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¿Y si pudiese parar todo lo que me rodea sin miedo a perder?(Ladridos de un perro afónico)
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¡Nadie debería existir!
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Una breve continuación...
(Apéndice...)

Otro trocito de...

-¿A dónde? No quiero moverme de aquí, con lo bien que se está…

-¿Quieres o no quieres venir? Hasta hace nada querías saber de mi vida y lo que voy a contarte no es que sea moco de pavo.

-Tranquilo Marc, sólo decía que se está de vicio en el lago. ¡Vamos! A ver que tienes que enseñarme.

-Louis, ¿en serio que quieres que te enseñe el porqué de mi tristeza? Has respondido con cierto pasotismo. De veras, no quiero preocuparte ni nada por el estilo. He sabido cuidarme solo y sacarme las castañas del fuego sin ayuda alguna.

-¡Insisto tío! Quiero que me lo enseñes. Es que me dan pequeños lapsos, perdona. A veces tengo la capacidad de sacar a la gente de sus casillas por mis tonterías. Sé que soy estúpido de vez en cuando…

-Tendremos que ir rápido porque está anocheciendo y si llegamos impuntuales nos castigarán sin piscina. Además, tengo hambre porque no merendé esta tarde. Me comería una vaca rellena de pajaritos Louis, de verdad. No te puedes hacer una idea del hambre que tengo…

-No se, a mi me pasa lo mismo cuando no como en todo el día, Je je. –respondió Louis en un tono sarcástico y con un acento pueblerino poco común en él.

-Es verdad, jajá. – se sonrió Marc.


Marc y Louis se tiraron todo el camino haciendo tonterías y discutiendo sobre lo mismo hasta llegar a la zona de los baños. No encontraron a nadie, y sólo se escuchaban voces en el albergue. Los dos se miraron y corrieron hasta las tiendas de campaña.

Llegaban diez minutos tarde a la cena pero no se asustaron mucho porque el director Don Miguel no dormía en el campamento esa noche. Era síntoma de que no había por qué preocuparse.

Marc abrió la cremallera sigilosamente ya que no podía hablar debido al ceceo producido por la carrera. Al entrar, Marc sacó de su bolso un papel medio arrugado y borroso. Se parecía a una carta. Tenía la misma estructura que ésta aunque no llevaba puesta la fecha.

Se la entregó a Louis y éste a toda prisa desenvolvió el papel y antes de ponerse a leer ojeó por encima dicha carta. Leyó el título y se sobrecogió.

Aguardaba un fin de ligera idea…


*Y como dirían en una de estas series americanas...


TO BE CONTINUE...
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