diagnóstico: ABURRIMIENTO
Me levanté con un ánimo perfecto para acudir al médico: paralizada por el miedo sobre mi cama revuelta. De atar, estoy de atar.
Entré muy nerviosa en la consulta y se lo solté: nada..., que estoy triste, desde hace una temporada..
Después de más explicaciones por mi parte y demasidas preguntas por la suya, pronuncio la frase del día: Uff y no me hagas más preguntas que me pongo a llorar.
Ella señala el paquete de pañuelitos de papel que hay sobre su mesa mientras me dice: ¿Los ves, no? Están ahí para algo.
Sonríe, y yo, en plan "No hace falta ni que me lo digas dos veces, chata", me pongo a llorar y a decir Joder qué vergüenza.
Hoy la médico estaba en plan conciliadora, aunque quizás la pillara descolocada porque algunas de sus preguntas eran más bien estúpidas, sobre todo cuando le digo que tengo miedo al levantarme y ella se interesa: ¿Miedo? Pero...¿miedo a que te pase algo malo?
No, hombre, tengo miedo a que me toque la lotería, no te jode.
Me manda a la farmacia a comprarme unas vitaminas, me da hora para hacerme análisis la semana que viene (para descartar que sea algo físico) y me aconseja que llore todo lo que me apetezca, que es muy sano por lo visto.
El resto del día, bien gracias. Entre vitaminas, comedias pestilentes del siglo XVII, programas basura y crecientes deseos de zamparme un cruasán de chocolate de la pastelería que está cerca de casa.
Debo contenerme y hacer vida sana. Oh, qué te parecería ir a la piscina y nadar un poco?
Y dar un paseo hasta la playa y comer un helado de tutti frutti con chocolate?
Y comprarte un bolso nuevo?
Escribir unas cuantas páginas en el diario de casa?
Um, a la mierda, voy a dormir una reparadora y revitalizante siesta. Con pijama y todo, que ahí es nada.
Entré muy nerviosa en la consulta y se lo solté: nada..., que estoy triste, desde hace una temporada..
Después de más explicaciones por mi parte y demasidas preguntas por la suya, pronuncio la frase del día: Uff y no me hagas más preguntas que me pongo a llorar.
Ella señala el paquete de pañuelitos de papel que hay sobre su mesa mientras me dice: ¿Los ves, no? Están ahí para algo.
Sonríe, y yo, en plan "No hace falta ni que me lo digas dos veces, chata", me pongo a llorar y a decir Joder qué vergüenza.
Hoy la médico estaba en plan conciliadora, aunque quizás la pillara descolocada porque algunas de sus preguntas eran más bien estúpidas, sobre todo cuando le digo que tengo miedo al levantarme y ella se interesa: ¿Miedo? Pero...¿miedo a que te pase algo malo?
No, hombre, tengo miedo a que me toque la lotería, no te jode.
Me manda a la farmacia a comprarme unas vitaminas, me da hora para hacerme análisis la semana que viene (para descartar que sea algo físico) y me aconseja que llore todo lo que me apetezca, que es muy sano por lo visto.
El resto del día, bien gracias. Entre vitaminas, comedias pestilentes del siglo XVII, programas basura y crecientes deseos de zamparme un cruasán de chocolate de la pastelería que está cerca de casa.
Debo contenerme y hacer vida sana. Oh, qué te parecería ir a la piscina y nadar un poco?
Y dar un paseo hasta la playa y comer un helado de tutti frutti con chocolate?
Y comprarte un bolso nuevo?
Escribir unas cuantas páginas en el diario de casa?
Um, a la mierda, voy a dormir una reparadora y revitalizante siesta. Con pijama y todo, que ahí es nada.
Comentario:
Os odio, os odio, ya se a quién os escontrasteis.
Jopé.
Besis pa ti también, y a ver si el lunes avanzamos algo en el apasionante mundo del inglés antiguo.
Jopé.
Besis pa ti también, y a ver si el lunes avanzamos algo en el apasionante mundo del inglés antiguo.
Comentario:
AYYYY ALBA. ¿COMO SE TE OCURRE FALTAR HOY A NUESTRA SESION DE ESTUDIO?. CACHIS... SI TE DIGO A QUIEN VIMOS... BUENO TE DEJO CON LA INTRIGA YA TE LO CONTARA BELEN,JEJE. POS NA Q ESPERO Q TENGAS MUY BUEN PUENTE, Q SALGAS MUCHO Y EL LUNES IGUAL QUEDAMOS OTRA VEZ. A VER. BSSS.





