Sueños mutilados.
Carta para decir por última vez.... te amo.
En mi mesilla de noche escribo en el diario, los sentimientos adquiridos en el día a día.
No es una redacción de sucesos cualquiera. Es un resumen de todos estos últimos años que viví con tan intrigante pena. Un charco de sangre aumenta por momentos...
Indudablemente...
Cada vez que pongo letras en conjunto plasmadas en el papel y las ordeno, obtengo un te quiero.
Es inexplicable esta obsesión por ti.
Me siento como una marioneta entre la multitud, amarrado a trozos de madera arcaica. Sostenido por las viejas cuerdas de la madurez.
Acariciando tantos y tantos sueños mutilados porque me faltas tú.
Enfermando por saberte al lado de otro hombre. Sin poder dormir, sin poder comer.
Cavilando en sonrisas que dejamos atrás, en pestillos que ya no llaman a la puerta.
Aunque no quiera, soy prisionero de tus inquietantes caricias que tan profundamente llenaron mi vivir.
Noches enteras contemplo las estrellas apoyado en la repisa de la ventana. Intentando dibujar tu rostro ahí arriba, en la inmensidad del cielo.
Rozando el relieve de tu foto del parque, con esa sonrisa tan poco peculiar que te caracterizaba...me siento feliz.
Era tan fácil dejarme...
Bien sabes que añoro todos tus besos llenos de la pasión recíproca que aceleraban los latidos del corazón.
No consigo despojar mis deseos de tenerte, de sentirte tan dentro de mí otra acongojante luna y fundirnos de calor en un lecho donde la respiración se pueda cortar.
Tu hueco está vacío, ¡vuelve!. Ya no tengo fuerzas para soportar esta triste soledad.
No puedo seguir sin ti...
Te amo.
*Nunca dejes que llegue a ocurrir.
En mi mesilla de noche escribo en el diario, los sentimientos adquiridos en el día a día.
No es una redacción de sucesos cualquiera. Es un resumen de todos estos últimos años que viví con tan intrigante pena. Un charco de sangre aumenta por momentos...
Indudablemente...
Cada vez que pongo letras en conjunto plasmadas en el papel y las ordeno, obtengo un te quiero.
Es inexplicable esta obsesión por ti.
Me siento como una marioneta entre la multitud, amarrado a trozos de madera arcaica. Sostenido por las viejas cuerdas de la madurez.
Acariciando tantos y tantos sueños mutilados porque me faltas tú.
Enfermando por saberte al lado de otro hombre. Sin poder dormir, sin poder comer.
Cavilando en sonrisas que dejamos atrás, en pestillos que ya no llaman a la puerta.
Aunque no quiera, soy prisionero de tus inquietantes caricias que tan profundamente llenaron mi vivir.
Noches enteras contemplo las estrellas apoyado en la repisa de la ventana. Intentando dibujar tu rostro ahí arriba, en la inmensidad del cielo.
Rozando el relieve de tu foto del parque, con esa sonrisa tan poco peculiar que te caracterizaba...me siento feliz.
Era tan fácil dejarme...
Bien sabes que añoro todos tus besos llenos de la pasión recíproca que aceleraban los latidos del corazón.
No consigo despojar mis deseos de tenerte, de sentirte tan dentro de mí otra acongojante luna y fundirnos de calor en un lecho donde la respiración se pueda cortar.
Tu hueco está vacío, ¡vuelve!. Ya no tengo fuerzas para soportar esta triste soledad.
No puedo seguir sin ti...
Te amo.
*Nunca dejes que llegue a ocurrir.
Comentario:
Nunca dejare que pase nada parecido a lo que acabas de escribir porque bien sabes que no pienso dejarte nunca, y tampoco pienso permitir que nada nos separe. Si por cualquier motivo tenemos que separarmos durante algun tiempo por motivos de de estudios, trabajo...siempre te esperare, pasen semanas o meses,horas o dias siempre estare esperando, te encontrare donde quiera que vayas, removere cielo y tierra para volver a tu lado.
Te amo!!!!
Ma ilu!!!
Te amo!!!!
Ma ilu!!!





