La Modestia
He de agradecer la idea de este post a mi amigo Javi. Hoy me ha dado qué pensar, mientras iba hacia mi casa en el puñetero autobús que siempre pelea contra el tráfico enemigo tratando de impedir mi regreso a casa a una hora civilizada.
La verdad es que este tema da para unos cuantos posts, pero espero poder sintetizar todo lo que pienso en unas cuantas líneas. Allá va:
Resulta que cuando tenía doce años y estaba en sexto de primaria, en el colegio nos hicieron rellenar un test de esos que tratan de preveer si, dentro de unos lustros, estarás lúcido y cuerdo, o para encerrarte en un psiquiátrico, esquizofrénico perdido, maníaco sexual o si serás una persona normal y corriente (es decir, con momentos esporádicos de locura transitoria seguidos de largos periodos de estabilidad emocional).
Pues cuando trajeron los resultados la tutora se sorprendió muchísimo conmigo. Las conclusiones que sacaron fueron que me salía con creces de la media "de toda la historia del colegio" en cuanto a subidones de autoestima se refiere.
Esto provocó que yo fuera motivo de meticuloso estudio por parte de mis docentes en las semanas posteriores.

Yo no recuerdo si hice trampas en las respuestas porque me aburría ó si realmente tenía unos aires de diva que no me los quitaba ni la Maraya Caraya...
...pero, tanto si era una cosa como la otra, se me bajaron los humos en cuanto empecé la secundaria.
Pasé a ser de las "margis" de clase porque consideraba que no era demasiado "guay" como para pertenecer a esa reducida secta de niñatas pijas sin personalidad y sin escrúpulos.
Pasé al lado oscuro: siendo una persona vergonzosilla, introvertida, a la que le gustaba pasar desapercibida, misteriosa, callada.
Pero sobre todo, modesta. La modestia me caracterizaba; incluso cuando comencé a aprobar las asignaturas con más nota que la media de la clase (que quede claro: SÓLO en secundaria).
Luego me di cuenta que podría cantar bien si me esforzaba. Por alguna extraña razón la cual no me pararé a meditar, entonaba bien y los gorgoritos me salían sin que tuviera que forzar la voz demasiado. Desde aquel momento (unos trece años) no paré de cantar. Yo sola, en mi habitación, cuando mis padres no estaban porque me daba verguenza que me oyeran.
Y practicaba, durante horas que se transformaron en años, y mejoraba. Y hoy por hoy canto más que aceptablemente, pero ni me he presentado a OT ni estoy loca por querer hacer una carrera en vez de lanzarme a la aventura de "¿qué multinacional tendrá el honor de contratarme para mi próximo disco de ventas escandalosas?". No. Sigo siendo en parte la misma chica que cuando comecé la ESO.
Modestia, sí, una muy buena dosis corre casi siempre por mis venas. No me gusta ir fardando de que canto con más nivel del que lo hace tu vecino cuando se ducha, como harían otr@s (y sin asistir a clases, que conste). No me gusta ir de diva por la vida porque ví tan de cerca esa actitud en determinada persona (una de mis ex-amigas) y me asqueé tanto de ella que intento dirigir siempre mi manera de actuar hacia el sentido contrario. No deseo parecerme a esta persona para nada.
Porque si nos ponemos todos así, decidme a dónde iríamos. Y no, no os confundáis: tampoco voy con la cabeza agachada esperando que los demás me pasen por encima como podría ocurrir antes.
Ya he aguantado bastante. Una cosa es la modestia, que lo veo casi como una virtud, sin fingimientos, sin soberbia, sin echarle el morro que a veces debería a la vida y sin creerme mejor que determinada persona porque yo tengo "x" y él ó ella no.
Pero, ¿sabéis qué os digo? Que me gusto tal y como soy (psíquicamente hablando, claro) porque he sufrido muchísimo (crisis profundas de valores, de identidad, profundos debates internos) y la única recompensa a las lecciones que me ha dado el destino ha sido la de tener la experiencia, la sabiduría y la madurez necesarias para poder llegar a ser como soy hoy en día.
Y eso no lo cambio por nada.
Sin toda la mierda que un día me afectó (y por desgracia a veces me sigue afectando) no sería quién soy: con todo lo bueno y todo lo malo que conlleva esto.
Por si os lo estáis preguntando los que no me conocéis personalmente, no soy como la mayoría. Tampoco soy una antisocial que desprecia las congregaciones de gente (aunque en mi pueblo sí, pero eso es otra historia).
Soy una conclusión, un popurrí de soluciones que he ido hallando a cada problema que he podido superar.
Y nunca me ha ido mal del todo con la modestia. Me gusta ser así, la gente aprecia mi cualidad, (o como lo queráis llamar) y no tengo porqué cambiarlo, ya que sobre todo es un rasgo de mi personalidad del cual estoy muy orgullosa.
Otra cosa es que, como bien Javi me ha dicho, confunda en ocasiones excesiva modestia con baja autoestima. Es algo que siempre he tenido en unos niveles demasiado bajos, una especie de "asignatura pendiente conmigo misma" (salvo la excepción que he relatado al principio) y que puede estar estrechamente ligada a mi tal vez, en ocasiones, excesiva modestia.
No hablemos ya del terreno físico. El nivel de autoestima que tengo, según Javi, se nota hasta en mi forma de vestir, de moverme, de actuar, de hablar...
¿Qué tal vez debería abrir ambas puertas (cuando las haya) al entrar y salir de un sitio porque yo lo valgo y soy demasiado "fashion" como para hacerlo sólo por una? Pues, como de momento quepo por ésa, seguiré entrando a los sitios por la misma de siempre, sin usar las dos.
Y mira que me podría haber dado por tomar el camino contrario: el creerme muy diva. Una ex-amiga me contó que se burlaban tanto de ella por su físico en el colegio que un día se encerró en su habitación y estuvo repitiendo delante del espejo para ella misma:
"Soy guapa. Soy guapa".
No salió de su cuarto hasta que se lo creyó de verdad. Puede que parezca una buena terapia. Puede que resulte una tontería, pero desde aquel día se convirtió en una creída, una prepotente y una falsa. Es decir, el anti-ejemplo de lo que quiero intentar hacer llegar a través de mis palabras.
Porque me despido de vosotr@s intentando daros un consejo: hace falta un poco de honestidad en esta vida. No siempre lo valemos. Como casi todas las cosas en el mundo, la modestia es algo que está mal repartido: unos con mucha y otros con poca.
Así que, os pido desde aquí que os lo penséis antes de fardar de algo.
La verdad es que este tema da para unos cuantos posts, pero espero poder sintetizar todo lo que pienso en unas cuantas líneas. Allá va:
Resulta que cuando tenía doce años y estaba en sexto de primaria, en el colegio nos hicieron rellenar un test de esos que tratan de preveer si, dentro de unos lustros, estarás lúcido y cuerdo, o para encerrarte en un psiquiátrico, esquizofrénico perdido, maníaco sexual o si serás una persona normal y corriente (es decir, con momentos esporádicos de locura transitoria seguidos de largos periodos de estabilidad emocional).
Pues cuando trajeron los resultados la tutora se sorprendió muchísimo conmigo. Las conclusiones que sacaron fueron que me salía con creces de la media "de toda la historia del colegio" en cuanto a subidones de autoestima se refiere.
Esto provocó que yo fuera motivo de meticuloso estudio por parte de mis docentes en las semanas posteriores.

Yo no recuerdo si hice trampas en las respuestas porque me aburría ó si realmente tenía unos aires de diva que no me los quitaba ni la Maraya Caraya...
...pero, tanto si era una cosa como la otra, se me bajaron los humos en cuanto empecé la secundaria.
Pasé a ser de las "margis" de clase porque consideraba que no era demasiado "guay" como para pertenecer a esa reducida secta de niñatas pijas sin personalidad y sin escrúpulos.
Pasé al lado oscuro: siendo una persona vergonzosilla, introvertida, a la que le gustaba pasar desapercibida, misteriosa, callada.
Pero sobre todo, modesta. La modestia me caracterizaba; incluso cuando comencé a aprobar las asignaturas con más nota que la media de la clase (que quede claro: SÓLO en secundaria).
Luego me di cuenta que podría cantar bien si me esforzaba. Por alguna extraña razón la cual no me pararé a meditar, entonaba bien y los gorgoritos me salían sin que tuviera que forzar la voz demasiado. Desde aquel momento (unos trece años) no paré de cantar. Yo sola, en mi habitación, cuando mis padres no estaban porque me daba verguenza que me oyeran.
Y practicaba, durante horas que se transformaron en años, y mejoraba. Y hoy por hoy canto más que aceptablemente, pero ni me he presentado a OT ni estoy loca por querer hacer una carrera en vez de lanzarme a la aventura de "¿qué multinacional tendrá el honor de contratarme para mi próximo disco de ventas escandalosas?". No. Sigo siendo en parte la misma chica que cuando comecé la ESO.
Modestia, sí, una muy buena dosis corre casi siempre por mis venas. No me gusta ir fardando de que canto con más nivel del que lo hace tu vecino cuando se ducha, como harían otr@s (y sin asistir a clases, que conste). No me gusta ir de diva por la vida porque ví tan de cerca esa actitud en determinada persona (una de mis ex-amigas) y me asqueé tanto de ella que intento dirigir siempre mi manera de actuar hacia el sentido contrario. No deseo parecerme a esta persona para nada.
Porque si nos ponemos todos así, decidme a dónde iríamos. Y no, no os confundáis: tampoco voy con la cabeza agachada esperando que los demás me pasen por encima como podría ocurrir antes.
Ya he aguantado bastante. Una cosa es la modestia, que lo veo casi como una virtud, sin fingimientos, sin soberbia, sin echarle el morro que a veces debería a la vida y sin creerme mejor que determinada persona porque yo tengo "x" y él ó ella no.
Pero, ¿sabéis qué os digo? Que me gusto tal y como soy (psíquicamente hablando, claro) porque he sufrido muchísimo (crisis profundas de valores, de identidad, profundos debates internos) y la única recompensa a las lecciones que me ha dado el destino ha sido la de tener la experiencia, la sabiduría y la madurez necesarias para poder llegar a ser como soy hoy en día.
Y eso no lo cambio por nada.
Sin toda la mierda que un día me afectó (y por desgracia a veces me sigue afectando) no sería quién soy: con todo lo bueno y todo lo malo que conlleva esto.
Por si os lo estáis preguntando los que no me conocéis personalmente, no soy como la mayoría. Tampoco soy una antisocial que desprecia las congregaciones de gente (aunque en mi pueblo sí, pero eso es otra historia).
Soy una conclusión, un popurrí de soluciones que he ido hallando a cada problema que he podido superar.
Y nunca me ha ido mal del todo con la modestia. Me gusta ser así, la gente aprecia mi cualidad, (o como lo queráis llamar) y no tengo porqué cambiarlo, ya que sobre todo es un rasgo de mi personalidad del cual estoy muy orgullosa.
Otra cosa es que, como bien Javi me ha dicho, confunda en ocasiones excesiva modestia con baja autoestima. Es algo que siempre he tenido en unos niveles demasiado bajos, una especie de "asignatura pendiente conmigo misma" (salvo la excepción que he relatado al principio) y que puede estar estrechamente ligada a mi tal vez, en ocasiones, excesiva modestia.
No hablemos ya del terreno físico. El nivel de autoestima que tengo, según Javi, se nota hasta en mi forma de vestir, de moverme, de actuar, de hablar...
¿Qué tal vez debería abrir ambas puertas (cuando las haya) al entrar y salir de un sitio porque yo lo valgo y soy demasiado "fashion" como para hacerlo sólo por una? Pues, como de momento quepo por ésa, seguiré entrando a los sitios por la misma de siempre, sin usar las dos.
Y mira que me podría haber dado por tomar el camino contrario: el creerme muy diva. Una ex-amiga me contó que se burlaban tanto de ella por su físico en el colegio que un día se encerró en su habitación y estuvo repitiendo delante del espejo para ella misma:
"Soy guapa. Soy guapa".
No salió de su cuarto hasta que se lo creyó de verdad. Puede que parezca una buena terapia. Puede que resulte una tontería, pero desde aquel día se convirtió en una creída, una prepotente y una falsa. Es decir, el anti-ejemplo de lo que quiero intentar hacer llegar a través de mis palabras.
Porque me despido de vosotr@s intentando daros un consejo: hace falta un poco de honestidad en esta vida. No siempre lo valemos. Como casi todas las cosas en el mundo, la modestia es algo que está mal repartido: unos con mucha y otros con poca.
Así que, os pido desde aquí que os lo penséis antes de fardar de algo.
Comentario:
Para mí el problema es la falsa modestia, en plan: "no no, yo no hago esto bien, ni esto otro tampoco" (pero que en el fondo se lo creen hasta las cejas)
Suerte!!!
Comentario:
Me alegra ver que a pesar de todo, llegas a una conclusión estupenda: quererte a ti misma. Con todo lo que eres. Es que no puede ser de otra manera, a veces nos cuesta tanto reconocer nuestras virtudes y tan poco nuestros defectos... y de eso nada, hay que mirar y saber buscar lo mejor que tenemos, porque si no lo hacemos nosotros, no nos vamos a quedar de brazos cruzados esperando que los demás nos solucionen el problema, verdad?
Está claro que a veces nos gustamos más o menos, pero no hay que quedarse con lo superficial. Hay que aprender a valorarse...
En fin, siento el rollo. Qué, te gusta la carrera? :p
Está claro que a veces nos gustamos más o menos, pero no hay que quedarse con lo superficial. Hay que aprender a valorarse...
En fin, siento el rollo. Qué, te gusta la carrera? :p
Comentario:
Que tal, eso de las reflexiones para uno mismo si que es una verdadera terapia, y aveces ni se puede dormir por estar en esa terapia que parece interminable, donde uno se conoce tan afondo y realmente comprobamos nuestros límites, donde nos descubrimos sobre quienes somos en realidad y lo que queremos hacer. Solo me dejaste con una duda, que es "guay"?
Un beso y un abrazo desde Morelia
Un beso y un abrazo desde Morelia
Comentario:
Antes de nada, gracias por pasar por mi blog.
Y ahora... decirte que me gusta como escribes y... que quizás tanta modestia tampoco es bueno. Tampoco te digo que le grites a todo el mundo q cantas genial, pero... vamos, que hay veces que nos autovaloramos más cuando vemos que los que nos rodean nos valoran...
Saludos y suerte con los estudios
Y ahora... decirte que me gusta como escribes y... que quizás tanta modestia tampoco es bueno. Tampoco te digo que le grites a todo el mundo q cantas genial, pero... vamos, que hay veces que nos autovaloramos más cuando vemos que los que nos rodean nos valoran...
Saludos y suerte con los estudios
Comentario:
Ojalá hubiera más humildad y modestia en el mundo chica, sin embargo, no dejes de tener presentes tus virtudes, no te digo que las publiques, sino que hay que reconocerlas, estar orgullosa de ellas y cultivarlas para que algún dia no te arrepientas de haberlas desperdiciado. Sácate jugo baby, pero no te me amargues, mejor dulce.
Un besazo del Revisorcillo de su propio tren.
Un besazo del Revisorcillo de su propio tren.
Comentario:
Khia gracias por tus palabritas en mi blog...Creo que lo hablaré con ella aunque lo tengo que sopesar. Por cierto me parece que quien más mayorcita...soy yo. Un besito fuerte...y viva la gente transparente!!!, Rous.
Comentario:
Creo que lo que tú llamas "modestia" yo lo llamo "humildad"... fardar conlleva "fantasmear", es decir, alardear muchas veces de lo que, en realidad, no tenemos.
Si cantas bien, dílo alto y fuerte, dí: canto de puta madre.
Si te miras al espejo y te gustas, dílo alto y fuerte, dí: estoy jodidamente buena.
Eso para mí no es fardar, es sentirse orgulloso de lo bueno que tenemos y gritárselo al mundo sin complejos.
Ahora bien, hay que ser humilde y admitir lo malo también con la misma seguridad: si no te gustan tus brazos, por ejemplo, pues no pasa nada por decirlo bien alto: qué mierda de brazos tengo.
y en ese equilibrio, justo en ese y no en otro, se encuentra la correcta autoestima.
Un beso.
Si cantas bien, dílo alto y fuerte, dí: canto de puta madre.
Si te miras al espejo y te gustas, dílo alto y fuerte, dí: estoy jodidamente buena.
Eso para mí no es fardar, es sentirse orgulloso de lo bueno que tenemos y gritárselo al mundo sin complejos.
Ahora bien, hay que ser humilde y admitir lo malo también con la misma seguridad: si no te gustan tus brazos, por ejemplo, pues no pasa nada por decirlo bien alto: qué mierda de brazos tengo.
y en ese equilibrio, justo en ese y no en otro, se encuentra la correcta autoestima.
Un beso.
Comentario:
Desde luego, por muy especiales que nos creamos o que seamos, nunca debemos ir por la vida como si fueramos el niño de oro. Creernos por encima de los demás es casi tan dañino a largo plazo como creer que estamos por debajo.
Así que cantas. Yo fatal, no lo hago nunca porque me horroriza hasta a mi.
saludos
Así que cantas. Yo fatal, no lo hago nunca porque me horroriza hasta a mi.
saludos
Comentario:
Hola!!
Bueno para que veas aqui estoy otra vez, tu fan numero 1 jaja. Me gusta la reflexión que has echo en este post. Como se dice en mi ciudad, a esas personas que van de estrellas x la vida, "Date Una Ducha De Humildad Y Ya Hablaremos" jaja. Y lleva toda la razón. Bueno, te digo que toda meta que tengas lucha por conseguirla, cantas bien, lo sabes, yo he escuchado algo, y ojala la pudiese escuchar el día de mañana en vivo y en directo!!. Besos mi moderadora favorita jaja ;)
Bueno para que veas aqui estoy otra vez, tu fan numero 1 jaja. Me gusta la reflexión que has echo en este post. Como se dice en mi ciudad, a esas personas que van de estrellas x la vida, "Date Una Ducha De Humildad Y Ya Hablaremos" jaja. Y lleva toda la razón. Bueno, te digo que toda meta que tengas lucha por conseguirla, cantas bien, lo sabes, yo he escuchado algo, y ojala la pudiese escuchar el día de mañana en vivo y en directo!!. Besos mi moderadora favorita jaja ;)
Comentario:
En ningún momento me quedo a pensar en la prosa, ni siquiera en el verso..solo leo y escribo lo que puedo. Besos.
Comentario:
Es muy bueno que lo tengas en claro.
A veces dudo, y eso me trae complicaciones a futuro.
Será miedo, vergüenza o dale el nombre que quieras, pero a veces no me puedo expresar tal cual soy, me freno. Igual estoy trabajando en ello.
Por cierto, mi secundario fue muy parecido al tuyo, excepto por la parte de cantar, que la cambié por las matematicas.
Saludos.
A veces dudo, y eso me trae complicaciones a futuro.
Será miedo, vergüenza o dale el nombre que quieras, pero a veces no me puedo expresar tal cual soy, me freno. Igual estoy trabajando en ello.
Por cierto, mi secundario fue muy parecido al tuyo, excepto por la parte de cantar, que la cambié por las matematicas.
Saludos.
Comentario:
Es muy bueno que lo tengas en claro.
A veces dudo, y eso me trae complicaciones a futuro.
Será miedo, vergüenza o dale el nombre que quieras, pero a veces no me puedo expresar tal cual soy, me freno. Igual estoy trabajando en ello.
Por cierto, mi secundario fue muy parecido al tuyo, excepto por la parte de cantar, que la cambié por las matematicas.
Saludos.
A veces dudo, y eso me trae complicaciones a futuro.
Será miedo, vergüenza o dale el nombre que quieras, pero a veces no me puedo expresar tal cual soy, me freno. Igual estoy trabajando en ello.
Por cierto, mi secundario fue muy parecido al tuyo, excepto por la parte de cantar, que la cambié por las matematicas.
Saludos.
Comentario:
Todos tenemos altibajos. Pero yo por lo menos, si no me comporto conforme a mi forma de ser...no duermo bien. Así que me acepten como soy o que no lo hagan, con mis defectos y virtudes y si en algo cambio es para mejorar. Besos.





