componiendo POESÍA bajo el influjo de la depresión
Hoy a eso de las seis y media mi depresión alcanzó su punto álgido mientras hablaba con mi compañera de facultad Belén.
Me dijo que el día que no fui a estudiar con ellas, entró en la cafetería (sí, las bibliotecas están demodé) el mismísmo Roberto, mi adorado portero del Sporting, por el que yo suspiro y lanzo chillidos histéricos en cada partido. Pero el chico no entró allí a tomarse un cortao antes de entrenar, no, fue a ver a su novia que es la camarera. Pero lo peor estaba por llegar, porque Belén me advirtió de que Roberto llevaba botas de chúpame la punta. Aquello me dolió, su faceta de rocker frustrado que acaba de futbolista.
Colgué, abrí mi diario de casa, e inspirada hice una poesía:
Por encima de tu novia,
por encima de tus botas,
por encima del larguero,
oh Roberto, yo te quiero.
Y me quedé tan ancha.
El resto de la tarde estuve haciendo ejercicios de inglés. Tres horas y media después dije: Joder, qué cansada estoy.
Me tumbé en el sofá y los gritos de un cantaor desde la tele berreando algo parecido a "Y en el huertooooooo de los olivoooooooossssss a ti señóoooooooooo" me impidieron dormir.
¿Cuándo se acabará la semana santa?
Me dijo que el día que no fui a estudiar con ellas, entró en la cafetería (sí, las bibliotecas están demodé) el mismísmo Roberto, mi adorado portero del Sporting, por el que yo suspiro y lanzo chillidos histéricos en cada partido. Pero el chico no entró allí a tomarse un cortao antes de entrenar, no, fue a ver a su novia que es la camarera. Pero lo peor estaba por llegar, porque Belén me advirtió de que Roberto llevaba botas de chúpame la punta. Aquello me dolió, su faceta de rocker frustrado que acaba de futbolista.
Colgué, abrí mi diario de casa, e inspirada hice una poesía:
Por encima de tu novia,
por encima de tus botas,
por encima del larguero,
oh Roberto, yo te quiero.
Y me quedé tan ancha.
El resto de la tarde estuve haciendo ejercicios de inglés. Tres horas y media después dije: Joder, qué cansada estoy.
Me tumbé en el sofá y los gritos de un cantaor desde la tele berreando algo parecido a "Y en el huertooooooo de los olivoooooooossssss a ti señóoooooooooo" me impidieron dormir.
¿Cuándo se acabará la semana santa?





