<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/rss20.xml"><title><![CDATA[Vuelo de una incrédula]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Lugar anónimo donde el pensamiento vuele y la palabra aterrice.]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_60.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_59.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_56.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_55.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_54.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_53.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_52.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_50.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_49.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_48.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_60.htm"><title><![CDATA[La vida no es color de rosa]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_60.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://img259.imageshack.us/img259/550/luaritaoj5.jpg"><br/><br/><br/><b>En momentos determinados de la vida, necesitamos que otra persona nos escuche, la soledad corroe, nos deja parapléjicos con las extremidades vivas. El ser humano es sociable por naturaleza y cuando nos privan de la capacidad de comunicarnos nos resentimos, nos volvemos antisociales... nadie debería sentirse solo, salvo que fuera por voluntad propia.<br/><br/>Un detalle nimio compartido puede convertirse en una hazaña  y una gran hazaña en soledad puede ser un detalle nimio.<br/>Hay períodos solitarios y cíclicos en la vida cotidiana, aquellos en los que necesitamos refugiarnos en nosotros mismos para intentar entendernos, colocarnos y después compartir... son épocas bonitas e incluso llegan a ser bastante creativas, por contra un aislamiento obligado, nos cierra las puertas y duele...<br/><br/>Sólo queda resurgir de las cenizas cual Ave Fenix y obligar a quienes nos obligan a tenernos en cuenta, danzar ante la advesidad, encajar las piezas de la jugada precisa de ajedrez y vivir, es decir SENTIR, porque la vida no es de color rosa, pero sí podemos tener momentos rosas que nos permitan seguir soñando con las fragancias que aunque efímeras son maravillosas.<br/><br/>Un beso rosa para Rosa.</b>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_59.htm"><title><![CDATA[Un salto diferente]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://img461.imageshack.us/img461/8446/charcosn9.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us"/><br/><br/><br/><b>Cerró las puertas de la oficina y lanzó un largo suspiro, a su cabeza vinieron toda la serie de vicisitudes por las que estaba atravesando, se dio cuenta que  pasaban factura y que la apatía era la tónica diaria.<br/>Pensó en Juan, a quien dejó abandonado en un próximo camino,  era alguien a quien durante mucho tiempo consintió que le hiciera daño, mermando su confianza en sí misma, en su madre que poco a poco perdía su Norte, su familia, cercana, pero a la vez lejana, muy lejana y  sintió unas ganas enormes de llorar.<br/>Cuando ya iba a entrar en el portal, fijó su vista en un punto concreto y ni corta ni perezosa ¡ zasssssss!, se lanzó a chapotear como una niña pequeña en medio de un gran charco,  salpicó sus pantalones  nuevos, pero de su garganta brotó una gran carcajada liberadora, saltó con más ímpetu hasta que agotada salió de él y fue como si todo su lastre hubiera quedado allí...<br/>No había Juanes, ni problemas, sólo una nueva frescura que la inundó por completo.</b>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_56.htm"><title><![CDATA[El espejo de feria]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_56.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://img524.imageshack.us/img524/2859/espejosprincipalfa5.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us"/><br/><br/><br/><br/>Me levanto de la cama y  tengo que pasar frente al espejo para salir al pasillo, me miro de soslayo y con miedo, como todos los días; no me gusta lo que veo, una persona triste, no muy atractiva, sola... muy sola, ante mí se abre otro día repleto de la misma rutina, mes tras mes y sin aliciente alguno que permita poner ese toque de color que deja de hacernos sentir anodinos.<br/>El primer café  y a la parada del metro, los mismos cientos de  personas día tras día, ni una sonrisa matutina para cruzar, ni un buenos dias para regalar... sólo veo sombras.<br/>La jornada transcurre y termina sin más, es un ciclo que se repite de modo inexorable y que hace mella por su cotidianeidad.<br/>Vuelta a casa y al posarme del metro, alguien se cruza conmigo y me da un ligero empujón de modo totalmente fortuíto, al levantar el rostro, escucho una voz que acaricia decirme " perdón Señorita", le miro de modo arrebolado, respondo: " no ha sido nada", él me da su mano y se presenta : " Encantado, me llamo Luis", mucho gusto, mi nombre es Berta, un cruce de palabras intrascendente y una despedida.<br/>Una ducha y cena frugal e irme a dormir, al acostarme el consabido paso frente al espejo, pero ¡ qué curioso!, ahora veo una persona sonriente, de mirada pícara  y a la que su día no le ha resultado nada pesado.<br/>Moraleja, no necesitamos proezas para cambiar nuestro estado, basta un simple gesto para hacernos sentir " distintos".<br/>También podríamos tener en cuenta que no todos los espejos nos hacen vernos del mismo modo ( acordarse de los espejos de feria que tantas y tantas risas nos han sacado de pequeños), quizás muchas veces cuando no nos vemos agraciados, no seamos nosotros, tal vez... sea el espejo.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_55.htm"><title><![CDATA[María Callas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_55.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ON7UB86I6II"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/ON7UB86I6II" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><br/><br/><br/><br/><object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/pkfRWVagw3A"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/pkfRWVagw3A" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><br/><br/><br/><br/><object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ciT51phjJbU"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/ciT51phjJbU" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><img src="http://img91.imageshack.us/img91/627/imagen11ghjur3.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><b>VICISITUDES DE UNA GRAN DIVA<br/><br/><br/>Desde su infancia como niña prodigio, María se enfrentó a una madre cruel y ambiciosa que la separó de su padre y de la Nueva York natal para llevarla a Grecia, ignorante de la guerra inminente que se cernía sobre Europa. Allí inició una brillante carrera como cantante lírica llegaría a cambiar la ópera definitivamente-, y una vida personal llena de sufrimiento y de frustraciones.  <br/><br/>Fueron varios los hombres que marcaron a María Callas para siempre: Luchino Visconti, el magistral director de cine, de quien se enamoró a pesar de saber que era homosexual; Battista Meneghini, su marido treinta años mayor, que la usó para su propio beneficio; y Aristóteles Onassis, dueño de un imperio marítimo, con quien mantuvo una apasionada relación en la cumbre del poder, el lujo y el dinero, y que la dejó para casarse con Jacqueline Kennedy porque creía que este matrimonio le facilitaría sus negocios en los Estados Unidos.  <br/><br/>Nacida en Nueva York de una familia de emigrantes griegos, su padre, farmacéutico, simplifica el apellido de la familia por el de Callas para dar nombre a la famacia que abrirán a su llegada a Nueva York. Su infancia se caracterizó por la pobreza, sin embargo, la madre tenía ambiciones artísticas para sus hijas. <br/>“La vida de María Callas fue una mezcla de tragedia y de cuento de hadas”, según afirma una de sus biógrafas. El día de su nacimiento los padres de María sufrieron un enorme desengaño por cuanto esperaban un hijo varón. Durante su niñez presenció los frecuentes desacuerdos y hostilidades entre sus padres, y llegó a sentirse incómoda por su exceso de peso y por una severa miopía que supo superar con entereza. <br/>Maria estudia piano y canto.  <br/><br/>Fue alumna de Maria Trivela primero y luego de Elvira de Hidalgo, que también será su amiga y confidente. Debuta, el 2 de abril de 1939, con 16 años en Atenas con Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni.  <br/><br/>En 1941 la Callas escenificó el papel principal en Tosca en el Teatro Real de Atenas que la lanzó al estrellato de la fama progresiva como soprano en sucesivas presentaciones en numerosos teatros de las más importantes ciudades del mundo, representando siempre el papel principal de las óperas universalmente aplaudidas, en las que cosechó los más resonantes triunfos a que pueden aspirar los artistas famosos. <br/>Su carrera adopta un giro fundamental al conocer al director de orquesta italiano Tullio Serafin, que le propone interpretar La Gioconda, en la Arena de Verona en 1947. Serafin convertirá a Maria en "la Callas". <br/><br/>Pero su recia personalidad y su exigencia intransigente del más riguroso profesionalismo dentro del arte lírico, le ocasionaron numerosos enfrentamientos  con directores, administradores y colegas. <br/><br/>Ese mismo año se casa con el propietario de una empresa de ladrillos y entusiasta de la ópera Gianbattista Meneghini; se divorcian de modo nada discreto en 1960.  <br/><br/>En 1959, Maria Callas había conocido al naviero griego Aristóteles Onassis, abandonando a su marido Giovanni Meneghini. Tuvo un breve retiro durante esta relación pero cuando volvió de nuevo a escena, su voz evidenciaba signos de decaimiento. En 1965, realizó su última representación operística con Tosca en el Covent Garden de Londres. En ese momento tenía 41 años.  <br/><br/>Aristóteles Onassis se refería a ella como su verdadero e imperecedero amor, pero abandonó a Maria Callas por Jacqueline Kennedy , lo que María sintió como una traición.  <br/>Ya retirada de la ópera presenció el matrimonio de su amor con Jaquelin Kennedy, en 1968.  <br/><br/>Onassis nunca pidió el matrimonio a la Callas. <br/><br/>Se dice que María Callas y el millonario griego tuvieron un hijo que apenas vivió unas horas y falleció de muerte natural. La biógrafa Anne Edwards refuta la historia que sostiene que Callas tuvo "un hijo misterioso con Onassis" y cuenta la traición y estafa de su íntima amiga, descubriendo el velo sobre sus últimos años.  <br/><br/>Rodeada de los artistas de ópera más notables del siglo XX (Mario del Monaco, Giuseppe di Stefano, Boris Christoff, Georges Prêtre), Maria Callas actuó en los teatros más importantes del mundo: Nueva York, Londres, París, Milán, Venecia, Roma (en donde armó un considerable escándalo al abandonar al final del primer acto Norma de Bellini, lo que obligó al presidente de Italia, Giuseppe Saragat, a abandonar la sala), Buenos Aires, México. Pero además de por su arte, también era portada de los periódicos por su caracter hosco y por su memorable rivalidad con Renata Tebaldi, que será la causa de que la excluyan de La Scala de Milán). <br/><br/>Dejó los escenarios en 1970, dedicándose desde ese momento su vida a la enseñanza y a los recitales, con frecuentes problemas en su frágil salud y murió el 16 de septiembre de 1977, en completa soledad. Las razones de su muerte quedan poco claras: oficialmente se trató de una "crisis cardíaca", pero no se descarta que se suicidara ingiriendo una dosis masiva de tranquilizantes; las prisas con las que fue incinerada, el robo de su urna fúnebre (que se encontró unos días más tarde) y la dispersión de sus cenizas en el Mar Egeo hicieron imposible una autopsia. </b><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_54.htm"><title><![CDATA[Nubes]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_54.htm]]></link><description><![CDATA[<embed src="http://filelodge.bolt.com/player/mp3.swf" flashvars="&config=http://filelodge.bolt.com/player/config-200x100-nostart.xml&file=http://www.filelodge.com/http://blogs.ya.com/imaginacion/files/room15/384463/45maz.mp3" allowScriptAccess="always" name="player" width="200" height="100" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer"><br/><br/><embed src="http://img134.imageshack.us/slideshow/smilplayer.swf" width="640" height="480" name="smilplayer" id="smilplayer" bgcolor="FFFFFF" menu="false" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" flashvars="id=img134/687/1164672380gd2.smil"/><br/><br/><a href="http://imageshack.us/slideshow/index.php"><br/><br/><br/><br/><b><font color="blue">LECCIONES DE LA METAMORFOSIS <br/><br/>Nube que miras en lo alto del cielo <br/>mi condición humana y modificas <br/>las formas de tu cuerpo y de tus caras: <br/>si alguna vez he visto deshacerse <br/>tu cuerpo de caballo o de sirena, <br/>tus ojos y tu pelo cruel de Erinia, <br/>tus vírgenes perdidas con un ángel <br/>entre las sombra de una playa inmensa, <br/>el velero que se hunde en la tormenta <br/>o un frágil ciervo entre las rosas de oro <br/>de un antiguo poniente indescifrable; <br/>si alguna vez he visto desmembrarse <br/>un reino donde no gobierna nadie, <br/>un templo en que quedaron misa rodillas <br/>prosternadas al pie de un muro blanco, <br/>tan blanco que hasta el sol pierde su faz, <br/>sabrás que sos mi lecho cuando duermo, <br/>que tus lecciones de metamorfosis <br/>he querido seguir hasta la muerte <br/>entregándote toda mi esperanza. <br/><br/>Silvina Ocampo.<br/><br/><br/>Gracias Cris,  por regalarme este precioso poema.</font></b><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_53.htm"><title><![CDATA[Perderse]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_53.htm]]></link><description><![CDATA[<embed src="http://filelodge.bolt.com/player/mp3.swf" flashvars="&config=http://filelodge.bolt.com/player/config-200x100-nostart.xml&file=http://www.filelodge.com/http://blogs.ya.com/imaginacion/files/room15/384463/01%20Una%20Mattina.mp3" allowScriptAccess="always" name="player" width="200" height="100" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer"><br/><br/><br/><br/><br/><img src="http://img245.imageshack.us/img245/3396/rt56uz2.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /><br/><br/><b>Perderse entre  la niebla, en un vaso de agua.<br/>Perderse entre pensamientos, en ofuscaciones.<br/>Perderse entre multitudes, en silencios.<br/>Perderse entre tristrezas, en callejones oscuros.<br/>Perderse entre la algarabía, en músicas medievales.<br/>Perderse entre las ruínas, en una motita de polvo.<br/>Perderse entre marionetas, en vicisitudes.<br/>Perderse entre  nubes de algodón, en detalles nimios.<br/>Perderse entre medias tintas, en las yemas de los dedos.<br/>Perderse entre fragancias, en juegos infantiles.<br/>Perderse entre los miedos, en canciones<br/>Perderse entre nosotros, vosotros y ellos para al final.<br/>ENCONTRARSE.<br/><br/>By Incrédula.</b>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_52.htm"><title><![CDATA[Resurrección]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_52.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/9_Rsa7h8m_U"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/9_Rsa7h8m_U" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><br/><br/><b>En ocasiones cada persona necesita resurgir de sus propios miedos, cenizas, incertidumbres... este hecho no siempre debe realizarse a través de otra persona, pero con frecuencia es así como se produce, alguien sin pretenderlo nos hace ver la cara bondadosa de la vida y comenzamos a resurgir. Particularmente creo que es mejor resurgir por uno mismo, ya que empezar de nuevo amparándose en manos ajenas es harto peligroso; no sé a que ha venido nada de todo ésto, pero navegando encontré a Amaral y esta canción en particular  es la que más me gusta de su último trabajo, al hilo ha surgido este pequeño comentario.</b>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_50.htm"><title><![CDATA[Como un mar eterno]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_50.htm]]></link><description><![CDATA[<embed src="http://filelodge.bolt.com/player/mp3.swf" flashvars="&config=http://filelodge.bolt.com/player/config-200x100-nostart.xml&file=http://www.filelodge.com/http://blogs.ya.com/imaginacion/files/room15/384463/Hanna%20-%20como%20un%20mar%20eterno.mp3" allowScriptAccess="always" name="player" width="200" height="100" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer"><br/><br><a href="http://www.stocktradingtips.com/"><br/><br/><br/><br/><embed src="http://img152.imageshack.us/slideshow/smilplayer.swf" width="640" height="480" name="smilplayer" id="smilplayer" bgcolor="000000" menu="false" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" flashvars="id=img152/276/1163618694zpu.smil"/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_49.htm"><title><![CDATA[Déjala secar...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_49.htm]]></link><description><![CDATA[<embed src="http://filelodge.bolt.com/player/mp3.swf" flashvars="&config=http://filelodge.bolt.com/player/config-200x100-nostart.xml&file=http://www.filelodge.com/http://blogs.ya.com/imaginacion/files/room15/384463/canciones%20infantiles%20-%20mazapan%20-%20por%20favor%20y%20gracias.mp3" allowScriptAccess="always" name="player" width="200" height="100" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer"><br/><br><br/><br/><img src="http://img167.imageshack.us/img167/6404/imagen1xe4.gif" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /><br/><br/><b><br/>"Dejala Secar"<br/><br/>Mariana se puso toda feliz por haber ganado de regalo un juego de té de color azul.<br/><br/>Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana. <br/><br/>Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían.<br/><br/>Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.<br/><br/>Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota. <br/><br/>Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo? Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo.<br/><br/>Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo:<br/><br/>- Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa? <br/><br/>Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó ¿ Recuerdas lo que dijo tu abuela?<br/><br/>-Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil de quitar.<br/><br/>- Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.-<br/><br/>Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor. <br/><br/>Un rato después sonó el timbre de la puerta. Era Julia, con una caja en las manos y sin mas preámbulo ella dijo: <br/><br/>Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta?. Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero el se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado. <br/><br/>Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti. <br/><br/>¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.!<br/><br/>¡ No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó!.<br/><br/>Y dando un fuerte abrazo en su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo que se había ensuciado de lodo.<br/><br/><br/>"Nunca reacciones mientras sientas ira. La ira nos ciega e impide que veamos las cosas como ellas realmente son. Así evitarás cometer injusticias y ganarás el respeto de los demás por tu posición ponderada y correcta delante de una situación difícil."<br/><br/>Acuérdate siempre: Deja la ira secar!!!</b><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/imaginacion/c_48.htm"><title><![CDATA[Un gesto de amor]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/imaginacion/c_48.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://img238.imageshack.us/img238/354/abuela04wr7.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /><br/><br/><br/><br/><b>La niña del helado<br/><br/><br/><br/>Eleanor no sabía qué le pasaba a su abuela.<br/><br/>Siempre se olvidaba de todo: dónde había guardado el azúcar, cuándo vencían las cuentas y a qué hora debía estar lista para que la llevaran de compras a la tienda.<br/><br/>-¿Qué le pasa a la abuela? -preguntó-. <br/><br/>Era una señora tan ordenada... Ahora parece triste, perdida, y no recuerda las cosas.<br/><br/>-La abuela está envejeciendo- contestó mamá. En estos momentos necesita mucho amor, querida.<br/><br/>-¿Qué quiere decir envejecer?- preguntó Eleanor-. <br/><br/>¿Todo el mundo se olvida de las cosas? ¿Me pasará a mí? <br/><br/>-No, Eleanor, no todo el mundo cuando envejece se olvida de las cosas. Creemos que la abuela tiene la enfermedad de Alzheimer y eso la hace más olvidadiza.<br/><br/>Tal vez tengamos que ponerla en un hogar especial donde puedan darle los cuidados que necesita. <br/><br/><br/>-Oh, mamá, qué horrible! Va a extrañar mucho su casita, ¿no es cierto?<br/><br/>Tal vez, pero no hay otra solución. Estará bien atendida y allí encontrará nuevas amigas.<br/><br/>Eleanor parecía apesadumbrada. La idea no le gustaba en absoluto.<br/><br/>-¿Podremos ir a verla con frecuencia?- preguntó-.<br/><br/>La voy a extrañar, aunque se olvide de las cosas.<br/><br/>-Podremos ir los fines de semana -contestó mamá-. Y llevarle regalos.<br/><br/>-¿Un helado, por ejemplo? A la abuela le gusta el helado de fresas- sonrió Eleanor. <br/><br/>La primera vez que visitaron a la abuela en el hogar para ancianos, Eleanor estuvo a punto de llorar. <br/><br/>-Mamá, casi toda esta gente está en silla de ruedas- observó. <br/><br/>-La necesitan; de lo contrario se caerían- <br/>explicó mamá-. <br/><br/>Ahora, cuando veas a la abuela, sonríe y dile que se la ve muy bien. <br/><br/>La abuela estaba sentada, muy sola, en un rincón de lo que llamaban la sala del sol.<br/>Tenía la mirada perdida entre los árboles de afuera. <br/><br/>Eleanor abrazó a la abuela. <br/><br/>-Mira- le dijo-, te trajimos un regalo: helado de fresas, el que más te gusta. <br/><br/>La abuela tomó el vaso de papel y la cucharita y empezó a comer sin decir palabra. <br/><br/>-Estoy segura de que lo está disfrutando, querida- le aseguró la madre. <br/><br/>Pero parece no conocernos- dijo Eleanor, desilusionada. <br/><br/>-Tienes que darle tiempo -explicó mamá. <br/>Está en un nuevo ambiente y debe adaptarse. <br/><br/>Pero la próxima vez que visitaron a la abuela sucedió lo mismo. Comió el helado y sonrió a ambas, pero no dijo palabra. <br/><br/>-Abuela, ¿sabes quién soy? -preguntó Eleanor. <br/><br/>-Eres la chica que me trae helado- dijo la abuela. <br/><br/>-Sí, pero también soy Eleanor, tu nieta. <br/>¿No te acuerdas de mí? -preguntó, rodeando con sus brazos a la anciana. <br/><br/>La abuela sonrió levemente. -¿Si recuerdo? <br/>Claro que recuerdo. Eres la niña que me trae helado. <br/><br/>De pronto, Eleanor se dio cuenta de que la abuela nunca la recordaría. <br/><br/>Estaba viviendo en su propio mundo, rodeada de recuerdos difusos y de soledad. <br/><br/>-¡Siento mucho amor por ti, abuela! exclamó-. <br/><br/>En ese momento vio rodar una lágrima por la mejilla de su abuela. <br/><br/>-Amor -dijo-. Recuerdo el amor. <br/><br/>-¿Ves, querida? Eso es todo lo que desea -intervinó mamá-. Amor. <br/><br/>-Entonces le traeré helado todos los fines de semana y la abrazaré aunque no me recuerde- resolvió Eleanor. <br/><br/>Después de todo, recordar el amor era mucho más importante que recordar un nombre.<br/><br/>Marion Schoeberlein .<br/><br/><br/>Si nos preocupáramos más de regalar amor muchos corazones sufrirían menos y también nos sentiríamos mejor con nosotros mismos, nunca es tarde para comenzar...</b><br/><br/><img src="http://img55.imageshack.us/img55/4122/ga20con20abuela20violetiv4.jpg" alt="Image Hosted by ImageShack.us" /><br/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
