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Las Increibles Aventuras de Jotade
Taller personal de historias comunes y propias
Sindicación
 
De bicicletas, Raimundo Amador y Madonna.
La bicicleta es un medio de transporte limpio (siempre que no te manches de grasa), rápido (siempre y cuando la uses a menudo porque si no vas jodido con las agujetas) y tiene un aire modernete que huele a kilómetros (siempre). Que conste que yo defiendo a la bici, que quede claro, me encanta montar en ciclos desde siempre. Y me he comprado una en un mercadillo, tiene toda la pinta de ser robada.

Los domingos en Sevilla montan un mercadillo en el que puedes comprar desde discos de vinilo hasta verduras, pasando por ropa, libros antiguos, cromos y un sinfín de objetos de lo más variado y pintoresco. Sin duda es recomendable ir (a ser posible habiendo dormido y no de empalmada porque tal grado de flipadez puede causar daños irreversibles). Mi bici la tenía un gitano entre un canasto de aceitunas y un cajón de granadas, de las de comer, claro. El tipo se me daba un aire a Raimundo Amador, con un poco de menos buen rollo, porque no me negará nadie que el Tío Raimundo no inspira buen rollo.

Entre mis amigos de Badajoz existe la costumbre de bautizar con nombre de mujer las bicicletas de cada uno; así, la primera en tener nombre fue la de Néstor: Reyes. Le siguieron Javier: Petra (la bicicletra), la que usa Carlos-Papi (porque es del Luci): Agnes; etcétera. La mía se llama Gerundina, como la guitarra de Raimundo, pero en casa la llamamos Geru, que es más cortito y suena más jovial y alegre... "¡Ay mi Geru!"

Madonna adoptó hace unos días un niño de un país africano sin haber realizado todo el papeleo, trámites y demás pifostio general que se monta en estas ocasiones. Aunque para montarse, lo que ha venido después: el padre de la criatura diciendo que no sabía, la chacha de Madonna (aunque la llaman asistenta personal en la televisión sigue siendo la chacha) tapando al nene con una sudadera sudada, la artista que sólo tendrá al niño durante unos meses (o sea... que es para tirarse el rollo y ponele la miel en los labios al chavalito)...

Y a mí va y me da por comparar esa situación con mi relación con la Geru. El gitano la roba pero no quiere saber mucho más de la bici, me hace descuento en cuanto lo presiono un poco; los municipales que pasean alrededor del mercadillo no preguntan; y a mí que me registren que con tunear a la Geru y ponerla guapa antes de airearla por ahí ya tengo bastante, no vaya a ser que esté su primer padre por ahí buscándola.

¿Remordimientos de conciencia? Pues sí un poco, así que he llamado a Madonna y tras reirse me ha aconsejado que:
1- Diseñe una línea de ropa deportiva para H&M lo más fea posible.
2- Convoque una rueda de prensa (o junta de vecinos) y explique que sólo tendré a Geru unos meses, hasta final de Junio (pero sin decir que pasará con ella después de dicha fecha).
3- Tape a Geru con una manta roñosa cuando la aparque por ahí. Amén de atarla con dos cadenas como poco.
4- No montar eb ella bajo los efectos de sustancias peligrosas o con alto contenido en psicotrópicos.
5- Publicar un libro de fotografías llamado "BICEX" conmigo y mis amantes junto a Geru en diferentes momentos, situaciones y posiciones.
6- Si sigo pensando en gilipolleces de la conciencia, una de dos, que me apunte a la Cienciología o que cite algo de la corrupción en España: está de moda y hace parecer que lo mío no es tan grave.
Ni que decir tiene que tras la conversación me he quedado mucho más tranquilo. ¡Qué contento estoy con mi bici nueva!
 
Comentario:
Mmmm... Yo compraría "BICEX". Pensar en esas barras de la Geru, engrasadas de forma sensual para resaltar todos sus brillos, tangentes y ángulos de profundidades perfectas... Será mejor que deje de escribir... La imaginación me juega malas pasadas (o buenas... bendita Geru).
Jau.
No