Hoja nº 136
TRADUCCIÓN DEL ARTÍCULO DEL WIESBADENER KURIER
Dudas sobre la Asombrosa Forma de un Hombre
Comprensión ciega entre actores alemanes y españoles
Bleidenstadt. “Magnífica” fue considerada la obra Metamorfosis que fue representada por el grupo teatral escolar “X-Company” y sus compañeros españoles “La Mandrágora” en la sala del Instituto de Bleidenstadt durante las dos funciones cuyas entradas quedaron agotadas.
Por Christine Dressler
Aunque había 160 asientos preparados pasó lo de siempre: los espectadores hacían cola, así que los 14 actores alemanes de Haus, los otros estudiantes del instituto y los 11 españoles de Jesús Alonso tuvieron que improvisar para hacer sitio para aquellos que se presentaron inopinadamente. Estos no se arrepintieron de no haberse rendido durante la pelea por una silla. Aunque actuaron durante dos horas y media sin contar la pausa, a nadie le pareció una obra excesivamente larga.
Aún así, los dos grupos, que ya representaban juntos por cuarta vez, tuvieron que eliminar muchas escenas previstas. “Si hubiéramos representado lo que teníamos en mente, la obra habría durado cuatro horas” dijo Haus. De modo que se quedaron con tan solo 20 metamorfosis y cada uno de ellas fascinó al público que fue duramente atacado de vez en cuando. La mezcla de un principio meditativo a una actitud impetuosa, la de monólogos a diálogos, música, pantomima, danza, actuación y proyecciones, con los escasos recursos de escenografía, sacaron del público una tormenta de aplausos después de otra, y, al final, de la silla al escenario para bailar junto con los actores.
La historia principal era “Trivial”. En ella se contrastaban los típicos enredos entre la pareja formada por Sebastian Merkhoffer y Sina Vollert como distantes y obsesionados por su trabajo, y los románticos e inocentes Pascal Sissol y Michelle Sowa. A su alrededor se desarrollaban historias muy diferentes, que unía la maestra de ceremonias Janina Werner, con sus duras críticas a la sociedad y a sus ideologías, obligaron al público a pensar. En la obra, por ejemplo, un chico y una chica se intercambiaron la ropa para demostrar que “el papel de la pareja no es cuestión de su naturaleza, sino de su propia decisión”. La historia de la creación, el nacimiento del hombre, la enfermedad, una operación, la muerte, un funeral... el hombre-máquina, la madre joven inundada por consejos contradictorios, la educación escolar, el amor... Gritando, susurrando, denunciando, preguntando, amenazando, llorando, enfadándose y con timidez, los actores desenmascaraban por todas partes las mentiras y ponían en duda en varios idiomas todas las fases de la vida, “la asombrosa forma de un hombre” y la variación de posibilidades entre adaptarse e individualizarse.
Mientras tanto llovía una gran variación de frases clave como “No quiero ser como vosotros sois” y “Como soy, así quiero ser” y al público se le hizo entender que “Sí, Dios es una mujer negra”, se quería definir el opuesto al orden y responder a la cuestión central “Lo que vosotros también queréis, como queremos ser nosotros... ¿y vosotros?”. Más misteriosa parecía ser la perfecta actuación conjunta, teniendo en cuenta que los actores viven a 1400 kilómetros de distancia y tuvieron tan solo cuatro días para ensayar juntos. Encima, nadie se percató de que uno de los once miembros de “La Mandrágora”, Jennifer Florencio de 22 años, es ciega. Todos juntos la dirigían con maestría “Hicimos para Jennifer una maqueta del escenario para que se orientara con el tacto donde estaba cada cosa, le enviamos señales acústicas y táctiles como, por ejemplo, apretarle la mano a cada paso que debía dar”. Para los estudiantes de Bleidentstadt del noveno y décimo curso de los 11 años de la “X-Company”, el trato con una actriz invidente fue algo “muy positivo”: “A causa de esto, tuvimos que actuar de una manera completamente distinta”.
Traducción: Edith Albrecht, Sachiko Ishikawa
Gracias a mis dos amigas por ello.
Dudas sobre la Asombrosa Forma de un Hombre
Comprensión ciega entre actores alemanes y españoles
Bleidenstadt. “Magnífica” fue considerada la obra Metamorfosis que fue representada por el grupo teatral escolar “X-Company” y sus compañeros españoles “La Mandrágora” en la sala del Instituto de Bleidenstadt durante las dos funciones cuyas entradas quedaron agotadas.
Por Christine Dressler
Aunque había 160 asientos preparados pasó lo de siempre: los espectadores hacían cola, así que los 14 actores alemanes de Haus, los otros estudiantes del instituto y los 11 españoles de Jesús Alonso tuvieron que improvisar para hacer sitio para aquellos que se presentaron inopinadamente. Estos no se arrepintieron de no haberse rendido durante la pelea por una silla. Aunque actuaron durante dos horas y media sin contar la pausa, a nadie le pareció una obra excesivamente larga.
Aún así, los dos grupos, que ya representaban juntos por cuarta vez, tuvieron que eliminar muchas escenas previstas. “Si hubiéramos representado lo que teníamos en mente, la obra habría durado cuatro horas” dijo Haus. De modo que se quedaron con tan solo 20 metamorfosis y cada uno de ellas fascinó al público que fue duramente atacado de vez en cuando. La mezcla de un principio meditativo a una actitud impetuosa, la de monólogos a diálogos, música, pantomima, danza, actuación y proyecciones, con los escasos recursos de escenografía, sacaron del público una tormenta de aplausos después de otra, y, al final, de la silla al escenario para bailar junto con los actores.
La historia principal era “Trivial”. En ella se contrastaban los típicos enredos entre la pareja formada por Sebastian Merkhoffer y Sina Vollert como distantes y obsesionados por su trabajo, y los románticos e inocentes Pascal Sissol y Michelle Sowa. A su alrededor se desarrollaban historias muy diferentes, que unía la maestra de ceremonias Janina Werner, con sus duras críticas a la sociedad y a sus ideologías, obligaron al público a pensar. En la obra, por ejemplo, un chico y una chica se intercambiaron la ropa para demostrar que “el papel de la pareja no es cuestión de su naturaleza, sino de su propia decisión”. La historia de la creación, el nacimiento del hombre, la enfermedad, una operación, la muerte, un funeral... el hombre-máquina, la madre joven inundada por consejos contradictorios, la educación escolar, el amor... Gritando, susurrando, denunciando, preguntando, amenazando, llorando, enfadándose y con timidez, los actores desenmascaraban por todas partes las mentiras y ponían en duda en varios idiomas todas las fases de la vida, “la asombrosa forma de un hombre” y la variación de posibilidades entre adaptarse e individualizarse.
Mientras tanto llovía una gran variación de frases clave como “No quiero ser como vosotros sois” y “Como soy, así quiero ser” y al público se le hizo entender que “Sí, Dios es una mujer negra”, se quería definir el opuesto al orden y responder a la cuestión central “Lo que vosotros también queréis, como queremos ser nosotros... ¿y vosotros?”. Más misteriosa parecía ser la perfecta actuación conjunta, teniendo en cuenta que los actores viven a 1400 kilómetros de distancia y tuvieron tan solo cuatro días para ensayar juntos. Encima, nadie se percató de que uno de los once miembros de “La Mandrágora”, Jennifer Florencio de 22 años, es ciega. Todos juntos la dirigían con maestría “Hicimos para Jennifer una maqueta del escenario para que se orientara con el tacto donde estaba cada cosa, le enviamos señales acústicas y táctiles como, por ejemplo, apretarle la mano a cada paso que debía dar”. Para los estudiantes de Bleidentstadt del noveno y décimo curso de los 11 años de la “X-Company”, el trato con una actriz invidente fue algo “muy positivo”: “A causa de esto, tuvimos que actuar de una manera completamente distinta”.
Traducción: Edith Albrecht, Sachiko Ishikawa
Gracias a mis dos amigas por ello.
Comentario:
Avisa de la presentación en España
Comentario:
Me dais mucha envidia, suerte para la representación en España.Besos.
Comentario:
Seguís superándoos. Sois la leche!
Muchas gracias por la traducción y la premura.
Muchas gracias por la traducción y la premura.





