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Hojas para la Supresión de la Realidad
Destrucción de la realidad mediante la creación de otra más interesante.
Acerca de
Jesús Alonso Ruiz. Ateo y pescador de perlas. Nacido en Guadalajara (España)
Sindicación
 
Hoja 101
LAS PARACIENCIAS /1

Solemos llamar paraciencia al estudio de presuntos fenómenos que se producen y no pueden ser explicados por la ciencia convencional.
En esta especie de definición que acabamos de dar, los puntos claves son "presuntos" y "no pueden ser explicados".

Presuntos porque todos ellos, aunque se hable de ellos desde hace siglos, están muy lejos de haberse podido verificar como hechos.
Y "no pueden ser explicados" está en función de que, al no poder ser verificados como hechos, es imposible ejercer sobre ellos los mecanismos (parte de los cuales es lo que se llama "método científico") de los que se vale la ciencia.

Así pues, los paracientistas tienen dos misiones que cumplir: primero, probar que esos fenómenos existen y, segundo, encontrar la causa que los produce.
Casi el 100% de la literatura paracientífica acomete el primer problema asumiendo un falacia lógica llamada "petición de principio", esto es, dando por demostrado precisamente lo que deben demostrar.

Empecemos echar un vistazo a alguna de las paraciencias y, hagámoslo, por una de las más recientes: la llamada Ufología.

Todo el mundo sabe que esa palabra se construye sobre las siglas inglesas U(nindentified) F(lying) O(bjects) u Objetos Volantes no Identificados, es decir sobre la observación de presuntas naves que surcan los cielos, pero, sobre todo, sobre la creencia de que esos OVNIS, son de procedencia extraterrestre, pues, de lo contrario no habría ningún misterio.
Todo empezó por un error absolutamente idiota: un aviador privado llamado Kenneth Arnold declaró en 1947 que su avión había sido perseguido por varias luces brillantes. Cuando fue preguntado por la prensa acerca de cómo se movían esas naves contestó que "como platillos (saucers) cuando se los lanza al agua con poca inclinación y hacen esos rebotes característicos". Es decir "platillos" se refería no a la forma de los objetos sino a la manera de moverse. El periodista, no obstante, llamó "platillos" a los objetos.
A partir de ese error periodístico, comenzaron a "verse" naves en forma de platillo.
Con el tiempo se ha sofisticado la cuestión y la forma de las presuntas naves ha ido evolucionando (puros, cúpulas, etc.) pero todo parte de esa errónea interpretación.
Ese único argumento invalida todo lo demás.
Hay dos aspectos sobre los ufólogos construyen sus análisis: uno, es la teoría de la conspiración de todos los gobiernos del mundo para ocultar el fenómeno (los Expedientes X).
Un político norteamericano declaró en cierta ocasión que si alguien creía que una cosa así podía mantenerse en secreto en Washington durante 50 años, es que no conocía a los políticos.
Otra, es el fenómeno de las abducciones: presuntos secuestros de ciertos individuos por parte de los extraterrestres para experimentar con ellos en diversas formas.
Las abducciones han sido validadas en gran medida por esa desgracia del mundo moderno que son los psicólogos: del mismo modo que hubo una moda de llevar a niños al convencimiento de que se había abusado de ellos en la infancia (recuerdos inducidos por el psicólogo de turno), se creó también (para tener trabajo y notoriedad) la moda de las "regresiones" que demostraban que ciertos individuos habían sido abducidos y eso explicaba sus problemas psicológicos. En EE.UU. las personas que creen haber sido abducidos llegan (según diversas encuestas) al 40% de la población.

Los casos de fraude en este asunto alcanzan proporciones dignas de estas Hojas, tales como la autpsia de un par de extraterrestres que tanto juego dio en los medios de comunicación.

Los escépticos del mundo aún esperamos "la tuerca", es decir, alguna evidencia física de que alguna nave alienígena ha llegado a nuestro planeta. No nos vale el " yo lo vi" o "te lo juro".


Otro fenómeno de la paraciencia, marginal pero de moda en los últimos tiempos, es la Paraeidolia (cosas que parecen figuras): el ejemplo más conspicuo es el de las caras de Bélmez.
Podéis recurrir a mil lugares (empezando por el enlace al blog Escéptico que está en la columna de la izquierda) donde se prueba la condición fraudulenta del fenómeno. En este caso, para mí no cupo ninguna duda desde el primer momento (hace treinta años) cuando vi que la cara de Cristo que aparecía se parecía a las caras de Cristo que se llevan pintando desde la Edad Media. Cristo, caso de existir, pudo tener cualquier cara y no precisamente la que le atribuyen los pintores a un judío de hace 2000 años.
Desconfiad siempre que la Naturaleza imite al Arte.

Como no quiero que estos artículos tengan un carácter probatorio ni exhaustivo, elimino, en principio, cualquier apelación a la Ciencia (fórmulas, principios, leyes...) y a los mil casos que pueden aducirse en cada uno de estos temas. Solo dejar claro que la Realidad es asombrosamente aburrida y que sería mucho más divertido que hubiera OVNIs, paraeidolias, psicofonías, PES (percepción extra sensorial) y fantasmas...pero, claro, prefiero eso que renunciar a mi cerebro, que me ha costado lo mío modelarlo.
 
Comentario:
YO no creo que la realidad sea aburrida. Una putada sí, pero no aburrida.
 
Comentario:
Camarada Bakunin, no he dicho que esos no sean peligrosos, sino que creer en lo paranormal es MENOS peligroso, y convivimos con todo eso. El único perjudicado, si es que lo hay, es el que se toma lo paranormal en serio, que le van a sacar los cuartos en revistas y libros "especializados" (en estafar), pero también hay quien se lo gasta en el Play Boy o en el Hola. Dejemos que cada quien elija libremente sus sueños (o pesadillas).
 
Comentario:
Si os interesan estos temas, os invito a que veáis este verano (me parece que será en Julio) la serie que emitirá Tele5 de Spilberg llamada "TAKEN".
Son 10 capítulos de hora y media cada uno.
Yo recomiendo ver los tres primeros (si aguantáis) y los 15 últimos minutos del décimo capítulo, por aquello de ¿Quieres que te cuente el final?
 
Comentario:
In_festa: Yo *sí* considero peligrosos a los que creen en dioses, en la lotería o son forofos de un equipo de fútbol. Son los mismos que están dispuestos a todo con tal de seguir a la calabaza o a la sandalia... sin ningún espíritu crítico.
Eso sí, ¿teneis listo vuestro gorro de papel de plata? El fin se acerca.
 
Comentario:
Abundando sobre el tema... es cierto que jode que traten de darnos gato por liebre y que nos engañen diciendo que es científico lo que no lo es, pero nos engañan con tantas cosas a lo largo de la vida: de niños con la cigüeña, los reyes magos, nos cuentan cuentos. Ya de mayores nos convencen de que el trabajo dignifica, de que los bancos hacen rentables nuestros ahorros, de que los yogures son poco menos que milagrosos para nuestra salud... y tantas y tantas cosas que aceptamos como normales.

A mi no me engañan, yo se que los OVNIs no existen, pero si se me aprece uno y no me cobra el viaje me voy con él.
 
Comentario:
Tiene guasa que haya que escribir todo un artículo para explicar algo que se entiende simplemente aplicando un mínimo de sentido común. Hay que ver los estragos que produce confundir la fantasía, tan necesitada para satisfacer tantas frustraciones, con la realidad, tan aburrida como tú bien dices. Y no solo en los temas paranormales, que en internet se ve mucho de eso.

Es interesante la anécdota, desconocida para mi y seguramente para muchos, del primer "avistamiento" de un OVNI y origen de todo el negocio montado alrededor del tema. ¡Menudo filón para las editoriales!.

Me planteo si es provechoso desmitificar el asunto y desmontar el negocio, al fin y al cabo da trabajo a muchas personas en el mundo y creer esas fantasías no es mucho más peligroso que creer en dioses, en la lotería o ser forofo de un equipo de fútbol.
No