logotipo

img_google
Hojas para la Supresión de la Realidad
Destrucción de la realidad mediante la creación de otra más interesante.
Acerca de
Jesús Alonso Ruiz. Ateo y pescador de perlas. Nacido en Guadalajara (España)
Sindicación
 
Hoja nº 240
SOBRE LA MASTURBACIÓN (MASCULINA)

Empezaré diciendo que la masturbación (en adelante se entenderá que me refiero a la "masculina") es una práctica a la que se llega siendo muy pequeño: con 7 u 8 años (y aún antes) los chicos se masturban.
Las primeras masturbaciones se producen, obviamente, sin eyaculación, aunque resultan igualmente placenteras.
En los pueblos era frecuente que la iniciación en la práctica fuese colectiva: los niños se reunían a escondidas y, bajo la dirección del más mayor o el más influyente se masturbaban todos a la vez.
En Amarcord, de Federico Fellini, aparece una escena de esta clase en el interior de un coche, mientras los niños mencionan en voz alta las cosas que les excitaban: el culo de tal señora, las tetas de tal otra...
Ese es uno de los puntos de la masturbación: se necesitan referentes externos, especialmente, cuando aún no se poseen los recursos de memoria que serán el motor del placer en la edad adulta. A falta de ellos, se recurre a la pura excitación visual mediante la contemplación de imágenes (fijas o móviles).
Sin duda alguna, es la razón de la existencia de la pornografía, cuyo fin no es otro que proporcionar estímulos para la práctica de la masturbación.
En épocas recientes se da el uso de la pornografía para excitación de la pareja, pero es un uso espurio y, probablemente, inducido por el varón. Más adelante hablaremos de las diferencias entre la excitación de uno y otro sexo.
No existen estadísticas fiables, pero si nos atenemos a las estadísticas de la fe (o sea lo que a uno le parece), los varones se masturban, por término medio, casi todos los días.

No es la masturbación un sustituto del coito: proporcionan placeres distintos y no es extraño que, a pesar de haber tenido relaciones ese día, un varón se masturbe.

Como decía más arriba, la memoria suple a las imágenes cuando se tienen experiencias suficientes y no se tienen a mano otros excitantes (por la noche en la cama, por ejemplo).
Estos recuerdos no son necesariamente de actos que se hayan consumado: muchas veces una relación fallida (que pudo ser) o una situación que no devino en coito se convierten en referentes continuos de masturbación; es decir, los varones se masturban pensando en un mismo hecho del pasado que les produjo una especial emoción durante toda su vida.

Las técnicas masturbatorias van desde lo más sencillo (usar la mano preferente para fingir los moviemientos de penetración) hasta alguna no poco extravagante; citemos: usar la izquierda (o la derecha si se es zurdo), sentarse sobre la mano hasta que esta pierda sensibilidad y, después, usarla, introducir objetos en el ano, usar adminículos que produzcan una asfixia controlada (cuerdas, bolsas de plásctico), etc.
En alguno de los casos citados, el usar una mano inhabitual y torpe, o una mano insensible, se pretende la otridad, el deseo de que sea otro (otra) el o la que te masturbe.
Sin embargo, aparece, a la vez, un cierto rechazo a que eso ocurra ya que la experiencia demuestra que es dificil encontrar mujeres que sepan masturbar a tu gusto (obsérvese que no digo bien ni mal).
El poema de Josep Maria Fonollosa (de Ciudad del hombre: New York) que viene a continuación lo ejemplifica. Sé que es conocido por varios de mis lectores (yo mismo, sin vanidad, fui el que se lo mostró por primera vez), pero siempre habrá lectores vírgenes:

WEST 33RD STREET

La pareja perfecta es uno solo
haciéndose el amor. Ninguna chica
conoce el cuerpo mío cual yo mismo
y, por tanto, es más sabia mi destreza.

Qué suave recorrido placentero
por las zonas sensibles de mi físico.
Qué mano que no es mía ni es ajena
sino que es tacto, roce, soplo angélico.

Qué en su justo momento el adentrarme
en la medida exacta de mis límites.
Anchura o estrechez, cuanto me plazca,
consigo en el instante apetecido.

Qué variación inmensa obtengo estando
conmigo mismo, amando incluso a aquellas
que niéganme el contacto. A todas cuantas
me venga en gana entonces disfrutarlas.

La pareja perfecta es uno a solas
haciéndose el amor. En ambos sexos.
Resulta incomprensible esa obsesión
que nos lleva al amor en compañía.

Hablemos de lo que nos pone.
Se repite sin cesar que hombres y mujeres tienen mecanismos de excitación diferentes.
La opinión más generalizada asevera que los hombres tenemos una tendencia a ser visuales (a excitarnos con imágenes) frente a las mujeres, que lo harían por la vía de la imaginación.
No estoy seguro de cuánto hay de educacional en esa realidad: ya he dicho que los hombres también utilizan la evocación o, agrego ahora, la lectura como mecanismos de excitación y conozco mujeres (en número creciente) a las que la pornografía les motiva para masturbarse, aunque, ciertamente, es un fenómeno reciente.
Quizás las nuevas maneras de ejercer la sexualidad (de las que podríamos hablar en otra Hoja) estén igualando esa distinción que existe hoy.

Miscelánea:

  • El término onanismo, usado como sinónimo de masturbación es un abuso eclesiástico en la interpretación de la historia de Onán (Génesis 38:8 hasta 38:10.).
    En el texto bíblico Onán lo que practica es la marcha atrás.


  • Existe un foro (http://www.pajilleros.com) donde se cuelgan fotos y películas pornográficas con la intención expresa de usarlas para masturbarse. La gente habla libremente de ello en ese foro. Si superáis la ortografía movilésica, puede ser divertido.


  • Los palabras que se usan para designar la masturbación (paja, manola, alemanita, etc.) son extraordinarias, pero a mi me gusta especialmente gallarda.
  •  
    Comentario:
    hola me llamo jairo ortiz les quiero contar que me masturbo tres veces al dia pensando en mis amigos me como mi semem y me meto el dedo por el culito es delicioso
     
    Comentario:
    hola me llamo jairo ortiz les quiero contar que me masturbo tres veces al dia pensando en mis amigos me como mi semem y me meto el dedo por el culito es delicioso
     
    Comentario:
    ¿Por qué ver pornografía en pareja entra en contradicción con su objetivo primordial? ¿No es el objetivo primordial excitar? No había pensado nunca que la pornografía surgiera para consumirse a solas. ¿No es mejor hacerlo en (buena) compañía? Y, vaya, no puedo evitar sorprenderme por otro punto: ¿"Inducido" por el varón? ¿Estamos seguros de que esto es así? Asunto resbaladizo.
    Bien. Ahora toca la femenina. ¿Te echo una mano? ;-)
     
    Comentario:
    Danae:
    Hablando de la diferencia entre hombres y mujeres yo quería decir que, pese a la opinión P.C. de que los hombres son más visuales y las mujeres más imaginativas, yo arguyo la posibilidad de que ello sea un factor educacional y no, digamos, natural. Ya sabe que lo P.C. hoy día es sostener que los hombres son poco menos que gilipollas.
    No creo que se usen las imágenes porque están ahí: desde que el mundo es mundo, se crearon pornogrismos, quizás porque se necesitasen ante la dificultad de tener suficientes experiencias "reales".
    En cuanto a los vídeos, es sencillísimo obtenerlos tanto de masturbación masculina como femenina. Puedo proporcionarle varios diariamente.
    Y sí, gran parte de la producción comercial porno es muy mala y nos hurta esa condición voyeur que menciona.
    Nos movemos entre la espantosa calidad de las amateurs y la falsedad de las comerciales. En medio, hay alguna producción realmente buena: excitante, morbosa, ponedora.
    Hace ya años dirigí unos strip-teases a cierta actriz y lo hice con el criterio que señala. En uno de ellos, eliminé la consabida música y la sustituí por la grabación de ... "Carrusel Deportivo". El efecto era sobrecogedor.
     
    Comentario:
    Y, por cierto, sí hay niños que empiezan a masturbarse mucho antes. Mi hermano siempre, y además lo explica. Con dos años, le preguntabas:

    - ¿Qué haces?
    - Me toco
    - ¿Por qué?
    - Porque me gusta
    - ¿En serio?

    Ahora tiene catorce años y mi abuela me contaba que, al parecer, mi hermano estaba preocupado porque no siempre la cosa resulta. Mi familia es un poco atípica, creo.
     
    Comentario:
    No sé si he acabado de entender esa diferencia entre la excitación masculina y la femenina... Quizás porque sólo he experimentado la segunda... Pero entiendo que en el hombre la excitación también proviene de la imaginación, con la diferencia de que parece necesitar más de una imagen "real" (quiero decir, algo que realmente esté viendo) para desencadenar el mecanismo, mientras que la mujer, en principio, puede generar sus propias imágenes. ¿Era eso lo que quería decir? En ese caso, la imagen sería tan sólo un pretexto para la ensoñación, que sería lo verdaderamente esencial para ambos sexos.

    Ahora bien, ¿por qué los hombres parecen necesitar más de esas imágenes? No estoy segura de que sea así, creo más bien que se trata de una cuestión de disponibilidad. Tengo la sensación de que muchos hombres recurren a ellas porque, simplemente, existen. Y que muchas mujeres no lo hacen porque no hay demasiadas que se adapten a sus necesidades (hagan la prueba de buscar un video que muestre una masturbación femenina y luego traten de conseguir lo mismo con una masturbación masculina; y si lo consiguen, infórmenme).

    En cuanto a mi interés por la masturbación masculina (gracias por su atención), se debe a que lo considero un momento terriblemente íntimo, privado, algo que nunca se muestra. Me fascina esa intimidad suprema, la soledad, el silencio (bueno, depende), ese egocentrismo (en el buen sentido de la palabra). Lo que me decepciona de la pornografía, entre otras cosas, es que no respeta los principios del vouyerismo. No tiene, para mí, ningún sentido observar a alguien que no sabe dejar a un lado la certeza de saberse observado. ¿Se imaginan las críticas que recibirían los actores de películas convencionales si sobreactuaran de esa manera tan grotesca? Contemplar una película pornográfica no tiene, a día de hoy, nada que ver con mirar por la cerradura, y por ello me resulta carente de interés. Y no me refiero a que los actores no tengan que actuar, al fin y al cabo, es una película, pero el resultado que se alcanza normalmente me parece o terrorífico o hilarante, y siempre insoportablemente impostado.

    En fin, todo esto ha quedado un poco deshilado, pero confío que se entenderá.

    Un abrazo, Bachiller.
     
    Comentario:
    Corregido lo de *espúreo. Casi imperdonable, lo mío.
    Pero lo de ver la pornografía en pareja sí que es una desviación del objetivo primordial de la pornografía. No digo nada acerca de que sea un uso sicalíptico (una picardía): lo es, pero sigo creyendo que no es el original para el que está creada.
     
    Comentario:
    Estupendo, como siempre. Sólo dos salvedades. No estoy de acuerdo en que el uso de la sicalipsis en pareja (y la pornografía no deja de ser una forma de sicalipsis), sea espurio ("espúreo", nunca...). Y otro comentario, así, de memoria: en "Padre padrone" creo recordar que había también una escena rural de paja colectiva que protagonizaban algunos chavales frente a un corral (insisto, hablo de memoria y quizá la referencia no sea exacta).
    Hay otras películas, no obstante, que terminan siendo un canto (no siempre hermoso) a esa común expresión del amor propio. Recordemos, sin ir más lejos, a Jorge Sanz recreándose en la imagen de Maribel Verdú en aquel centro de la Sección Femenina.
    Por último..., hablando de "alemanitas", la conocida versión espuria de la canción de los elefantes que se columpiaban sobre la tela de una araña siempre me pareció un valioso regalo del ingenioso anónimo (un recluta aburrido dotado de aptitudes para la lírica, quizá) al bagaje cultural colectivo de los españoles.
    No