomitar durante el camino por algo que parecían nervios.
No puedes entregar el ejercicio porque eres una manazas incompetente y acabas de romper el diskette, pero aún así el profesor es amable, tus compañeras de clase también, y tengo mucho sueño y no me apetece escribir más porque he dormido menos de cuatro horas y estoy agotada y siento que ni la otra pastilla que me queda me va a librar de la siesta pero el caso es que he quedado por la tarde para ir a la cafetería de la buena suerte y debo evitar quedarme grogui, así que con las mismas me enciendo un cigarrillo, me restriego los ojos y camino hacia el autobús pensando en esto y en lo otro...
vendetta
Y ahora voy y te traiciono.
Corro al despacho de la profesora y me chivo.
Se lo cuento todo:
Que sois vagos.
Que no trabajais.
Que sois maleducados.
Incluso detalles absurdos y marujiles, como que en vez de cooperar con el resto del grupo te vas a Montmeló a pasar el fin de semana.
Que plagias.
Y la profesora es amable conmigo, porque soy yo la buena. Cuando estudies el libro de vocabulario, so zorra, comprenderás que hoy se ha hecho "poetic justice".
Me da las gracias y dice "injusticia", "no quedará impune", "has hecho muy bien en venir a contarlo" y "esto quedará entre nosotras".
Salgo, me río a carcajadas, te encuentro por el pasillo y me esquivas. Y aún no sabes lo del chivatazo, ja. Ni lo sabrás.
Sí, estoy más o menos contenta. Pero estoy cansada y las tardes se me hacen eternas.
El sudoku del Que! no me acaba de salir.
Tengo que acabar el cuento de la rata que comencé ayer. Es para Olaya, que tiene que traducirlo al esperanto, y me pidió que le escribiera algo. Va a ser raro verlo así, ya hasta el título suena malamente: La misterio de la rato Kramelindre.
No, jolines, no quiero comer esas putas lentejas.
NO ME GUSTAN LAS LENTEJAS
NO ME GUSTA EL QUESO
LLEVO CASI 23 AÑOS REPITIÉNDOLO.
Corro al despacho de la profesora y me chivo.
Se lo cuento todo:
Que sois vagos.
Que no trabajais.
Que sois maleducados.
Incluso detalles absurdos y marujiles, como que en vez de cooperar con el resto del grupo te vas a Montmeló a pasar el fin de semana.
Que plagias.
Y la profesora es amable conmigo, porque soy yo la buena. Cuando estudies el libro de vocabulario, so zorra, comprenderás que hoy se ha hecho "poetic justice".
Me da las gracias y dice "injusticia", "no quedará impune", "has hecho muy bien en venir a contarlo" y "esto quedará entre nosotras".
Salgo, me río a carcajadas, te encuentro por el pasillo y me esquivas. Y aún no sabes lo del chivatazo, ja. Ni lo sabrás.
Sí, estoy más o menos contenta. Pero estoy cansada y las tardes se me hacen eternas.
El sudoku del Que! no me acaba de salir.
Tengo que acabar el cuento de la rata que comencé ayer. Es para Olaya, que tiene que traducirlo al esperanto, y me pidió que le escribiera algo. Va a ser raro verlo así, ya hasta el título suena malamente: La misterio de la rato Kramelindre.
No, jolines, no quiero comer esas putas lentejas.
NO ME GUSTAN LAS LENTEJAS
NO ME GUSTA EL QUESO
LLEVO CASI 23 AÑOS REPITIÉNDOLO.
sin fecha
Y los días pasan.
Voy a clase, vuelvo, como algo y me trago un Pharmatón, veo la tele, salgo a dar un paseo que es más una excusa para fumar un último cigarrillo. Dos, quizás. Ceno, veo la tele, tomo dos Dormidinas que contrarresten el efecto de las píldoras anteriores, duermo.
Y los días pasan.
A veces voy a la biblioteca, me paso media hora recorriendo los pasillos, una hora, quizás. Toco los libros, hago planes con los libros, con mi vida, con los libros dentro de mi vida, o mi vida dentro de un libro. Vuelvo a ponerlos en sus sitios correspondientes, los planes, los libros.
Y los días pasan.
No echo a nadie de menos, salvo a mis hermanas y las risas con mis amigas. Y a mis amigas. Echo de menos las cervezas calientes y algún beso caliente y algún día caliente con helados de chocolate y baños hasta que te quedas arrugada como una pasa. Y los días pasan, la primavera llega y tu sufres astenia, vas al médico y lloras en la consulta porque estás sensible o porque eres una ridícula tonta. Pero poco después te sientes mejor, más viva.
Voy a clase, vuelvo, como algo y me trago un Pharmatón, veo la tele, salgo a dar un paseo que es más una excusa para fumar un último cigarrillo. Dos, quizás. Ceno, veo la tele, tomo dos Dormidinas que contrarresten el efecto de las píldoras anteriores, duermo.
Y los días pasan.
A veces voy a la biblioteca, me paso media hora recorriendo los pasillos, una hora, quizás. Toco los libros, hago planes con los libros, con mi vida, con los libros dentro de mi vida, o mi vida dentro de un libro. Vuelvo a ponerlos en sus sitios correspondientes, los planes, los libros.
Y los días pasan.
No echo a nadie de menos, salvo a mis hermanas y las risas con mis amigas. Y a mis amigas. Echo de menos las cervezas calientes y algún beso caliente y algún día caliente con helados de chocolate y baños hasta que te quedas arrugada como una pasa. Y los días pasan, la primavera llega y tu sufres astenia, vas al médico y lloras en la consulta porque estás sensible o porque eres una ridícula tonta. Pero poco después te sientes mejor, más viva.
me voy pal pueblo, hoy es mi día
Mal, sabía que tenía que haberme tomado el segundo Pharmatón, ahora soy como una gamuza que acaba de limpiar el polvo. Apunte mental: llevarse las pastillas para el fin de semana.
Sí, me voy de fin de semana, de "foryú" que dicen en mi casa. Mañana a las dos tengo que estar delante de casa de Angie con una mochila con lo siguiente: un bikini (porque en el pueblo de Angie hace mucho sol según ella), ropa de abrigo para cuando oscurezca (porque en el pueblo de Angie hace mucho frío por la noche según ella), ropa asquerosa y vieja (porque en el pueblo de Angie no hay más de diez casas ni más de quince habitantes y da igual que te vean hecha una cerda), una botella de Sunny delight (?), tres cirios (porque supuestamente acabaremos en plan bruja de Blair bebiendo en el campanario de la iglesia y apenas hay luz: a mi no me mires, yo voy de invitada), una botella de Vodka Absolut (porque el padre de Angie lleva el resto del alcohol), y creo que eso es todo.
Lo del campanario es terrible, en efecto. Seguro que aquellos de las noticias del otro día, los del caldo de pollo con huesos de muerto, empezaron así. En fin, que yo no protesto, pero no habrá en el pueblo otro sitio pa darse a la bebida?
Um, sí, vamos con los padres de Angie.
Mejor, porque yo en esa casa no me atrevo a estar sola, que según me han dicho es como la del Resplandor, con doce o trece habitaciones.
Pero...jopé, el caso es que yo salí con el hermano de Angie hace tiempo, y siempre pensé que no caía muy bien a mis ahora ex suegros. Oh, bueno, mañana lo comprobaré. Prometo no decir tonterías en el viaje
El plan para mañana, aparte de tomar el sol y beber el vodka con sunny (dios, dios, dios) y demás licorcillos que encontremos por la casa, será ver el Festival de Eurovisión. Yo me he pedido representante de Grecia, aunque mis favoritos (sí, este año se ha apoderado de mi un espíritu maqui hortera) son: Rusia, Finlandia, Turquía, Ucrania y no recuerdo cuál era el otro.
Son horribles pero pegadizas.
Dios, tengo que recordarle a Lala que lleve el vídeo, tendremos que grabar el viaje. Recomiendo leer, por cierto, la entrada del diario de Lala, Vida desesperada mejor olvidarla. Es duro, pero debo decirlo: esa persona es mi amiga.
Hasta el lunes. Espero sobrevivir a la experiencia del pueblito leonés sobrevivir para contarlo y todo eso. Pse.
Audio: Los Panchos (Me voy pal pueblo).
Me voy pal pueblo, hoy es mi día, voy a alegrar todo el alma mía nainonainiona nainonainona.
Sí, me voy de fin de semana, de "foryú" que dicen en mi casa. Mañana a las dos tengo que estar delante de casa de Angie con una mochila con lo siguiente: un bikini (porque en el pueblo de Angie hace mucho sol según ella), ropa de abrigo para cuando oscurezca (porque en el pueblo de Angie hace mucho frío por la noche según ella), ropa asquerosa y vieja (porque en el pueblo de Angie no hay más de diez casas ni más de quince habitantes y da igual que te vean hecha una cerda), una botella de Sunny delight (?), tres cirios (porque supuestamente acabaremos en plan bruja de Blair bebiendo en el campanario de la iglesia y apenas hay luz: a mi no me mires, yo voy de invitada), una botella de Vodka Absolut (porque el padre de Angie lleva el resto del alcohol), y creo que eso es todo.
Lo del campanario es terrible, en efecto. Seguro que aquellos de las noticias del otro día, los del caldo de pollo con huesos de muerto, empezaron así. En fin, que yo no protesto, pero no habrá en el pueblo otro sitio pa darse a la bebida?
Um, sí, vamos con los padres de Angie.
Mejor, porque yo en esa casa no me atrevo a estar sola, que según me han dicho es como la del Resplandor, con doce o trece habitaciones.
Pero...jopé, el caso es que yo salí con el hermano de Angie hace tiempo, y siempre pensé que no caía muy bien a mis ahora ex suegros. Oh, bueno, mañana lo comprobaré. Prometo no decir tonterías en el viaje
El plan para mañana, aparte de tomar el sol y beber el vodka con sunny (dios, dios, dios) y demás licorcillos que encontremos por la casa, será ver el Festival de Eurovisión. Yo me he pedido representante de Grecia, aunque mis favoritos (sí, este año se ha apoderado de mi un espíritu maqui hortera) son: Rusia, Finlandia, Turquía, Ucrania y no recuerdo cuál era el otro.
Son horribles pero pegadizas.
Dios, tengo que recordarle a Lala que lleve el vídeo, tendremos que grabar el viaje. Recomiendo leer, por cierto, la entrada del diario de Lala, Vida desesperada mejor olvidarla. Es duro, pero debo decirlo: esa persona es mi amiga.
Hasta el lunes. Espero sobrevivir a la experiencia del pueblito leonés sobrevivir para contarlo y todo eso. Pse.
Audio: Los Panchos (Me voy pal pueblo).
Me voy pal pueblo, hoy es mi día, voy a alegrar todo el alma mía nainonainiona nainonainona.
entrevistando a mi amado mientras sufro
Con un terrible dolor de ovarios desde la sala de ordenadores de la facultad iamnotsogreat os saluda.
Ya he hecho el ridículo por hoy poniéndome a llorar por culpa de la maldita regla (claro, 16 días de fabuloso retraso tenían que acabar así) delante de algunos compañeros de clase. Fueron buenos y me dieron un Neubrofen.
Me ponía a pensar en todas las tareas que debería haber hecho y no hice y oye, que las lágrimas salían solas.
Debía imaginar una entrevista en inglés, así que elegí hacérsela a Roberto (sí, el del Sporting, lo mío ya es obsesivo), pero hacia la mitad del texto me di cuenta de las tonterías tan grandes que estaba inventando. El Roberto de mi entrevista decía que a pesar de la campaña mediocre que habían hecho el estaba contento por haber ganado el trofeo Zamora, y que bajo ningún concepto pensaba marcharse de Gijón porque él era muy feliz (di que sí, Rober, cariño). Y entonces yo (entrevistadora y Roberto a partes iguales) me disponía a escribir la pregunta más relevante cuando me di cuenta de que se suponía que esto era una cosa seria y que una entrevistadora medianamente normal nunca le preguntaría a nadie eso de: ¿Que te parecería quedar conmigo este sábado y llevarme a cenar a algún sitio caro?
Y fui borrando letra tras letra. Um, además el sábado el Sporting juega y mi amado estará ocupado (ah, no, coño, que no juega, es verdad), y yo no quiero que Roberto hable inglés, hala, que si habla inglés me diría darling y shut up y eso suena muy mal.
Oh jolines, ¿por qué no puedo tener pensamientos normales, por qué me estoy obsesionando con un tío al que no conozco?
Bien, el dolor de barriga va remitiendo. Remitir. ¿Remitir se usa en relación al tiempo o también puede aplicarse a otras cosas?
Dicho de una cosa: Ceder o perder parte de su intensidad.
Ajá. Correcto.
Um, me aburro. No voy a ir a clase ahora, está claro, a lo mejor me pongo enferma y tengo que salir, como me pasó en la clase anterior. Me disculpé y me largué a los 20 minutos poniendo mi peor cara. Bueno, me encontraba mal, sí, pero en realidad no soportaba más todas esas tonterías de Milton y de Paradise Lost. Vamos hombre, ¿qué hace el diablo hablando consigo mismo? Que lo haga yo tiene un pase, pero el diablo!
Hasta mañana.
A todo esto, ¿cuándo se arreglarán los comentarios de este mi diario?
Ya he hecho el ridículo por hoy poniéndome a llorar por culpa de la maldita regla (claro, 16 días de fabuloso retraso tenían que acabar así) delante de algunos compañeros de clase. Fueron buenos y me dieron un Neubrofen.
Me ponía a pensar en todas las tareas que debería haber hecho y no hice y oye, que las lágrimas salían solas.
Debía imaginar una entrevista en inglés, así que elegí hacérsela a Roberto (sí, el del Sporting, lo mío ya es obsesivo), pero hacia la mitad del texto me di cuenta de las tonterías tan grandes que estaba inventando. El Roberto de mi entrevista decía que a pesar de la campaña mediocre que habían hecho el estaba contento por haber ganado el trofeo Zamora, y que bajo ningún concepto pensaba marcharse de Gijón porque él era muy feliz (di que sí, Rober, cariño). Y entonces yo (entrevistadora y Roberto a partes iguales) me disponía a escribir la pregunta más relevante cuando me di cuenta de que se suponía que esto era una cosa seria y que una entrevistadora medianamente normal nunca le preguntaría a nadie eso de: ¿Que te parecería quedar conmigo este sábado y llevarme a cenar a algún sitio caro?
Y fui borrando letra tras letra. Um, además el sábado el Sporting juega y mi amado estará ocupado (ah, no, coño, que no juega, es verdad), y yo no quiero que Roberto hable inglés, hala, que si habla inglés me diría darling y shut up y eso suena muy mal.
Oh jolines, ¿por qué no puedo tener pensamientos normales, por qué me estoy obsesionando con un tío al que no conozco?
Bien, el dolor de barriga va remitiendo. Remitir. ¿Remitir se usa en relación al tiempo o también puede aplicarse a otras cosas?
Dicho de una cosa: Ceder o perder parte de su intensidad.
Ajá. Correcto.
Um, me aburro. No voy a ir a clase ahora, está claro, a lo mejor me pongo enferma y tengo que salir, como me pasó en la clase anterior. Me disculpé y me largué a los 20 minutos poniendo mi peor cara. Bueno, me encontraba mal, sí, pero en realidad no soportaba más todas esas tonterías de Milton y de Paradise Lost. Vamos hombre, ¿qué hace el diablo hablando consigo mismo? Que lo haga yo tiene un pase, pero el diablo!
Hasta mañana.
A todo esto, ¿cuándo se arreglarán los comentarios de este mi diario?
CRISIS
Oh estoy en crisis.
Dios mío, qué va a ser de mi vida.
No, no, no, no debo ponerme a llorar ni comenzar a despotricar sobre ESOS, esa gente horrible que hace el trabajo conmigo.
Pero es que jopé, el viernes "la violenta" apareció con su parte del trabajo en modo reducido, porque ni siquiera cumplió con el número de páginas que habíamos acordado. Yo la tenía por una chica con no demasiadas luces, pero al leer su parte....al leer su parte...Creo que sí, que voy a ponerme a llorar. Había más de cuarenta faltas, no estaba revisado, era HORRIBLEEEEEEEEEEEEEEEEE.
No la pude pillar por banda porque la muy gocha cerda (sí, estoy siendo redundante porque se lo merece) escapó a Montmeló (o como coño se escriba) a ver a Alonso. Entonces yo tuve que volver a escribir su parte a ordenador esta vez sin aquellos despropósitos. Y con todo el lío aún no me he puesto con mi parte, y la chiflada (la canguro con pinta de asesina) tiene mi móvil y me llama constantemente y hoy leí en el periódico que una chica se encontró su número en las páginas eróticas de no se qué publicación y ella hará lo mismo cuando el veredicto sea de SUSPENSO, la tomará conmigo y miles de hombres salidos contactarán conmigo.
Oh.
Luego está el guapo, que es un incompetente y todo saldrá mal.
Por eso ahora voy a emborracharme al bar de siempre, pero estoy en plena crisis, estoy nerviosa nerviosa nerviosa.
Claro, y por culpa de esas estúpidas mañana no podré quedar con Xuxú y me pasaré el día delante del ordenador escribiendo a marchas foezadas, posiblemente peleándome con mi familia porque para colmo de males tengo el retraso más enorme que mi cuerpecillo de 1.75 haya conocido y ya son 13 días y no, no estoy embarazada, o a lo mejor es algo psicológico pero ESTOY INSOPORTABLE Y NECESITO UNA JODIDA CERVEZA Y AHORA ME VOY Y POR SI NO HA QUEDADO CLARO ME ENCANTAN LOS "Y".
Y YA ESTÁ.
Dios mío, qué va a ser de mi vida.
No, no, no, no debo ponerme a llorar ni comenzar a despotricar sobre ESOS, esa gente horrible que hace el trabajo conmigo.
Pero es que jopé, el viernes "la violenta" apareció con su parte del trabajo en modo reducido, porque ni siquiera cumplió con el número de páginas que habíamos acordado. Yo la tenía por una chica con no demasiadas luces, pero al leer su parte....al leer su parte...Creo que sí, que voy a ponerme a llorar. Había más de cuarenta faltas, no estaba revisado, era HORRIBLEEEEEEEEEEEEEEEEE.
No la pude pillar por banda porque la muy gocha cerda (sí, estoy siendo redundante porque se lo merece) escapó a Montmeló (o como coño se escriba) a ver a Alonso. Entonces yo tuve que volver a escribir su parte a ordenador esta vez sin aquellos despropósitos. Y con todo el lío aún no me he puesto con mi parte, y la chiflada (la canguro con pinta de asesina) tiene mi móvil y me llama constantemente y hoy leí en el periódico que una chica se encontró su número en las páginas eróticas de no se qué publicación y ella hará lo mismo cuando el veredicto sea de SUSPENSO, la tomará conmigo y miles de hombres salidos contactarán conmigo.
Oh.
Luego está el guapo, que es un incompetente y todo saldrá mal.
Por eso ahora voy a emborracharme al bar de siempre, pero estoy en plena crisis, estoy nerviosa nerviosa nerviosa.
Claro, y por culpa de esas estúpidas mañana no podré quedar con Xuxú y me pasaré el día delante del ordenador escribiendo a marchas foezadas, posiblemente peleándome con mi familia porque para colmo de males tengo el retraso más enorme que mi cuerpecillo de 1.75 haya conocido y ya son 13 días y no, no estoy embarazada, o a lo mejor es algo psicológico pero ESTOY INSOPORTABLE Y NECESITO UNA JODIDA CERVEZA Y AHORA ME VOY Y POR SI NO HA QUEDADO CLARO ME ENCANTAN LOS "Y".
Y YA ESTÁ.
llamadas, exes, gente
La batería de mi móvil dura unos ocho días. Eso da una ligera idea de las pocas llamadas que recibo y del escaso uso que hago de él, especialmente desde que llevo sin saldo (ya hace más de quince días). Hoy, sin embargo, fue un día ajetreado en cuanto a llamadas.
En una de ellas Lala me comunicaba con voz excitada que acababa de ver a mi amado portero del Sporting Roberto en una cafetería, con una chica, con las mismas botas de chúpame la punta y con una camiseta roja que marcaba sus músculos (oh dios oh dios oh dios qué imagen). Ella era bajita, de unos 30 kilos de peso y pelo liso, largo y negro. Al menos esta vez no le han visto besuqueándose con ella. Oh, quizás estén en crisis, o hayan quedado para romper la relación o... quién sabe.
Roberto, si necesitas apoyo psicológico para superar la ruptura sabes que puedes contar conmigo y con mi libro Yo ya no sufro por amor que amablemente te prestaré o te leeré mientras estamos en la cama tapados con un edredón de plumas...
Otra de las llamadas fue de Tim Burton. Lala le llama así. Yo me refiero a él como a mi exexexexex. Vamos, lo que comunmente se denomina "primer novio", en este caso también "primer amor". Qué bonito, eh? No, coño, no fue bonito, me dejó después de dos años y yo lo pasé muy mal porque era estúpida y una niñata.
Y aquí me tienes, quedando con él para el jueves.
Ah, no, no siento nada por él, de hecho cuando colgamos me arrepentí al instante, pero en fin, yo que se. Lala, que de esto sabe muchas cosas, ha dicho que en ocasiones "es bueno recordar lo bajo que caímos en el pasado para no repetir errores".
Um.
Estoy desquiciada. ESA gente de mi grupo, los del trabajo de literatura, son...dios, son lo peor. Está "el guapo de la facultad" que cuenta con una inteligencia solo comparable a la de Yola Berrocal en un mal día, está "la violenta" que cada dos por tres usa la expresión "y como me caliente le suelto un guantazo", está "la friki de mirada asesina" que en su tiempo libre hace de canguro y a la que alguien oyó exclamar un día una frase estremecedora: "I hate children hahahahahahahahahahahaha".
Acojona, eh? Cuando salga en Gente acusada de vetetuasaberqué, no digais que no avisé.
Y luego estoy yo. Yo y mis consecuencias. Yo, con mis vitaminas y mi retraso de nueve días que hace que asalte la nevera cada dos por tres en busca de COMIDA. I LOVE FOOD HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA.
En una de ellas Lala me comunicaba con voz excitada que acababa de ver a mi amado portero del Sporting Roberto en una cafetería, con una chica, con las mismas botas de chúpame la punta y con una camiseta roja que marcaba sus músculos (oh dios oh dios oh dios qué imagen). Ella era bajita, de unos 30 kilos de peso y pelo liso, largo y negro. Al menos esta vez no le han visto besuqueándose con ella. Oh, quizás estén en crisis, o hayan quedado para romper la relación o... quién sabe.
Roberto, si necesitas apoyo psicológico para superar la ruptura sabes que puedes contar conmigo y con mi libro Yo ya no sufro por amor que amablemente te prestaré o te leeré mientras estamos en la cama tapados con un edredón de plumas...
Otra de las llamadas fue de Tim Burton. Lala le llama así. Yo me refiero a él como a mi exexexexex. Vamos, lo que comunmente se denomina "primer novio", en este caso también "primer amor". Qué bonito, eh? No, coño, no fue bonito, me dejó después de dos años y yo lo pasé muy mal porque era estúpida y una niñata.
Y aquí me tienes, quedando con él para el jueves.
Ah, no, no siento nada por él, de hecho cuando colgamos me arrepentí al instante, pero en fin, yo que se. Lala, que de esto sabe muchas cosas, ha dicho que en ocasiones "es bueno recordar lo bajo que caímos en el pasado para no repetir errores".
Um.
Estoy desquiciada. ESA gente de mi grupo, los del trabajo de literatura, son...dios, son lo peor. Está "el guapo de la facultad" que cuenta con una inteligencia solo comparable a la de Yola Berrocal en un mal día, está "la violenta" que cada dos por tres usa la expresión "y como me caliente le suelto un guantazo", está "la friki de mirada asesina" que en su tiempo libre hace de canguro y a la que alguien oyó exclamar un día una frase estremecedora: "I hate children hahahahahahahahahahahaha".
Acojona, eh? Cuando salga en Gente acusada de vetetuasaberqué, no digais que no avisé.
Y luego estoy yo. Yo y mis consecuencias. Yo, con mis vitaminas y mi retraso de nueve días que hace que asalte la nevera cada dos por tres en busca de COMIDA. I LOVE FOOD HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA.
imaginando
Email de mi hermana pequeña en el que se me insta a ir a verla este fin de semana porque "van a ir al colegio unos señores que nos van a hacer un examen de todos los libros enteros,y tambien de ingles por eso es por lo que quiero que vengas" y porque "quiero verte".
Bien, cumpliré mi función de hermana responsable ayudándolas con el inglés sin impacientarme. Ademas hace más de un mes que no las veo y ya tengo ganas. Será el domingo, cuando iremos toda la familia a comer juntos tipo convivencia entre parroquias. (Um, quizás me den dinero...).
Eso sí, no puedo perderme el partido del Sporting de mañana. Belén ha dicho que si los de su peña finalmente organizan una cena con los jugadores, me llevará.
Oh, ya me estoy imaginando, sentada al lado de Roberto el portero, pasándole las croquetas y los calamares y tocándole con disimulo la rodilla, sirviéndole cualquier tipo de bebida alcohólica para conseguir que caiga en mis redes (qué plan tan rastrero, ahora que lo pienso).
Jopé, la profesora que lleva mi beca me ha confirmado que iré sola a Canterbury de Erasmus. Ya me estoy imaginando, con un novio canterburiano alto, rubio, guapo, amable, divertido, rico, sensible, complaciente, inteligente etc etc etc etc.
O, lo que es más probable, perdida en un campus que según he oido está rodeado de campos con ardillas accesibles (qué bonito: "ardillas accesibles"), charlando amablemente con una de ellas mientras el pobre animal trata de escapar de mis garras y de mi monotema "oh ardilla estoy taaaaan sola aquí en tu tierra, por suerte te tengo a ti y a mis amigos invisibles".
En un foro de erasmus acabo de leer que hay jabalies sueltos. No es posible. No quiero hacerme amiga de un jabalí, tengo entendido que son hoscos y violentos. Pumba simplemente es la excepción que confirma la regla. Oh dios.
Quizás acabe por volverme chiflada allí. O quizás ya lo esté.
Hasta el lunes.
Bien, cumpliré mi función de hermana responsable ayudándolas con el inglés sin impacientarme. Ademas hace más de un mes que no las veo y ya tengo ganas. Será el domingo, cuando iremos toda la familia a comer juntos tipo convivencia entre parroquias. (Um, quizás me den dinero...).
Eso sí, no puedo perderme el partido del Sporting de mañana. Belén ha dicho que si los de su peña finalmente organizan una cena con los jugadores, me llevará.
Oh, ya me estoy imaginando, sentada al lado de Roberto el portero, pasándole las croquetas y los calamares y tocándole con disimulo la rodilla, sirviéndole cualquier tipo de bebida alcohólica para conseguir que caiga en mis redes (qué plan tan rastrero, ahora que lo pienso).
Jopé, la profesora que lleva mi beca me ha confirmado que iré sola a Canterbury de Erasmus. Ya me estoy imaginando, con un novio canterburiano alto, rubio, guapo, amable, divertido, rico, sensible, complaciente, inteligente etc etc etc etc.
O, lo que es más probable, perdida en un campus que según he oido está rodeado de campos con ardillas accesibles (qué bonito: "ardillas accesibles"), charlando amablemente con una de ellas mientras el pobre animal trata de escapar de mis garras y de mi monotema "oh ardilla estoy taaaaan sola aquí en tu tierra, por suerte te tengo a ti y a mis amigos invisibles".
En un foro de erasmus acabo de leer que hay jabalies sueltos. No es posible. No quiero hacerme amiga de un jabalí, tengo entendido que son hoscos y violentos. Pumba simplemente es la excepción que confirma la regla. Oh dios.
Quizás acabe por volverme chiflada allí. O quizás ya lo esté.
Hasta el lunes.
tenemos que hablar, pesadilla Pharmatón y ocio en demasía
Ayer mi abuela me dijo eso de " tu madre quiere hablar contigo". Esa simple frase puede hacer que me fume tres cigarrillos seguidos, que me eche a temblar y que recuerde episodios terribles de mi relación con ella como cuando me pidió que le enseñara los brazos porque estaba convencida de que me drogaba y quería ver los pinchazos inexistentes.
Respiré hondo, la llamé y me ofreció trabajo para el verano. Pero no sería en Gijón, sino donde ella está ahora, y claro, si algo he descubierto este año es que ahora tenemos una relación más o menos cordial precisamente porque estamos separadas y lejos la una de la otra. Así que no se qué hacer, porque irme el verano implicaría estar más tiempo con mis hermanas, sí, pero también más tiempo con ella, y aunque el trabajo llega a convertirte la cabeza en un colador de pensamientos y casi de palabras (todo esto he sacado yo de la experiencia de tan sólo tres días ayudando en el negocil familiar una navidad, ya ves tu) y que quizás dejemos de discutir. Bueno, da igual, y de todos modos no me apetece pensar en ello ahora.
El susto por el "tu madre quiere hablar contigo" seguramente desembocó en la pesadilla de esta noche, donde mi familia se pasaba un día entero persiguiéndome hasta que conseguían acorralarme y era mi madre la que trataba de sedarme disparándome con una pistola cargada con dardos que eran en realidad comprimidos de Pharmatón Complex y de valeriana.
Fue bastante horrible, así que en uno de los disparos me desperté y como me costó volver a dormirme, decidí volver a la antigua costumbre de acudir a clases de las que no estoy matriculada (las ociosas somos así). Sólo fue una hora, y además a la larga me vendrá bien porque el siguiente examen que tengo será de esto.
Um, y como sigo ociosa y mis tripas gruñen y gruñen y se quejan porque soy mala con ellas y nunca desayuno, iré a comer algo, y luego a una conferencia. Que no, que no me interesa en absoluto, vale? Pero es que, ya lo he dicho, las ociosas somos así.
Y punto.
Respiré hondo, la llamé y me ofreció trabajo para el verano. Pero no sería en Gijón, sino donde ella está ahora, y claro, si algo he descubierto este año es que ahora tenemos una relación más o menos cordial precisamente porque estamos separadas y lejos la una de la otra. Así que no se qué hacer, porque irme el verano implicaría estar más tiempo con mis hermanas, sí, pero también más tiempo con ella, y aunque el trabajo llega a convertirte la cabeza en un colador de pensamientos y casi de palabras (todo esto he sacado yo de la experiencia de tan sólo tres días ayudando en el negocil familiar una navidad, ya ves tu) y que quizás dejemos de discutir. Bueno, da igual, y de todos modos no me apetece pensar en ello ahora.
El susto por el "tu madre quiere hablar contigo" seguramente desembocó en la pesadilla de esta noche, donde mi familia se pasaba un día entero persiguiéndome hasta que conseguían acorralarme y era mi madre la que trataba de sedarme disparándome con una pistola cargada con dardos que eran en realidad comprimidos de Pharmatón Complex y de valeriana.
Fue bastante horrible, así que en uno de los disparos me desperté y como me costó volver a dormirme, decidí volver a la antigua costumbre de acudir a clases de las que no estoy matriculada (las ociosas somos así). Sólo fue una hora, y además a la larga me vendrá bien porque el siguiente examen que tengo será de esto.
Um, y como sigo ociosa y mis tripas gruñen y gruñen y se quejan porque soy mala con ellas y nunca desayuno, iré a comer algo, y luego a una conferencia. Que no, que no me interesa en absoluto, vale? Pero es que, ya lo he dicho, las ociosas somos así.
Y punto.
helados, fútbol y huelga de hambre
Durante el puente tuve tiempo incluso para aburrirme, tiempo para trabajar el 1 de mayo y eso que por lo general no lo hago. Pero se puede decir que lo pasé bien.
El viernes tomé mi segundo helado del año con mis compañeras de facultad para celebrar la nota del último examen, de chocolate. No estaba muy rico, he de decir.
El sábado tocaba partido del Sporting por la tele, así que me fui a casa de Lala con cuatro cervezas, patatas sabor jamón y una bolsa con ropa para que me ayudara a escoger qué ponerme. Roberto, como es habitual, estaba muuuuy guapo. También vi al que me gusta de Ultra Boys entre el público, cómo no, haciendo alarde de torso de gimnasio y con la camiseta quitada. Hooligans totales animamos como nunca, sufrimos, celebramos los tres goles, bebimos las cervezas, y después pusimos música hortera (el Suck it to me de Almodóvar y Diva de Richi Bastante, sí, el tremendo friki que antaño fue fan de Tamara nunca faltan) mientras nos maquillábamos y Lala decidía que no debía cambiar de modelito. Total que acabé saliendo con falda. Y triunfé, oye, que antes de subirme al bus un colgao empezó a gritar: Ehhhhh rubiaaaaaa, rubiaaaaaaaaaaa, tuuuuu la de rojoooooooo, estás tremendaaaaaaa.
Bueno, no se si eso es triunfar exactamente porque él era, como he dicho, un colgao en toda regla y yo ni siquiera soy rubia. Um, bueno, tengo partes un poco más claritas, sí.
Fuimos a un restaurante nuevo a cenar y todo estaba muy rico, pero por culpa de las patatas jamoneras, los maizitos y las aceitunas y demás guarradas dejé la mitad en el plato.
El domingo tocaba enfado con mi abuela, que en cuanto me vio beber una Fanta de naranja antes de comer, dejó caer que tenía resaca, así que me enfadé mucho porque para un día que no tengo dolores de cabeza, ni malestar general, ni boca pastosa, ni nada, a ella le da por decir eso de "el que va de romería se arrepiente al otro día". Indignada como estaba acabé por declararme en huelga de hambre, y con un "pues ahora no como, hala", me metí en mi cuarto toda la tarde. Me mareé y estaba un poco débil, pero aguanté como una campeona a lo Gandhi.
Y hoy pse, aburrida. El mono me venció a media tarde y acabé por salir a la calle a fumar. Después de dos días sin peinarme iba rogando no encontrarme con nadie conocido, y aunque el Muro, Cimavilla estaban llenos de gente, no vi a nadie. Y me tomé el tercer helado del año, de chocolate también, y mucho más rico.
Jo, yo quería haber quedado con Lala, pero ella estaba en casa de su abuela, así que las sidras que me apetecían tendrán que esperar.
Ohhhh, estoy contenta.
El viernes tomé mi segundo helado del año con mis compañeras de facultad para celebrar la nota del último examen, de chocolate. No estaba muy rico, he de decir.
El sábado tocaba partido del Sporting por la tele, así que me fui a casa de Lala con cuatro cervezas, patatas sabor jamón y una bolsa con ropa para que me ayudara a escoger qué ponerme. Roberto, como es habitual, estaba muuuuy guapo. También vi al que me gusta de Ultra Boys entre el público, cómo no, haciendo alarde de torso de gimnasio y con la camiseta quitada. Hooligans totales animamos como nunca, sufrimos, celebramos los tres goles, bebimos las cervezas, y después pusimos música hortera (el Suck it to me de Almodóvar y Diva de Richi Bastante, sí, el tremendo friki que antaño fue fan de Tamara nunca faltan) mientras nos maquillábamos y Lala decidía que no debía cambiar de modelito. Total que acabé saliendo con falda. Y triunfé, oye, que antes de subirme al bus un colgao empezó a gritar: Ehhhhh rubiaaaaaa, rubiaaaaaaaaaaa, tuuuuu la de rojoooooooo, estás tremendaaaaaaa.
Bueno, no se si eso es triunfar exactamente porque él era, como he dicho, un colgao en toda regla y yo ni siquiera soy rubia. Um, bueno, tengo partes un poco más claritas, sí.
Fuimos a un restaurante nuevo a cenar y todo estaba muy rico, pero por culpa de las patatas jamoneras, los maizitos y las aceitunas y demás guarradas dejé la mitad en el plato.
El domingo tocaba enfado con mi abuela, que en cuanto me vio beber una Fanta de naranja antes de comer, dejó caer que tenía resaca, así que me enfadé mucho porque para un día que no tengo dolores de cabeza, ni malestar general, ni boca pastosa, ni nada, a ella le da por decir eso de "el que va de romería se arrepiente al otro día". Indignada como estaba acabé por declararme en huelga de hambre, y con un "pues ahora no como, hala", me metí en mi cuarto toda la tarde. Me mareé y estaba un poco débil, pero aguanté como una campeona a lo Gandhi.
Y hoy pse, aburrida. El mono me venció a media tarde y acabé por salir a la calle a fumar. Después de dos días sin peinarme iba rogando no encontrarme con nadie conocido, y aunque el Muro, Cimavilla estaban llenos de gente, no vi a nadie. Y me tomé el tercer helado del año, de chocolate también, y mucho más rico.
Jo, yo quería haber quedado con Lala, pero ella estaba en casa de su abuela, así que las sidras que me apetecían tendrán que esperar.
Ohhhh, estoy contenta.





