Psicología animal de barrio
Hoy mi hermano se ha comprado un hámster. Es su primer hámster. Yo he tenido más de 20, o sea que les entiendo bastante, vaya, que les conozco. Él no tiene mano para esto de los animales, pero “manos” sí, pues no ha dejado de tocarlo en todo el día. Y aquí es donde empieza mi planteamiento de hoy: ¿Son aplicables a los animales expresiones como “tocar los huevos” (y no sólo a los ovíparos), “dar por saco” u otras? Vamos, que si a veces nosotros los humanos les provocamos estrés, agobio, etc. Yo voy a pensar que sí, porque el hámster que he nombrado, me miraba con cara de “estoy hasta los huevos”.
Ese perro que está impaciente en la puerta esperando a que su dueño lo saque, mientras éste dice “Maru, el perro está muy pesado, ¿qué querrá?” y su esposa responde “Quiere que lo saques, cariño” ,a lo que el perro debe pensar “¡Oh, Dios mío! ¡Alguien que piensa en esta casa!”. Pero el dueño farfulla “Bah, pero si ya lo he sacado esta tarde… eso es que ha olido a una perrita en celo y quiere salir a por ella, el muy golfo” . Y el perro entonces debe pensar “¿A que te meo en la boca?” . Y no es en la boca pero si en la alfombrilla de la entrada, y encima el dueño le riñe o le da un escarmiento por eso. En esos momentos, ¿se acordará el perro de la madre de su dueño?
Y también podría citar por ejemplo, al típico canario amarillo en el balcón cantando, y su dueña tan contenta de oír los trinos melodiosos de esta pequeña fringílida; en realidad, ¿el canario canta por placer? ¿Para tenernos contentos? ¡No! ¡El canario canta para atraer a las hembras! O sea, que cada vez que nosotros estamos disfrutando de su dulce melodía, el pobre animal tiene un dolor de huevos tremendo. Imagínense encerrar a uno de nosotros en una jaula, sin sexo, ¿acaso no lo manifestaría? Lo que pasa que el simpático pajarillo lo hace cantando, pero en realidad, va más salido que el pico de una plancha.
Los peces también deben estar hartos de nosotros. ¿Han visto ustedes el típico fondo de acuario que es un póster simulando un fondo subacuático? Con sus plantitas, sus rocas… piensen que el pez en cuestión divisa un bonito lugar en ese póster, y cuando se dispone a ir a visitarlo… ¡Pas! Se da de bruces contra el cristal trasero de la pecera. ¿No debe de cagarse en todo el pequeño animal?
Y así todos. Los caballos deben sentirse indignados de haber servido de transporte durante milenios, y que ahora un tal Benz inventase una caja con ruedas que lleva a varios de ellos dentro. Las gallinas, volviendo un poco a lo que dije al principio, deben de estar hasta los huevos de que les toquemos los ídem, esta vez en un sentido más real. Las ballenas, focas, vacas o cerdos deberían ponerse en huelga porque nosotros, los humanos, usamos sus nombres para designar despectivamente a una persona con sobrepeso, en el caso de las tres primeras, o alguien de higiene descuidada, en caso del último. ¿A que a ustedes no les sentiría bien que, por ejemplo, dos ratones se insultasen entre ellos diciéndose: “¡serás humano!”? Pues yo creo que ellos también tienen sus sentimientos. Así que, a partir de hoy, piénsenselo dos veces antes de tener una mascota, porque son como nosotros, y pueden aburrirse, estresarse, agobiarse, tener complejo de inferioridad… si usted no está capacitado para tener un perro, un gato o un loro, porque tiene la típica mentalidad de “es sólo un animal”, mejor cómprese un Tamagotchi, que cuando molesta demasiado, se le quitan las pilas, y fin.
Ese perro que está impaciente en la puerta esperando a que su dueño lo saque, mientras éste dice “Maru, el perro está muy pesado, ¿qué querrá?” y su esposa responde “Quiere que lo saques, cariño” ,a lo que el perro debe pensar “¡Oh, Dios mío! ¡Alguien que piensa en esta casa!”. Pero el dueño farfulla “Bah, pero si ya lo he sacado esta tarde… eso es que ha olido a una perrita en celo y quiere salir a por ella, el muy golfo” . Y el perro entonces debe pensar “¿A que te meo en la boca?” . Y no es en la boca pero si en la alfombrilla de la entrada, y encima el dueño le riñe o le da un escarmiento por eso. En esos momentos, ¿se acordará el perro de la madre de su dueño?
Y también podría citar por ejemplo, al típico canario amarillo en el balcón cantando, y su dueña tan contenta de oír los trinos melodiosos de esta pequeña fringílida; en realidad, ¿el canario canta por placer? ¿Para tenernos contentos? ¡No! ¡El canario canta para atraer a las hembras! O sea, que cada vez que nosotros estamos disfrutando de su dulce melodía, el pobre animal tiene un dolor de huevos tremendo. Imagínense encerrar a uno de nosotros en una jaula, sin sexo, ¿acaso no lo manifestaría? Lo que pasa que el simpático pajarillo lo hace cantando, pero en realidad, va más salido que el pico de una plancha.
Los peces también deben estar hartos de nosotros. ¿Han visto ustedes el típico fondo de acuario que es un póster simulando un fondo subacuático? Con sus plantitas, sus rocas… piensen que el pez en cuestión divisa un bonito lugar en ese póster, y cuando se dispone a ir a visitarlo… ¡Pas! Se da de bruces contra el cristal trasero de la pecera. ¿No debe de cagarse en todo el pequeño animal?
Y así todos. Los caballos deben sentirse indignados de haber servido de transporte durante milenios, y que ahora un tal Benz inventase una caja con ruedas que lleva a varios de ellos dentro. Las gallinas, volviendo un poco a lo que dije al principio, deben de estar hasta los huevos de que les toquemos los ídem, esta vez en un sentido más real. Las ballenas, focas, vacas o cerdos deberían ponerse en huelga porque nosotros, los humanos, usamos sus nombres para designar despectivamente a una persona con sobrepeso, en el caso de las tres primeras, o alguien de higiene descuidada, en caso del último. ¿A que a ustedes no les sentiría bien que, por ejemplo, dos ratones se insultasen entre ellos diciéndose: “¡serás humano!”? Pues yo creo que ellos también tienen sus sentimientos. Así que, a partir de hoy, piénsenselo dos veces antes de tener una mascota, porque son como nosotros, y pueden aburrirse, estresarse, agobiarse, tener complejo de inferioridad… si usted no está capacitado para tener un perro, un gato o un loro, porque tiene la típica mentalidad de “es sólo un animal”, mejor cómprese un Tamagotchi, que cuando molesta demasiado, se le quitan las pilas, y fin.
Comentario:
Tu hermano con un hamster, no me lo imagino xDD Jues, mi pajaro atraería a pocas pajaras imitando el sonido del modem xD
Comentario:
No, no, él al hámster sí, yo al hámster le doy apoyo psicológico xD
Comentario:
Joer Piera, parece que tu hermano te ha estado tocando los huevos con el hamster...





