Monotono, pero humano
"Tras sacar la cabeza a mi vortex espiritual, comprobar el valor de las palabras que entre escupitajos escurrían de nuestras bocas, he decidido dar la espalda a mis creencias y seguir el flujo de una mentira sin pendiente ni procedente, vivir una vida sana digna de una persona solidaria con los ignorantes, que al igual que yo, no desean saber la razón que nos deposita en la tierra.
Mojarme con la lluvia y no sulfurarme aun con todo el humo asfixiante de la duplicidad, porque mas que mal resultan ser solo palabras en el viento, y el viento solo un regalo de las montañas. ¿Quizás una maldición?, haaa, se me olvidaba, compostura ante todas las cosas, poner ojo en el transcurso de los minutos, deber hay de recordar el valor del tiempo. Ahora me he desecho de tanta bazofia que habitaba en mi ensueños, la cama y sus dependencias eran lugar de reposo, solo hay cabida en el pensamiento, para lo que viene el día siguiente, y rendirse a descansar. Realmente me siento mas contento, ya no miro a los rostros de las personas con que me topo durante el caminar hacia la caza del dinero, apenas al hombro puedo siquiera mirarles, además tengo la seguridad de que piensan igual a mi. A mitad de camino, a mitad de tiempo, en medio de una ciudad con sus crujidos de puertas y engranes, el cielo ya no es la promesa que en tiempos pasados fue, ahora lo invade el deseo de volar de quienes vuelan y el de alcanzarlo de quienes construyen, hemos roto el designio. Me concentro en mi trabajo y sus beneficios, que en mis momentos de premio –como los de una mascota- se vuelve el beneficio adquirido de otros, así suscecivamente hasta terminar con una sociedad conforme. El día aun esta libre de estrellas y me sobra tiempo para correr a casa y esconderme de las sombras, prenderé una lámpara y ahuyentare los demonios del goce, viviré las fotos por segundo de aquel cubo radiactivo y seguiré un estilo merecido. Todo a la medida, en su respectiva envoltura, la casa donde siempre y mis pies sobre el asfalto, nada fuera de lo normal y la ventana cerrada. Mientras mas calidas las manos, menor es el desequilibrio. Pero la llave no se ha movido del lugar donde la deje, aquella maldita llave no ha desaparecido, aun con todo lo que me esforcé para liquidarla. No haría daño que lo supiera, esta ahí y puedo evitarla.
Al final si resulto una maldición, como o con quien lo averigüe, la respuesta estaba en el portal luminoso, en sus millares de puertas con sus infinitas inscripciones. Las chapaduras brillan hasta cegar y son como cascadas fulgurantes de revelación, el poema perfecto. Sí, fue placentero, pero no me correspondía, de vuelta a lo mismo, aparentarme un escapista junto a quienes me rodean. Seamos sinceros, estamos lejanos al ojo del torbellino."
Mojarme con la lluvia y no sulfurarme aun con todo el humo asfixiante de la duplicidad, porque mas que mal resultan ser solo palabras en el viento, y el viento solo un regalo de las montañas. ¿Quizás una maldición?, haaa, se me olvidaba, compostura ante todas las cosas, poner ojo en el transcurso de los minutos, deber hay de recordar el valor del tiempo. Ahora me he desecho de tanta bazofia que habitaba en mi ensueños, la cama y sus dependencias eran lugar de reposo, solo hay cabida en el pensamiento, para lo que viene el día siguiente, y rendirse a descansar. Realmente me siento mas contento, ya no miro a los rostros de las personas con que me topo durante el caminar hacia la caza del dinero, apenas al hombro puedo siquiera mirarles, además tengo la seguridad de que piensan igual a mi. A mitad de camino, a mitad de tiempo, en medio de una ciudad con sus crujidos de puertas y engranes, el cielo ya no es la promesa que en tiempos pasados fue, ahora lo invade el deseo de volar de quienes vuelan y el de alcanzarlo de quienes construyen, hemos roto el designio. Me concentro en mi trabajo y sus beneficios, que en mis momentos de premio –como los de una mascota- se vuelve el beneficio adquirido de otros, así suscecivamente hasta terminar con una sociedad conforme. El día aun esta libre de estrellas y me sobra tiempo para correr a casa y esconderme de las sombras, prenderé una lámpara y ahuyentare los demonios del goce, viviré las fotos por segundo de aquel cubo radiactivo y seguiré un estilo merecido. Todo a la medida, en su respectiva envoltura, la casa donde siempre y mis pies sobre el asfalto, nada fuera de lo normal y la ventana cerrada. Mientras mas calidas las manos, menor es el desequilibrio. Pero la llave no se ha movido del lugar donde la deje, aquella maldita llave no ha desaparecido, aun con todo lo que me esforcé para liquidarla. No haría daño que lo supiera, esta ahí y puedo evitarla.
Al final si resulto una maldición, como o con quien lo averigüe, la respuesta estaba en el portal luminoso, en sus millares de puertas con sus infinitas inscripciones. Las chapaduras brillan hasta cegar y son como cascadas fulgurantes de revelación, el poema perfecto. Sí, fue placentero, pero no me correspondía, de vuelta a lo mismo, aparentarme un escapista junto a quienes me rodean. Seamos sinceros, estamos lejanos al ojo del torbellino."






