Me gusta la noche
Me gusta la noche para observar la ciudad, el gato que pasea sin horarios, los coches de los que se quedan sin tabaco y lo buscan desesperados.
Me gusta la noche, su silencio para ver una buena película con el volumen justo, en ese punto en el cual si los personajes se susurran al oído casi tienes que imaginar lo que se dicen.
Me gusta la noche cuando comparto confesiones y el último cigarrillo con una amiga.
Me gusta la noche si una mujer me invita a cenar y acabo deshaciendo su cama.
Me gusta la noche mientras escucho un antiguo disco y descubro que sigo enamorado de cada una de las protagonistas de sus canciones.
Me gusta la noche fría... tras un ventanal lleno de vaho, media luz y la televisión encendida (para no hacerle caso).
Me gusta la noche en la cual recuerdo amores, romances, amoríos pasados e intento imaginar dónde están, cómo es su vida... qué habrá sido de ellas.
Me gusta la noche de bar en bar, amigos, alegrías y risas; sin pensar en otra cosa que sea ese ahora.
Me gusta la noche (si es contigo).
Me gusta la noche, su silencio para ver una buena película con el volumen justo, en ese punto en el cual si los personajes se susurran al oído casi tienes que imaginar lo que se dicen.
Me gusta la noche cuando comparto confesiones y el último cigarrillo con una amiga.
Me gusta la noche si una mujer me invita a cenar y acabo deshaciendo su cama.
Me gusta la noche mientras escucho un antiguo disco y descubro que sigo enamorado de cada una de las protagonistas de sus canciones.
Me gusta la noche fría... tras un ventanal lleno de vaho, media luz y la televisión encendida (para no hacerle caso).
Me gusta la noche en la cual recuerdo amores, romances, amoríos pasados e intento imaginar dónde están, cómo es su vida... qué habrá sido de ellas.
Me gusta la noche de bar en bar, amigos, alegrías y risas; sin pensar en otra cosa que sea ese ahora.
Me gusta la noche (si es contigo).
PUNTO DE PARTIDA
La vida está llena de puntos de partida, desde que abrimos los ojos por la mañana (o a mediodía si tenemos la penitencia en forma de resaca) hasta que te vuelves a ir a la cama. La cama es el punto de partida hacia la primera meada del día, esa meada, al mismo tiempo, es punto de partida hacia la ducha, ésta hacia el desayuno... y así hasta llegar a ese vaso de leche o ese pitillo que te lleva hacia la cama (para partir, así, hacia el sueño con las playas del sur o con la vecina de arriba, eso da igual).
Nuestras decisiones son puntos de partida. También lo son nuestras dudas, errores, confusiones, alegrías, rutinas diarias...
Hoy a pocos días de pasar por un punto de partida bastante importante como es que tu carné de identidad diga que tienes veinticinco veranos, he tomado un nuevo punto de partida. Comienzo este espacio en la llamada "blogosfera" (nombre que aburre muchísimo, por cierto) para varios asuntos, por varias causas, que expongo quizás un tanto desordenadas ya que son intercambiables (y plurales). Principalmente lo hago para contar "historias comunes y propias", sobre todo comunes porque uno no es uno si no hay otro. Ojalá esto me dé la constancia creativa que tanto tiempo llevo extrañando y envidiando a algunos que leeis esto. También lo hago para quedar expuestas mis teorías en estos momentos de cambio y seguirlas al cien por cien.
Esto se va a convertir en un taller de historias, sí, pero aún más en mi historia, en lo que creo y en lo que quiero conseguir.
Y com en toda VIDA que se precie habrá momentos para la risa y el llanto, para la plegaria y la rumba, para lo bueno y lo malo...
Gracias por llegar hasta aquí, partas desde donde partas... a veces no es demasiado importante a donde llegues pero sí el camino que recorres hasta llegar allá, y sobre todo el inicio, no olvidemos de dónde hemos salido, nuestro origen... nuestro punto de partida.
Nuestras decisiones son puntos de partida. También lo son nuestras dudas, errores, confusiones, alegrías, rutinas diarias...
Hoy a pocos días de pasar por un punto de partida bastante importante como es que tu carné de identidad diga que tienes veinticinco veranos, he tomado un nuevo punto de partida. Comienzo este espacio en la llamada "blogosfera" (nombre que aburre muchísimo, por cierto) para varios asuntos, por varias causas, que expongo quizás un tanto desordenadas ya que son intercambiables (y plurales). Principalmente lo hago para contar "historias comunes y propias", sobre todo comunes porque uno no es uno si no hay otro. Ojalá esto me dé la constancia creativa que tanto tiempo llevo extrañando y envidiando a algunos que leeis esto. También lo hago para quedar expuestas mis teorías en estos momentos de cambio y seguirlas al cien por cien.
Esto se va a convertir en un taller de historias, sí, pero aún más en mi historia, en lo que creo y en lo que quiero conseguir.
Y com en toda VIDA que se precie habrá momentos para la risa y el llanto, para la plegaria y la rumba, para lo bueno y lo malo...
Gracias por llegar hasta aquí, partas desde donde partas... a veces no es demasiado importante a donde llegues pero sí el camino que recorres hasta llegar allá, y sobre todo el inicio, no olvidemos de dónde hemos salido, nuestro origen... nuestro punto de partida.





