UN DIA DE LIBROS
En la librería, con mi amiga y con dinero, la avaricia intenta poseerme. Pero logro domarla y escojo lo que conozco o lo desconocido original que me da "flechazo", no sin antes cotillearlo atentamente para asegurarme.
A la vera nuestra un señor alto y con un buen mostacho busca títulos al mismo tiempo que encuentra los nuestros. Gracias, caballero.
Mi amiga bibliotecófila y yo vamos a tomar algo a un cibercafé bohemio. Mientras ella come un bocata de tortilla yo me echo las cartas Feminitud, un tipo de tarot femenino feminista cuya interpretación está escrita por una terapeuta. Me encanta. Es distinto a todo lo que he visto.
¡Viva la creatividad femenina¡

Vamos a la biblioteca a buscar títulos que queremos leer sin comprar, bien para asegurarnos antes de soltar la pasta o simplemente para leer por placer... sin pagar. La economía no da para comprar todo lo que a una le gusta por lo que hay que ser selectiva. Y salgo con cuatro novelas cortas, más cuatro que he comprado. (Se nota la paga de Navidad, bendita sea)
¿Cogeré una indigestión por avariciosa o se quedarán la mitad por leer?
Como soy fumadora, quiero salir fuera. Salimos, y de paso que charlamos, fumo y paseamos por el jardín que rodea a la biblioteca. Volvemos a entrar por pura "necesidad fisiológica" y chás, la máquina detectora nos pita. Volvemos a pasar de nuevo de una en una a ver a cual de las dos es la culpable, y la agraciada es mi amiga. El seguridad se acerca y nos dice que nos pongamos a la cola para que nos vuelvan a pasar los libros por la maquinita registracódigosdelibros (no sé su nombre técnico).
Caray, la cola es larga, pero como somos inocentes, a la cola y la calle.
La oscuridad y el frío hacen mella en nosotras mientras esperamos a que nos recojan, así que decidimos entrar en un bar a tomar algo caliente. Y nada más sentarnos suena el móvil. Ya viene. Consumimos rápido porque ya habíamos pedido, y al coche.
Y luego viene lo de "no siempre pero a veces"; la despedida después de un divertido día de libros, hacer la cena y la charreta con la familia.
Un día redondo.
No me fio de mi estabilidad emocional (la gata escaldada del agua hirviendo huye), pero parece que la terapia del chocolate puro, omega 3, vitaminas B, amistad y libros están haciendo efecto...
Sé feliz y harás feliz a los demás.
Por cierto... ¿Hay luna llena hoy?

A la vera nuestra un señor alto y con un buen mostacho busca títulos al mismo tiempo que encuentra los nuestros. Gracias, caballero.
Mi amiga bibliotecófila y yo vamos a tomar algo a un cibercafé bohemio. Mientras ella come un bocata de tortilla yo me echo las cartas Feminitud, un tipo de tarot femenino feminista cuya interpretación está escrita por una terapeuta. Me encanta. Es distinto a todo lo que he visto.
¡Viva la creatividad femenina¡

Vamos a la biblioteca a buscar títulos que queremos leer sin comprar, bien para asegurarnos antes de soltar la pasta o simplemente para leer por placer... sin pagar. La economía no da para comprar todo lo que a una le gusta por lo que hay que ser selectiva. Y salgo con cuatro novelas cortas, más cuatro que he comprado. (Se nota la paga de Navidad, bendita sea)
¿Cogeré una indigestión por avariciosa o se quedarán la mitad por leer?
Como soy fumadora, quiero salir fuera. Salimos, y de paso que charlamos, fumo y paseamos por el jardín que rodea a la biblioteca. Volvemos a entrar por pura "necesidad fisiológica" y chás, la máquina detectora nos pita. Volvemos a pasar de nuevo de una en una a ver a cual de las dos es la culpable, y la agraciada es mi amiga. El seguridad se acerca y nos dice que nos pongamos a la cola para que nos vuelvan a pasar los libros por la maquinita registracódigosdelibros (no sé su nombre técnico).
Caray, la cola es larga, pero como somos inocentes, a la cola y la calle.
La oscuridad y el frío hacen mella en nosotras mientras esperamos a que nos recojan, así que decidimos entrar en un bar a tomar algo caliente. Y nada más sentarnos suena el móvil. Ya viene. Consumimos rápido porque ya habíamos pedido, y al coche.
Y luego viene lo de "no siempre pero a veces"; la despedida después de un divertido día de libros, hacer la cena y la charreta con la familia.
Un día redondo.
No me fio de mi estabilidad emocional (la gata escaldada del agua hirviendo huye), pero parece que la terapia del chocolate puro, omega 3, vitaminas B, amistad y libros están haciendo efecto...
Sé feliz y harás feliz a los demás.
Por cierto... ¿Hay luna llena hoy?

Comentario:
Te felicito por tu día de libros, yo también lo tuve ayer, aunque sólo compre uno y añadí 5 ó 6 a la lista de espera.
"
Sé feliz y harás feliz a los demás. ". De acuerdo. No se puede dar lo uno no tiene, así que, siendo feliz trasnmites felicidad.
Saludos
"
Sé feliz y harás feliz a los demás. ". De acuerdo. No se puede dar lo uno no tiene, así que, siendo feliz trasnmites felicidad.
Saludos





