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Acerca de
Un ente bicéfalo, indescriptible, a medio camino entre la persuasión y la disuasión, atormentado por eternas dudas y por kilos de palitos de merluza. Sonando: "Hokey Pokey" de Ray Anthony
Sindicación
 
Conspiraciones Cotidianas
No se si es el aburrimiento propio de esta época del año o que mi cerebro ha empezado a derretirse antes de tiempo, pero resulta que me ha dado por pensar más de lo habitual. Y eso es un problema, porque cuando pienso más de lo habitual me da por encontrarles un sentido absurdo a según que cosas. El mundo real se convierte en un terreno abonado para que mis temores más profundos crezcan, atraidos por el solete que empieza a asomar arriba, muy arriba.

Y es justo en temporadas como esta que me da por revelar al mundo "conspiraciones cotidianas", pequeños pactos y hechos que la mayoría de la gente desconoce, quizá por su completa inexistencia.

Hoy, Indescriptibles, os voy a desvelar 3 Grandes Verdades:

EL PELUCHE DEL FIN DEL MUNDO

A nadie se le escapa que el negocio más floreciente a casi cualquier nivel (en lo que al globo terráqueo se refiere) es el de los peluches. Basta con comprar uno de esos suaves y entrañables personajillos para que nos claven 50, 200 o 500 € sin ningun tipo de vergüenza.
Pero el precio, amigos míos, es tan solo la punta del iceberg.
Y es que, cada vez que compramos un peluche, estamos ayudando a acelerar la invasión. Los ácaros, temibles criaturas con ansias de poder, conspiran para llegar a dominar el mundo. Millares de ellos se esconden en las tupidas melenas de cada uno de los peluches que se venden en el planeta. Los fabricantes del producto, por supuesto, lo saben. Pero callan. Los ácaros les han prometido un trato de favor cuando la Humanidad entera sea esclavizada y obligada a morder el polvo (nunca mejor dicho). Así que la próxima vez que metais un peluche en vuestra casa, recordad mis palabras: Estareis metiendo un Caballo de Troya.

¿HERMANOS? ¡¡ AMOS, ANDA !!

Da igual lo que os diga Fernandisco, da igual lo que aullara el difunto Joaquín Luqui. Y da igual que todos los medios sigan incurriendo en el mismo error. Hacedme caso a mí y confiad en esta verdad fundamental:

El tipo de las gafas de "The Corrs" no es hermano de las tres morenazas irlandesas.

Según mis fuentes, el sempiterno guitarrista no es más que un demonio menor perteneciente al tercer círculo del Infierno. Las hermanas Corr (que, como todo el mundo sabe, descienden de un ascentral clan de poderosos druidas) lo convocaron por error durante el transcurso de una ceremonia de bienvenida al solsticio de invierno.
Él les prometió fama y éxito a cambio de que las tres hermanas le obsequiasen con continuas orgías e incestuosos espectáculos lésbicos. Todo el mundo conoce el resto de la historia.

LEE HARVEY KENNEDY & COMPANY

Existen multitud de teorías acerca del "asesinato" de JFK, pero amigos, ninguna es cierta. Para conocer la verdad es preciso remontarse a la juventud del presidente, a una tarde de domingo en que visitó por primera vez un circo.
Tan fascinado quedó por ese mundo de fantasía, riesgo y diversión que volvió multitud de veces a visitar a Billy Ray Joy, uno de los trabajadores del espectáculo (que ya por aquel entonces comenzaba a dar señales de decadencia). El Señor quiso llevarse a Billy Ray antes de tiempo, pero este le hizo jurar al joven JFK que haría todo lo posible por hacerle comprender al mundo lo fabuloso del mundo circense.

Ya como presidente, una semana antes de aquella fatídica mañana de 1963, JFK contrató en persona a Lee Harvey Oswald para realizar el número circense definitivo y demostrar al mundo lo que se estaba perdiendo. Lee debía dispararle de modo que John parase la bala con los dientes (un truco que Billy Ray le había enseñado en el transcurso de sus largas tardes en el circo). Sin embargo, un inoportuno amago de estornudo convirtió el número en una tragedia. Lee, dudando de si John había llegado a atrapar la primera bala, disparó unas cuantas veces más para asegurarse de que el número se llevaba a cabo. El resto es Historia.

 
Comentario:
uy! yo trabajé junto a mis primos rellenando ositos de peluche con alpiste. No tenía idea de que llevaban tremendo contrabando de ácaros. pido mil disculpas a la humanidad, aunque esto fue en otra era ya muy distante.
No