Hoy brindo por ti...
Perdido, sin ambiciones, acurrucado en la noche, fría, tenue, oscura, dibujo mi esbozo de sonrisa para alegrar la virtud de mi manera de ver la vida.
Peculiarmente, aparece difuminada, borrosa y muy transformada, diferente a como venía siendo desde antaño. El cascarón se desintegró y no queda nada de él, ni de sus recuerdos dentro de éste, ¿cómo es posible que todo se haya perdido?
La ilusión, la alegría, ligeras compañeras de viaje, vuelan a su compás como una gaviota divaga por el horizonte hasta perderse entre el haz de luz del fúlgido sol y las conchas que brillan en la arena.
Suave, como tus labios, la brisa se esconde sobre tu pelo y el mío, haciéndonos jugar como aleve mariposa, maltrecha. Eres tú el síndrome de mi tristeza, de mi desilusión y mi desasosiego hacia todo lo que se debe apreciar. Tú has hecho que mis fuerzas desaparezcan llevándotelas al fin del universo, allí donde no puedo encontrarlas.
¿Por qué?
¿Qué hicimos mal?
¿Qué no hicimos bien?
Ya sé, haberme conocido fue un error...
Tú, destrozada...
Yo, un gilipollas que no reza por las noches...
Los dos...sin palabras para describirlo...
Brindo por tu inteligencia, por tu saber...
Es lo que más echaré de menos...
Peculiarmente, aparece difuminada, borrosa y muy transformada, diferente a como venía siendo desde antaño. El cascarón se desintegró y no queda nada de él, ni de sus recuerdos dentro de éste, ¿cómo es posible que todo se haya perdido?
La ilusión, la alegría, ligeras compañeras de viaje, vuelan a su compás como una gaviota divaga por el horizonte hasta perderse entre el haz de luz del fúlgido sol y las conchas que brillan en la arena.
Suave, como tus labios, la brisa se esconde sobre tu pelo y el mío, haciéndonos jugar como aleve mariposa, maltrecha. Eres tú el síndrome de mi tristeza, de mi desilusión y mi desasosiego hacia todo lo que se debe apreciar. Tú has hecho que mis fuerzas desaparezcan llevándotelas al fin del universo, allí donde no puedo encontrarlas.
¿Por qué?
¿Qué hicimos mal?
¿Qué no hicimos bien?
Ya sé, haberme conocido fue un error...
Tú, destrozada...
Yo, un gilipollas que no reza por las noches...
Los dos...sin palabras para describirlo...
Brindo por tu inteligencia, por tu saber...
Es lo que más echaré de menos...
Etiquetas: brindar





