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Acerca de
Un ente bicéfalo, indescriptible, a medio camino entre la persuasión y la disuasión, atormentado por eternas dudas y por kilos de palitos de merluza. Sonando: "Hokey Pokey" de Ray Anthony
Sindicación
 
GANE QUIEN GANE...NOSOTROS PERDEMOS
Pues sí, amigos, tras unos días he decidido salir de mi letargo veraniego. ¿El motivo? Advertiros.

Advertiros de que nuestros peores temores se han confirmado. "Alien vs. Predator", el esperado encuentro entre los dos seres con más mala baba del Universo (Coto Matamoros aparte) es un pedazo de mierda como la copa de un pino.

La cosa no tiene por donde cogerla. La película es, de principio a fin, una oda a la falta de talento y a la decadencia de la originalidad. Guión zarrapastroso digno de una serie Z dirigida por Fred Olen Ray, actores de saldo y ¿dirección? inepta de Paul W. Anderson, todo ello aderezado por Aliens que saltan a lo Trinity y Depredadores que vacilan a lo Tom Cruise en M:I:2.

¿Esperais la tensión de "Alien"? Ni rastro.
¿La Acción de "Aliens"? Ni por asomo.
¿El ambiente de "Alien 3"? Va a ser que no.
¿La freakada de "Alien Resurrección"? Ni siquiera eso.

Y es que, no nos engañemos, la película no es más que la típica cinta barata "de bichos" que podemos encontrar en la sección de 48 horas de cualquier videoclub, pero con el reclamo de dos de los personajes más queridos por el aficionado al cine fantástico moderno.

El argumento, en pocas líneas, es el siguiente (ATENCIÓN, NO SIGAIS LEYENDO SI QUEREIS DISFRUTAR DE TAMAÑA OBRA MAESTRA, PODRÍA DESVELAR IMPORTANTES DETALLES DEL ¿GUIÓN?:

Un satélite descubre la existencia de un curioso Templo Camboyano-Azteca-Egipcio enterrado bajo los hielos polares. La poderosa compañía Weyland recluta a un grupillo de "expertos" bastante ineptos en sus respectivos campos y los manda a investigar el asunto y, de paso, pasar un poco de frío. Una vez allí, el Templo "se activa", liberando a una Reina Alien que comienza a poner huevos a marchas forzadas. Al mismo tiempo, 3 Depredadores llegan al lugar para matar el tiempo y se monta la de Dios es Cristo. Que si me camuflo por aquí, que si te babeo por allá, que si como soy un alien malo mato a un par de humanos, que si como soy un depredador bueno ayudo a la protagonista a escapar...

La presencia de Lance Henriksen (el Bishop original) en el reparto no es más que un amargo recuerdo de lo que estas dos franquicias fueron una vez: mucho más que 90 minutos de sinsentido montados para la generación MTV. Mucho más que una películilla con violencia rebajada para poder recaudar unos cuantos dólares extra de los bolsillos de los más jóvenes. Mucho más que una simple tomadura de pelo.

Al final, el slogan de la película, tenía toda la razón:

"GANE QUIEN GANE...NOSOTROS PERDEMOS"

No