Hoja nº 20
COMO SI ESTO FUERA UN DIARIO
Lunes, 29 de noviembre de 2004
Querido diario. Hoy llueve y ayer fue domingo, aunque no sé si puede establecerse una relación de efecto-causa. Lo más probable es que sí.
He comprado puritos de la marca "Moods" porque huelen a vainilla y unas migas de la marca "El Pastor".
Empiezo a leer "La noche del oráculo", de Paul Auster y "Escenas del crimen", de Nuria Vidal.
Me he vestido de negro, como de costumbre, y he paseado bajo la lluvia, pero no me ha pasado nada: la Realidad es absolutamente aburrida; nunca pasa lo que debe pasar. Considera, por ejemplo, esos días en el que el viento sopla y hace ese ruido en las copas de los árboles; pues bien, no me pasan historias de terror en esos días (me pasan, pero son del terror habitual: la tele, la estupidez absolutamente frecuente, la gente que cree en el poder se las flores de Bach y todo eso).
No pasa nada.
Esta noche veré el Monday Night Football a las tres de la mañana.
Hay un poema que se me resiste. Tengo que escuchar el disco de Curro Piñana.
Tengo que continuar escribiendo el ballet "Del amor y otras catástrofes", que lo tengo atrasadísimo.
Releo: demasiadas perífrasis modales obligativas: tener que+infinitivo. Pero, (como dicen los filósofos de mercadillo) es lo que hay.
Decido, finalmente, no escribir diario, ya que no tengo ganas de perder los pocos lectores que visitan este sitio.
Me da a mí, que esto va a ser el esplín de noviembre.
Lunes, 29 de noviembre de 2004
Querido diario. Hoy llueve y ayer fue domingo, aunque no sé si puede establecerse una relación de efecto-causa. Lo más probable es que sí.
He comprado puritos de la marca "Moods" porque huelen a vainilla y unas migas de la marca "El Pastor".
Empiezo a leer "La noche del oráculo", de Paul Auster y "Escenas del crimen", de Nuria Vidal.
Me he vestido de negro, como de costumbre, y he paseado bajo la lluvia, pero no me ha pasado nada: la Realidad es absolutamente aburrida; nunca pasa lo que debe pasar. Considera, por ejemplo, esos días en el que el viento sopla y hace ese ruido en las copas de los árboles; pues bien, no me pasan historias de terror en esos días (me pasan, pero son del terror habitual: la tele, la estupidez absolutamente frecuente, la gente que cree en el poder se las flores de Bach y todo eso).
No pasa nada.
Esta noche veré el Monday Night Football a las tres de la mañana.
Hay un poema que se me resiste. Tengo que escuchar el disco de Curro Piñana.
Tengo que continuar escribiendo el ballet "Del amor y otras catástrofes", que lo tengo atrasadísimo.
Releo: demasiadas perífrasis modales obligativas: tener que+infinitivo. Pero, (como dicen los filósofos de mercadillo) es lo que hay.
Decido, finalmente, no escribir diario, ya que no tengo ganas de perder los pocos lectores que visitan este sitio.
Me da a mí, que esto va a ser el esplín de noviembre.





