Blogs.ya.com Quitar publicidad
Ríe o llora pero sobre todo, lee
Anécdotas, comeduras de tarro y pensamientos de una universitaria poco convencional.
Acerca de
Soy una estudiante de primero de Comunicación Audiovisual, que se toma la vida de forma un tanto distinta al resto del mundo. Me tachan de rara,excéntrica... pero sólo soy una incomprendida. Ahora, comienzo una nueva etapa de mi vida con ganas, llena de altibajos, emociones fuertes y sensaciones nuevas. No sé qué me deparará el futuro, pero el presente y el pasado estarán reflejados aquí, en mi blog. Espero ir mejorando mi forma de escribir en cada post. Y también espero que paséis un buen rato ojeándolo. Gracias por visitarme y bienvenidos.
Sindicación
 
Anecdotario de una semana loca
El sábado en la charcutería...

-Piñy: pide cuarto de queso s-emmental, anda.



-Vale... a ver, por favor, póngame cuarto de... Khia: ¿seguro que se decía así?

Vaaaale. No soy tan mala. Encima que me acompañó a la compra, no voy a hacerle pasar un mal rato. Además, la Piñy ya se olía la tostada, cada vez es más difícil engañarla.

¡Qué orgullosa estoy de ella!
¿Sabéis por qué?
Resulta que hay uno de su clase que no para de acosarla. Al principio ella creyó que le hacía tilín, pero resulta que el muy cabronazo caradura, va y le manda el otro día el siguente sms:

¿Quieres chuparmela?

A lo que ella, ni corta ni perezosa, respondió:

Lo siento. No como pezqueñines.



Y en la calle, camino a la biblioteca...

-¿Y eso? - Pregunté con la boca abierta y parándome en mitad de la acera.
-¿Qué? - Preguntó a su vez Novio ajeno a lo que ocurría.
-¡¡Mira: que ese niño me ha tocado el culo!! - Dije señalándole con un dedo acusador con su madre delante.
-Es lo que tienen las nuevas generaciones: que aprenden muy deprisa - Contestó Novio riéndose.

Y es que estas cosas sólo pasan en mis barrios. ¡Cómo está la juventud! El cachete que me propinó fue digno de mención...

En el autobús camino a casa...

-Oye, ven aquí, que te ato los cordones de las deportivas - Dijo un novio a su novia a grito pelao - ¡Anda, mira, si tienes un lado más largo y un lado más corto!
-¡Pues igual que tú!
- Replicó ella sacrástica - Tú también tienes un lado más largo... - Dijo señalando su zona paquetoidal -... y un lado más corto - Dijo señalando vagamente la zona de su cabeza donde debería haber un cerebro.

Tenía que hacer pública esta anécdota porque me descojoné por lo bajo durante todo el camino... fue muy buena. ¡Esos reflejos!

Esperando al autobús que me lleva a casa...

Un hombre negro, negro, negro me mira y me sonríe mientras camina alejándose de mí. Parece que le va a dar algo, pues gira la cabeza en ángulos malos para la salud.



No me quita el ojo de encima. Cruza el puente que hay en frente de mí y se pone a contemplarme desde la lejanía. Ahí estaba él, con su chaleco reflectante y su casco que no le quitaban ni un ápice de su sex-appeal. No se fue hasta que vino el autobús a socorrerme recogerme.
No penséis mal. Siempre me han atraído los hombres negros, pero es que éste hacía unas cosas muy raritas.

Por esto y porque se me fue el autobús delante de mis narices, andaba yo el otro día de mala leche, y por ello le dije a Novio en una conversación vía móvil:

-¡Joder! ¡Y encima están aquí los puñeteros obreros!


Cuál es mi sorpresa cuando me giro y veo a uno mirándome con cara de mala hostia, supongo porque no le habría gustado mucho oír semejantes palabras de mis labios...
... y tuve que aguantar su mirada asesina clavándoseme en el cogote durante veinte minutos.

 
Fase II: peligro inminente...
Todo comenzó cuando un imbécil de remate tío de mi clase me llamó prostituta gratuítamente (entiéndase esto último que fue injustificado y lo dijo porque le salió de los missmissimos, no porque yo vaya por ahí haciéndoselo gratis al personal).

Y estaba yo, defendiéndome de mis acusaciones hablando con dos de mis compañeros de carrera...

-Lo que ocurre es que sí: me prostituyo, pero intelectualmente. Os cambio apuntes por otros apuntes y os hago resúmenes por 12 €...

((Sí: es que la economía del estudiante es muy precaria))

Repentinamente, la cara de mis compañeros cambió, y señalaron vagamente hacia un punto inconcreto que se escapaba de mi campo visual.
Al darme la vuelta, me encontré con Fownsy Ñeto: un profesor muy...



... bueno. Digamos que no le trago demasiado.
Total, va y me dice:

-¿A qué dice que se dedica usted?
-Eeh...


Creo que ha sido el día del año que más vergüenza he pasado... con diferencia. No supe hacer otra cosa más que taparme la cara con ambas manos y esperar a que se fuera.
Eso sí: la coña que tienen mis compañeros dura ya varios días.

Más tarde, aquella misma mañana, PepeBé, el de lengua, al ver que estaba más empanada y perdida que Belén Esteban en una conferencia sobre la relatividad de Einstein, me dedicó unas gratas palabras que me animaron para el resto del día...

-Khia: ¿estás bien?
-Eh... esto... sí. Es que no cojo apuntes porque me entero más si no escribo y escucho atentamente...


((En realidad no me entero de nada haga lo que haga, así que opto por no tomar apuntes))

-Por mí como si te duermes..., así que...

((Entonces, querido PepeBé, ... ¿por qué me preguntas?))

Para completar el post, os daré las claves para identificar a una agobiada por los exámenes (esquematizado cómodamente en fases para que no os perdíais):

Fase I -> Se caracteriza por tener presente que la fecha de comienzo de los exámenes está cerca: se recopilan los apuntes que faltan (casi todos), se despejan dudas sobre la fecha de cada examen... vamos, una toma de contacto.

Fase II -> (en la que me encuentro ahora): los apuntes que faltan se piden con más insistencia, se pasa a limpio los que ya se tienen y se subrayan las fotocopias con ahínco.

Fase III -> Cuando queda menos de una semana para el primer examen, comienzas a notar que has irrumpido en esta fase: empolleos de más de seis horas seguidas, buenas dosis de Nestea (que tiene cafeína) y llamadas a compañeros con la esperanza de que hayan estudiado menos que tú o que les vaya peor (no sé por qué siempre ayuda).

Fase IV -> Han comenzado los exámenes... uno detrás de otro, sin parar, durmiendo tan sólo unas pocas horas al día y viviendo por y para estudiar...



Fase V -> Pues lo típico: en los primeros exámenes la has piciado, crees que vas a suspenderlos, y eso te afecta para los siguientes... es un círculo vicioso del cual no sales hasta que el día 26 a las seis de la tarde eres libre.


Exámenes, sí, pero seguiré actualizando al menos una vez a la semana

 
A boca cerrada no entran mocos... ni salen chorradas
Novio llegó a casa acompañado por la que escribe. Vio a la Piñy tumbada de mala manera en el sofá, empanada y viendo la televisión en una estampa desoladora.

-Pobrecilla, voy a ver si la animo un poco...

Pues nada... lo que él entendía por animar un poco, resulta que dista mucho de mi concepto de animar un poco: estuvo persiguiéndola por toda la casa, gritándola, haciéndole cosquillas y demás chorreitors.

-A veeeer ayudadme a hacer la cena, niiiiños. Qué tenéis... ¿tres años mentales? - Repetía yo sin cesar.

Flipaba, ya que mis padres estaban en el piso de abajo y a Novio parecía no importarle que le estuvieran escuchando comportándose como un crío, por eso le dejé en paz.
Al cabo de un rato, se me revolucionaron más. Mientras yo hacía las pizzas en el horno, ellos dos se perseguían por la casa...

-¡Qué asco! - Soltaba mi hermana histérica - ¡Deja de sonarte los mocos, alérgico de mierda!
-¿Qué pasa? - Replicó mi niñato Novio - ¿Los quieres?

A continuación acercó el pañuelo que contenía mocos recién extraídos de su nariz a la cara de mi hermana. Al estar ella con la boca abierta de tanto gritar...



...sucedió lo inevitable: el cleenex acabó dentro de su cavidad bucal, tal y como yo había pronosticado mentalmente unos segundos antes.
Y tan sólo pararon de picarse el uno al otro cuando le dije a Novio...

-¡Qué bien que no te importe que mis padres os estén escuchando! Así me gusta, cariño... que seas tan espontáneo...
-¡No jodas! ¿Me han oído todo?
-Seguramente... creí que no te importaba...
-Es que creí que no estaban, tía.
-Ya, claro. Pues te lo dije, ¿eh?


Lo peor de todo para Novio ocurrió dos días después, cuando mi hermana hizo pública su... Venganza:

-Mamá... ¿sabes qué? ¡Novio de Khia me ha metido el pañuelo lleno de mocos en la boca!
-Normal, Piñy - Contesté en defensa de Novio - Si andas por la vida con la boca abierta, pues...
-¡Qué guarrerías hacéis! - Soltó cortante mi madre - ¿Por eso el escándalo de ayer en el salón?

Aquel fin de semana, más tarde, me estaba preparando para salir cuando me di cuenta que llevaba la cremallera del pantalón (ubicada en mi cartuchera izquierda) rota.



No fui precavida, lo reconozco... pasé de ella, la subí sin pensar que me podría dar más problemas en un futuro y me fui a peinar.

Una vez vino Novio a recogerme con Sticky, un amigo suyo



Me monté en el coche orgullosa de mi aspecto, cuando de repente...

-Khia... tienes la cremallera... ¡que se te ve todo!
-¡Mierda! - ¡Esperad, que voy corriendo a cambiarme de pantalones! -Grité mientras pensaba que podría habérmelo dicho de forma más discreta.

Y allí que iba yo, matándome por las escaleras en busca de otro pantalón que no jorobara la armonía del conjunto... ajena a la conversación que se estaba desarrollando en el interior del coche de Novio...

-Te iba a decir que se le estaban viendo las bragas, pero no delante de ella, claro... cuando hubiéramos bajado del coche- Anunció Sticky sin saber de qué hablaba, puesto que no llevaba bragas precisamente, sino un tanga...
-Tío... ¿y tú qué hacías fijándote en esos detalles de mi novia? - Preguntó Novio sin ser de esos tíos celosos que tanto odio.
-Pues por el qué dirán, tío, por el qué dirán...lo más cachondo es que me he dado cuenta yo antes que tú... ¡y eso que es tu novia, tío!

Y Novio sigue sin entender por qué no me gusta ir con sus amigos...
 
Pillados in-follanti
-Hija, mañana... menudo día que me espera... tengo que inaugurar una exposición, dar muchas clases, ir a descambiar una cosa... total, que hoy no vengo ¡hasta las nueve por lo menos!

Bien. Si escucháis pronunciar estas palabras de boca de vuestras respectivas madres, no teneís casa propia y sí 19 años, pensáis automáticamente:

Novio. Mañana. Ven. Cama.



Sí. Así de simple es el cerebro humano.

Total, que llegó el ansiado momento: Novio. Hoy. Viene. Cama.
En pleno apogeo, en pleno arranque de pasión, no se le ocurrió otra cosa que decir:

-Tía, quita el edredón y las sábanas, que dan calor...

Y yo, como subnormal, le hice caso y seguimos dale que te pego.
Pero... cuando tan sólo habían transcurrido veinte minutos desde que empezó nuestro desenfreno, la puerta principal se abre...

Mierda! - Exclamamos los dos al unísono - ¡No puede ser, no puede ser!

Sí: podía ser y así era. Mi madre acababa de entrar y se encontraba en el hall, saludando a Pitote. (Menos mal que iba a venir a las nueve, tras una agotadora jornada laboral)

Por aquel entonces me había dado tiempo a dos cosas: ponerme histérica y subir la persiana.
Tomé lo que creí era mi ropa y me fui directa al baño, que está al lado de mi habitación.
Allí me fui vistiendo, hasta que me di cuenta de dos cosas: no me había traído el sujetador y además tenía conmigo los calzoncillos de mi novio...



El ataque de risa que me dio al imaginarme a mi novio buscando su ropa interior sin éxito y nerviosísimo fue superior al que me atrevo a postear.
Cuando se me pasó un poco y supe que no había peligro de salir al pasillo, me fui disparada a mi habitación.
Le di su coso a mi novio y justo entonces entró mi madre:

-¿Qué hacéis?
-Nada, nada
- Solté en medio de otro ataque de risa.

Sí: soy muy mala actuando y disimulando, pero es que tendríais que haber visto la escena: mi novio, detrás de la puerta con los calzoncillos metidos por debajo de la camiseta, con el pantalón puesto y la bragueta bajada y con el condón apenas sin usar todavía en su...
Además, la cama estaba deshechísima.

Tras unos minutos, mi madre se encontraba en el salón y entonces bajé a comprobar en qué estado de ánimo había acudido al hogar familiar tan repentinamente. En cuanto la vi, repliqué:

-Mamá... no es lo que parece, ¿eh?
-Sí, ya, claro...




Volví a mi cuarto, nos tranquilizamos y pusimos todo en orden. Nos despollamos y nos planteamos el siguiente problema:

-Tía: ¿cómo cojones salgo de tu casa ahora?
-Buena pregunta, Novio. Buena pregunta.


Al final, con un buen par (él de huevillos y yo de pechonalidades), bajamos las escaleras, con una coartada en la manga. Se despidió de mi madre con las buenas maneras que le caracterizan y en cuanto se hubo marchado...

-Bueno, ¿qué?
-Nada, mamá. Al volver de la universidad me encontraba un poco mal y me fui a echarme un rato. Y de repente, Novio vino sin previo aviso y estuvimos un rato hablando y... eso.
-Aaah...
-Y hemos tardado tanto en bajar porque a Novio le ha entrado cague pensando en qué te hubieras podido figurar.
-¡Pobre chico!


Sí, sí, hija... pobre chico y pobre yo, que ¡¡Nos has pillado in-follanti!!
 
Guión de mi próxima peli: Iomissmissimah y mis anécdotas
SEC. 01 Papelería pueblerina. Interior. Día.
(Un grupo de individuos aguardan cola para que sus respectivos papeles sean fotocopiados. La última fila es una tal Khia, que espera impaciente que le toque el turno mientras fulmina a su novio con la mirada. Ésta, envenenada, traspasa el cristal y se clava en su nuca. Novio de Khia se encuentra afuera, tomándose una Coca-cola (y comiéndose las patatas fritas de la amada).

Khia. Voz en off.
Menos mal que me iba a acompañar a la papelería para que no tuviera que esperar sola, que si no...

(Todos en el interior del establecimiento están en silencio y muertos de aburrimiento. Nadie habla. Ni siquiera la puñetera fotocopiadora hace un ruido. Las únicas palabras que llegan a los oídos de la gente, son las de la radio y la Ley de Murphy quiso que las típicas tertulias baratas y soporíferas de la tarde fueran sustuídas en aquel mismo instante por una programación mucho más entretenida):

Radio. Se oye la voz de una mujer de mediana edad.
He encontrado a un hombre maravilloso. Es inteligente, culto, sensible, amable, cariñoso... es el hombre de mi vida, el hombre perfecto para mí. De no ser por un pequeño fallo: cuando su pene está en erección, ¡sólo mide 5 centímetros! Estoy desesperada y no sé qué hacer.

(Nadie en la papelería se troncha. Nadie se descojona. Nadie se ríe; actúan como si no hubieran oído nada. Aquella pobre mujer anónima estaba abriendo su corazón a toda la audencia radiofónica y nadie mostró ni el más mínimo interés. Las dependientas miraban a los clientes esperando un gesto que les indicara si debían reírse o callar como putas mantenerse serenas. Khia no supo qué hacer. ¿Reírse? Sería demasiado cantoso. Optó por sonreir brevemente).

Khia. Voz en off
Menos mal que yo no tengo ese problema. ¡Cómo quiero a mi novio y a sus ... centímetros!



SEC. 02 Parquecillo de enfrente de mi casa. Exterior. Día
(Khia y su novio van paseando a Pitote. Ella lleva la correa del perro mientras él le pasa un brazo por el hombro).

Novio (con énfasis):
Dame la correa, que voy a hacer que Pitote haga algo de ejercicio.

Khia (como si le estuviera hablando a un niño pequeño):
Deja a Pitote que ya tiene ocho años...

Novio (intentando no sonreír):
Pues si Pitote y tú no hacéis deporte... no me extraña que esté el perro así de gordo.



Khia (sarcástica):
Entonces, por extensión, yo también estoy gorda, ¿no?

Novio (balbuceando):
...no. Sólo he dicho que...

Khia (enfadada)
¡No lo repitas! Da igual, déjalo.

Novio (luchando contra su propia sonrisa)
No estás gorda, pero con esos pantalones se te marca todo el potorro

Khia. Voz en off
No, si... donde hay confianza da asco, ¡qué razón tiene el dicho!

SEC. 03 Biblioteca municipal. Exterior. Día
(Khia sale despampanante de la biblio, tras haber renovado la fecha de un libro de historia que tiene que leerse si quiere aprobar la asignatura. Cuando estaba poniéndose las gafas de sol, se cae ridículamente, raspándose el dorso de la mano y sintiendo un dolor agudo).

Viejo que pasaba por ahí:
¡Niña, no te me levantes, que ya iba yo en tu búsqueda para socorrerte!



Khia (avergonzada por su caída):
No, no se preocupe, no hace falta... ¡gracias!

Demás gente descojonándose:
¡Menuda caída! ¡Qué lerda!

Continuará...


 
Preservando el medio ambiente
Viernes. 12:30 PM
Una pareja entra en una farmacia iluminada por la tenue luz de la luna. Fuera, una farola parpadea en medio de la fría oscuridad reinante.
Una farmacéutica con cara de pocos amigos mira a la joven pareja, como si pudiera leerles la mente...


-Deme una caja de preservativos, por favor.
-Toma, aquí tienes.
-¿Unos normales? Enséñenos esos que tiene detrás del mostrador, por favor.

-No tengo más.
-¡Vamos, no me joda! ¡Si los estoy viendo! Hay de sabores, los búnkers, los perlados, los estriados...
-No te voy a sacar más. Esto es una farmacia, no un sex-shop.

(...Flipas, ¿no? Entonces, ¿para qué tiene tanta gama la muy...)

-Bueno, déjelo. Nos llevamos estos. ¿Cuánto es?

(...sobra mencionar que nos estafaron. ¡Parecía que en vez de estar hechos de látex estuvieran recubiertos de pan de oro!...)

Y eso nos pasó por irnos A-Tomar-Por-Culo, provincia de Madrid en lugar de tirar hacia el Ahorra Más, establecimiento mucho más cercano geográfica y económicamente. Ahí estaba él, con su cutre-eslógan el súper del barrio, siempre piensa en tí!).

Después de... :
Mi querido me llevó a casa, a eso de las 2:00 de la madrugada.

-¿Qué hago con los condones?

(...sí, cayeron varios esa noche...)



-Pues... tíralos por ahí - Me dijo él bajando mi ventanilla.

Yo siempre había estado preocupada por el medio ambiente, la contaminación y tal... pero no sé por qué, le hice caso. CRASO ERROR.

Al día siguiente, mi novio y su papá fueron a comprar el pan y...

-Joder, ¡qué asco! ¿Quién será el cerdo que tira los condones en mitad de la calle?
-No sé, papá, pero tienes razón: ¡qué guarros!

Horas más tarde, madre de mi novio, padre de mi novio, novio y la que escribe nos fuimos a comer con la abuela, todos juntos, en familia (si ya les estoy cogiendo cariño y todo...) y la conversación en el coche fue tal que así:

-...anda que..., ¿sabes lo que nos hemos encontrado en la calle tu hijo y yo? ¡Un preservativo ahí tirado en medio de la acera!
-¿Si? - Preguntó incrédula la madre - Pero, ¿usado?
Y tan usado!
-Pues... nadie del edificio nuestro ha podido ser, ¿no hijo?
-Yo qué sé, mamá... de verdad, ¡qué gentuza!

Imagináos: a esas alturas, yo ya me estaba descojonando de risa en el asiento de atrás. Traté de hacer lo imposible:

1.- Morderme la lengua
2.- Clavarme las uñas (y eso que las llevo largas)
3.- Taparme la cara con el pelo para que no se me viera la sonrisa
4.- Pensar en cosas tristes


Pero fue en vano. Me despollé por lo bajini y no sé si ahora sospechan que su hijo y su nuera son unos cerdos desalmados.
¡Eso me pasa por hacer caso a mi novio!

Menos mal que la conversación tuvo un giro inesperado cuando más lo necesitaba. La madre de mi novio me salvó el cuello contando esta anécdota:

-Pues, ¿sabéis qué? Hablando de eso...
-¿Qué?

-Pues que yo un día, mientras iba a hacer la compra, a plena luz del día vi a unos gitanos que estaban haciendo el amor en el coche, como Dios les trajo al mundo y con la ventanilla bajada. ¡Qué espectáculo estaban montando, madre mía! Ella jadeaba como una perra y él no se quedaba corto... y digo yo: ¿no podían aguantarse, ir a un motel o algo?
-Pues mamá - Aventuró mi querido - A lo mejor fueron ellos los culpables de tirar eso.

"Si, claro... siempre quedarán los gitanos para que les echemos la culpa de todo" Pensé.

Además, para completar aquella tarde ya de por sí completita, me puse unas medias que llegaban a la mitad de la pierna debajo de mi inocente y hasta-las-rodillas falda (detalle que a mi novio le gustó mucho).



Lo malo es que dejaron de ser un catalizador de cosillas sexuales cuando empecé a notar que se me iban cayendo por el muslo.
Me hice unas cuantas carreras en un desesperado intento por subírmelas, mientras un taxista aburrido observaba el espectáculo y mi novio se descojonaba, y mientras los padres de éste iban andando unos metros más adelante, completamente ajenos a lo que sucedía.

Por ello mi consejo es: id con los preservativos usados a un punto limpio o no los dejéis en sitios peligrosos. Y... ¡cuidado con las medias que llegan a media pierna! (valga la redundancia)
 
¿Me creeríais si os dijera que...
Esta semana ha sido poco menos que surrealista. Os cuento:

¿Me creeríais si os dijera que...

...estando en el messenger, un tío que no sé ni de dónde salió, que yo no había agregado ni me sonaba de nada, me estuvo intentando convencer de que hiciera un trío con él y su novia?

Pues sí. Fue más o menos tal que así:

¿Orientación?
¿Perdona?
Sí, orientación.
Quince grados al norte y dos y medio hacia el oeste... tiras to pa'lante y ahí está mi pueblo.
No... me refiero a tu orientación sexual.
¡Aah! Soy hetero.
¿100%?
Esto... sí. ¿Por?
¿Estás segura?
Sí, coño. Digo... polla. Me molan los maromos. ¿Por qué me lo preguntas?
¿Y conoces a alguien que sea bi?
¿Bicéfalo? No, pero anda que no molaría tener dos cabezas, ¿eh?
No... bisexual.
Pues no. Conozco a una lesbiana que me tiró los tejos, pero gente bisexual no conozco. Lo siento.
Ah, vale. Es que mi novia y yo estamos buscando a una chica con la que hacer un trío.
Pues conmigo os habéis equivocado. Me mola mi novio y nadie más, ¿sabes? Y... eso. Oye que... nada... suerte, ¿eh?
.

A continuación, le dejé sin admisión. ¡Qué cara más dura! Yo si fuera su novia, le propondría yo otra clase de trío: que se uniera a nosotros un tío... seguro que eso ya no le parecía tan buena idea.

¿Me creeríais si os dijera que...

... me fui de compras a la gran ciudad, y en el autobús había un niño que no paraba de mirarme a través de sus gafas, mientras se metía el dedo en la nariz con una rapidez asombrosa, se sacaba un moco y se lo metía en la boca para saborearlo?

Las arcadas que me dieron fueron varias, pero no podía dejar de mirarle, tan concentradito él en tan delicada tarea. Debía tener una buena cosecha aquella tarde, puesto que se dedicó a zampárselos durante todo el trayecto.



¡Y no dejaba de mirarme... ! Me entró miedo. Me miré el brazo, y tras comprobar que no me había vuelto verde, me dediqué a mirar el paisaje urbano.

¿Me creeríais si os dijera que...

... pasé una noche en casa de mi novio, ahí, los dos solos y se me olvidaron los calcetines en su casa?



Hasta ahí todo normal, pero no. Los cogió su madre, los lavó y cuando iba a dárselos a su hijo para que me los devolviera, exclamó:

Pobrecilla... ¡tiene tomates en los calcetines! Dile que se compre unos nuevos, anda.

¡Qué vergüenza! Bueno, me consuelo pensando que podría ser peor...

Ya, mamá. Yo se lo diré. Lo que pasa es que tiene las uñas tan largas, amarillas y afiladas, que desgarra la tela de los calcetines.

...o...

Ya, mamá. Yo se lo diré. Lo que pasa es que tiene un olor de pies tan nauseabundo que el hediondo perfume quema la tela... tendrías que pasear tu nariz por la habitación cuando se descalza... ¡qué asco! Pero yo la quiero igual, ¿eh?

Sí. Podría haber dicho todo esto y si no lo hizo fue por no ponerme en ridículo delante de su madre...
Ahora dejo en el aire todas estas hipótesis que tratan de explicar mi olor piesudo.

El caso es que no volveré a dejarme nada comprometedor en casa de mi novio.
 
Súper-Posh
Este post promete ser un poco ácido... por ello, no diré nombres, no diré nombres...



Lo siento. Es superior a mí. Pero es que no os podéis imaginar lo horribles que son estas revistas para niñatas pijas de entre 11 y 14 años.
La idea de postear sobre este tema vino cuando ojeaba la colección de la Piñy (mi hermana) una tarde de puente que me aburría.
Y llegué a la conclusión de que todas tienen en común una serie de elementos que me dispongo a enumerar a continuación:

a) Ridículos tests para averiguar cuán ridícula eres perdiendo el tiempo en hacerlos

Ejemplo:

Señala tus debilidades
a) Comprarme, al menos, dos bollos durante el recreo (Aquí no menciona nada de luego echar la pota antes de subir a clase).
b) Pintar en los libros durante la clase cuando me aburro, es decir, casi siempre (¿Y eso lo consideras defecto? ¡Pero si a todo el mundo nos pasa!).
c) Querer enterarme de todos los cotilleos del insti, sobre todo de romances (De ahí a meterse en GH o idolatrar a Terelu hay un paso).
d) Coger la ropa de mi hermana, es guayCoño! Ya sé quién le dio la genial idea a la Piñy de coger lo que no debe).
e) Lo confieso: los novios de mis amigasJoder! ¡Cada vez más precoces! Yo a los 13 años estaba aún jugando con las Barbies).

Otros títulos también sugerentes son: ¿Quién será tu amor de clase?, ¿Dónde te enrollarías con el "buenorro" del tito Rober, o MAM de la desaparecida serie Un Paso Adelante? (Tres opciones: en la ducha, o sobre el escenario, o en tu habitación) y otros tests de títulos aún más estimulantes, pero que no pongo por carecer de espacio.

b) Ridículas películas astrológicas que se montará alguien con alto índice de imaginación

Ejemplo:
Aries (lo pongo porque es mi signo): te irá bien en el amor con libra, aunque también eres una bomba de pasión con géminis y acuario. Tus mejores amigos son leo y sagitario. Podrás confiar cantidad en cáncer y mejor pasa de tauro y virgo.

Pues bien... mi novio, con quien mejor me está yendo en lo que llevo de existencia, no es ni libra, ni géminis ni acuario, sino piscis, signo que ni siquiera mencionan. Me di de hostias con una que era leo, anteriormente amiga mía; y acabé fatal con mi ex, que era sagitario. Además, mi hermana es cáncer, y no se le puede confiar un secreto sin que abra la puta boca lo diga. Mi primo es Tauro , con el que me llevo de maravilla...

¿Sigo diciendo? Es que hay bastantes más posibilidades de acertar de chorra más que fallar todas de chorra... y aún así, son malos de cojones al tratar de inventar gilimemeces que concuerden con la vida real de las asiduas lectoras.

Lo mejor de todo son los hechizos. Los hay de todo tipo, por ejemplo...

Para llenar tu vida de emociones:

Fijo que te molaría que la vida te diera una mega sorpresa. Coge un calendario del 2003 ó 2004 y marca con un boli el día que tú quieras. Coge un trozo de papel de regalo (puede ser usado) y dóblalo varias veces repitiendo la palabra "emoción". Tres días después del día que hayas marcado, la vida te dará esa mega sorpresa que estabas esperando.

(Estoy por hacerlo yo y que la vida me depare más anécdotas, que ando escasa de ellas, para plasmarlas luego en el blog... Si necesitáis hechizos, pedídmelos. Hay de todo tipo: contra los resfriados, para arrasar en un trabajo del cole, para que él se decida... ¡ay, tía, qué movidas!)

c) Ridículas entrevistas a personajes ridículos con preguntas ridículas.

d) Ridículas fotos que se hacen ridículos "cantantes"/"actores" en las que posan con una sonrisa falsa, unos ojos de cordero degollado y abrazando un peluche rojo en forma de corazón. (Ains, lo que hace el dinero...)

e) Ridículo lenguaje "spaninglish"con sobredosis de pijitis, que se supone utlilizan las pre-adoles de hoy en día... es como un agujero negro: una vez que se acostumbran a leer en ese extraño dialecto no hay quien las reeduque.

Ni siquiera con un desneuralizador he podido devolver a mi hermana a su estado inicial tras leer periódicamente este tipo de publicaciones...



f) AHORA EN SERIO: ¿¿¿Esa gente que se dedica a escribir las ya citadas chorradas ha estudiado la carrera de periodismo???

Decidme que no