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Ríe o llora pero sobre todo, lee
Anécdotas, comeduras de tarro y pensamientos de una universitaria poco convencional.
Acerca de
Soy una estudiante de primero de Comunicación Audiovisual, que se toma la vida de forma un tanto distinta al resto del mundo. Me tachan de rara,excéntrica... pero sólo soy una incomprendida. Ahora, comienzo una nueva etapa de mi vida con ganas, llena de altibajos, emociones fuertes y sensaciones nuevas. No sé qué me deparará el futuro, pero el presente y el pasado estarán reflejados aquí, en mi blog. Espero ir mejorando mi forma de escribir en cada post. Y también espero que paséis un buen rato ojeándolo. Gracias por visitarme y bienvenidos.
Sindicación
 
Robocop
¿Lo más gracioso que me haya pasado hoy? Pues... hoy, N, la amiga de mi hermana ha traído (por fin) a casa unas películas de DVD que le prestamos hace la tira de tiempo.

Entre ellas estaba "Yo, Robot" de Will Smith. Pues bien, hoy, en la cena, mientras "discutíamos" para llegar a un acuerdo en la película que veríamos esa noche (y lo pongo entre comillas: "discutir" porque en mi casa mi madre primero pregunta y luego, independientemente de tu opinión, hace lo que le da la gana y por tanto, no íbamos a llegar a un acuerdo).

Mi hermana y yo al principio queríamos ver un documental en Discovery Channel llamado "Archivos de terror" (tan sólo el título ya prometía) pero mi madre se opuso porque ODIA todo lo que sea de ése género.

Mientras estaba allí, sentada a la mesa, mirando de frente el reloj de pared, se inició este tema de conversación tan enrevesado como "entretenido":

-Ro, ¿y qué echan en el Cosmopolitan ahora?
-No, el Cosmopolitan no, ¿eh? -Contestó mi madre como si la pregunta se la hubiera hecho a ella.

Se oye bufar en la sala de estar. Suspiros y resoplos.
¡Qué raro! Mi madre despotricando una película sin saber de qué va (al igual que hace mi hermana).

-¿Y si vemos Daredevil? -Preguntó tímidamente mi hermana.

Todo ello se iba sucediendo mientras revolvía con el tenedor los trocitos de pimiento verde que no me pensaba comer.
Sin que nadie sospechara, yo me encontraba cebando a Txitxomeno con trocitos de zanahoria, al tanto que estaba metida de lleno en la conversación.

-Ni de coña, tía. Daredevil NO - Protesté yo.
-¿Cuál es esa de Daredevil? - Preguntó mi madre más perdida que un hijo puta el día del padre.

(Esa es otra: mi madre, si ve una película, casi nunca la recuerda por el título. Eso sí, una vez que la ve y que no le ha gustado allí está para decirte que la peli que vas a disponerte a ver es una puta mierda).

-Pues entonces Super agente Codi Banks - Resolvió mi hermana.
-Dios, tía esa es aún peor. Es de niñatos pijos y tontos. Además la tienes en DVD, joder.

(Esa es otra: a mi hermana le ENCANTA ver películas una y otra vez sin importarle que los demás podamos sufrir un derrame cerebral de sabernos los diálogos de las pelis de memoria, y que además sean películas malas del carajo).

-¿Y qué películas ha traído N?
-Moulin Rouge, Doce en casa, Yo Robot y Scary Movie 3
-Quiero ver Moulin Rouge - Dijo mi hermana.
-Pffff - Contesté yo pese a que es una de mis pelis favoritas.
-¿Y si vemos Yo Robot? ¡Me apetece muchísimo! - Exclamó mi madre.
-Pffff - Espeté pese a que Will es mi actor favorito y me haría un favor a la vista el contemplar su desnudo torso. - Es que la hemos visto hace poco y no me apetece nada...



Eso ya se estaba empezando a poner muy pero que muy mal. Nunca llegaríamos a hallar una solución que nos pareciera bien a todas. Tal vez sería más fácil que Mandela, Bush, Hussein, Bin Laden, Jesucristo, Aznar y Zapatero se pusieran de acuerdo en algo que mi madre, mi hermana y yo...

-¡Scary Movie 3! - Sentenció mi hermana.
-¡No! Que esa es de miedo - Dijo mi madre regañona.

(...)

Al final de la cena ya todo estaba decidido: veríamos la película Yo Robot.
De pronto, recogiendo la mesa, sucedió algo inesperado:

-Bueno... no me apetece nada ver la peli pero me conformaré viendo a Will en la ducha je, je - Reprimí yo.
-¡Ah! ¡La que han traído es la de Will Smith? ¡Ah, no! Entonces no la vemos. Esa ya la hemos visto hace poco. - Contestó mi madre.
-Lo yo que te decía. Pero entonces... ¿cuál creías entonces que era?
-Pues en vez de Yo Robot había entendido ROBOCOP

 
La alarma
Es increíble lo que son las cosas... pongámonos en situación:

Son las doce de la noche. Acabo de volver de "acompañar" a mi "rollo de verano" (tal efímero resultó ser que ni me di cuenta de ná) hasta un sitio concreto, para que no se baje solito a su casa (vive al otro lado del pueblo y le acompañé hasta unos treinta metros desde mi casa a lo sumo, así que...)

Después de cerrar todas las puertas con cinco mil candados (no vaya a ser que traspasen las mil primeras cerraduras los cacos y sean capaces de entrar y matarnos [o peor aún: que se vayan a fijar en nuestra choza unos maníacos degenerados]), y va y me dice mi madre que suba arriba y que va a poner la alarma. Estaba jodida.



Para los que no lo sepan, lo de tener la alarma es un aunténtico coñazo.
Sí, puede que hayáis visto repetidas veces los anuncios en los que sale un pringaíllo diciendo: "antes tenía miedo de salir de casa (debía padecer agorafobia el pobre hombre), ahora ya no gracias a Securitas Direct por sólo (una burrada de euros) al mes" [o algo así]. (Que conste que yo no tengo Securitas Direct sino ADT [o cómo yo digo: ODT]).

Pero... hijos míos, la cruda realidad es esta: cuando ponen la alarma en una casa como la mía (un chalé con varias plantas), significa que únicamente puedes permanecer en el piso de arriba y te es imposible del todo bajar (a menos que quieras provocar un estruendo cuando pite la condenada alarmita de los cohones).

No tenía ni pizca de ganas de irme a dormir. Tenía sed (de Ice-Tea), me apetecía ver la tele, me apetecía irme al messenger... cualquier cosa menos permanecer en el piso de arriba, aburrida y sin nada que hacer.

Sí, hijos, sí. Intenté convencer a mi madre haciendo lo imposible para que me dejase estar abajo con escusas tontas:

-Mamá... er... estoooo... que... se me ha olvidado una cosa muy importante en el salón y...

De nada sirvieron infructuosos intentos por parte mía. Puso la alarma nada más yo terminara de balbucear y fue como un:

-¡¡¡¡¡ nooooooooooooo!!!!- (a cámara lenta y con la boca bien abierta mientras oía el monótono ruido que dura unos treinta segundos y que indica que la alarma se está poniendo).

Definitivamente YA no había nada que hacer.
Me fui con mi hermana y estuvimos cerca de una hora hablando/picándonos y le gané a una partida al juego de cartas Uno (si la gané limpiamente ó no fue algo que no quedó del todo claro).

Me aburrí de ella (lo dicho) al cabo de una hora y me puse a cotillear el móvil (prestado, eso sí) que tenía cargando la batería. Para mi sorpresa, el solitario no es el único juego que viene y me he estado viciando a una cosa llamada Jawbreaker.
Al cabo de cincuenta y tantos juegos (cada uno más interesante, emocionante e intrigante que el anterior) caí dormida... ¡

Definitivamente, hoy es otro día, hoy estoy de buen humor y... ¿adivinad qué?
¡¡LA ALARMA HOY LA PONGO YO CUANDO QUIERA!!

Sólo me falta Ice-Tea para ser feliz del todo.

Habrá gente que, después de leer esto, piense: "pobre infeliz, sólo se pone de buen humor si tiene a su alcance cosas tan tontas y superficiales..." pues a la gente que piense de ese modo sólo decirle que feliz no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

Yo puedo contentarme con gilipolleces y vosotros no. Jodeos. Tomaré un buen trago de Ice-Tea a vuestra salud.