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Joven soltera punki metalera
babayaes
Sindicación
 
Penes, castañas y tabaco en Canterbury
La dieta canterburiana prosigue: ahora me alimento de castañas.
Siento de veras arrebatarle de tan mala manera la comida a las ardillas, a los jabalies, o a otros bichos que puedan obtener su sustento diario de tan insipido fruto, pero asi estan las cosas.

Caminaba hacia casa tranquilamente cuando las vi en el suelo. Era mejor opcion que seguir tomando pasta, o que pegarse un atracon de tostadas a las dos de la mañana. Lo cierto es que estaban ricas al horno, mis diez castañas.

Para evitar fumar compulsivamente, que es a lo que me dedico, he inventado uno de mis juegos absurdos: Cuando te apetece echar un cigarro sales a la calle, caminas, y si ninguna persona de las diez primeras que te cruzas fuma, tu tampoco puedes hacerlo. Facil.

Yo he sido la inventora del juego (muy original, si) y tambien he sido la primera en romper las reglas (mintiendome a mi misma, perfecto): llevaba cruzandome ya con nueve personas y ninguna de ellas iba en plan chimenea por la calle, asi que a lo lejos aviste a un chico que fumaba. No iba a cruzarse conmigo porque ibamos en direcciones opuestas, asi que corri como una loca hacia el evitando a otras personas en mi nueva trayectoria, estuve cerca de ser atropellada por un coche, y por fin me encontre de cara con el. Aja, el numero diez y fumando, pense con satisfaccion.

- Perdona, tienes mechero?
- Yeah, darling.

Oh, era feliz. Tramposa pero feliz.

Ayer me emborrache de nuevo y acabe sobre la moqueta diciendole a Mathieu (mi objeto del deseo frances) cosas como "J'ai envie de toi, Mathieu", que viene a decir algo asi como "Te deseo".
Posteriormente, y mientras imaginabamos si nuestros compañeros de casa la tendrian grande, me emocione demasiado, grite mas de lo aconsejable y uno de ellos me oyo decir: Pues yo creo que O. tiene que tener una polla inmensa.
Asomo la cabeza por la puerta, me sonrio y dijo: gracias, Alba.

Creo que si esto fuera Gran Hermano estaria nominada. O en la puta calle.

Mañana me voy a Londres, asi que hasta el domingo.
Supongo que me perdere, que al visitar la National Gallery querre robar un cuadrito, que acabare en comisaria o quizas, con un poco de suerte, deportada en España.
 
la fiesta de Masako
Los japoneses son una raza cruel, ya lo decia la madre de Bridget Jones.
El campus esta lleno de ellos, de gente asiatica, quiero decir. No se muy bien si son chinos, japoneses, de Tailandia, de Corea...porque me da igual, me importa un pito de donde vengan cuando no soy capaz de distinguirles y se me antojan todos iguales.

Al llegar a casa despues de mi segundo dia de clase alguien dijo: Hoy es el cumpleaños de "no se quien" (poned aqui un nombre japones si es que sabeis alguno. Sugiero "Masako")
Ese mismo alguien me pregunto si no iria a la fiesta en honor de la chica japonesa cumpleañera. Como persona sensata que soy conteste que no la conocia y que por lo tanto no me parecia correcto ir, pero ese alguien insistio e insistio e insistio y al final me recordo que la habia visto una vez.

Ohhhhhhhhhhhhhh claaaaaaaaaaaaaro, he visto una vez a una china o japonesa, ojos rasgados al fin y al cabo, que importa, y por esa razon puedo ir a su jodida fiesta, pense yo.

Fui a dormir la siesta de hora y media reglamentaria y al despertar mi humor habia cambiado. A peor.
Abri mi botella de vino dispuesta a bebermela entera y volver a la cama cuando mis compañeros de piso aparecieron y me preguntaron si iba a empezar ya a beber la botella que tendria que llevar a la fiesta.
Levante una ceja a lo Sobera, bebi el primer vaso, y pregunte: Ah, pero tengo que llevar mi propia bebida a la fiesta de "Masako"?

- Si, claro, llevas una botella y ya puedes ir.

Me quite el chandal, me di una ducha y sali en busca de la fiesta. Ni siquiera habia preguntado donde era, ni siquiera sabia el nombre de la chica, llevaba una botella de vino a medias y un humor de perros conmigo. Era un buen comienzo.
A lo lejos vi un grupo de gente que parecian no estar muy animados y me encamine hacia alli. Cuando estaba a veinte o treinta metros cai en la cuenta: bajitos, pelo negro en forma de casco para Vespa, ojos rasgados, flashes de camaras de fotos... Joder, pero si eran todos orientales.
Pense en dar la vuelta porque no me apetecia una mierda ir a aquella "fiesta", y ademas no reconocia a la chica del cumpleaños, pero me arme de valor, le pegue un lingotazo al vino, y entre en el jardin. Encontre a mi compañera de casa francesa y fui a saludarla para preguntarle donde estaba la homenajeada.

- No lo se...
- Bien, sabes como se llama?
- No....

Permanecimos en un rincon esperando a que "Masako" viniera a la montaña. Entonces se acerco una chica dando brincos y diciendo Thank you, thank you, thank you...
Tenia que ser ella, tenia que ser ella, que ya venia dando las gracias antes de que la felicitaramos. Asi que me arriesgue y probe con un timido Happy Birthday.
- Oh thank you, thank you, thank you. What's your name?
(Bien, ella tampoco me conocia).
- Um, I'm Alba, from Spain.
- Oh Spaaaaaaaaaaaaaaain, mucho gusto, hola, hola, jijijijijijiji, thank you, thank you thank you for coming!

Me excuse diciendo que tenia que ir al baño, me apoye en un muro y termine mi botella. Tenia unas ganas terribles de llorar, de largarme de ese sitio de mierda, de hablar en español con alguien, no queria seguir escuchando a "Masako" dar gritos diciendo que se habia autoregalado una sarten y un juego de siete perchas.

Era demasiado, asi que me fui llorando hacia la cabina de telefonos con mis 2 libras y pico. Marque el numero de Lala y le conte lo de la fiesta, y que el suizo de mi casa habia dicho que yo era rara, y que estaba harta del ingles, y de los ingleses, y de los japoneses, y de todo el mundo, y de las ardillas...
Lala fue buening y ella trambien recordo las palabras de la madre de Bridget, y dijo que eran arrogantes, y que no estuviera triste, jo, y poco mas porque el telefono devora mis monedas a gran velocidad.

Puta mierda.



 
ni perros ni fantasmas


quito esta entrada un tiempecito...
 
el robobo del bobolso
Cuando en el post anterior decía que casi siempre lo que imaginaba se quedaba corto, tenía rázón. Y es que yo digo unas gilipolleces como catedrales, pero a veces hay que reconocer que acierto.

Estoy mal, basicamente. No me apetece poner acentos y me he echado a llorar después de leer el diario de Lala.

Vale, seré breve. Sigo en Asturias, no estoy en Canterbury ni nada porque ayer un hijodelagranputa me robó el bolso con móvil, doce euros (ý que te aprovechen, zoquete), tarjetas de crédito, y, lo más importante, mi DNI.

El resultado es que ahora sigo en Gijón, vuelo cancelado por no tener documentos, día y medio sin dormir, casi sin comer, y muchos reproches y gritos en casa.
Me cambian el vuelo al lunes pero tengo malos presentimientos. Ya me da igual, pero ahora sí que quiero irme de aquí cuanto antes porque paso de seguir escuchando que soy una irresponsable.

Estoy mal, mal, mal, cansada, frustrada, fastidiada, decepcionada.

La noche de ayer fue bien hasta aquello. Lala, Angie, Xuxú, la cena barata, las cervezas, gastar mis últimos euros, las risas, Lala que estaba especialmente divertida, Angie que estaba especialmente llorosa, los besos, el polvo bien echado de Xuxú, entender que les quiero mucho, que les echaré de menos y que me gusta sonreir y reirme porque es gracias a ellos, el Love will tear us apart, el legado del spray fétido a Lala.
No quiero recordar nada más.
Y a tí, mamón de mis narices, espero que el bolso naranja sea de tu agrado, procura lavarlo, porque después del verano ya estaba guarrillo. Como tienes mi foto puedes saludarme cuando me veas y me invitas a una cerveza con los doce euros. La segunda ronda la pagaré yo cuando tenga tarjetas nuevas. Y que te jodan y que seas infeliz, so yonqui. Por cierto, la pastillas que había en el bolso no eran drogas. La azul es una Dormidina: Tamara se tomó una caja de ellas y no se murió, pero es probable que tú seas más tonto que ella y a ti sí te funcione.


Supongo que os quiero. Sí, os quiero.
Sonrisa a medias, y me voy.
 
see you
Mañana servidora estará despegando del aeropuerto de Asturias a las 15.15 horas.
Probablemente será todo un espectáculo verme partir, porque preveo lágrimas y llantinas exageradas, abrazos a los guardias de seguridad, charlas desesperadas con turistas, y "Oh qué desgraciada soy".

La única buena noticia del día es que mi maleta pesa 14 kilos.
Una de las malas noticias del día es que creo que la báscula está estropeada.

Aterrizaré en Londres a las 16.10, hora inglesa, claro, porque ahora soy como los de Canarias, pero sin guagua, porque como persona desorganizada que soy aún no tengo autobús que me lleve a Canterbury. Vamos, que lo mismo acabo durmiendo en el aeropuerto y protagonice la segunda parte de La Terminal. Sólo espero que Tom Hanks no siga por ahí o que me lo cambien por un...no se, Johnny Depp.

Si todo va bien y consigo un bus, llegaré a Canterbury a las 21.20, puede que demasiado tarde para que los cerdos de la universidad me den la llave de mi cuarto. No me asusta la idea de dormir al raso, mucho menos teniendo en cuenta que el campus está poblado de alegres y amables ardillas que me ofrecerán su amistad, y quizás unas bellotas.

Estoy suponiendo, imaginando y todo eso que se me da tan bien (o tan mal si consideramos el hecho de que luego la realidad suele ser mucho más macabra y extraña de lo que en un principio imagino) porque realmente no se cuándo podré escribir de nuevo. Por lo que tengo entendido (y por lo que recuerdo de aquella excursión de un día que hice por Canterbury hace la pila de años) Canterbury no es una aldea perdida de Mozambique, así que conseguiré pronto un ordenador. Mientras tanto volveré a aquellos tiempos (snif) en los que escribía en libretas negras. Espero hacer la siguiente entrada prontito, en cinco o seis días.


Buas, buas, buas, buas, ohhhh gran depresión del carajoooooooo. Y esta noche, despedida de Lala, Angie y quizás Xuxú.
No quiero llorar.

Suerte para mi, suerte para los que se quedan.
(Oh malditos ingleses con sus baked beans, teneis que tenerme miedo, miedoooooooooooooooooooooooo, ahora yo seré la Pérfida Albión ajajajajajajajajajaja. Um, debería comprar valerianas).



 
tiene narices
Podría haberme matado, pero no lo hice y me alegro. Podría haberme roto el tabique nasal y haber salido del bar sangrando a lo Luis Enrique, pero tampoco ocurrió.
Ahora simplemente tengo un dolor constante en la napia, el tabique hinchado y con un color fluctuante. Anoche, cuando ocurrió, se puso rojo. Esta mañana cambió a un tono azulado, y ahora...bueno, ahora está violeta. Mi pobre nariz.

Fue extraño. Había bebido...lo normal. Estaba sentada en el taburete del bar de siempre, tomando la última cerveza cuando oí claramente una voz que me dijo "Cierra los ojos".
Yo hice caso a aquella voz, cerré los ojos, y entonces, muy lentamente, como si pesara dos toneladas, sentí que me caía y que no podía abrir los ojos. En lugar de protegerme con las manos como una persona normal, me di de narices con la barra. Un tochazo impresionante. La caída prosiguió hasta el suelo, con la nariz rozando la barra desde arriba hasta abajo. Una vez en el suelo y con el dolor tremendo de nariz vi a Lala y a Angie rotas de risa, vi el taburete tirado, vi mi bolso con todo esparcido, oí otra voz (esta vez la de Angie) que decía: ¡Me cagon la puta, me tiraste toooooda la cerveza por los pantalones!.

Fin de fiesta en la playa, bañándonos en bragas a las seis de la mañana. Las parejas trataban de follar alrededor. El agua estaba fría al principio, pero en cuanto nos pusimos a nadar se pasó. Además sirvió para que despejara y para que me olvidara del dolor de nariz.
Al llegar a casa Angie se puso a lavar los pantalones y las camisetas de las tres, Lala pelaba patatas y yo seguía sentada en la mesa leyendo el nuevo periódico robado. Una tortilla de patatas a las siete y pico de la mañana es todo un momentazo.

Y hoy estoy en casa de Lala disfrutando de mi último día de vacaciones en soledad. Mañana vuelven mis abuelos después de mes y medio solita. No se qué coño les voy a decir de mi nariz violeta, si les cuento lo de la voz que me decía "Cierra los ojos" pensarán que estoy chiflada y desequilibrada, o que la Virgen María es amiga íntima mía y se me aparece de vez en cuando en los bares. Angie opina que podría decir que se me cayó el bote de las galletas encima, pero eso es si cabe aún más absurdo.
Anyway, el arroz de la mamá de Lala estaba rico; Felipe, su gato, parece más amable hoy conmigo y todavía no me ha mordido; ahora igual vemos Match Point.
Me pregunto si la nariz parará pronto de hincharse, no quiero parecer una mezcla de Adrien Brody y Blossom.


 
de robos
Ayer acabé contándole al taxista mis penas mientras lloraba y él trataba de consolarme muy amablemente. Espectáculo lamentable, sí, sí, sí, pero es que la hora de las despedidas ha comenzado y una es sensible y, vamos a reconocerlo, a mi me va más el drama que a Bertolt Brecht... También es cierto que iba ligeramente perjudicada y que en mi depresión de última hora se me ocurrió sustraer un periódico de la cafetería de abajo. En un primer momento pretendía simplemente leer las páginas de Deportes e iba a devolverlo, pero la jugada de sacarlo por entre los agujeritos de la persiana metálica (porque a esas horas estaba cerrado, claro) fue más complicada de lo que esperaba y acabé por quedármelo como premio a mi pericia.

La semana, por lo demás, bien. Examen, playa, sidras... Lo único malo fue la pérdida de mis llaves en vete tú a saber dónde, y el consiguiente pánico al pensar "hoy voy a dormir en la puta calle". Afortunadamente Angie tenía una copia que yo le dejé hace tiempo y pude pasar por su casa a recogerlas....a las tres de la mañana. Me abrió su hermano, mi ex, pantalón de pijama, pecho al descubierto, pelos revueltos. Sin embargo...no pude evitar fantasear con la idea de un polvo eventual que me librara de todo aquel stress por las llaves.
Me marché caminando a casa (la vida no es una película porno de bajo presupuesto, por lo que parece) con pensamientos temerosos: alguien me había robado las llaves en la playa y había aprovechado el momento de mi baño para, de paso, cotillear la dirección de mi domicilio en el DNI. Cuando llegara a casa allí estaría el ladrón esperándome detrás de una puerta, riñéndome por llegar a semejante hora (pero qué quieres que haga, si me quitaste las llaves, cerdo de mierda!) y me obligaría a darle el dinero que él no habría encontrado (Pero es que NO hay dinero, joliiiiines, le diría yo)...

Oh, puse fin a mis divagaciones histéricas cuando comprobé que en el DNI pone la dirección donde vivía antes, no la actual, y que al ladrón le jodan. No obstante...bueno, cuando llegué a casa di un repaso a todas las habitaciones, miré bajo las camas, todo esto mientras me aferraba al spray fétido como única protección.

Ayer fue la despedida de mis compañeras de facultad, de Alba y Belén. Lo dicho, bien, no quiero hablar de despedidas, no quiero pensar que quedan siete días.


Y esta noche...salgo con Lala y Angie. Espero no montar ningún show, estoy muy sensible, coño.
 
erupción
Tengo granos.
Es noticia porque, quitando el grano premenstrual habitual, no suelen aparecer.
Pero el otro día comenzaron a poblar mi cara, lentos pero seguros. Me miraba en el espejo. Me sentía Adrian Mole, me imaginé con 40 años entrando en una farmacía a comprar productos antiacné en lugar de cremas antiarrugas, estuve tentada de pasar por el médico porque parecían algún tipo de reacción alérgica.

Ajá, la comida. Claro, todas esas tartas de pera, de manzana, de chocolate, toda esa grasa que engullo ahora que mis abuelos me han dejado sola (oh, que vuelvan ya, por favor), esos atracones ansiosos que me pego...

Luego le eché la culpa al sol. Quizás sea fotofóbica, pensé yo, pero la verdad es que simplemente hay un día a la semana en el que no tolero el sol, y es el domingo cuando estoy de resaca.

Del sol pasé a los nervios. Claro, con todo esto del viaje, de que cada vez queda menos para irme a Inglaterra, y teniendo en cuenta la amenaza que llegó de la universidad (sí, aquella en la que me advertían de que si antes del día 6 de setiembre no hacía no se qué trámites me quitarían mi habitación) podría ser perfectamente por eso.

Hoy, harta de ver a los intrusos faciales, lo vi claro: pasaría un día encerrada en casa (sin sol), alimentándome de lechuga (sin comida grasiento-asquerosa) y centrada en los apuntes del examen de mañana.
A eso de las doce, sin embargo, no pude evitar ponerme de los nervios al ver que tenía la regla. Oh vaaaaaaaaaaamos, si solo hace quince días de la última, ¿qué coño es esto? Estoy megahormonada o qué? NO ES JUSTO. NO ES JUSTO. Y perdona, pero habíamos quedado en UN GRANO PRE- , no en una jodida erupción.

Oh, nadie me quiere. He estado muy triste y muy vaga toda la tarde, abanicándome con los apuntes. Hace calor y el vecino de enfrente ha vuelto a verme en sujetador caminando por la cocina. Ya van tres.



 
bingo
Tiramos la moneda: si salía Juancar iríamos al bingo de siempre, si salía la cara "1euro" innovaríamos y visitaríamos otra sala. Ganó la monarquía, y ganamos nosotras, que cantamos un BINGOOOOOOOO a medias con alguien más. 68 eurazos.

Copazos para celebrar el nuevo bote, yuju.
En el bar caluroso jevi la gorda rubioplatino me mira muy mal, como si deseara matarme. No aparta la mirada asesina de mi cuando yo no le he hecho nada. Creo que internamente no perdona que baile Manowar, pero yo tampoco perdono que sea tan ordinaria y basta, probablemente lleve bragas de uralita, la muy cerda. Procuro llevar mi spray fétido a mano, no vaya a ser que se le ocurra acercarse a increpar. Cuando abandonamos el bar me sigue con la mirada y yo pongo la sonrisa de "Me das asco y te voy a dar como pal zorro, preciosa".
En el bar de siempre no hay nadie. El camarero está muy amable y nos regala un piedrolin enorme. Lala me reta para que esta vez haga yo el porro, pero soy tan negada que acaba por impacientarse y lo termina ella.
El pretendiente de la noche se acerca. Mide cerca de 1.50 y trae una buena merluza. Le rociamos con el spray fétido más de 15 veces hasta que ya no puede más con la peste y acaba cagándose en la madre que parió a no se quien y en las putas tuberías del bar, que era de donde pensaba que venía el olor. Cuando en una vaporización está casi a punto de vomitar creemos que es el momento de abandonar el bar, qué coño, son casi las 7 de la mañana y a las 12 juega España.

Domingo: partido de España, siesta de cuatro horas, Alatriste, bebida antiresaca de última hora. Atracón ansioso al llegar a casa.

Marc Gasol, cásate conmigo.
 
terror marino
Oh, he tenido un momento dramático en la playa cuando, bastante alejada de la orilla, disfrutando del mar y de la sensación de no tener que soportar a más turistas (por fin he acabado en el trabajo), he sentido que un pulpo me rozaba la cintura, los pies, las piernas. Chillé asustada tratando de recordar si los pulpos lanzaban líquidos venenosos o si podían cabrearse y hacerme un torniquete mortal en una pierna con uno de sus tentáculos. Mientras pensaba en esos datos escalofriantes trataba de nadar lejos del supuesto pulpo. En el fondo del mar se veían cosas negras, que seguramente eran algas, pero que yo, en aquella situación tomé por una enfurecida familia de pulpos. Lo pasé mal, coño.

Una vez a salvo, en la toalla, me despojé de la parte de arriba del bikini. Me gusta ver a los vejetes que pasean a esas horas, me gusta ver cómo se detienen y apoyan los brazos en la barandilla y hacen que contemplan el mar cuando sabes a ciencia cierta que te están mirando las tetas, a tí y a las demás que hacen topless.

El día bien, entonces. Lo único malo fue lo del pulpo y el partido de baloncesto de España cuando el marcador estaba tan ajustado. Oh, pobre Pau, se ha lesionado. Me compré el Marca porque pensaba que hoy regalaban esas barbas gasolianas, pero nada, solo había seis cromos de jugadores de la liga de fútbol. Y ninguno de ellos era guapo.

Ahora estoy enfadada. Enfadada con Canterbury y con su universidad. Tengo un mail que pone URGENT, y en el que me avisan de que si no me registro antes del día 6 perderé mi habitación de doce metros cuadrados. Qué coño se creen? Ya les he dicho que NO PUEDO REGISTRARME, vale? No se me entiende cuando hablo, cuando escribo, quereis que vaya a Canterbury y mate a todas las jodidas ardillas que pueblan los alrededores del campus? Quereis que como venganza queme no solo ¿mi?habitación, sino todas las demás?
Pues mañana llamo a la universidad (hala, venga a gastar dinero) y como no me solucionen el problema les monto un pollo y les digo que soy peligrosa y que tengo un spray fétido y muy mala leche, y que a mi nadie me quita mi zulo de doce metros cuadrados, coño!