¿Más?
Dicen que llega el frío. Mis huesos ya lo notaron hace unos días atrás, mi piel notaba la quemazón de la nieve. He salido a la calle para comprobar si había llegado ya el frío y de paso, he ido a comprar un par de cosas al colmado. Había un señora delante de mi que hablaba muy alto, hablabla de sí misma y si algo hacía era hablar, en resumen. De repente, se ha girado, me ha mirado y ha puesto una expresión de profundo asco en su cara. Me ha disgustado un poco. Reconozco que tenía cara de recién levantada, que estaba despeinada y que llevaba zapatos naranjas. Sí, llega el frío.