Madurai-Trichy-
Llegue a Madurai a eso de las cinco y media de la mañana. Somnoliento baje del tren, busque una consigna para dejar la mochila, y me fui caminando hasta el templo, que estaba como a quince minutos de la estacion de tren.
La primera vision del templo es alucinante, un inmenso conglomerado multiculor de representaciones de todo el panteon hindu. Me di una vuelta por todo el perimetro exterior del templo para ver todas sus torres antes de pasar al interior, cuatro torres espectaculares situadas en cada uno de los cuatro puntos cardinales.
Templo de Madurai

Dentro, todo un laberinto y un rosario interminable de altares, figuras, capillas... A esa hora de la mañana no habia casi nada de actividad, asi que tras darme una vuelta por todo el complejo (es enorme), decidi salirme a tomar un te y unas galleticas cuando se me acerco el primer avispao que se ofrecio a hacerme de guia por el templo, yo le dije que vale, pero que primero me tenia que invitar a un te, asi que me invito a un te y luego me paseo por el mercado de la ciudad (un paseo por la Edad Media), por el mercado de flores (Edad Media con olor a jazmin) y por supuesto... me llevo a una tienda, con la excusa de ver las vistas desde su azotea. Luego nos tomamos otro te, y nos fuimos al templo, que ya rebosaba de actividad.
Mercado

Durante hora y media el guia me estuvo contando leyendas, explicando ritos y guiando por todo el templo. Definitivamente, los tres euros que me cobro por la visita merecieron mucho la pena.
Permaneci en el templo durante dos horas mas despues de la visita, asistiendo a los ritos, participando en alguno de ellos (le tire un trozo de mantequilla a la Diosa Parvati, y le acerte en todo el ojo, acertarle en la teta no habria tenido merito, verdad Diego?) y observando a la gente. A eso de las once emprendi el camino de la estacion para salir de Madurai, que exceptuando el templo, me dio la impresion de ciudad fea, sucia, incomoda e insulsa.
Recogi mi equipaje y compre un billete de tren para Trichy, con la intencion de ver otro reputado templo. Compre un billete de clase general, craso error. A veces viajar en clase general tiene su gracia, pero cuando me asome al anden y vi la cantidad de gente con maletas, bolsas y cajas que esperaban el tren ya me temi lo peor. Lo peor es que el tren llego y la gente se avalanzo hacia las puertas, sin ni siquiera esperar a que la gente que estaba dentro se apearan, resultado obvio: atasco que te cagas, gritos y sudores. Entre empujones y cuerpos sudorosos consegui meterme en el vagon, que iba a tope, me las arregle para quitarme la mochila de la espalda y apoyarla en el suelo, sentandome sobre ella, luego, un chico majete, que hablaba un pelin de ingles, me hizo un hueco en su asiento.
Una vez medianamente acomodado, el viaje en clase general resulta entretenido, siempre hay alguien que pasa vendiendo algo, alguien que intenta comunicarse contigo, o un bote de un liquido viscoso y amarillo que se derrama desde el compartimento de las maletas sobre cuatro o cinco personas que estan sentadas debajo, provocando el descojone general, incluido el de los pringosos afectados.
Despues de tres horas llego a Trichy, salida del tren algo comprometida, pero nada comparable a lo que fue la entrada.
En Trichy visito el Temple in the Rock, magnifico, lo siento, no tengo fotos, me olvidé la cámara. No se si quedarme a dormir en Trichy o coger un bus con direccion a Chenai, finalmente opto por lo segundo y palante, ocho horas despues, anecdotas varias durante el camino, como siempre, llego a Chenai.
Chenai no me gusta, es grande, muyyyyy grande, y como todas las ciudades grandes, y no tan grandes de la India, muy caotica, a pesar de contar con grandes avenidas y circulacion aparentemente regulada, lo cual no quita para que una moto con cinco personas encima, sin casco, por supuesto, circule por un carril en direccion contraria a cien kilometros la hora.
Son casi las doce cuando llego a la estacion de autobuses de Chenai, por cierto, una estacion a la europea, inmensa, limpia y bien estructurada!, y como ya habia decidido que Chenai no me gustaba y no queria quedarme a pasar la noche, pregunto por si acaso sale algun autobus hacia Mahalabipuram, si, habia uno que salia en diez minutos!, Yupiiii!.
Tipico autobus indio maltratado por el tiempo, el uso y la dejadez, es decir... un armatroste.
Despues de dos horas de camino, y con una lluvia persistente desde que salimos de Chenai, el autobus se para en mitad de ningun sitio, el revisor abre la puerta, me mira y dice: Mahalabipuram, y lo le digo... mande?, y el tio me repite: Mahalabipuram, y yo... donde?, y el tio me hace un gesto con la mano como diciendo: tira palla, y yo... pa donde?, y el tio... palla, y yo... horror!.
Asi que me bajo del autobus, y pillo la carretera que el buen señor me habia indicado, encomendandome a todos y cada uno de los trescientos millones de dioses hindues.
El año pasado me traje una linterna que no utilice en todo el viaje, este año la he echado de menos seis o siete veces.
Al menos habia dejado de llover. Estuve caminando a oscuras, casi a tientas, durante un kilometro y medio, durante el recorrido me ladraron docenas de perros, deje a la izquierda un cementerio cristiano, cuyas tumbas se me revelaron gracias a los relampagos que de vez en cuando iluminaban el camino, tambien me cruce con cuatro o cinco personas que caminaban en direccion contraria, que me confirmaron que Mahallabipuram estaba en la direccion hacia la que avanzaba... menos mal, me quede mas tranquilo al saber que no habia sido una broma del revisor, los hay muy cachondos..
Por fin llegue a una zona vagamente iluminada, vi al tipico policia con garrote durmiendo en una silla en la puerta de la comisaria y ya me quede mas tranquilo. A los cinco minutos me encontre con la calle donde estaban situados los hoteles, y me quede en el primero que encontre, despues de despertar a un vejete que dormia en el suelo junto a la verja del hotel. El buen señor se saco una llave del bolsillo, y me llevo a una habitacion mientras seguia soñando alguna escena del Kamasutra, ya que creo que ni siquiera abrio los ojos.
Prueba superada. Duchita mas que necesaria y sueño reparador hasta la una del medio dia del dia siguiente... proximo capitulo: Mahalabipuram, mucho que contar!.
Ayer llegue al ashram de Ramana Maharshi, toda una experiencia. Mañana, si las comunicaciones me lo permiten tirare para Bangalore, para coger desde alli el tren hasta Anantapur, donde se encuentra la fundacion de Vicente Ferrer. No se si tendre la oportunidad de escribir desde alli, asi que puede que este sea el ultimo capitulo que escriba durante el viaje, de ser asi ya completare el relato, y colgare las foticos a mi vuelta. Besitos. Hasta otra.
La primera vision del templo es alucinante, un inmenso conglomerado multiculor de representaciones de todo el panteon hindu. Me di una vuelta por todo el perimetro exterior del templo para ver todas sus torres antes de pasar al interior, cuatro torres espectaculares situadas en cada uno de los cuatro puntos cardinales.
Templo de Madurai

Dentro, todo un laberinto y un rosario interminable de altares, figuras, capillas... A esa hora de la mañana no habia casi nada de actividad, asi que tras darme una vuelta por todo el complejo (es enorme), decidi salirme a tomar un te y unas galleticas cuando se me acerco el primer avispao que se ofrecio a hacerme de guia por el templo, yo le dije que vale, pero que primero me tenia que invitar a un te, asi que me invito a un te y luego me paseo por el mercado de la ciudad (un paseo por la Edad Media), por el mercado de flores (Edad Media con olor a jazmin) y por supuesto... me llevo a una tienda, con la excusa de ver las vistas desde su azotea. Luego nos tomamos otro te, y nos fuimos al templo, que ya rebosaba de actividad.
Mercado

Durante hora y media el guia me estuvo contando leyendas, explicando ritos y guiando por todo el templo. Definitivamente, los tres euros que me cobro por la visita merecieron mucho la pena.
Permaneci en el templo durante dos horas mas despues de la visita, asistiendo a los ritos, participando en alguno de ellos (le tire un trozo de mantequilla a la Diosa Parvati, y le acerte en todo el ojo, acertarle en la teta no habria tenido merito, verdad Diego?) y observando a la gente. A eso de las once emprendi el camino de la estacion para salir de Madurai, que exceptuando el templo, me dio la impresion de ciudad fea, sucia, incomoda e insulsa.
Recogi mi equipaje y compre un billete de tren para Trichy, con la intencion de ver otro reputado templo. Compre un billete de clase general, craso error. A veces viajar en clase general tiene su gracia, pero cuando me asome al anden y vi la cantidad de gente con maletas, bolsas y cajas que esperaban el tren ya me temi lo peor. Lo peor es que el tren llego y la gente se avalanzo hacia las puertas, sin ni siquiera esperar a que la gente que estaba dentro se apearan, resultado obvio: atasco que te cagas, gritos y sudores. Entre empujones y cuerpos sudorosos consegui meterme en el vagon, que iba a tope, me las arregle para quitarme la mochila de la espalda y apoyarla en el suelo, sentandome sobre ella, luego, un chico majete, que hablaba un pelin de ingles, me hizo un hueco en su asiento.
Una vez medianamente acomodado, el viaje en clase general resulta entretenido, siempre hay alguien que pasa vendiendo algo, alguien que intenta comunicarse contigo, o un bote de un liquido viscoso y amarillo que se derrama desde el compartimento de las maletas sobre cuatro o cinco personas que estan sentadas debajo, provocando el descojone general, incluido el de los pringosos afectados.
Despues de tres horas llego a Trichy, salida del tren algo comprometida, pero nada comparable a lo que fue la entrada.
En Trichy visito el Temple in the Rock, magnifico, lo siento, no tengo fotos, me olvidé la cámara. No se si quedarme a dormir en Trichy o coger un bus con direccion a Chenai, finalmente opto por lo segundo y palante, ocho horas despues, anecdotas varias durante el camino, como siempre, llego a Chenai.
Chenai no me gusta, es grande, muyyyyy grande, y como todas las ciudades grandes, y no tan grandes de la India, muy caotica, a pesar de contar con grandes avenidas y circulacion aparentemente regulada, lo cual no quita para que una moto con cinco personas encima, sin casco, por supuesto, circule por un carril en direccion contraria a cien kilometros la hora.
Son casi las doce cuando llego a la estacion de autobuses de Chenai, por cierto, una estacion a la europea, inmensa, limpia y bien estructurada!, y como ya habia decidido que Chenai no me gustaba y no queria quedarme a pasar la noche, pregunto por si acaso sale algun autobus hacia Mahalabipuram, si, habia uno que salia en diez minutos!, Yupiiii!.
Tipico autobus indio maltratado por el tiempo, el uso y la dejadez, es decir... un armatroste.
Despues de dos horas de camino, y con una lluvia persistente desde que salimos de Chenai, el autobus se para en mitad de ningun sitio, el revisor abre la puerta, me mira y dice: Mahalabipuram, y lo le digo... mande?, y el tio me repite: Mahalabipuram, y yo... donde?, y el tio me hace un gesto con la mano como diciendo: tira palla, y yo... pa donde?, y el tio... palla, y yo... horror!.
Asi que me bajo del autobus, y pillo la carretera que el buen señor me habia indicado, encomendandome a todos y cada uno de los trescientos millones de dioses hindues.
El año pasado me traje una linterna que no utilice en todo el viaje, este año la he echado de menos seis o siete veces.
Al menos habia dejado de llover. Estuve caminando a oscuras, casi a tientas, durante un kilometro y medio, durante el recorrido me ladraron docenas de perros, deje a la izquierda un cementerio cristiano, cuyas tumbas se me revelaron gracias a los relampagos que de vez en cuando iluminaban el camino, tambien me cruce con cuatro o cinco personas que caminaban en direccion contraria, que me confirmaron que Mahallabipuram estaba en la direccion hacia la que avanzaba... menos mal, me quede mas tranquilo al saber que no habia sido una broma del revisor, los hay muy cachondos..
Por fin llegue a una zona vagamente iluminada, vi al tipico policia con garrote durmiendo en una silla en la puerta de la comisaria y ya me quede mas tranquilo. A los cinco minutos me encontre con la calle donde estaban situados los hoteles, y me quede en el primero que encontre, despues de despertar a un vejete que dormia en el suelo junto a la verja del hotel. El buen señor se saco una llave del bolsillo, y me llevo a una habitacion mientras seguia soñando alguna escena del Kamasutra, ya que creo que ni siquiera abrio los ojos.
Prueba superada. Duchita mas que necesaria y sueño reparador hasta la una del medio dia del dia siguiente... proximo capitulo: Mahalabipuram, mucho que contar!.
Ayer llegue al ashram de Ramana Maharshi, toda una experiencia. Mañana, si las comunicaciones me lo permiten tirare para Bangalore, para coger desde alli el tren hasta Anantapur, donde se encuentra la fundacion de Vicente Ferrer. No se si tendre la oportunidad de escribir desde alli, asi que puede que este sea el ultimo capitulo que escriba durante el viaje, de ser asi ya completare el relato, y colgare las foticos a mi vuelta. Besitos. Hasta otra.





