Resplandeciente en su propósito.
Amanecí con un sueño atado a mi alma.
La virtud de la mañana
Me brindaba estas ganas de sonreír,
Lanzar al viento los gritos de libertad que siempre desee.
Te besé sin respuesta alguna
Y me correspondiste, sin mas,
Sólo pude escuchar tu respiración .
Temblorosas tus manos,
Se unían con las mías en un ser
Aturdiendo al cegador sol,
De la temprana mañana.
Acongojábamos a los pequeños detalles,
Avivábamos las ganas de vivir.
Suspirábamos al compás de nuestros fieles besos
Irradiando las leves sonrisas de nuestro corazón.
Dibujé dos palabras en el aire.
Un “te quiero” se alzaba glorioso,
Resplandeciente en su propósito
De su inseparable contexto.
Despojaba de tus ideales
Una fanática expresión que me enamoraba
En cada palabra más y más,
Como lo lograbas con tus besos.
Besos que soñaba cada interminable noche.
Besos de exaltación constante.
Besos escasamente usuales.
Besos...
El haz de luz nos cegaba a través de la ventana,
Dibujando en su sombreado...
Dos rostros atónitos de amor.
La virtud de la mañana
Me brindaba estas ganas de sonreír,
Lanzar al viento los gritos de libertad que siempre desee.
Te besé sin respuesta alguna
Y me correspondiste, sin mas,
Sólo pude escuchar tu respiración .
Temblorosas tus manos,
Se unían con las mías en un ser
Aturdiendo al cegador sol,
De la temprana mañana.
Acongojábamos a los pequeños detalles,
Avivábamos las ganas de vivir.
Suspirábamos al compás de nuestros fieles besos
Irradiando las leves sonrisas de nuestro corazón.
Dibujé dos palabras en el aire.
Un “te quiero” se alzaba glorioso,
Resplandeciente en su propósito
De su inseparable contexto.
Despojaba de tus ideales
Una fanática expresión que me enamoraba
En cada palabra más y más,
Como lo lograbas con tus besos.
Besos que soñaba cada interminable noche.
Besos de exaltación constante.
Besos escasamente usuales.
Besos...
El haz de luz nos cegaba a través de la ventana,
Dibujando en su sombreado...
Dos rostros atónitos de amor.





