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Memorias de un cristiano ingenuo
Remembranzas de un heterosexual, católico y .... Profesor de Religión.
Acerca de
Me llamo MANUEL. Soy sevillano. Nacido la última vez que nevó en esta ciudad. Profesor de Religión desde hace 17 años en mi querido Instituto Llanes. Apasionado de la música, la pintura, los amigos, ... Cada vez creo en menos cosas: Creo en Dios y espero que exista o la vida es una gigantesca broma. Espero, que no aspiro, a vivir en paz y dejar de ser perseguido por los jacobinos de este país. Y por último, sentarme cuando me jubile a la sombra de un pino para canturrear incansable hasta que llegue mi hora.
Sindicación
 
KALVIKATOR, EL DIÁCONO DE MATALASCAÑAS.
"El hombre era alto y tan flaco que parecía siempre de perfil. Su piel era oscura, sus huesos prominentes y sus ojos ardían con fuego perpetuo".(Arranque de la novela La Guerra del Fin del Mundo de Mario Vargas Llosa)

El doctor Mir, solía contar historias antimetafísicas cuando menos te lo esperabas.
Sostenía la teoría de que a través de la historia, podíamos encontrar episodios de sobra como para demostrar de manera fehaciente la inutilidad de las elucrubaciones sobre el sentido de la vida.
Prefería contarlas a altas horas de la noche, cuando los tertulianos embriagados y somnolientos, a duras penas podían seguir el hilo argumental y aún menos las intenciones ocultas entre los pliegues narrativos. Se trataba de una eficaz praxis pseudocientífica con la que pretendía desarbolar los últimos bastiones de la fe.
Aquella madrugada, bebíamos dejando pasar el tiempo desparramados por los sillones de la biblioteca en la mansión del ingeniero Francisco Panzer. Mir y Paco Panzer, eran amigos inseparables ligados por la rara cualidad de la unidad de pensamiento. Lazos tan fraternales, los impulsaron a crear la Asociación para el Progreso Futuro (ASOPROFUT), que contaba con doce miembros, y cuyos ingresos daban para publicar una revista semestral de muy corta tirada.
Alrededor de las cuatro, Mir inició la historia de Kalvikator. Paco Panzer comenzó a reír y no paró durante toda la narración, hasta un punto de histeria que las lágrimas brotaban a raudales bañándole su cuello de toro. Los demás asistimos al espectáculo gratamente asombrados por aquella empatía que casi nos saca del sopor y la bruma.
Reproduzco ahora el relato tratando respetar lo mejor posible la forma de contar del doctor Mir:
Kalvikator fue alguien con un apelativo singular que terminó sustituyendo un nombre original que nadie llegó a conocer.
Formaba parte de la asociación: Kalvinform, dedicada al diseño de calva por ordenador, que tan próspero negocio hizo, cosa pública que no es de comentar por sabida. Su actividad de diácono tampoco ha sido motivo para ningún comentario, pues la normalidad fue la nota que también la marcó. Era por supuesto calvo, alto, enjuto, delgado. Su mandíbula inferior era enorme, cerrada, fuerte, saliente, cuadrada. Golpes y puñetazos no nacieron para alterarla lo más mínimo.
Pero fueron sus reiteradas negativas a aceptar las secretas determinaciones del Kalvintern (Comité gobernador de las decisiones para todos los calvos del mundo) las que le hicieron famoso. Kalvikator era un rebelde. Se obstinó en algo que chocó definitivamente con los demás dirigentes animado por la actitud de su esposa, que lo presionó hasta que lo expulsaron siendo proclamado Calvo Rebelde. Ella, que fue llamada por todo esto la Kalvikatrix (Calvicatrice en italiano, cómo no), le obligó a pedir venganza de rodillas en las arenas de la playa durante las horas de más sol, suplicando a gritos que bajara fuego del cielo sobre todos aquellos que se burlaban de los calvos.
Tal vez estuvo influenciada por aquellos relatos del profeta Elías contra el grupo de chavales que le llamaban calvo.
La Kalvikatrix agarraba a su huesudo marido por el codo y le agitaba el
brazo diciendo: "¡de rodillas!”. Cuando él caía en el suelo, convencido de la inutilidad de sus intentos para zafarse de los empujones, ella le añadía: "pide fuego del cielo sobre esos malditos burlones. ¡Yá!”.Él le cogió gusto a la operación y lo acabó haciendo cada vez que ella estaba a su lado, o sea, siempre.
Los acompañantes del matrimonio también se paraban. El se agitaba y suplicaba gritando con fuerte voz. La gente se impresionaba mucho. La cosa se puso más caliente cuando algunos padres de los chavales que se burlaban de la calva de este profeta de nuestro tiempo empezaron a protestar porque sus hijos necesitaban ser curados de quemaduras. Pero Kalvikator no cejó en sus vengativas plegarias. Era típica su imagen austera, tostada y de color casi bronce con su calva que había sido sometida a un baño de metal líquido para hacerla brillar como una linterna cegadora en los mediodías playeros del verano, sus sandalias del 47/48, sus pantalones algo remangados por los tobillos y su camisa siempre blanca.
La empresa Kalvinform diseñaba todo tipo de calvas: manchurronas, cerúleas (para los viejecillos que pasaban mucho tiempo en la iglesia), tostadas, de blanco hueso, ojivales, aplastadas por detrás (para los transportistas de muebles grandes), franciscanas, etc. Sin embargo la mala fama creada por Kalvikator provocó su derrumbe, y en pocos años hubo de cerrar. Después de estos escándalos, Kalvikator, con su esposa la Kalvikatrix y su perpetuo grupo de
seguidores, tuvieron que huir. El Kalvintern los buscó sin descanso, pero con el tiempo, fueron olvidándose del asunto y dirigieron sus esfuerzos hacia otros asuntos más peliagudos que aquella panda de fanáticos encabezadas por un calvo y una calva consorte.
Años después se extendió el rumor de que Kalvikator se había refugiado en Argentina, fundando un pueblo de colonización en el valle de Neuquén que se mantenía próspero a base de exportar melaza de frutas. Mantenía oculta su verdadera identidad bajo el nombre de José Alberto Guitarossa. De la que no se supo nada más, fue de la señora Guitarossa. Se sospechaba que había desaparecido misteriosamente en el océano.


PARA SABER MÁS:
"La noche del Cazador". Sir Charles Laughton
"La guerra del Fin del Mundo". Mario Vargas Llosa.


 
Comentario:
jajajaj muy bueno! Yo abandono a los illuminati y me hago de los asoprofut!
abrazos.
 
Comentario:
Curioso post este de la asociación de calvos.Gracias por pasarte por mi blog y dejar comentarios y tb por enlazarme.

En el blog de Gorka hay otro post, muy distinto, sobre calvos, haber si va a ser una tendencia en el mundo blogueril y yo no me he dado cuenta.

Este es el enlace del post alopecico:

http://www.gorkalimotxo.net/blog/index.php/archives/2005/04/14/carino-capilar/
 
Comentario:
Vaya historia! me sorprendes chavalín y las pelis muy buenas...quizás un día podamos charlar un poco sobre cine y sobre la vida. el otro día encontré un blog de otro profe de religión, pero ando loco mirando donde puse la dirección para pasártela y no la encuentro...grrr.
un abrazo.
 
Comentario:
Hola Manuel, estupendo relato, que imaginación hijo , jamás se me hubiese ocurrido escribir sobre calvos. Y eso que por un tiempo supe de primera mano lo que se siente....

Besos
PD: Gracias por el enlace.
 
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Muy bueno, felicidades.
Un abrazo
 
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Excelente y apetitoso post. Hace días que no escribes, ¿eh?. Pues ánimo.
 
Comentario:
me alegra verte por mi blog!
No habia mucho mas q contar... eso era lo principal, los detalles que importaban estaban en el post anterior...
de tos modos mi madre americana se le ha ocurrido un metodo para arreglarlo, pero no me ha dicho q. asi q no se, ya veremos.
Besicos!


PD. Esperamos un nuevo post!
 
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gracias por pasar por el apuro de las votaciones, jaja ya este mes no te voy hacer votar mas!! jaja xq gastaste tus 4 votos :P
Besitos salados de CHOI
 
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Alucinadita me he quedado. Mezclar calvas y literatura o calvas e historia, o calvas y yo que sé sólo se te podía ocurrir a ti (o a otro que yo se me que mezcla todo lo que pilla). En fin, creo que miraré a los calvos de otra forma de ahora en adelante.
P.D. Kalvikator es nombre de superhéroe, luego te doy una página donde te puedes inventar el personaje y vestirlo y … en fin. Muchos besos.
 
Comentario:
Pues yo luzco con orgullo mi kalva franciscana.
Un abrazo desde mi convento
 
Comentario:
Venir a leer aquí, es un placer..! Mi hermano y yo compartimos la devoción por "La noche del Cazador". Tenemos varias copias en previsión de que alguna pueda llegar a perderse o estropearse. ¡Pensábamos que éramos los únicos..! Gracias por sacarnos de la soledad.
Gracias también por tu enlace.
Un beso
 
Comentario:
Muy difertido, la verdad, y la foto está genial!!!
(quién ha sido el modelo??)
;)

Sherezada
 
Comentario:
jajajajajajajajaja

Besicos
 
Comentario:
Buen post..!!!
Me anoto el libro de Vargas Llosa ;)
Es un placer leerte, un beso :)
 
Comentario:
Muy divertido. No volvere a mirar una calva de la misma manera, no sea que del cielo me lluevan rayos.
Un beso
 
Comentario:
contigo siempre se aprende
Gran post!!
besitos salados de CHOI
 
Comentario:
Jajaja, ya te vale Manuel, jajaja, "trozo tumefacto de tu vida"???? jajaja y ahora vengo aquí y me encuentro con el Doctor Mir y Kalvikatrix, ....aixxx, es que estoy llorando......de la risa....jaaaaaa.

Muchos besos, resalao !!!
 
Comentario:
interesante algo mas que aprender :):)
besazos
 
Comentario:
Muy interesante el post de hoy. Un abrazo y buena semana para ti!
 
Comentario:
¡Vaya buen relato!

Me alegra que la Kalvikatrix haya desaparecido :))))

Vi La noche del cazador y me gustó mucho, mantiene en suspenso. La guerra del... de VLL la lei, me gustó, aunque su autor, debo decirlo, me cae pesadísimo. Pero intento separar obra de autor ya que tiene cosas buenas.

Gracias por este gran relato que de calvo no tienen nada, es rico en todo.

Un beso.
No