La decimosexta.
Tumbado en la arena, sí, la de la playa, te das cuenta de:
Ostias!¡ Cómo pega el sol.
Y suerte que el levante ameniza la tarde pues el calor casi no me deja pensar mientras escribo.
Es otro suceso de mi vida. Relato corto contado para ti, o acaso lees acompañado?¿
El olor a bronceador y la salina son los que me dan tranquilidad. No me apetece ni abrir los ojos. Sólo estar tumbado en la toalla, recordando los momentos vividos (amigos, familia, chica...).
Añoro poder estar abrazado a ti, mi vida, ya sabes. Es lo que siempre soñamos.
Me conformo con los amigos y demás planes vacacionales donde, sin duda alguna, siento la amistad como nunca.
Y pensar que únicamente nos veremos de verano en verano...
Es aún más triste. Aprovecharé estos cuatro días y medio de playita y contaré las conchas como si fuesen los días que faltan para volver a verte, Irene.
Te echo de menos...
Sería de mal gusto no deseároslo...
Felices vacaciones!¡
Ostias!¡ Cómo pega el sol.
Y suerte que el levante ameniza la tarde pues el calor casi no me deja pensar mientras escribo.
Es otro suceso de mi vida. Relato corto contado para ti, o acaso lees acompañado?¿
El olor a bronceador y la salina son los que me dan tranquilidad. No me apetece ni abrir los ojos. Sólo estar tumbado en la toalla, recordando los momentos vividos (amigos, familia, chica...).
Añoro poder estar abrazado a ti, mi vida, ya sabes. Es lo que siempre soñamos.
Me conformo con los amigos y demás planes vacacionales donde, sin duda alguna, siento la amistad como nunca.
Y pensar que únicamente nos veremos de verano en verano...
Es aún más triste. Aprovecharé estos cuatro días y medio de playita y contaré las conchas como si fuesen los días que faltan para volver a verte, Irene.
Te echo de menos...
Sería de mal gusto no deseároslo...
Felices vacaciones!¡





