Hoja nº 169
CRÓNICA DE UN VIAJE A LA EXTREMADURA (NO TAN) PROFUNDA /2
Domingo 30 de octubre
Almendralejo
My Way
Estupendo lugar y estupendo el trato que nos dieron los dueños.
El local es muy bonito y agradable y está decorado con unas fotos de un artista local (no recuerdo su nombre) que nos parecieron muy buenas. Y Marisol sabe de eso.
Hicimos una actuación razonablemente buena, en la que empezaron a encajar muchas de las cosas que habíamos estado haciendo los días anteriores.
Cenamos allí mismo unos bocadillos de luxe y nos volvimos a Cáceres.
Como había sido una actuación temprana, al llegar, me fui a tomar una copa mientras Marisol y Arnau se iban a dormir.
Entré en un pub que se llamaba, apropiadamente, juzgué, "La Farándula".
Allí, una chica muy espectacular de la que no recuerdo el nombre, me sirivió un Havana7 con cola "preparado", como se dice en Cáceres: Se enfría la copa, se llena con cuatro hielos, se raspa cáscara de limón, se le añade un poco de zumo natural de limón, un poco de azúcar moreno, se echa el ron y, después, la cola (Coca en este caso, aunque yo prefiero Pepsi).
Reconfortado me fui a la cama con la idea de levantarnos e irnos a
Lunes, 31 de octubre
Malpartida de Cáceres
En Malpartida está el Museo Vostell.
Yo conocí - hace mil años- a Wolf Vostell: era un artista conceptual alemán (buscad en Google) que se enamoró de un paraje de Malpartida llamado "Los Barruecos". Un barrueco es un afloramiento redondeado de granito; esa palabra, a través del portugués, está en el origen de "barroco", pero esa es otra historia.
En ese paraje había un lavadero de lanas con una pequeña presa que alimentaba de energía a esas máquinas decimonónicas que parecen todas ser la máquina del tiempo.
Vostell lo compró e inició su adecuación para convertirlo en el museo que es hoy.
Como era lunes (¿por qué siempre nos olvidamos?), el museo estba cerrado; gracias a eso paseamos por entre las increíbles rocas y Marisol y Arnau quedaron prendados del sitio.
No es para menos.
Había cigüeñas de esas que ya no emigran a África.
Volvimos a Cáceres y comimos con mi familia.
Tras una tarde de lluvia por la Ciudad Antigua (que es maravillosa), cenamos y nos acostamos.
Martes, 2 de noviembre
Ese día Arnau y Marisol se fueron a Badajoz donde actuábamos al día siguiente y yo me quedé haciendo, digamos, vida familiar.
Compré deuvedés, libros, cedés...
Como me había llevado el reproductor portátil de deuvedés (regalo de Planeta), me pasé la tarde viendo French Connection y Patton, amén de Deep Throat, que la daban con Intervíu.
También empecé un poema de mi nueva serie; lo digo para que Charo sepa que le hago caso.
Compré altramuces y aceitunas caseras y me empezó un antojo de comer buen jamón que no me lo quité hasta dos días después.
Me fui a la cama y me desperté deseando que fueran las 6 de la tarde para irme a Badajoz donde me esperaba mi camarada Arnau.
Miércoles, 3 de noviembre
Badajoz
Café Mercantil
A eso de las 7 y media llegué a Badajoz y me encontré con Arnau.
De camino a cenar nos encontramos con otros teatreros de la localidad y vimos que actuaba el Loco Brusca. Naturalmente, lo recomendamos a todo el que se puso a tiro.
El sitio era bastante bonito y la actuación salió ya con más fluidez. Fue un éxito.
La magia comenzó poco después.
Estaba yo comentando con una chica lo buenos que éramos cuando ella, señalando a un chico que llegaba, me dijo.
- Mira, este es Juan Pedro. Juan Pedro, Jesús...
Chico y chica deben interpretarse aquí como gente de treintaitantos.
En una décima de segundo, o acaso menos, en mi cerebró se activó un recuerdo relacionado con ese nombre.
Yo dije:
- Tú no serás Juan Pedro el de los Golfos Pérsicos...
Juan Pedro, abriendo dos ojos como discos de vinilo, contestó:
- Sí, pero...
- En mi casa tu disco está a la altura de Led Zeppelin II; lo creas o no me sé todas las canciones...
- Pero, ¿tú no eres de Barcelona?¿Cómo puedes conocerlo...?
El disco "Golfos Pérsicos", había sido grabado en Córdoba hace, más o menos, 20 años y no tuvo distribución. Su perplejidad era, pues, razonable.
Pero todo tenía explicación: ambos somos amigos de Chus, ese individuo en los límites de la inexistencia, al que adoramos todos los que lo conocemos. Ahora desaparecido, fue él quien me hizo conocer ese extraño y estimulante disco. Me dijo que Nacho Campillo (también de Badajoz), había grabado uno de los temas: El último ron que aparecerá dentro de poco.
Me prometió enviarme una versión digital del antiguo, pero aún no sé nada de él.
Volvimos a Cáceres
Pero lo que pasó al día siguiente lo contaré mañana.
Domingo 30 de octubre
Almendralejo
My Way
Estupendo lugar y estupendo el trato que nos dieron los dueños.
El local es muy bonito y agradable y está decorado con unas fotos de un artista local (no recuerdo su nombre) que nos parecieron muy buenas. Y Marisol sabe de eso.
Hicimos una actuación razonablemente buena, en la que empezaron a encajar muchas de las cosas que habíamos estado haciendo los días anteriores.
Cenamos allí mismo unos bocadillos de luxe y nos volvimos a Cáceres.
Como había sido una actuación temprana, al llegar, me fui a tomar una copa mientras Marisol y Arnau se iban a dormir.
Entré en un pub que se llamaba, apropiadamente, juzgué, "La Farándula".
Allí, una chica muy espectacular de la que no recuerdo el nombre, me sirivió un Havana7 con cola "preparado", como se dice en Cáceres: Se enfría la copa, se llena con cuatro hielos, se raspa cáscara de limón, se le añade un poco de zumo natural de limón, un poco de azúcar moreno, se echa el ron y, después, la cola (Coca en este caso, aunque yo prefiero Pepsi).
Reconfortado me fui a la cama con la idea de levantarnos e irnos a
Lunes, 31 de octubre
Malpartida de Cáceres
En Malpartida está el Museo Vostell.
Yo conocí - hace mil años- a Wolf Vostell: era un artista conceptual alemán (buscad en Google) que se enamoró de un paraje de Malpartida llamado "Los Barruecos". Un barrueco es un afloramiento redondeado de granito; esa palabra, a través del portugués, está en el origen de "barroco", pero esa es otra historia.
En ese paraje había un lavadero de lanas con una pequeña presa que alimentaba de energía a esas máquinas decimonónicas que parecen todas ser la máquina del tiempo.
Vostell lo compró e inició su adecuación para convertirlo en el museo que es hoy.
Como era lunes (¿por qué siempre nos olvidamos?), el museo estba cerrado; gracias a eso paseamos por entre las increíbles rocas y Marisol y Arnau quedaron prendados del sitio.
No es para menos.
Había cigüeñas de esas que ya no emigran a África.
Volvimos a Cáceres y comimos con mi familia.
Tras una tarde de lluvia por la Ciudad Antigua (que es maravillosa), cenamos y nos acostamos.
Martes, 2 de noviembre
Ese día Arnau y Marisol se fueron a Badajoz donde actuábamos al día siguiente y yo me quedé haciendo, digamos, vida familiar.
Compré deuvedés, libros, cedés...
Como me había llevado el reproductor portátil de deuvedés (regalo de Planeta), me pasé la tarde viendo French Connection y Patton, amén de Deep Throat, que la daban con Intervíu.
También empecé un poema de mi nueva serie; lo digo para que Charo sepa que le hago caso.
Compré altramuces y aceitunas caseras y me empezó un antojo de comer buen jamón que no me lo quité hasta dos días después.
Me fui a la cama y me desperté deseando que fueran las 6 de la tarde para irme a Badajoz donde me esperaba mi camarada Arnau.
Miércoles, 3 de noviembre
Badajoz
Café Mercantil
A eso de las 7 y media llegué a Badajoz y me encontré con Arnau.
De camino a cenar nos encontramos con otros teatreros de la localidad y vimos que actuaba el Loco Brusca. Naturalmente, lo recomendamos a todo el que se puso a tiro.
El sitio era bastante bonito y la actuación salió ya con más fluidez. Fue un éxito.
La magia comenzó poco después.
Estaba yo comentando con una chica lo buenos que éramos cuando ella, señalando a un chico que llegaba, me dijo.
- Mira, este es Juan Pedro. Juan Pedro, Jesús...
Chico y chica deben interpretarse aquí como gente de treintaitantos.
En una décima de segundo, o acaso menos, en mi cerebró se activó un recuerdo relacionado con ese nombre.
Yo dije:
- Tú no serás Juan Pedro el de los Golfos Pérsicos...
Juan Pedro, abriendo dos ojos como discos de vinilo, contestó:
- Sí, pero...
- En mi casa tu disco está a la altura de Led Zeppelin II; lo creas o no me sé todas las canciones...
- Pero, ¿tú no eres de Barcelona?¿Cómo puedes conocerlo...?
El disco "Golfos Pérsicos", había sido grabado en Córdoba hace, más o menos, 20 años y no tuvo distribución. Su perplejidad era, pues, razonable.
Pero todo tenía explicación: ambos somos amigos de Chus, ese individuo en los límites de la inexistencia, al que adoramos todos los que lo conocemos. Ahora desaparecido, fue él quien me hizo conocer ese extraño y estimulante disco. Me dijo que Nacho Campillo (también de Badajoz), había grabado uno de los temas: El último ron que aparecerá dentro de poco.
Me prometió enviarme una versión digital del antiguo, pero aún no sé nada de él.
Volvimos a Cáceres
Pero lo que pasó al día siguiente lo contaré mañana.
Comentario:
Ya que hablas de Nacho Campillo, quizás te interese ver su blog:
http://spaces.msn.com/members/blognachocampillo/
http://spaces.msn.com/members/blognachocampillo/





