Ancestral
“Espeluznantes desgracias abrieron la puerta, le sigue el vaho del tiempo, a la bienvenida de la sombra. Algunos mencionaron la llegada del mal, otros cuantos simplemente se postraron de temor ante el visitante extranjero, les corroía la confusión y un miedo incomprensible. Mas nadie negó lo sucedido, el espectro negruzco avanzo hasta donde habita el alma humana y mirándole directo al sentimiento dijo – Tal como lo querías, ha vuelto el caos y yace sobre ti tu peor pesadilla. Consecuente seria la respuesta – No le tengo miedo a tus hordas desnudas. Entonces desde el fondo prohibido de los valles, en la duna mas oscura que se erguía sobre la libertad se asomaron las bestias jamás antes imaginadas, uniformes pero de similitud antropomórfica. Pasados los milenios, la historia de lo sucedido en el atardecer escarlata desaprecio como el jadeo de las bestias bajo la arena, bajo las ciudades asediadas por el transcurso de la humanidad, cruel humanidad. Ocasionalmente los valles que pintaron la atmósfera perfecta, para la llegada de los herederos del caos, se nos muestran para recordar a los caídos o bien nuestra libertad. El espíritu nunca descansa sin su compañero primordial”.
Me canta al oído una depravada poesía de demonios y fantasías, difícil de reproducir ya que solo se entona al espíritu, en ese instante se desbordan en mi riachuelos de hiedras que rasgan mi pecho y refrescan el sabor de la vida, a esto agrego mi infaltable cuestionamiento…¿Acaso la pura muestra del instinto o una profecía inhumana?...yo siempre he sostenido que existe algo mas allá de la materia, pero para los que siempre van de la mano con la razón no voy a discrepar de su relación con el instinto elemental.
“Como noctámbulo he invadido las tumbas de los almanaques de paginas arrugadas y pergaminos torcidos, la biblioteca desconocida, la luz de luna que se escurre por las aberturas de la madrera podrida y húmeda, me ilumina de un párrafo, una frase específicamente, de uno los tantos libros apilados, que mágica y sutilmente es abierto por las animas que reposan. El enunciado abrumador dictaba –Maldita barbaridad, que nos entrega la libertad. Santo el ingenuo que goza en el jardín mecánico- Se me venia a la mente una clase de profecía”.
Buenas noches
Me canta al oído una depravada poesía de demonios y fantasías, difícil de reproducir ya que solo se entona al espíritu, en ese instante se desbordan en mi riachuelos de hiedras que rasgan mi pecho y refrescan el sabor de la vida, a esto agrego mi infaltable cuestionamiento…¿Acaso la pura muestra del instinto o una profecía inhumana?...yo siempre he sostenido que existe algo mas allá de la materia, pero para los que siempre van de la mano con la razón no voy a discrepar de su relación con el instinto elemental.
“Como noctámbulo he invadido las tumbas de los almanaques de paginas arrugadas y pergaminos torcidos, la biblioteca desconocida, la luz de luna que se escurre por las aberturas de la madrera podrida y húmeda, me ilumina de un párrafo, una frase específicamente, de uno los tantos libros apilados, que mágica y sutilmente es abierto por las animas que reposan. El enunciado abrumador dictaba –Maldita barbaridad, que nos entrega la libertad. Santo el ingenuo que goza en el jardín mecánico- Se me venia a la mente una clase de profecía”.
Buenas noches
Desde el miedo a la pasion
Aca denuevo asomando el rostro, con la misma perspectiva general y egoísta de una absurda realidad, y con el sabor del paseo abstracto de maldiciones y sacrilegios que rodean el mundo de la inexistencia. Esta vez tengo algo que confesar, un ardor en la garganta que obstruye mi respiración vital (metafóricamente hablando) otra de mis reprimendas que tardo en escupir.Sueño de muerte, la droga de la vida. Esta noche he decidido encontrarle los ojos, mirarla atentamente y morir junto a ella. He descubierto no hace mucho una parte de mi que realmente me excita y carcome mi razón, aquella parte que extrañamente desea cadáveres y escombros regados en un escenario nocturno, abrillantado por la luna y oscurecido por las ilusiones machacadas de los caidos. Algo que podrá sonar un poco bizarro, pero sin embargo no se extiende tanto a graficarlo, va mas para palparlo, con las heridas del tiempo y la gloria.
En esto anterior, encuentro un nuevo miedo, al presente. Lleno de superficialismo y ataduras psicológicas, de luz artificial, de falsedad, de mounstros cruelmente enterrados y sellados, ¿pero como quejarme?, es el progreso (en el que irónicamente me veo formando parte). Anhelo esos días que probablemente alguna vez yacieron a punta de espadas, donde el mal y bien no eran el estereotipo actual de “inadaptado o integro”, pues estos dos seres elementales vivieron sobre nubes grises y tormentosas.
Como sea puedo sintetizar tanto vagabundeo mental, es tan solo un capricho bien escrito, en este minuto puedo calmar mi resuello de desahogo y ver hacia atrás y recordar…¿Por qué necesito llegar hasta allá?, la imaginación no es traicionera como se suele pensar, de hecho es abrasadora y espera el momento de fundirse con la carne, para nada puedo sentirme desolado.
Pronto caigo dormido en la habitación de siempre, mi rostro apunta hacia el techo raso de concreto regular, sin noche de apasionado semblante, pero por alguna razón todavía siento su brisa en mi frente. En algún momento dije droga.






