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Acerca de
Un ente bicéfalo, indescriptible, a medio camino entre la persuasión y la disuasión, atormentado por eternas dudas y por kilos de palitos de merluza. Sonando: "Hokey Pokey" de Ray Anthony
Sindicación
 
La Bitácora Indescriptible vs. "El Mito de Bourne"
Anoche tuve la suerte de asistir al preestreno de la nueva entrega de las aventuras (es un decir) de Bourne, el espía desmemoriado con el careto de Matt Damon. Digo suerte porque si llego a pagar por ver esto, seguramente me hubiese deprimido bastante (que el cine está muy caro).

En su día "El Caso Bourne" no me pareció nada del otro jueves, aunque sí me llamó la atención por ser una película escrita y dirigida con una mínima dosis de criterio (el 90 % de las películas de acción dejaron de tenerlo hace mucho, mucho tiempo). Digamos que se dejaba de lado el aspecto más hollywoodiense del género para centrarse en contar una historia de espías a la antigua usanza. Y la película basaba su efectividad en eso.

"El Mito de Bourne" intenta seguir esa estela, pero lo hace de la peor manera posible. El aburrimiento. Lo primero que uno nota al empezar la fiesta es el cambio de director. De un Doug Liman sólido y sobrio pasamos a un tal Paul Greengrass. Un tipo cuya receta para "dirigir una película" es:

A) Rueda el 50% de la película con cámara al hombro. Asegúrate de que el operador de cámara sea Juan Pablo II.

B)Para rodar el 50% restante, utiliza el "Método Patentado Zanussi de Cinematografía". Es decir: acopla la cámara a una lavadora de las trotonas y pon el programa de centrifugado al 10.

Os podeis imaginar los resultados. La película se convierte en una sucesión de planos de 2 segundos en constante movimiento que hacen de "Irreversible" o "El Proyecto de la Bruja de Blair" perfectos ejemplos de cine clásico. Ese mareo, sumado a la comprensible variedad de localizaciones de la película (estamos en una peli de espías, caramba) hace que situaciones de lo más simples se nos presenten de la forma más confusa posible.

Porque la historia, la verdad, es simple, simple. Sin entrar en excesivos detalles, se nos cuenta como Jason Bourne se ve obligado a abandonar su escondite para vengarse por algo mientras va averiguando cosas (más bien pocas) acerca de su propio pasado. Y ya está.

Pues eso....que ya está. Me he aburrido hasta de escribir de la película.

 
 
Comentario:
Me sumo a este comentario, y añado algo: he sido capaz de dormirme durante los cerca de quince minutos que dura la absurda persecución final en Moscú. Creo que el mejor momento de la película fue hasta que me pegaron el codazo para que despertara.
No