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Acerca de
Un ente bicéfalo, indescriptible, a medio camino entre la persuasión y la disuasión, atormentado por eternas dudas y por kilos de palitos de merluza. Sonando: "Hokey Pokey" de Ray Anthony
Sindicación
 
La Sinuosa Odisea de la María de Alcozares (Parte V)
Viene de:

Parte 1 Parte 2 Parte 3 Parte 4


Una de las cosas realmente curiosas de aquel lugar es que los monumentales edificios parecían vivos. Aunque, evidentemente, no se movían, la multitud de Marías que bajaban del autobús no podían evitar tener la sensación de que, en algún lugar detrás de aquellas
gruesos muros de roca, existían pulmones gigantescos, hinchándose e insuflando vida a las gigantescas estructuras, que, como todo allí, no resultaban del todo desconocidas para las
jóvenes.

Los altavoces, instalados en la cúspide de altísimas estacas de madera comenzaron a derramar borbotones de un líquido ligero y transparente que no tardó en formar numerosos charcos
sobre el suelo de tierra. Algunas de las muchachas no pudieron evitar refrescarse los pies en ellos y, para su asombro, al hacerlo, escucharon en su interior indescriptibles melodías, todas a la vez, pero perfectamente distinguibles entre sí.

- Bienvenidas a casa - murmuró el tipo del enorme megáfono - Veo que algunas ya estais disfrutando de las ventajas de nuestros charcos de alta fidelidad.

Las Marías levantaron la vista del suelo, tratando de ver el rostro de su interlocutor, pero el megáfono era demasiado grande y le tapaba la mayor parte de la cara. Pudieron ver, sin embargo, que vestía una bata blanca de doctor y unos pantalones manchados de barro.

- En breve sereis guiadas hasta la carpa de nutrición, donde os espera el desayuno. Se que ha sido una noche larga y confusa para la mayoría de vosotras. Supongo que apenas recordais este lugar, ¿me equivoco?

Todas y cada una de las chicas permanecieron en silencio.

- Entonces supongo que de mí tampoco os acordareis...

El megáfono descansó sobre la mesa de madera y todas las Marías pudieron al fín ver el rostro del hombre. Ojos verdes...mirada triste.

- Permitidme que me presente. Soy Silas, vuestro agente imaginador.

Continuará en breve en..."La Cabeza de Chema"



 
Comentario:
Uy Silaaaaas como el monje albino de "El código Da Vinci"!!
Estoy enganchada al culebrón!!
 
Comentario:
Quiero una serie de este relato hecha por HBO.
No