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Hojas para la Supresión de la Realidad
Destrucción de la realidad mediante la creación de otra más interesante.
Acerca de
Jesús Alonso Ruiz. Ateo y pescador de perlas. Nacido en Guadalajara (España)
Sindicación
 
Hoja nº 128
UNA PAUSITA

Sé que tengo muy abandonado este blog y más que lo va a estar...
mañana mismo me voy a Alemania durante 10 días a estrenar esa obrilla en la que llevo trabajando un par de años junto con mi amigo Peter Haus: Metamorfosis.
Como espero sesiones de 12 horas al día (entre ensayos, workshops, desesperaciones y entrevistas) no creo que tenga tiempo para escribir nada.
Cuando vuelva (espero que en alas del triunfo), retomaré estas hojas y espero seguir torpedeando la Realidad por donde más le duele: la línea de flotación del humor.
 
Hoja nº 127
TRES BREVES NOTAS PARA LA HISTORIA DEL MUNDO
Tal y como figuran en los diarios gastronómicos del bachiller Alonso.

2 de abril de 1996
Tortas de aceite y Lázaro Carrete ( coincidencias)

El Domingo de Resurrección de la Semana Santa del año pasado, estuve en Castilleja de la Cuesta. Mientras seguía la procesión de los “azules” (o los “rojos”, ya no lo recuerdo) el azar me llevó a la Calle Real, justo delante de la fábrica de tortas de aceite “Inés Rosales”.
Tuve la misma sensación que experimenté al ver en persona a Fernando Lázaro Carreter. Yo había estudiado desde niño en sus libros de Lengua Española y verlo – debió ser en 1972 ó 73, con motivo del estreno de “Los persas”, de Esquilo por el Aula “Juan del Enzina” de la Universidad de Salamanca -, me produjo una intensa sensación de irrealidad, de esa irrealidad de estar delante de alguien que, para mí, estaba fuera del mundo ordinario, que era mi maestro (sigue siéndolo), que sólo existía en la portada de los libros, libre de carne mortal y de miserias.
Ya sé que las experiencias no son comparables, pero el hecho de estar en la Calle Real, delante de la modesta fachada tras la que se elabora uno de mis dulces permanentes y fundacionales, me produjo sensaciones casi idénticas.
Hay una razón más profunda que vincula uno y otro hecho, que une a mi maestro de las letras con un dulce: yo leí mi primer libro a los cinco años (entonces era posible, ya no), a la vez que comía – costumbre que mantengo- tortas “Inés Rosales”.

El libro era “El capitán de la D’Jumna”, de Emilio Salgari

2 de mayo de 1996
In vino veritas

Estoy muy lejos de ser un dipsómano. Estoy, incluso, lejos de considerar que los dipsómanos son divertidos; pero no dejo de estar fascinado por lo que los bebedores dicen de ellos mismos y del objeto de su devoción. Pocos epígrafes en los diccionarios de citas o en las inesperadas páginas de alguna revista contienen tan alto grado de ingenio o humanidad que los que se refieren al vino.
Las hay a favor y en contra. Estas últimas son casi siempre melancólicas y proferidas por algún pobre diablo que confunde el placer de beber con la enfermedad de beber.
Nuestra cultura es griega y latina, se asienta sobre pámpanos de vid, sobre aceitunas y sobre pan. Nuestra cultura enseña (o debería enseñar en estos tiempos de deseducación) a comer y a beber bien, no sólo con moderación, sino con gracia.
Casi sin excepción, los detractores del vino (el vino como metonimia o metáfora de todas las demás bebidas espirituosas) son anglosajones o, por mejor decir, esos que en los EE.UU. se llaman WASP (white, anglo-saxon, protestant), miembros de la Liga de la Templanza y, a la vez, de la Asociación Nacional del Rifle.
En el sur sociológico, es decir, en el mundo donde no se bebe para emborracharse ni se come para engordar, podemos permitirnos decir como Marcial: Possum nil ego sobrius (No puedo hacer nada si estoy sobrio) con la conciencia de que nadie entenderá que quiere decir que hay que estar siempre borracho para hacer algo serio.
Un poco más lejos va Séneca (que era senequista, ya saben) cuando ante la tesitura de erigirse en juez moral, percibe la sutil diferencia entre el problema y sus síntomas: Non faciet ebrietas vitia, sed protrahit (La embriaguez no crea los vicios, no hace más que ponerlos en evidencia). Comparemos esa sentencia de Séneca con esta otra del escritor inglés Joseph Addison: El vino trueca la indiferencia en amor, el amor en celos y los celos en enajenación y locura, donde lo último (enajenación y locura) se hace consecuencia de lo primero (el vino). ¿No está más cerca de nosotros Séneca que Addison? Como mucho, en esta controversia entre el vino como causa o como excusa estoy dispuesto a admitir que el vino nos hace ser más atrevidos o nos presta una coartada para hablar de aquello que, sin él, no nos atrevemos a hacer o decir. Yo he usado ese truco al menos un par de veces.
La sentencia que encabeza estas líneas (Con el vino se dice la verdad), puede ser extraordinariamente ácida: después de un reconocimiento médico, un periodista preguntó a Frank Sinatra que cómo estaba, “Muy bien”, contestó, “aunque los médicos han encontrado algo de sangre en mi riego alcohólico” y, en la misma línea de alcohol y sangre, Sid Vicious, el bajista de Sex Pistols contestó a la pregunta de cuál era su grupo sanguíneo con un demoledor “J.&B. con hielo”, en referencia a Justerini y Brooks, esos benefactores de la Humanidad.

10 de noviembre de 1995
Geografía culinaria.

Durante mi infancia hubo dos o tres estupefacciones que me estuvieron persiguiendo sin que me atreviese a preguntar a nadie para salir de ese estado. Una de ellas era de índole matemática y es que no conseguía averiguar qué cantidad era un millón. Yo enfocaba el problema mediante este par de premisas:
medio millón = quinientas mil
un millón = ?
Debo decir, en honor a la verdad, que tardé cierto tiempo en descubrir cuál era la falacia de ese razonamiento.
La segunda versaba sobre teología y gastronomía. ¿Por qué – me preguntaba – los enemigos del alma son mundo, demonio y carne? ¿Por qué no el huevo o el pescado? La verdad es que mi estupefacción estaba bastante justificada ya que nadie nos contó nunca lo del mundo y la carne, y, naturalmente, asociábamos esa carne a la prohibición de los viernes y la Cuaresma y, ya de paso, a la bula que mi madre iba a comprarle al padre Conejo: juro que el párroco de la Puebla de Guzmán se llamaba así.
La tercera estupefacción me la provocaba una estación de ferrocarril. Cuando viajábamos desde Huelva a Guadalajara en aquellos trenes que invertían casi un día en el trayecto, nos parábamos en una estación cuyo letrero – yo buscaba siempre con la mirada los letreros de las estaciones – decía: Illán de Vacas-Cebolla.
Yo supuse siempre que había en Toledo un pueblo que llevaba ese nombre tan extraño e incomprensible para mí. Illán de Vacas-Cebolla.
Si surgía el tema en alguna conversación, lo ponía siempre como ejemplo de pueblos con nombre raro y se unía a Bollullos de la Mitación y a Rodrigatos de Obispalía, que eran mis otros favoritos.
Más tarde supe que el nombre de la estación correspondía, en realidad, a dos pueblos de la provincia de Toledo: Illán de Vacas y Cebolla, lo que, no sé por qué, me parecía menos raro.
Pasaron los años y los avatares del servicio militar me hicieron trabar amistad con Arturo, que vive en Talavera de la Reina. En alguna conversación surgiría el tema y seguramente le contaría mi pequeña anécdota, ya que esos pueblos no están demasiado lejos de Talavera. Arturo me contó entonces algo realmente curioso y es que Cebolla pertenece a un grupo de pueblos toledanos comestibles, al menos desde la ensalada al postre: Cebolla, Pepino, Ciruelos, Membrillo, Villamiel y, hasta si me apuran, Almendral de la Cañada, Mora, El Castañar, Ajofrín y Parrillas.
Me dicen que, a pesar de los nombres, ni en Cebolla, ni en Pepino hay huerta, que son pueblos de secano. No me extraña. Hasta es posible – la toponimia es una disciplina sorprendente – que la razón por la que esos pueblos se llamen así, no tenga que ver nada con el significado de los nombres actuales, sino que hayan surgido de algún capricho de la gramática histórica (Toro, en Zamora, proviene de Villagotorum, villa de los godos y León, de Legio Septima, séptima legión).
Estoy seguro que el resto de provincias españolas está lleno de pueblos con nombre gastronómico, pero hasta que no tenga un par de centurias libres, no iniciaré una investigación al respecto.

 
Hoja nº 126
HE GANADO UN CONCURSO DE MIOCRORRELATOS, LO JURO

Pues, efectivamente, he ganado un concurso de microrrelatos organizado por un grupo de gente de Sevilla: El canto de las sirenas.
Una peculiaridad bonita es que los ganadores salen de las votaciones de los demás participantes.
Si queréis verlo está en esta dirección: (naturalmente, tenéis que suscribiros al grupo de Yahoo: es gratis).
 
Hoja nº 125
Mr. Robinson, que escribe el "Blog del Viajero", me pidió que escribiera algo sobre el Gran Viajero, el loco por antonomasia: Don Quijote. Como yo no le puedo (ni quiero) decirle que no, lo he hecho.
Seguid este enlace si queréis leerlo.
 
Hoja nº 124
SAN JORGE
San Jorge es uno de los varios cientos (si no miles) de santos inexistentes, pero que gozan de un predicamento extraordinario en el orbe católico.
En efecto, es patrón de Aragón, Cataluña, Etiopía, Inglaterra, Lituania, Portugal, Rusia, Serbia y hasta de Cáceres.
(En Cataluña hay mucha gente que cree que es un santo catalán).
No obstante, solo en Cataluña se ha desarrollado un estupenda tradición que es la de regalar una rosa y un libro.
Lo del libro viene de que a principios del siglo XX, se decidió conmemorar el día de la muerte de Cervantes como Día del Libro. la rosa se regalaba ya este día en Cataluña desde hace tiempo.
Unir las dos tradiciones es una idea magnífica.
Creo que la Unesco la ha nombrado fiesta universal (que debería seguirse en todo el mundo) o algo así, no me hagáis mucho caso.
Sería bonito que la costumbre se extendiera por, por lo menos, los dominios de las hablas hispánicas.
Eso sí, es el único día en que mi religión me prohibe comprar libros.
Se calcula que la mitad de los que se compran no se leen y, de hecho, yo creo que el 17% de la población nos lo leemos todo.
El resto o no lee, o lee menos de un libro al mes.
Hace años que intento disuadir a la gente de leer: cuantos menos seamos, mejor. A ver si va a ser que somos todos iguales...

 
Hoja nº 123
DE LA MALEDICENCIA COMO MÉTODO DE RELACIÓN SOCIAL

Por lo que se ve, es fantástico hablar mal de la gente que conoces.
Hay gente que solo vive de los chismes: últimamente - un amigo piadoso - he sabido que corren por mi mundo un par de cosas sobre mí: que en mi juventud fui actor porno, que he estado en la cárcel, que fui dirigente del PCE, que he trabajado en una whiskería como matón, en fin...qué se yo.
Me pregunto cómo habrán sabido todo eso, teniendo en cuenta que, hasta ahora, lo he ocultado cuidadosamente.
 
Hoja nº 122
YA FUNCIONA EL CONTADOR
Tan simple como quitar las etiquetas "noscript" y "/noscript" del código de Nedstat, pero alguien de Ya debería haber avisado...
 
Hoja nº 121
ESPECIAL HOJA 121
hay millones de frases felices: yo mismo poseo tres diccionarios de frases célebres que, por más señas, no coinciden en las atribuciones. No importa.
El caso es que os propongo algunas, no muy conocidas, que hablan de cosas verdaderamente importantes.

* El amor es el esfuerzo que el hombre hace para contentarse con una sola mujer. (Paul Geraldy)
Si no, ¿cómo se explica

* Soy un hombre sencillo. Todo lo que quiero es dormir como dos hombres normales, suficiente whisky para tres y bastantes mujeres para cuatro. (Joel Rosenberg)
Yo añado: jamón de Jabugo para cinco...

* Una mujer debe dar gracias a Dios de que su marido tenga algunos defectos. Un marido intachable es un peligroso observador. (Lord Halifax)
Lo mismo vale para los hombres, claro...

* Tomar agua con moderación no puede hacer daño a nadie. (Mark Twain)
Es cierto. Yo conozco algunas personas que beben agua y están sanas.

* Cada vez que escucho a Wagner me entran ganas de invadir Polonia. (Woody Allen)
Alguien dijo algo aún más terrible de Wagner: No es ta malo como parece...

*El cerebro es un órgano maravilloso. Comienza a trabajar en cuanto te despiertas y no para hasta que llegas al trabajo. (Robert Frost)
Ahora se explica todo...


* Si sigues cumpliendo años acabarás muriéndote.
* No piense mal de mí, señorita. Mi interés por usted es puramente sexual.
* La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después un remedio equivocado.
(Julius, más conocido como Groucho Marx)
El maestro no necesita apostillas.

 
Hoja nº 120
¡SOCORRO!

Desde hace unos días mi contador de visitas Nedstat de esta página, ha dejado de funcionar.
He repasado el código de la página y ahí está el script, pero no aparece el cuadradito y, por lo tanto, no cuenta.
Lo he cambiado por uno nuevo, pero ni aún así.
¿Alguien sabe algo de cómo ayudarme?
¿Podemos vivir sin los índices de audiencia?
Me había acostumbrado a irme a la cama después del vistazo a las estadísticas...
Gracias.
 
Hoja nº 119
EL NOMBRE DE LA COSA

Una de las copsas fascinantes de ir a una ciudad desconocida es ver los nombres de los establecimientos: bares, peluquerías, tiendas...
Siento no haber prestado atención a mi curiosidad pues debería haber apuntado los nombres que por maravillosos o cutres o insólitos me han ido llamando la atención a lo largo de todos estos años...
Os propongo que me digáis alguno de los nombres de esos sitios que os hayan llamado la atención.
Van dos:
En Cáceres, cierta tienda de comida para animales se llama HAMBRE CANINA.
En Ayamonte, hasta hace poco, había un pub (digamos) llamado 5MENTARIO (que leído a la ayamontina es cin comentarioh).



 
Hoja nº 118
ME INTENTAN CORREGIR...

Un amable, aunque anónimo, comunicante me escribe el siguiente comentario en la Hoja anterior:

Comentario:
"Veni vidi vici" está bien, es la expresión correcta.Si no recuerdo mal, el verbo vencer es "vico" ( no "vinco", ni otra cosa parecida) y la raiz "vic-" es la misma que tenemos en víctor, victoria, etc.
Lo de Vinci debe venir de Leonardo.Pero no se preocupe, que es una mala interpretación corriente, muy común.Y perdone usted el puntillo de rigor, que se debe a que yo hice el bachiller de letras muchos años antes de la LOGSE de los cojones.


Pues no. El verbo es "vinco, vinces, vincere, vinci, victum" y, por la tanto, la frase correcta es "Veni, vidi, vinci". (Cfr. cualquier diccionario al uso)
El caso es que yo hice el bachillerato de ciencias (pre LOGSE, por supuesto), pero me puse al día en la carrera, donde cursé tres Latines (I, II y Vulgar). Y he traducido a César, a Quintiliano y aun a Tácito, que tiene bemoles, créame.
 
Hoja nº 117
CURIOSIDADES DE LA REALIDAD

A) Todo es mentira: una gran verdad.
B) El camello del paquete de Camel es un dromedario.
C) La Metro Goldwin Mayer tiene como lema Ars gratia artis: el Arte por el Arte. Es curioso.
D) En el paquete de Marlboro aparece la famosa frase de César, pero mal escrita: Veni, vidi, vici; debería ser vinci.
E) Los políticos se acusan unos a otros de mentir. Todos tienen razón.
F) Hay gente que prohibe a los demás tener relaciones sexuales. también hay quien se las prohíbe a sí mismo.
G) Conozco a gente que tiene enormes cantidades de fotos que no miran nunca.
H) Hay una cosa llamada "diccionario" que sirve para mirar el significado de palabras que conoces.
I) Si cumples la ley, es inútil que te compres un Audi TT, 24 v. 6 cil.
J) Por lo que se sabe, si uno se masturba estando casado no te salen granos. El problema es cómo saben los granos que estás casado.
K) Subsidiariamente, cuando te tomas tres pastillas (para el estómago, la cabeza y el colesterol, por ejemplo), ¿cómo sabe cada una dónde tiene que ir?
L) Hay millones de personas que dicen haber visto naves extraterrestres que vienen a visitarnos en secreto.
M) Los vestidos(?) que salen en algunos desfiles se deben al hecho de que muchos diseñadores odian a las mujeres.
N)
 
Hoja nº 116
EJERCICIO DE AUTOESTIMA

He tenido la humorada de hacerme un álbum de estos de Ya.
He puesto fotos mías desde los 17 hasta hoy (pocas aún): fugit irreparabili tempus...
 
Hoja nº 115
INTRUSIONES DE LA REALIDAD

Desde hace días hay alguien que me llama al móvil...y me silba.
Hace unos minutos, sin ir más lejos, él/ella hacía gorjeos y yo le silbado las seis notas de Encuentros en la tercera fase, la 40 de Mozart, parte del Concierto de Brandenburgo nº 5 en Re menor y Antes muerta que sencilla. Pero nada.
Él/ella sigue silbando sin decir nada. ¿Podríamos considerarla una llamada obscena? ¿Acoso intelectual?
Por cierto, el número en cuestión es 91 225 55 74. Es, obviamente, de Madrid y creo que de las calles Quero o Maqueda, pero como Infobel ya no proporciona la búsqueda por número, no puedo saberlo.

¿Conocéis un sistema para saber quién es? No albergo ninguna inquina contra él/ella: es solo curiosidad y que me quedo sin saliva de tanto silbar.
 
Hoja nº 114
COMENTARIO DE TEXTO

Al pasar la barca
me dijo el barquero:
"Las niñas bonitas
no pagan dinero."
"Yo no soy bonita
ni lo quiero ser.
Tome usted los cuartos
y a pasarlo bien."

Al volver la barca
me volvió a decir:
"Las niñas bonitas
no pagan aquí."
"Yo no soy bonita
ni lo quiero ser:
las niñas bonitas
se echan a perder."

"Como soy tan fea
yo le pagaré
¡Arriba la barca
de Santa Isabel!"

Comentario:

El poema se nos presenta en versos hexasílabos (muy infrecuentes en la poesía popular) formando Coplas asonantadas en las que riman los versos pares.
Presenta, además, una ausencia casi total de recursos retóricos y este rasgo, junto al extraño pie elegido, nos hace pensar en una autoría culta, socolor de una cancioncilla popular. Pero, vayamos, ya sin más dilación, con el contenido del poema.
Nos hallamos en un lugar con río que hace de frontera natural entre este y otro u otros lugares cercanos. Se hace necesaria, pues, la existencia de un barquero que cruce la corriente a los lugareños necesitados de ello.
El poema se presenta en primera persona (me dijo) y esta primera persona (el yo poético) es una niña.
El barquero se aproxima a la orilla donde se encuentra la niña y le advierte que "las niñas bonitas no pagan dinero".
¿Con qué le pagan las niñas bonitas al barquero? Sigamos adelante.
La niña, haciendo alarde de una firmeza moral desconocida en nuestros días, desdeña el estipendio propuesto por el barquero y ofrece, en su lugar, pagar con moneda de curso legal.
Pero, ¿qué pago quería el barquero? O, mejor, ¿qué esperaba el barquero que le hiciese la niña?
Es bien cierto que la palabra "niña" tiene, en algunos lugares de España, una imprecisión notable: de 2 a 30 años puede abarcar tal denominación, pero, todo parece indicar que, en este caso, se trata de una niña. Quizás de 15 años (la Niña Bonita).
La evidente pedofilia del barquero, rayana en la pederastia ya que ofrece sus servicios a cambio de una prestación, hace que sea plausible que el barquero ya haya hecho esto antes. Si es así, ya debe saber qué se puede y qué no se puede hacer (desde el punto de vista físico) con una niña. Solo podemos conjeturarlo.
En la segunda estrofa se invierten los papeles: no es ahora el barquero quien insinúa: estrictamente, constata un hecho: "Las niñas bonitas no pagan aquí". Nada más. Sin dobles sentidos.
La niña, no obstante, restituye lo omitido por el barquero y, resistiendo la tentación, subraya que "las niñas bonitas se echan a perder". Sólido fundamento moral.
Es sabido que el vicio es una pendiente por la que te deslizas sin darte cuenta: se empieza tolerando el asesinato y pasas al robo: del robo a la mentira, de la mentira a la felación, de la felación a la cerveza y acaba uno no yendo a misa los domingos.
La niña lo sabe y parece no querer iniciar ese descensus ad inferos.
Parece.
Solo lo parece, porque la cuestión clave es :¿Qué hace la niña en la orilla otra vez, si no quiso ir en el primer viaje?¿Acaso esperaba al barquero? ¿Esperaba que cambiase de opinión? ¿Era una de esas a las que sus madres visten como putas?
Por tercera vez, la niña aduce que no es "bonita": "como soy tan fea / yo le pagaré".
¿Saben los padres de esa niña los problemas de autoestima que arrastra?
¿Qué pretende la niña? ¿Es consciente, acaso, de que al ser fea no va pillar y quiere pagarle al barquero por manipularle cierta porción de su anatomía? Desde luego, desde el primer momento le ha estado ofreciendo dinero al pobre barquero...recordemos que la primera estrofa acaba con un desiderativo "a pasarlo bien".
Los dos últimos versos nos dan, quizás, la clave de la autoría.
"Arriba la barca / de Santa Isabel". Que sepamos Santa Isabel, padre de San Juan el Bautista, no tenía barca, pero, esa cita bíblica en un contexto tan profano es sospechosa.
¿Es "Santa Isabel" el nombre de la barca?¿Quiere hacerlo arriba?
El autor nos parece un párroco rural que compuso este poema y lo puso en circulación con intenciones ejemplarizantes, pero el insconsciente lo traicionó.


 
Hoja nº 113
LO SUSCRIBO

SMS recibido esta tarde, enviado por El Viajero:

Concentración en la catedral a partir de las 12 de esta noche para exigir a Dios que resucite al Papa y poder ver algo en la tele.
Pásalo.


 
Hoja nº 112
4 DISPOSITIVOS QUE DEBERÍAN ESTAR YA INVENTADOS

Ante las alarmantes deficiencias que plantea la Realidad, los Hombres han tratado de paliarlas con diferentes mecanismos y dispositivos (coche, lavadora, democracia, parto sin dolor...) que nos hicieran la vida más llevadera.
No obstante, es incomprensible que los dispositivos que citamos a continuación no hayan sido ya inventados.
Desde aquí hacemos un llamamiento a quien corresponda para que se pongan a ello.
Helos aquí:

Teletransportador de masas (TTM) (Vid. Hoja nº 50):
Llevable en el cinturón, el TTM podría colocarnos instantáneamente en cualquier lugar del mundo: lo mejor de la globalización.

Látigo neurónico
El Látigo neurónico provoca descargas de dolor en los cerebros de los acosadores intelectuales, amén de una paralización momentánea.
La figura del acosador intelectual ( en sus diversas variedades: amigo torpefiel, amigo póliza adherida, conocido contador de enfermedades, amigo-agonías-que-todo-lo-ve-mal, aburridor crónico, simpático-cuentachistes, culé eufórico, etc) debería estar contemplado en las leyes a semejanza del acosador sexual; mientras eso llegue, el látigo, ya.

Acojonador integrado
Dispositivo portátil que provoca un pánico cerval en cacos, rapaos, hombres-hombres, mujeres agresivas, etc.
Estaría solo disponible para gente encantadora: lectores de este blog, ateos...


Generador de bandas sonoras (GBS)

Útil dispositivo que crea la música y/o efectos sonoros apropiados a cada situación: podríamos saber si se acerca el malo por la espalda o si hay peligro, si ella/él nos ama, pondría ritmo als tareas más cotidianas, nos pondría arias de ópera en caso de estar tristes...

No sé si queda alguna utilidad más sin inventar...
 
Hoja nº 111
POR LO QUE SE VE, EL PAPA HA MUERTO