La resistencia a las tecnologías, parte 2
En realidad, todo empezó el año pasado. Estábamos en un caluroso mes de agosto, nada de extrañar pues, que hiciera calor. Seguramente yo estaba condenada a estudiar para los exámenes de septiembre, como suele ocurrir cada año. Entonces, pasó. Mi padre entró en mi habitación, exaltado por el júbilo:
-Oh Guisanta Guisanta tienes que bajarme una canción de internés.
-Sí, claro, papá Guisante, ¿cuál quieres que te baje?
-Una canción preciosa que he escuchado: Aserejé
-¿¿¿Perdona???
Obviamente, me negué en rotundo:
-No, papá Guisante, eso no lo voy a permitir.
Como justificación, para que el pobre no se ofuscara demasiado, le dije que era ilegal bajar canciones de internet y que lo entendiera, que yo, era una personita con principios y que si quería tal canción que se comprara el cd, de forma legal. Por suerte, ese argumento le disuadió (pues como buen catalán, si algo es gratis: mejor), aunque sé que se fue a buscar a mi hermana para pedirle tal petición. Auguro que mi hermana le contestó de la misma manera.
Entonces, decidí que nunca más me pasaba un mes de agosto caluroso, de aquellos que no era de extrañar que hiciera calor, en mi casa pues tal cosa resultaba alienante para mi intelecto guisantil. Tampoco sabía cuál sería la próxima canción del verano pero por si era peor, decidí que el mes de agosto me lo tenía que pasar trabajando. Así fue como encontré el trabajo en el CINE, y fue entonces, cuando: le VI. Sí, a ese pequeño ente negro por dentro, blanco por fuera y que se come a los niños.
Eran las cuatro de la tarde, proyectábamos películas de la calidad de "El viaje de los cuellilargos", "La vecina de al lado", "El día después" y "Yo, robot", era una primera sesión, precio de la entrada 4'40€. Mi compañera de taquilla, a las taquillas en el gremio se le llama la pecera pues es una zona acristalada y blindada a prueba de balas, donde el único aire puro que entra es por la rendija de la puerta. Nadie nos oye allí dentro, así que puedes poner VERDE a cualquier "cinéfilo" o lo que fuere. En esas estábamos cuando me dice:
-Ahí viene Michael Jackson
-Eing? Dónde? No veo nada, el reflejo del cristal me impide ver
-Buahh tia está haciendo cola en tu fila
Y JODER, era verdad. Bueno, ya sabéis, no verdad de la verdadera, sino verdad a medias. Era un tipo, de unos 25 años, pelo rizado y largo al estilo pelo Michael Jackson cuando era negro por fuera, zapatos negros brillantes, pantalón azul eléctrico muy ceñido, una camisa blanca y una chaqueta de cuero.... Lo peor no era eso: lo peor era su cara. La llevaba pintada de BLANCO. No sé qué pasó en el lapso de tiempo en que me pedía la entrada y le daba el cambio, pero he decidido finalmente, que este mes de agosto, bajaré la canción de Aserejé y que total, mi papá Guisante no es tan raro, ¿no? Sólo tiene mal gusto, o algo.
Comentario:
Jejeje, en efecto no nos dejaban comer, ni beber nada, pero eso no significa que cuando no esten no nos pudieramos poner hasta las orejas de todo tipo de comida basura....por lo menos lo intentabamos.
Comentario:
Estos post-modernos trasnochados...
Comentario:
Peor fue cuando papi keko me pidió que le bajase algo de Bob Marley!
- ¿Pero a ti te gusta Bob Marley, papá?
- Claro, hijo, desde siempre, aunque dejé de escucharlo cuando se casó con la japonesa esa que le volvió loco.
- Lennon, papi, tú quieres algo de John Lennon
- ¿Pero a ti te gusta Bob Marley, papá?
- Claro, hijo, desde siempre, aunque dejé de escucharlo cuando se casó con la japonesa esa que le volvió loco.
- Lennon, papi, tú quieres algo de John Lennon
Comentario:
Sin duda alguna SPICA/CARLOS/C. me quedo con ésto:
Te has ganado un lugarcito en mi blog! ;)
Hoy me siento viejo. Pero un viejo deprimido. De esos que cuentan cuántos días le pueden quedar en este planeta.
No de los los que miran hacia atrás. De esos no.
Te has ganado un lugarcito en mi blog! ;)
Comentario:
Impone un montón es verdaaaaad!!! Además entras para "ocupar" tu lugar de trabajo y la gente te mira un poco con admiración, como si creyeran que puedes comer palomitas a todas horas y de gratis, beber coca-cola (de gratis) o ver todas las pelis (y de gratis). La verdad es que impone un montón, pero... a mi no me dejaron ni comer palomitas, ni beber coca.cola ni ver las pelis... ¿A TI SI? porque si a tí sí me voy ahora mismo al sindicato!!!!!!!!!!!!!!!
Comentario:
Demasiado. Este post es demasiado.
Te enlazaré para no perder tiempo en llegar aquí.
Te enlazaré para no perder tiempo en llegar aquí.
Comentario:
Si yo te contara lo que he visto en el cine de mi barrio...Adoro trabajar en un cine, pero como todo en esta vida, tiene su lado oscuro...Eso si, las fiestas que te puedes llegar a pegar en la ultima sesion cuando estas solo con un compañero/a, no tienen nombre. Y es que eso de sentir que tienes todo un cine con sus seis salas para ti solito, impone mucho, no crees?.
Un saludo, y sigue escribiendo asi.
Un saludo, y sigue escribiendo asi.





