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Joven soltera punki metalera
babayaes
Sindicación
 
sporting, helados, y novias sportinguistas
Pasé mi día libre al más puro estilo turista: quedé con Belén primero, fuimos a la boutique del Sporting. Yo iba con la intención de comprarme una camiseta con el 13 y con el nombre de Roberto, pero finalmente, y considerando los precios, salí de allí con un mechero, un boli y una bufanda.
Acto seguido quise probar el helado de sidra que venden en una heladería del centro. Pretendía mezclarlo con una bola de chocolate, pero la heladera me aconsejó variar mi elección. Ahora que lo pienso, debería haberme dejado en paz, haberme tirado el helado a la cara por pueblerina.
Luego llegó Alba, que no soy yo, es mi compañera de facultad y pasamos, como dos psicópatas, por la cafetería donde curra la novia de Roberto. La psicópata era ella, que se pasó la primera media hora recortando las fotos de su churri de la sección de Deportes de todos los periódicos habidos y por haber. Me congratula decir que 1) soy más guapa que ella, 2) soy bastante más alta que ella, 3) no tengo cara de pedo malhumorado como ella, 4) no he pagado para que me incrusten en los labios un chorizo de Pamplona que me queda fatal.
Oh, después de este acto tan infantil, me siento mejor.

Cambiando de tema....Estoy ligeramente ansiosa por el avión. Oh, ayer...miré una página sobre accidentes aéreos y me entró miedo. Como les conté a Belén y Alba lo peor no es caer al mar, lo peor es que los oídos, pum, se te explotan y te conviertes en témpano porque ahí arriba hace mucho frío, y te mueres congelada. Bueno, al menos eso es lo que creo. Um, puede que sean imaginaciones mías...
 
una cocción
Por fin he probado tarta de manzana después de días de antojo. Me alimento malamente y hoy peor, que vomité dos veces.
No comí nada en todo el día, exceptuando el trozo de tarta de manzana, cuatro regalices, un plátano y un yogur natural. Dieta mediterránea y tal.

Por fin Gijón se ha limpiado de turistas. En la calle puedes ir tranquila y sin tropezar, nadie te pregunta donde está el Acuario o la calle Corrida, no hay niños incordiantes ni chillones que gritan "Cómprame un heladoooo".
Y el aire es distinto. Por fin está empezando a nublarse, a oscurecer más temprano, esta tarde incluso llovió un poco. Me gusta cuando se acaba el verano pero estoy empezando a ponerme triste porque no quiero irme de aquí. Quedan 19 días para coger ese avión de mierda.

Quiero dormir con Marc Gasol, quierdo dormir con Roberto el portero, quiero dormir con Materazzi, quiero dormir con gente que no esté relacionada con el deporte y podría poner tu nombre pero no me sale de las narices, porque además ya sabes que es contigo. Lo único que pasa es que la casa está sucia, en el baño hay cuatro toallas esparcidas por el suelo. Vagancia tremenda de todo. Mañana al menos no trabajo y aprovecharé para ver el partido de España de baloncesto. Quizás quite una toalla del suelo.
Todo es una mierda.
Martes, tic tac tic tac. A qué coño estoy esperando. Muy bien, ahora estoy llorando y siento que soy una paranoica, y una imbécil, y una dramática. AGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGGG.
 
el señor no tiene la culpa
Mala la resaca eh? La resaca es mala, coño, no te deja ver las cosas con claridad y el señor te castiga con una derrota de tu equipo en la primera jornada de Liga.
Pero el señor no tiene la culpa de que yo sea una golfa, eso no. Ni de que me levante después de tres horas de sueño al lado de un tío del que no recuerdo el nombre.
Partido del Sporting anulado con esa perspectiva resacosa (y también porque Lala y yo pasamos del despertador cuando sonó) que se sustituye con Biosolán en cafetería del barrio mientras vemos cómo mi amado Roberto sigue sobreactuando cuando se tira a por los balones. Para amenizar la derrota Lala hace graciosas y bochornosas imitaciones de mis gemidos coitales de esa noche con el chico del nombre olvidado que luego recordé: Oliver. (Señor, señor, señor, ¿por qué me has abandonado?).

Llegar cuarenta minutos tarde a trabajar, con el estómago fuera de juego, la cara más pálida que de costumbre y cansancio general. A dios gracias hoy cerramos antes por todo el rollo del Festival de la sidra que hay en Gijón y no hubo demasiados borrachos en la tienda.
He pasado por la farmacia de guardia a por una cajita de Pharmaton que me permita afrontar la vida con dignidad, si es que eso es posible.

Uh, importante: ayer estrenamos el spray fétido con brillantes resultados: Aquí huele a queso Cabrales o algo así, ¿no? fue la gran frase que nos corroboró la eficacia del producto.

Me voy a dormir, creo que debería cambiar las sábanas antes. Um.
 
porque la vida puede ser maravillosa, supongo
No se, hoy me puse triste ya por la mañana. Para empezar no conseguí batir mi record en el juego ese de la Game Boy, que es como una especie de petanca molona.
Luego me despedí de mi hermana, a la que es probable que no vea otra vez antes del 16 de setiembre, sí, ese día terrible en el que me voy a Inglaterra a estudiar. Casi me pongo a llorar y todo, porque la pobre casi se mata corriendo desde el sexto escaleras abajo para darme la sorpresa de aparecer a tiempo cuando me apeara del ascensor.

Pero hay cosas buenas porque......... YUJUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU
El domingo voy al fútbol con Lala a ver al Sporting y también a mi amado Roberto.
Tengo dinero.
Mañana saldré a tomarme unas copichuelas y...quién sabe, quizás acabemos en el karaoke como dos horteras de bolera cantando Pretty Woman.
Cada día queda menos para acabar ese trabajo del culo.
Estoy escuchando una canción bonita.
La quiniela, el quinigol...¡han vuelto!. Oh, no debo emocionarme ni gastar demasiado en juegos de azar.
Estoy sola en casa de nuevo hasta la segunda semana de setiembre, lo que quiere decir que el placer de no hacer la cama por las mañanas vuelve, como también vuelve la comodidad de fumar en la cocina y no tener que bajar al portal como si fuera apestada.

Como decía Andrés Montes...Porque la vida puede ser maravillosa.

 
mi hermana la agradable/la cliente pedorra
Pequeña visita de mis abuelos en este mes de soledad, con la alegría de ver a mi hermana pequeña Ana. Ella está tan cariñosa como siempre y me cuida y me trata muy bien y no para de darme besos hasta aburrirme, a mi, a Osito, y a mi peluche Gochón Querido, con el que me ha obligado a dormir porque ella no soporta que nadie se sienta solo. Ayer por la noche cuando llegué de trabajar me dio un masaje en los pies con ese gel de lavanda que me compré en Yves Rocher. La verdad es que el gel es un poco fuerte, sobre todo cuando el olorcillo se te mete en las narices. Ana decía que aquello era tóxico, pero yo, que estaba cómodamente despatarrada sobre el sofá trataba de convencerla de que era un olor agradable, "un olor a planta, Ana".

- Sí, a planta de pies...

Oh, ella es tan buena y tan simpática. Es raro porque es cariñosa y eso en mi familia no se estila demasiado. A lo mejor es porque a ella, siendo la menor, le dieron más mimos y ahora ella ha aprendido a darlos, o quizás ella es así por naturaleza y por eso todos hablan maravillas de Ana, pero no es para menos porque es encantadora.

Quiero ir al partido del Sporting el domingo, tengo que ir al partido del Sporting el domingo, necesito ir al partido del Sporting el domingo, pero claaaaaaaaaaaaaaaro, esa mierda de trabajo podría impedirlo, esos turistas paletos, pesados, tacaños y gruñones podrían echarlo todo a perder. Um, moveré hilos, cambiaré horarios, me autodespediré (total, pa una semana que me queda...), ¿no se dan cuenta? Llevo meses sin ver perder a MI EQUIPO y lo echo de menos.
Yo, que no soy como Ana (aunque mi hermana sufra unos enfados chungos y una mala leche tremenda en ocasiones), tengo hoy una rabia contenida y una especie de "tepegaríadostortazoso,ensudefecto,teharíaalgomalito" con el jefe ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh déjame en paz con tus bobadas, coño, no ves que no te hago caso y que esas mamonadas solo valen para que perfeccione tu imitación?

Las turistas andaluzas....já, son especialmente cafres con las tallas. Verás, es sencillo, mi arma: S es pequeña, M es mediana y L es grande. Y tú, por supuesto, llevas una XL, así que la L no te entra ni aunque te ponga un corsé.
Hoy una señora me armó un pollo tremendo porque retiré sus camisetas de la mesa y volví a colgarlas en su lugar. Se puso a gritar "¿¿¿¿Dónde están mis camisetas?????, mirando a uno y otro lado de la tienda mientras trataba de que todo el mundo estuviera pendiente de su drama particular.
-A veeeeeerrrrrrrrr, perdonen, por favor, ¿quién ha robado mis camisetas del mostrador? Amos, hombre, con lo que me había costado elegirlas!

(Ya le digo, señora, llevaba usted cuarenta minutos en la tienda).
Yo ya estaba llorando de risa, pero sentía que tenía que confesar, así que aún con la lágrima en el ojo dije: Las quité yo.
Y entonces, otra explosión de risa ante sus narices, y más lágrimas, y la gente que observaba la escena divertida.
Mañana vienes a por más, guapa.

(Edito porque se me olvidó poner, y es algo que quiero recordar, que aquella mujer repitió en dos ocasiones la palabra "Jolins")

 
de ansiedad y satisfacciones
Ansiedad por la tarde que deriva en dos pinchos y dos donuts en menos de treinta minutos.
Alba no dobla, Alba no atiende, Alba no está en caja, Alba se encuentra en el callejón trasero engullendo como un puto hamster mientras se fuma un cigarrillo y cotillea en la plaza del ayuntamiento donde parece que hay una boda de postín, con gaitas y mucha espectación.
Alba, que soy yo, está hasta el culo y se muerde las uñas, se destroza las uñas, frunce el ceño y se retoca el pelo en el probador. No se siente culpable cuando ve a sus compañeras haciendo cosas, es más, disfruta sádicamente. Y sigo con las uñas, mordiendo, mordiendo, mordiendo, y la rubia me pregunta con sonrisa falsa si soy de aquí y tengo que sacarme el dedo de la boca y contestar un Sí avergonzado.

Un poco de tranquilidad y unas cuantas uñas menos y Lala llama desde el concierto jevi de marras. Al parecer esta noche toca cerveza. Qué descubriré hoy? El otro día, tras hacer el primer brindis a lo alemán ( bebiendo la botella de un sorbo) tuve una revelación: me sentí una frustrada. Entonces le pregunté a Lala: Jo, Lala, tu crees que somos unas....frustradas?
- Claro que sí.
Oh, no había sitio para las dudas.
La muy tonta ha perdido el pedrusco, eso pasa por tener un desastre de bolso.

De setiembre a junio tengo una satisfacción semanal. No, no hablo de polvos, hablo de quinielas y quinigoles. En los meses de verano tengo nada menos que ¡TRES! satisfacciones DIARIAS. Y sigo sin referirme a polvos, me refiero a:
1. Zumo de pera.
2. Yogur de pera.
3. Helados de chocolate.

Mierda, acabo de tener otra revelación: ¿por qué no como también zumos, yogures y helados durante el resto del año?
Caramba, quizás sea...¿tonta?
 
cuidadito
Feria de Muestras.
Bueno, lo de siempre, no? Qué esperabas que pusiera?
Olor a calamares, señores que hacen demostraciones de sartenes que no se pegan y con las que puedes cocinar sin aceite, búsqueda desesperada de un stand donde den "algo" (cuando digo "algo" me refiero a comida gratis o papeletas para concursos de coches o viajes), y por fin la misma compra que hago con Lala todos los años: las famosas bombas fétidas que tantas expulsiones de bares han ocasionado.
Este año ha habido evolución. Al llegar al puestecito encontramos los mismos artilugios más o menos jocosos, pero vimos que había dos tipos de bombas: las de toda la vida que explotas arrojando al suelo y un spray que cumplía la misma función pero valía ligeramente más caro. Pagar 1.50 más ha valido la pena teniendo en cuenta que una vez en nuestras perversas manos hicimos una prueba y el resultado fue asqueroso. Ahora habrá que probarla con público.
A veces se me olvida la edad...

Y después de la Feria el trabajo de siempre. No quiero escribir hoy de eso, simplemente cada día es peor, yo estoy más cansada y las sensaciones que tengo ahí dentro son deprimentes por un lado y asesinas por el otro.

Este año aprendí a decir NO. En los meses que quedan aprenderé a no dejarme avasallar y a ser menos condescendiente. Y que nadie más me grite porque yo no soporto que lo hagan y....y.................y.....................y además tengo un spray asqueroso en mi bolso yaestábiencoñoycuidaditoconmigo!



 
los hombres son como los wolkitolki.
Señor, ¿qué hace mi hermana de doce años con un nick de adolescente chunga en el Msn?.

"Los hombres son como los wolki tolki, cambio y corto.........tkm".

Cuando abrí la ventana para pedirle que por favor modificara al menos lo de "wolki tolki" vi lo peor: una imagen que ponía: si tu fueras luna y yo sol juntos haríamos un eclipse de AMOR.
Es extraño, no me responde, madre mía, no se le habrá ocurrido a mi hermana echarse un novio granuliento, un Yonatan o un Maikel de esos, no?
Bien, vale, no quiero ser como mi madre.


Ayer fue el cumpleaños de Angie así que llevo tres horas de sueño encima y tengo un cansancio acumulado bastante terrible. Dormí una siesta de diez minutos en las tres horas de descanso para comer pero estoy rota. ¿Resaca? No, no creas, ayer no me emborraché, simplemente abusé un poco de los porros que Lala consiguió con arteras maniobras: se acercó a un chico al que había visitado en su casa para venderle una enciclopedia y más o menos la cosa fue: Hola... qué prefieres: que vaya a verte de nuevo a casa con lo de las enciclopedias, o darme un pedrusquín?
El pobre hombre, estremecido, solo pudo exclamar un "Joder, toma, toma, toma".

No se, hubo un momento en el que no veía muy bien, así que me fui caminando a casa mientras todo fuera de color rosa. No quería acordarme de que debía despertarme a las nueve de la mañana.

Tengo antojo de chocolate, necesito chocolate, chocolate, chocolate (no del de fumar, joder, chocolate Nestlé sin almendras). Llevo un Toblerone, un helado de chocolate con doble chocolate (sí, se pide así) y un Twix. Comiendo ansiosamente. mal, muy mal.

Uh, me voy a dormir.
 
not ready to make nice
Cada día me supero: hoy llegué cincuenta minutos tarde a trabajar.

La cuestión es que ayer salí con Lala en principio con la idea de retirar temprano, pero bueno...nos liaron. Conocimos a un mexicano de 40 años llamado Horacio que se acercó a nosotras con la intención de ligar de forma casposa. Primero dijo que yo era exuberante, luego que debería ser Miss España... En fin, Horacio, por lo que cuentas la cosa está muy malita en México, güei.

Nos dejamos invitar a las últimas, yo le pedí que me diera su colgante de recuerdo (una bandera muy horrible de Asturias) y resolvimos la papeleta de darle calabazas diciendo que éramos lesbianas y que llevábamos años de feliz unión. Al final, muy al final, quiso sacarme de mi fingida condición homosexual con un último intento, pero fue en vano.

Después de dormir tres horas, qué quieres, ¿cómo no voy a llegar tarde a trabajar? El jefe afortunadamente no me pilló porque él probablemente estuviera también durmiendo la resaca. Tuve que acicalarme en el baño de la tienda, estaba hecha un desastre: pelos revueltos, ojeras, un dedo gordo del pie sucio (es increíble lo mucho que se ensucian los pies en verano cuando llevas chanclas). Para desayunar me escapé a la tienda de chuches y compré dos latas de fanta que me bebí de un trago.
Ahora sigo siendo un despojo humano pero al menos me he duchado. La jodida crema antiojeras de pepino no hace milagros y desde luego no duerme por mi. Para colmo con las prisas se me cayó el bote en el pasillo y cayó más de la mitad del contenido que se desparramó por el suelo y la pared. Ahora tendré que limpiarlo, oh dios.

Mañana es el cumpleaños de Angie y aún no se qué haremos, aunque como es la noche de los fuegos en Gijón, saldremos a tomar una copichuela. Me veo llegando el martes al trabajo dos horas tarde.
El taxista que me llevó a toda velocidad dijo que si seguía así acabarían por echarme. Le contesté con un "Mejor, así me ahorran a mi el esfuerzo de hacerlo".
Hace dos días faltó un pelo para que subiera a ver al jefe y le dijera "adieu, adieu". Aguanté porque recordé eso que me dijo mamá de que me ahogo en vasos de agua, pero es cierto, cada día me cuesta más levantarme, ser amable y educada con la gente...
Llevo quince días con un horario matador sin ningún día de descanso y estoy harta.

Harta.
 
me paso al brunch
Escuchando La Casa Azul bailando sobre la silla.

Vengo de la playa, aún tengo los pantalones en modo pirata, las chanclas llenas de arena y el regustillo de la cerveza Aguila Negra. La verdad es que Angie hizo una compra sublime con esas dos litronas baratas. Me trajo de casa, además, un bocata preparado por ella de tortilla de jamón york para cuando saliera de trabajar. Muy atento por su parte.

Comimos un helado cada una (novedad: hoy me cambié al plátano, pero con trozos de chocolate, claro) y vimos el mercadillo que está puesto cerca de Poniente. Nos compramos una pulsera de cuero para cuando estemos separadas y esos patetismos.

Como decía ayer hoy era el turno del Arrebato y escuchar, lo que se dice escuchar, escuchamos poco, porque nos ponemos lejos del barullo (¿barullo es asturianu o español?). Puedo confirmar y confirmo que el señor llevaba su diadema habitual de hortera de bolera.
Gente en la playa con la camiseta del Sporting que hoy ganó el derbi contra el Oviedo. Ja, lástima no haber estado allí cantando himnos ofensivos.

Otra vez son las dos y media y no tengo ni gota de sueño. Me veo hasta las cinco de la mañana dando vueltas por la casa, como ayer. Eso sí, espero que nadie me despierte a la una de la tarde en una de esas jodidas llamadas diplomáticas que hace la gente de mañana en mañana.
Mi dieta es cada vez peor, y exceptuando el bocata que Angie me preparó, hoy me alimenté de arroz basmati del que calientas en un minuto en el microondas (esa rapidez me vino bien para no llegar tarde al trabajo) mezclado con bizcocho Mildred, Colacao y zumo de frutas.

En definitiva, que me paso al brunch, fijate tu. Una es así de moderna... mezclando el desayuno con la comida a la una y media de la tarde.

Mañanaen los conciertos de Poniente toca eh... déjame ver...un tal Cheikh Lo. Muy famoso en su casa a la hora del brunch, sí.


 
eso...nunca lo sabremos
Doy media vuelta porque tenía que escribir. De todas formas me he acostumbrado a dormir a las cuatro y media de la mañana y estoy como una rosa. ¿Será esto producto de la vuelta al Pharmatón? Ah...eso nunca lo sabremos.

No, no estoy triste. Me duele por mis hermanas porque era su abuela, no la mía. Yo ni siquiera apareceré en la esquela y me sentiré, como mucho, un poco desplazada y fuera de lugar, pero se que ellas me quieren y es lo que importa.

Vengo del concierto de Coti, que como era gratis congregó a toda una multitud. Esto de los acontecimientos "de papu" es algo que apreciamos los asturianos sobremanera. Aunque regalen mierda...si es gratis y hay sidra cerca, ahí nos vamos. Voy a echar de menos Asturias, voy a echar de menos la playa, la sidra, los chipirones del Dakar...bah, pero es pronto para esto.
El concierto fue lo de menos. Estuvimos en la playa escuchando a la lejos la música,cotilleando de nuestras cosas. y bebiendo cerveza Había una luna bonita y en un pequeño ataque ansioso me pedí una tarrina de 2.20 euros de chocolate y straciatella. Siempre observo los distintos sabores durante un minuto al menos y SIEMPRE me decanto por algo que tenga chocolate. Um, ¿sustitutivo del sexo? Ah...eso nunca lo sabremos.


Y ahora iamsogreat va a ejercitarse como maruja veraniega limpiando y recogiendo la pocilga en la que vive en soledad estos últimos diez días.
Mañana toca el Arrebato, el hortera de bolera ese. Um, me probaré una diadema y acudiré al concierto (también gratis) con una camisa pajarera y daré palmas como si quisiera partir una nuez.

Sonrisa agridulce.
 
TSE no lo habría hecho mejor
No se muy bien cómo va hoy. Oh, ayer, quiero decir ayer, el día se acaba de ir. 00:43. Bien.

Me levanto en plan angustias llorando porque pensar en turistas y en camisetas me deprime hasta el infinito. No quiero afrontar otras ocho horas de pie y en vez de vestirme, recoger la casa, hacer la cama, llegar a la hora prevista y todas esas cosas dignas de la muerte, me quedo sentada en el sofá lamentando mi mala suerte y mirando por la ventana el día soleado repitiendo la frase: Y encima todos tienen jodidas vacaciones.

Mamá me llama y como me oye la voz mocosa me echa una pequeña bronca revitalizante que viene a decir que está conmigo pero que no debo desanimarme ("ahogarte en vasos de agua", dice ella) por tonterías. Me dice que si quiero dejar el trabajo, que lo deje ahora en plena semana grande de Gijón y que haga la puñeta, pero supongo que tengo que aguantar.

Con la cara enrojecida y unas ojeras más propias de un mapache que mías me voy al trabajo y como llego tarde me llaman al móvil. No contesto. Me da igual, me da igual, me da igual, quiero fumar el último cigarro en paz.
Tienes mala cara, me dice la novia del Jefecillo. Miento y digo que estoy bien y fuerzo la sonrisa y me voy al baño porque si sigues haciendo observaciones tan agudas e inteligentes me pondré a berrear una vez más, y para eso prefiero la taza del water en la que al menos puedes sentarte.

De repente veo a mi abuela y a mi hermana. Temiendo sufrir alucinaciones miro mejor y sí, son ellas. Pero qué coño...
Estupendo, visita sorpresa de tu familia que, cómo no, acaba de pasar por mi casa-pocilga viendo el resultado de llevar diez días viviendo sola. Mi abuela comenta con ironía y muy mala leche que "ya hemos pasado por el "palacio", ya te llamaré por teléfono cuando salgas de trabajar porque yo no te enseñé a vivir como los cerdos". Le doy un beso rápido a mi hermana que sonríe y está más alta (llevaba más de cuatro meses sin verla) y sigo doblando camisetas con la moral por los suelos.
Al menos no se les ocurrió venir el domingo cuando aparecí por casa a las dos de la tarde tras haber dormido (o haber hecho lo posible por ajustar mi sueño a los ronquidos de Xuxú) fuera.

00:58. tengo hambre, me alimento de pechuga de pavo y yogures con fibra. me apetece tomarme una cerveza, salir un poco, ver a Lala, a Angie, me apetece escupir en la cara de esas turistas que tardan una hora en escoger una camiseta, me apetece no estar sola y ser rica, tener cuarenta millones de euros y salir a cenar algo que no sea pavo, soplar las velas de mi cumpleaños hoy y mañana y en junio y cuando me salga de las narices y pedir deseos que se cumplan y no malgastar más soplidos en pedir un ascenso a Primera División del Sporting, y pasarme un día en la playa contigo, contigo, contigo, contigo, y con él, y con ella, con un bote de Coca Cola para mi, que soy idiota.

01:07. Mañana, hoy, no va a ser igual.
Volveré a pensar en T.S. Eliot en el trabajo, eso me ayuda.

Words move, music moves
Only in time; but that which is only living
Can only die. Words, after speech, reach
Into the silence. Only by the form, the pattern,
Can words or music reach
The stillness, as a Chinese jar still
Moves perpetually in its stillness.
Not the stillness of the violin, while the note lasts,
Not that only, but the co-existence,
Or say that the end precedes the beginning,
And the end and the beginning were always there
Before the beginning and after the end.
And all is always now.
 
madrugar es un rollo, bebé
Ocho minutos antes
de la hora de entrada despiertas del sueño malo del hombre que pretendía quemarte con un cigarrillo en los tobillos. Primer juramento del día. No llegas realmente a pensar, se te ocurre el número del taxi y dices
la dirección habitual. Tarde tarde tarde, pero me da igual desde que se que no tienen huevos a despedirme. Sin duchar, sin peinar, sin desayunar, acabas de lavarte la cara en el baño del trabajo pero te da igual igual igual. Legaña por aquí, legaña por allá, pelo electrizado, ojeras que ni la crema de pepino puede borrar.
Resignada, te vas animando, sin Pharmatón, sin té con leche. Te escapas a por un pincho, lees en el periódico que
Roberto se queda y comes encerrada en el baño sentada sobre la taza con una satisfacción inmensa.
A la vuelta ves a tus amigas que esperan por ti en el patio que hay delante de tu casa. Tienes la tarde libre y se supone que debes hacer cosas relacionadas con la beca de marras, pero vas al supermercado a por pavo, a por té para Lala, a por lacón, a por más botellas cuando se acaban, a la farmacia a por los parches para Lala. Estás borracha y rompes sin querer el mobiliario de tu casa a golpe de cadera. Gritas consignas y te ríes aunque a veces pienses en mañana y en la vagancia... Y ellas se van.

He tenido una especie de momento ansioso y como ya no hay comida en casa he bajado al quiosco a por regalices y luego a por un helado Cheesecake que he engullido en nanosegundos. Acto seguido he recordado que en la nevera está el último Vitalínea de chocolate. Chupándome los dedos al final. Um.

Cinco botellas en su contenedor especial. Eso me convierte en una ciudadana decente, supongo.
No quiero estar sola esta noche.


Razonablemente feliz e ilusionada por nada en especial, sea eso bueno o malo. Creo que sufro una resaca prematura en este preciso momento y eso me cabrea.






 
celebridades
Menú de hoy en Casa Alba:

1º Ensalada de tomate.
2º Ensalada ya preparada con salsa de yogur y finas hierbas.
3º Spaguetti con ajo.

Té con leche, Lambrusco y ofrecimiento por mi parte de pan Bimbo, que fue rechazado por Lala y Angie.

Volví a llegar al trabajo borracha y tarde, pero la tontería se me pasó descargando las 31 cajas que trajo el de Seur.

Hoy fue un día de celebridades.
Natalia Estrada con su nuevo novio italiano, la alcaldesa, y por fin mi pretendiente el inglés.
Bueno, es que hay un chico que viene últimamente a la tienda y le atiendo yo por aquello del idioma. Es guapo y quizás un poco mayor que yo, oh, y es tan sonriente, y siempre que le cobro me guiña un ojo cuando le doy el cambio. Le he visto sin la camiseta porque se prueba la ropa fuera del probador y tiene el pelo justo en el pecho y nada de barriga cervecera. Luego cuando me escabullo a fumar a la calle él está ahí en la terraza de enfrente sentado con sus padres (mis suegros, claro) y me sonríe abiertamente y espero que mañana vuelva a por otra camiseta y entonces le escribiré mi número en el ticket si sigo con la tontuna o lo más probable es que no haga nada porque secretamente me consuela pensar que en Canterbury encontraré miles y miles de rubitos guapos y sonrientes. Tengo entendido que habrá también mucho italiano en el campus, aunque Lala opine que no se lavan. ¡Oh sucedáneos de Materazzi, venid a mi!.

Por la tienda pasó también Belén que trabajará en lo mismo que yo, pero en versión Feria de Muestras. Creo que se agobió un poco cuando la metí en la caja y la animé a envolver su primera camiseta.

Um, estoy contenta estos días. Creo que me tomaré un...dios, en casa no hay más que esa jodida ginebra que suelo mezclar con zumo de piña. Con el Baileys ni lo intento, aún conserva su precio en el culo de la botella... en pesetas.

Oh, cierto, y también pasó ESE escritor en asturiano al cual yo admiro por su mala leche y porque qué coño, me gusta un poco. Le hice la pelota descaradamente en plan grupi (libri, debería decir).
 
coge el dinero y corre
A la hora de comer vinieron Angie y Lala con dos bolsas de ensalada ya preparada (vagancia) y unas botellas de vino (vicio). Llegué al trabajo borracha, algo que está muy mal pues te entra la risa floja en ocasiones y un sopor difícil de combatir, mucho menos con el sempiterno disco de chill out que suena durante las ocho horas.

Hoy cobré mi sueldo. Mi Jefecillo me llevó al baño y después de darme el dinero me dijo: Gracias, Alba.
No, no había habido ningún intercambio sexual.
Yo me quedé muda tres segundos pensando por qué me daba las gracias, hasta que miré los billetes y dije: No, gracias a ti...
Él insistió: No, en serio, gracias a ti.
No, no había habido ningún intercambio sexual.
¿Gracias a mi por qué? ¿Por ser como soy?

Dinero en mano y más contenta que una niña con zapatos nuevos (¿se dice así?) al salir media hora antes (mi Jefecillo debe estar enfermo) me encaminé a casa asida fuertemente a mi bolso. Todos me parecían posibles ladrones, veía la malicia de Julián Muñoz en cada uno de ellos, les imaginaba entrando en casa con mi sueldo metido en una bolsa de basura. Finalmente nadie me robó, claro, no voy a tener tan mala suerte.

Um, me encanta estar sola en casa.
Mañana quizás vengan Lala y Angie de nuevo a comer a casa. Luego las dejo quedarse solas y aprovechan para echarse siestas. Hoy cuando volví de noche hasta Angie había tenido el detalle de hacerme la cama y de recogerme la mesa de la cocina. Es contradictorio que en casa sea una vaga para estas cosas y luego en el curro parezca tener ocho manos cuando me lo propongo.

La crema antiojeras con pepino de mi abuela es mano de santo.