Hasta la vista.
Pensando me di cuenta
Que lo nuestro fue una bonita historia que contar.
Algo que se desbordó
Y naufragó a la deriva
Por lugares donde nunca había creído estar,
En mis sueños más profundos.
Este romance
Lo contaremos a sucesores
De seudónimos familiares
Cuando tengan la edad apropiada.
Con su mínimo uso de razón,
Podrán comprender
Que lo nuestro fue oportuno
Durante nuestro tiempo juntos.
Sucedió de coincidencia,
Simplemente eso, casualidad.
Una casualidad que permaneció,
Puede que intacta tras los primeros meses
Y se fue deteriorando con el tiempo.
Ya nada queda de lo nuestro.
Nada que pueda reconstruirse.
Todo quedó en el sueño permanente
Persuadido por la paciencia.
Estos sueños...
De noches pasajeras por mi habitación
Se alejan al amanecer
Por una ventana entreabierta
Donde cruzan los primeros rayos del sol
Con los primeros luceros del alba.
Sueños que no volverán a sucederse.
No me alcanza el pensamiento,
Apenas recuerdo que ayer,
Mismamente ayer,
Capitaneábamos barcos.
Sueños que no podrán oscurecer el pensamiento.
Este será el último tributo a nuestro tiempo.
Sólo debo decir...
Adiós.
Que lo nuestro fue una bonita historia que contar.
Algo que se desbordó
Y naufragó a la deriva
Por lugares donde nunca había creído estar,
En mis sueños más profundos.
Este romance
Lo contaremos a sucesores
De seudónimos familiares
Cuando tengan la edad apropiada.
Con su mínimo uso de razón,
Podrán comprender
Que lo nuestro fue oportuno
Durante nuestro tiempo juntos.
Sucedió de coincidencia,
Simplemente eso, casualidad.
Una casualidad que permaneció,
Puede que intacta tras los primeros meses
Y se fue deteriorando con el tiempo.
Ya nada queda de lo nuestro.
Nada que pueda reconstruirse.
Todo quedó en el sueño permanente
Persuadido por la paciencia.
Estos sueños...
De noches pasajeras por mi habitación
Se alejan al amanecer
Por una ventana entreabierta
Donde cruzan los primeros rayos del sol
Con los primeros luceros del alba.
Sueños que no volverán a sucederse.
No me alcanza el pensamiento,
Apenas recuerdo que ayer,
Mismamente ayer,
Capitaneábamos barcos.
Sueños que no podrán oscurecer el pensamiento.
Este será el último tributo a nuestro tiempo.
Sólo debo decir...
Adiós.





