Supertocha: superhéroe olfatil
La otra noche conocía a un superhéroe. Quizá, si ya conoceis a alguno, no os resulte tan extravagante, pero yo nunca tuve una experiencia así y hoy, todavía, estoy conmocionado con el suceso. Ocurrió en una fiesta que organizaron unos antiguos amigos en su casa. Una vez hechas las presentaciones me percaté de su poder: el olfato. El tipo era capaz de oler a varios metros de distancia. Bien es verdad que si hay superhéroes que nacen con un superpoder sin saber muy bien por qué ni a qué se debe ese don, hay otros que desarrollan sus particulares efectos tras sufrir una mutación. Pues ni uno ni otro, este chavalito de aspecto distraído y despistado había desarrollado ese superpoder a base de un gran esfuerzo, de luchar contra sí mismo y superarse. Era un superhéroe que se había fabricado así mismo.
Cuando era niño, me contó, a su padre lo trasladaron a trabajar en Marruecos como supervisor de unas construcciones que estaba desarrollando su empresa. En Marruecos vivieron durante dos años y un día en un barrio en el que sus convecinos se pasaban el día fabricando hachis en sus múltiples variedades y colores.
Al ser un niño, que todo lo absorve, pues jugaba a identificar olores; iba por la calle pensando: "humm... huele a hachis del primo Mohammed (el rey de Marruecos y el de España cada vez que salen juntos por la tele dicen que son primos hermanos)" o "aquello que viene por allí tiene toda la pinta de ser de casa Aziz", y es que en el barrio se conocía todo el mundo.
Al regresar a España todos sintieron mucho su regreso. Sus vecinos lo pasaban bien con "el niño que todo lo huele", que era como lo conocían, sólo que dicho en árabe suena mucho más corto; ya no podrían dsifrutar más de su presencia y cualidades olfativas.
Esta tierna historia infantil tiene sus frutos, este chico transformado en superhéroe va por las calles de Sevilla identificando quien guarda hachis en sus bolsillos, es capaz de identificar una buena mierda de un apaleao a cien metros de distancia.
Nosotros lo conocemos como SUPERTOCHA y nunca te pide de fumar... a no ser que reconozca la artesanía de su antiguo barrio en el humo. Entonces sí que te pide unas caladitas para recordar aquellas tardes de la primavera marroquí en las que con un bocata de nocilla olía fabricar hachis.
Cuando era niño, me contó, a su padre lo trasladaron a trabajar en Marruecos como supervisor de unas construcciones que estaba desarrollando su empresa. En Marruecos vivieron durante dos años y un día en un barrio en el que sus convecinos se pasaban el día fabricando hachis en sus múltiples variedades y colores.
Al ser un niño, que todo lo absorve, pues jugaba a identificar olores; iba por la calle pensando: "humm... huele a hachis del primo Mohammed (el rey de Marruecos y el de España cada vez que salen juntos por la tele dicen que son primos hermanos)" o "aquello que viene por allí tiene toda la pinta de ser de casa Aziz", y es que en el barrio se conocía todo el mundo.
Al regresar a España todos sintieron mucho su regreso. Sus vecinos lo pasaban bien con "el niño que todo lo huele", que era como lo conocían, sólo que dicho en árabe suena mucho más corto; ya no podrían dsifrutar más de su presencia y cualidades olfativas.
Esta tierna historia infantil tiene sus frutos, este chico transformado en superhéroe va por las calles de Sevilla identificando quien guarda hachis en sus bolsillos, es capaz de identificar una buena mierda de un apaleao a cien metros de distancia.
Nosotros lo conocemos como SUPERTOCHA y nunca te pide de fumar... a no ser que reconozca la artesanía de su antiguo barrio en el humo. Entonces sí que te pide unas caladitas para recordar aquellas tardes de la primavera marroquí en las que con un bocata de nocilla olía fabricar hachis.
Comentario:
Dios¡¡¡ otro Jotadé creía que yo era el único del mundo.
Grande tocayo, te invito a que visites mi blog "Sólo Algunos Hombres Buenos" donde Diego Brigante y yo (Jotadé) contamos innumerables historias.
Grande tocayo, te invito a que visites mi blog "Sólo Algunos Hombres Buenos" donde Diego Brigante y yo (Jotadé) contamos innumerables historias.
Comentario:
Pobre Supertocha. Me compadezco de él. Seguro que nadie le invita a cocaína por el considerable tamaño de su miembro nasal.
Repetid conmigo:
Pobre Supertocha...
Ooohhh...
Repetid conmigo:
Pobre Supertocha...
Ooohhh...
Comentario:
Tengo un amigo que se tira unos pedos que huelen muy mal. Supongo que me vendría bien supertocha para que en cuanto se tire el pedo me avise y así no pillarme desprevenido.
HE dicho.
HE dicho.





