logotipo

img_google
.
Guisante on-line
En las variedades del guisante encontramos: Bayard, Capuchino, Lincoln, Negret, Teléfono, Televisión, Tirabeque, Vertirroy, Silam, Voluntario... * Sugerencias a:
miss_guisante @hotmail.com
Enlaces
Blogs
y entre medio un guisante
Guisantes FOTOgénicos
Sindicación
 

Direcciones y teléfonos

No poderme ver a mi misma cuando hablo, cuando observo a los demás, cuando pienso, cuando hago... es algo que siempre me ha producido una sensación escalofriante. Parece ser que muchos otros (más inteligentes y previos a nuestra edad) ya cayeron en ese sin razón, de tener ojos sólo para el exterior. El cuerpo nos despoja de la observación más visceral de nosotros mismos, la del primer impacto, la más llena de prejuicios, para que sólo tengamos ojos para afrontar las desgracias, fracasos y alegrías de los demás, transportándonos a una esfera más recogida y ciega cuando voltamos a vernos a nosotros mismos. Por más veces que he puesto los ojos en blanco no he podido ver mi cara y mis expresiones, no he encontrado el espejo mágico en el cual todos queremos reflejarnos. Por más veces que he intentado juzgarme no encuentro esa mirada maliciosa que proyectamos en los demás, sólo un espeso color negro tras de mi, tras de mis ojos, tras de las puertas que me conectan al mundo. Por instantes me ignoro, porque no me veo, no paro atención en los detalles de mi cuerpo, y casi diría que podría desaparecer, si desaparecieran por igual, todos los demás ojos que me observan, de vez en cuando.
Somos invisibles para nosotros mismos en cuerpo, sólo existimos como el esclavo que lleva los trastos de su señor: larga travesía interminable de transformaciones fisiológicas que sólo vemos en las fotografías, en los escaparates, en los espejos, en los reflejos. Millones de desconocidos tras su burka de piel y huesos.
No