logotipo

img_google
.
Guisante on-line
En las variedades del guisante encontramos: Bayard, Capuchino, Lincoln, Negret, Teléfono, Televisión, Tirabeque, Vertirroy, Silam, Voluntario... * Sugerencias a:
miss_guisante @hotmail.com
Enlaces
Blogs
y entre medio un guisante
Guisantes FOTOgénicos
Sindicación
 

Ai que pena tan grande

Como reza la canción de Joaquin Sabina: "ai que pena tan grande" y yo añado: "estar cinco días lejos de Barcelona y que nadie me visite". Espero que sea porque habéis estado enfrascados en las copas de vinos celebrando la Navidad y porque no habéis podido dejar de ver el telenoticias por el "genocidio" del Sud-oeste asiático.

Feliz DOS MIL CINCO, besos, Júlia.
 

Una versión de los uh uh

Hace un tiempo, ahora no me hagáis decir CUÁNDO, estaba en el autobús nocturno. Típica vuelta a casa: medio borracha, intentando aparentar serenidad, ojos abiertos, mirada al frente... Todo lo demás lo veo borroso, sólo puedo recordar una conversación, que me estuvo taladrando la cabeza llena de alcohol, y ante la cual intenté reaccionar cual persona pacifíca y natural y me contuve el darle una bofetada en toda la cara: ¡por pesado! Es más, existen pruebas porque no quise olvidar esa escena tan surrealista, y empecé a transcribir la charla en mi libreta. Antes de nada, visualizad la escena: ponedle un poco de lluvia que repiquea en las ventanas, oscuridad intermitente (bueno, toda la oscuridad que pueda tener un autobús, a pesar de ser nocturno), olor a... ¿vómito? (no way). Añadidle un telón al escenario y dejaros llevar por la cálida voz de un heviata de unos 35 años. Un "jeviata" pasadillo, un chaval de 35 años que perdió el tren, un artista y para más: un músico. Este sujeto está hablando muy exaltado, enervado, enfadado con una chica, una chica no-jeviata, pelo rubio, abrigo largo, pestañas enrimeladas,... "Porque claro, tienes que entender que Alberto en la parte de los uh uh no hacía uh uh, sino ah ah y yo no me propuse componer una canción para que el solista la cante como quiera justo en la parte más importante". Su soliloquio verbal proseguía ante la atenta y adormilada mirada de la chica no-jeviata de pelo rubio y abrigo largo: "Yo los uh uh uh los hacía mejor que Enrique que los hacía uh, ih, uh, cuando yo los uu los hacía mejor y ya decía Paco que ése era un single bueno, de calidad. Ahora el tema tiene que ser más UH UH UUH y claro, tiene que ser una revelación, sabes? más que el relleno del disco". La parte más ridícula de la conversación venía acompañada de la versión musical y cantada de los uh uh uh, uh ih uh, uu, UH UH UUH, dependiendo de quién y cómo los cantara.
Podemos extraer infinidad de conclusiones de esta conversación:
1) a la chica rubia de abrigo hasta los pies, no tenía lengua, y si la tenía, era una campeona por resistir tal maratón de ¡paparruchas!
2) el chico-jeviata es musico
3) el chico-jeviata estaba enfadado
4) el chico-jeviata se creerá mucho que vale, pero así en directo y en el autobús nocturno casi que no canta nada bien
5) el chico-jeviata no se da cuenta de que está cantando uh uh uh, uh ih uh, uu, UH UH UUH en un autobús nocturno repleto de borrachos
6) el chico-jeviata tenía un problema de personalidad, llámale envidia malsana
7) la conversación prosiguió calle Aribau arriba, entre palabrejos, sonejos y musiquejos....
..... Afortunadamente me bajaba en esa parada, bendita parada!!! Adoro a ese jeviata, ahora es mi marido.

En principio no iba a escribir nada más en este blog hasta pasado fiestas, por motivos puramente físicos, me voy de vacaciones y el ordenador no viene conmigo. Pero, que nadie llore o intente hacer un símil de sollozo, vuelvo cargada de historias (dudemoslo un momento) dentro de......... Tres lamentables días!!!
Luego comentamos qué nos ha traído Papá Noel, el amigo de los niñ@s. Besos, abrazos, indigestiones y saludillos.
 

FeLiz VaNiDaD


 

Los Beckham

Entre nosotros: yo no tengo mucha mucha pasión por los cotilleos del mundo amarillo que nos acosa y demás. A veces me hace gracia saber qué tontería se le antojó al principe Guillermo por Navidad o cuántos hijos tiene ya la hermana de la Pantoja (por decir a alguien así rápido). Mira, satisface un poquillo mi morbosidad curiosa del famoseo universal.
En estas que acabo de volver de una fiesta de inaguración del piso de un coleguilla. Y me lo pasé mucho mejor de lo que pensaba al principio!! En fin, muchas risas, mucha cerveza muchos porros y mucha gente rara. Extremadamente rara, pero dada la ocasión, pintaban genial en la fiesta. Así pues, después de mucho trajín diario, salgo de la fiesta acompañada de todos los invitados (en estas nos paramos por aquí, despedimos a no sé quién, intentamos entrar en X bar y acabamos en la calle charlando animadamente) y cojo un taxi después de tardar muchas risas en decidirme. Nada más y nada menos que el taxista tenía sintonizado Onda Cero y contaban un cotilleo tan bueno que no he podido resistirme ni reprimirme una carcajada monumental!!! Ahora parece ser que los Beckham han contratado a un nuevo mayordomo al cual le pagan 1.800 (no sé si euros o libras pero ni quiero saberlo) por abrirles los regalos de Navidad. Por favor!!! Naturalmente, nos comentaristas no escasos de mala leche (y que si bien recuerdo eran los de GomaEspuma) explicaban las funciones exactas del mayordomo (forrado ya de por vida): no romper el papel de envolver, encargarse de no romper el celo y no rasgar el cartón que los envuelve. En fin, me he reído de lo más lindo, yo y el taxista y luego al despedirnos nos hemos dicho:
-Ya sabes, no rompas el papel!!

Qué curioso, el taxista se parecía enormemente a Papa Noel

 

Recuerdos, frio y hartazgo

Recuerdos en mis bolsillos, que por ser recuerdos aun así se olvidan. Y se buscan, un día, de repente, entre las costuras de la ropa que llevaste un día, y los buscas. Ansias encontrar un papel, un olor, un momento, en tus bolsillos. Primero, los palpas con curiosidad, luego, introduces la mano temblorosa, pero no hay nada. Una pequeña mancha o un roto, o una pintada de color rosa... No hay nada más en mis bolsillos, sólo recuerdos, que aun siendo recuerdos, se olvidan.

Hoy ha salido en El Pais una palabra tres veces repetida que por ser no muy común de usar lo remarco.

Hartazgo

que según la RAE significa: acción de hartarse.

¡Y qué harta estoy hoy de no saber hacer nada! ¡Y qué frío hace en Barcelona!
 

M, la mujer sin nombre


Un zapato aquí, un par de calcetines sobre la impresora, el otro zapato debajo del sofá... Una montaña de ropa, papeles, libros y elementos fuera de contexto se amontonan en los espacios de la habitación. M sale disparada al cuarto de baño tras oir el despertador. No le da tiempo a ducharse, así que sólo se lava la cara y se echa colonia a litros. Se pone los primeros pantalones que encuentra, en la encimera de la cocina, busca los zapatos y los complementos, se siente como Audrey Herpburn en Desayuno con diamantes, pero con menos glamour, sin gato y sin nada en los bolsillos. Llama al ascensor mientras se pinta los labios y se repeina dándose los últimos toques, aun tiene la sombra de las legañas en la piel. Espera al ascensor, inútil espera, hace tres días que no funciona, se maldice por ser tan despistada y baja las escaleras a toda pastilla, atropellando al pasar a vecinos, perros de vecinos y polvo. Le echa una moneda a Juan (el quiosquero) y coje El Pais.

M no tiene más de 26 años, estudia (a veces) y trabaja (a menudo), vive en un pisito del barrio de Gracia que comparte con tres personas más porque la vida de hoy no alcanza, bueno, a M no le alcanza. Este mes casi no ha podido pagar la tarjeta mensual del bus: saluda al conductor y se sienta en una de las sillas “reservadas” para gente mayor, embarazadas, lesionados y tullidos en general. No son más de las doce del mediodía, le rujen las tripas y se moriría por un café. Saca del bolso su móvil y lo enciende, introduce el código PIN y hace una llamada: El teléfono móvil al que llama está apagado o fuera de cobertura en este momento. M maldice cada segundo hirviente de actividad que transcurre a su alrededor. “Supongo,-se dice-, que el amor te hace sentir este choque polifónico como si fuera la peor de las vergüenzas”, no quiere hacerse pesada, “pero ahora él verá que tiene una llamada perdida y empezará a hacerse preguntas”. Siempre argumenta, gesticulando las manos con suavidad, que las relaciones sociales son como comerse un kiwi a primera hora de la mañana. Ese primer contacto lleno de pelusilla, que le provoca una alergia espantosa en el borde de las cutículas; luego ese sabor ácido tan desagradable, que se cuela por las papilas gustativas de tu paladar, te masacran a pequeños pinchazitos y te hace crujir los nervios. Luego es dulce, saludable, bueno. Y finalmente... lo echas y lo desechas. ¡Asquerosa humanidad!

M grita en silencio, un primer plano entre ausencias de luz, un chillido entre nubes ruidosas, M grita tanto que se deshincha su cuerpo, desaparece entre estruendosas notas en equilibrio, M solloza y siente que la graganta se le hace tiras de piel, M... “¿se encuentra bien, señorita?” Un anciano de pelo blanco y olor a jabón de lavanda, la mira fijamente, le tiende la mano, y le habla echándole el aliento a la cara. Huele a viejo pero le recomforta y se despeja: “Sí, muchas gracias, me he mareado, creo yo. ¿quiere usted sentarse?” El viejo la mira y le sonríe rechazando su pregunta con un “mejor no hija, que tengo la cadera lesionada y si me siento ya no me puedo levantar”. M se ríe del viejo, M se ríe del vacío que se le abrió a sus pies, de repente, sin saber por qué. Agradece que el señor estuviera allí, siempre quiere que la despierten de las pesadillas. “Las pesadillas me atromentan, sabe usted señor?” “Mi hija, ¿quieres decir que son pesadillas? ¿no será que te duele el alma?”. Juraría a pies juntillas que el jabón de lavanda es Heno de Pravia. Mira el reloj, se afloja la bufanda y relaja los hombros. El autobús lleva un rato parado y M llega tarde, bastante tarde, llega casi cuarenta minutos tarde. “¿Eso es muy tarde?” Intuye que ya no la cojeran para la entrevista, pero “vivo en las afueras puede colar a cualquiera si pongo cara de niña buena”.

“La realidad dicen, supera la ficción pero creo que a veces la ficción, supera la realidad con creces”. Parece ser que M nunca había visto un muerto de verdad, “exceptuando los muertos de los telediarios. Aquellos muertos con el rostro de siempre, nacidos sólo para enseñar la muerte a los vivos. Multitud de series de televisión hacen cola para mostrar con más detalle los entresijos de las vísceras humanas”, pero nunca pensó que se parecería a aquello. En medio de las circumvalaciones que rodean Barcelona dos coches, uno encima del otro, cual postura de pareja copulante, en las comisuras de la desgracia, hileras de humo. M se quedó fascinada con la escena de terror que estaba viendo. Se amparaba en el cristal del autobus y se quedaba observando hasta que se empañaba con el vaho. Los policias que controlaban el tráfico le explicaron al conductor lo sucedido, lo suficientemente alto como para que su reputación y su protagonismo resonaran, cual eco, en ese infierno dantesco y morboso. Un choque trasero provocado, por lo visto, por el odio vengativo y innato de animal que llevamos dentro, “una riña de enamorados” comentó el policia-sarcástico. M había tenido relaciones varias, algunas turbias, otras truculentas y otras de ensueño,
-“pero en ninguno de los casos había pensado en ensañarme con alguno de ellos calentando el motor del vehículo a 160Km/h y empotrándome contra el coche del amante. Éste, que conducía uno de los dos coches rojos, había salido propulsado a veinte metros de distancia, y antes de que los del SAMUR cubrieran su cuerpo inherte, brotó de su sangre el último respiro de vida. Por lo tanto, mil disculpas, (llego tarde, lo sé) pero hasta que el autobús no se puso de nuevo en marcha, ya habían pasado cuarenta minutos”.
 

Direcciones y teléfonos

No poderme ver a mi misma cuando hablo, cuando observo a los demás, cuando pienso, cuando hago... es algo que siempre me ha producido una sensación escalofriante. Parece ser que muchos otros (más inteligentes y previos a nuestra edad) ya cayeron en ese sin razón, de tener ojos sólo para el exterior. El cuerpo nos despoja de la observación más visceral de nosotros mismos, la del primer impacto, la más llena de prejuicios, para que sólo tengamos ojos para afrontar las desgracias, fracasos y alegrías de los demás, transportándonos a una esfera más recogida y ciega cuando voltamos a vernos a nosotros mismos. Por más veces que he puesto los ojos en blanco no he podido ver mi cara y mis expresiones, no he encontrado el espejo mágico en el cual todos queremos reflejarnos. Por más veces que he intentado juzgarme no encuentro esa mirada maliciosa que proyectamos en los demás, sólo un espeso color negro tras de mi, tras de mis ojos, tras de las puertas que me conectan al mundo. Por instantes me ignoro, porque no me veo, no paro atención en los detalles de mi cuerpo, y casi diría que podría desaparecer, si desaparecieran por igual, todos los demás ojos que me observan, de vez en cuando.
Somos invisibles para nosotros mismos en cuerpo, sólo existimos como el esclavo que lleva los trastos de su señor: larga travesía interminable de transformaciones fisiológicas que sólo vemos en las fotografías, en los escaparates, en los espejos, en los reflejos. Millones de desconocidos tras su burka de piel y huesos.
 

Por qué

Pongo en venta una propuesta: ¿por qué Maruja Torres no tiene una pagina web? o lo que es mejor, ¿un weblog? Sería estupendo poderme ir a dormir, tarde como siempre (por culpa del insomnio)leyendome un post colgado por la propia Maruja. Bueno, tal vez, sería mejor leer sus artículos y opiniones tomandome un café después de comer, no vaya a ser que me de acidez de estomago que por la noche es muy malo. Lo digo por su mordacidad, claro. ¿Habrá un club de fans de Maruja? Intento buscar en vano respuestas en internet pero Google hoy está vago, tiene que ser por eso, porque no puedo haberme inventado el crear una pagina web de Maruja Torres. Bueno, dejo una sugerencia y dos preguntas. Y si queréis contestar, sólo haced CLICK sobre Comentario justo debajito de donde terminan estas letras, os registrais y escribiis algo. Aunque sólo sea: Hola! Me llamo Pepito. ¿Lo probamos? Ahí va otra sugerencia!!
 

Me confieso

He pensado que tengo que redimir mis pecados y bien, como no soy muy ferviente de la confesión sacerdotal, pensé que un día más, mi weblog me iba a servir de canal para difundir mis culpas. Ahí va mi pecado: he "cogido" dos libros de la biblioteca de mi universidad. Cuando digo "cogido" claro está que no era en forma de préstamo bibliotecario, eh? Uno me lo llevé porque no estaba marcado, aunque lo devolveré cuando vuelva a la biblioteca (o sea, como minimo dentro de tres meses) y el otro... Bueno, fueron las necesidades del momento. Y es que claro, por un lado te dicen que es ilegal hacer fotocopias de los libros y por el otro, los manuales importantes se agotan enseguida de las librerías. Ahí entra en conflicto mi moral y mi interés personal.... Me siento mucho mejor después de haberlo confesado. Total, de alguna manera tengo que vengarme de mi ex-universidad, pero la venganza suena también a pecado. Vaya mundo tan raro!!
 

Eso

"Se que el futuro consiste precisamente en eso, en alejarnos del pasado"

Copiado de Poncho, Un jardín tan extraño que conste que defiendo la propiedad intelectual de los demás.

Lo que os comentaba a algunos el otro día sobre la destitución de ese calzonados filatélico, echadle un vistazo.
  • Destituido el director nacional de Filatelia por decir que no hay que «pegar demasiado a las mujeres»
  •  

    Popular election

    Necesito saber qué cabecera para el weblog se adecua más a estos tiempos de amor y guerra:

  • numero 1



  • numero 2



  • Necesito opiniones, aunque sé que el segundo tengo que mejorarlo, y el primero creo que es genial. A parte de la sugerencia, necesito MÁS.

     

    Fum fum fum

    Supongo que todo el mundo se ha dado cuenta de que nos están obligando a ver que llega la Navidad.... No sé, pero tengo la impresión, de que cada año la gente odia más la Navidad. Y eso a mi es una cosa que me hace sentir muy bien porque yo odio la Navidad, en general. Resulta que nunca me llegó a cuajar mucho la historia, ni del nacimiento de Jesús, ni de la Virgen María ni de San José. Ella virgen, él esteril y Jesús es Dios. No sé, veo muy poca legitimidad biológica a todo eso. Luego, llega Año Nuevo, que algunos dicen que es nuevo porque se llama Año Nuevo, porque sino JURO que no sé porque es tan nuevo porque yo no le veo la novedad en ningun lado. Seguidamente, para más inri, llegan Los Reyes Magos de Oriente, muy dudosa también su genealogía. A mi el que más me hace dudar es el rey Gaspar (¿o es Melchor? ni eso sé ya de tanto que se han mezclado en mis pesadillas), porque supuestamente es el rubio o pelirrojo, no sé, depende de cada región autonómica (en Cataluña es conocido como el Rey Rubio...). Y claro.... a ver, vienen de Oriente, y bueno, yo no me quiero poner quisquillosa pero.... el blanco? vale, podría ser un sírio; el rubio? de dónde sale? de Australia? y el negro? es indio? hay negros en Oriente? No sé, me hace dudar mucho el asunto. A parte de eso, el día 7 de enero es mi cumpleaños, y se me hace un pegote mental en la delantera de mi "robusto" camino hacia el futuro.
    Además, me han regalado un Calendario de Adviento... Aun lo tengo precintado. Con un poco de mala fe lo coloqué sobre el radiador, así con un poco de suerte, el chocolate (porque es de los de chocolate, eh?) se habrá estropeado, se habrá pegado a las ventanitas y ya no lo podré abrir. Mi conspiración para retrasar la Navidad se está llevando a cabo minuciosamente. Por culpa de mis ojos he leído sin querer las instrucciones de uso del Calendario de Adviento, por si acaso alguien no sabe cómo funciona las añado:
  • Dice así:

  • Calendario de Adviento relleno de 24 figuritas de chocolate con leche extrafino

    El Adviento es el tiempo litúrgico cristiano que comprende los cuatro domingos anteriores al día de Navidad. La palabra Adviento proviene del latín "adventus" y significa llegada. En este caso Adviento se asocia a la llegada del día de Navidad, o sea, el nacimiento de Jesucristo. Hasta aquí fijo que nadie sabía nada.
    En el siglo XIX, en Baviera (Alemania) durante los días de Adviento, día a día se recordaba la llegada de la Navidad¡Dios que pesadilla! con velas, trazos de tiza o decorando los días del calendario con motivos navideños. El primer Calendario de Adviento que se conoce data de 1851 y estaba pintado a mano. Esto es una paliza de explicación!! Pero ya casi acaba así que lo pongo todo.
    En 1908, Gerhard Lang editó con gran éxito el primer calendario impreso. Contenía 24 estampas que cada día se iban pegando al calendario. Más tarde, en los años veinte, se le incorporarían 24 ventanitas, una para cada día, tras las cuales se ocultaría una dulce sorpresa Qué pillines, aquí no te pone que la dulce sorpresa, o sea, el chocolate, está siempre caducado y malísimo!!
    Forma de uso: a partir del 1 de Diciembre abre cada día una ventana y descubrirás una sorpresa caducada. Cada día es diferente, Feliz Navidad!!

    Este extracto que parece sacado de una enciclopedia está detrás de todos los calendarios de adviento. Se debe seguir la filosofía que el mejor regalo que le puedes hacer a un niño es algo que le divierta y le enseñe, como los Huevos Kinder!!

    pd: os adjunto un artículo extremadamente interesante sobre los calendarios de adviento en versión DIGITAL juas juas juas.

    Bueno, ya me despido y además, con estas, involuntariamente, os he felicitado la Navidad y me he dado cuenta que tengo que abrir una ventanita con una dulce sorpresita porque hoy es 1 de Diciembre. Y es que a mi me hace muy feliz poder estar a 1 de diciembre porque así sólo faltan 23 días para que llegue la Navidad, y la Navidad es bonita porque........
    ........
    ........
    .........
    ........
    ........
    ¿sugerencias?
     

    La vida es construir un Lego

    -Yoko está triste
    -Cumplió treinta años
    -Ahora es una mujer invisible
    -Ningun hombre japonés se casará con ella

    oriol font La mujer invisible