Hoja nº 266
EL ETERNO RETORNO DE LA GILIPOLLEZ
Cada cierto tiempo aparece en el mercado musical o humorístico de España un o unos gilipollas que, con boinas y a lo loco, vuelven a echar mano de un personaje inexistente: el cateto de la boina. Como ellos mismos.
En estos tiempos de tribulación, se trata, claro está del individuo (o lo que sea) que canta "Opá, yo voy a jacé un corral" incluida su versión mundialista.
Paco Martínez Soria y la saga de personajes continuadores del de La ciudad no es para mí (malas lenguas me dijeron que el guión es de Lázaro Carreter>; yo le pregunté y no negó) fue uno de los más conspicuos.
Esteso después con La Ramona y el resto de sus actuaciones de payaso triste con boina y cachava.
Marianico El Corto, aragonés graciosísimo, nos estuvo vareando durante unos años. Y ahora El Koala que, para darse aire de algo, dice que hace rock rústico.
Los más viejos del lugar recordarán a No me pises que llevo chanclas, que hacían lo que ellos denominaban agro pop. La única diferencia con los antedichos es que no cultivaban una estética del horror y el mal gusto, sino que tiraban por la cosa surrealista que, a menudo, vetea el humor involuntario rural español.
Las calles de Chicago o Canción de amor pa una portera de fútbol pertenecen a un universo distinto del de Opá.
No sé si hay medidas legales para defendernos, pero, si no, llamo a la algarabía general y rindo un homenaje a György Ligeti, que se nos ha muerto.
Se recordará que es el autor de la música de 2001 en la parte en que los simios descubren el monolito ( y más partes...).
¿Por qué no se mueren los otros?
Cada cierto tiempo aparece en el mercado musical o humorístico de España un o unos gilipollas que, con boinas y a lo loco, vuelven a echar mano de un personaje inexistente: el cateto de la boina. Como ellos mismos.
En estos tiempos de tribulación, se trata, claro está del individuo (o lo que sea) que canta "Opá, yo voy a jacé un corral" incluida su versión mundialista.
Paco Martínez Soria y la saga de personajes continuadores del de La ciudad no es para mí (malas lenguas me dijeron que el guión es de Lázaro Carreter>; yo le pregunté y no negó) fue uno de los más conspicuos.
Esteso después con La Ramona y el resto de sus actuaciones de payaso triste con boina y cachava.
Marianico El Corto, aragonés graciosísimo, nos estuvo vareando durante unos años. Y ahora El Koala que, para darse aire de algo, dice que hace rock rústico.
Los más viejos del lugar recordarán a No me pises que llevo chanclas, que hacían lo que ellos denominaban agro pop. La única diferencia con los antedichos es que no cultivaban una estética del horror y el mal gusto, sino que tiraban por la cosa surrealista que, a menudo, vetea el humor involuntario rural español.
Las calles de Chicago o Canción de amor pa una portera de fútbol pertenecen a un universo distinto del de Opá.
No sé si hay medidas legales para defendernos, pero, si no, llamo a la algarabía general y rindo un homenaje a György Ligeti, que se nos ha muerto.
Se recordará que es el autor de la música de 2001 en la parte en que los simios descubren el monolito ( y más partes...).
¿Por qué no se mueren los otros?
Comentario:
Igual que hay una ley del tabaco para evitar contaminar a quien no quiera fumar deberían hacer una similar para prohibir hablar en público de lo que sale en tv. Somos unos televidentes pasivos y eso perjudica muchísimo más que el tabaco. Y lo dice un exfumador y extelevidente. Se lo que digo :-)
Comentario:
A ver Charo, si no es qeu yo no la apague, sino que rara vez la enciendo o si está encendida no le presto atención. Pero si hay millones de personas que no lo hacen y que nos rodean por todas partes y que nos obligan a estar inmersos en toda esa zafiedad, queramos o no.
Besos
Besos
Comentario:
No sé, ni lo voy a investigar, cuántas personas (o lo que sean) pierden tiempo o dinero o ambas cosas en tales temas. Es más se deleitan con ellas. Pero estoy segura que en una sociedad de consumo (eso dicen que somos) el criterio guía es el dinero, las ventas; por tanto infiero, intuyo que deben ser muchas, muchas, muchas y más muchas.
Cabría preguntarse si ante esta agresión a "Mater Natura", ésta no se volverá contra nosotros y nos lanzará rayos y centellas hasta fulminarnos.
in_festa, creo que lo que nos pierde no es la avalancha de mal gusto, sino el persistir en la ignorancia de que los "aparatejos" por los que no llega la basurilla tienen un botón que, además de utilizarse para encenderlos, también puede utilizarse para apagarlos.
Cabría preguntarse si ante esta agresión a "Mater Natura", ésta no se volverá contra nosotros y nos lanzará rayos y centellas hasta fulminarnos.
in_festa, creo que lo que nos pierde no es la avalancha de mal gusto, sino el persistir en la ignorancia de que los "aparatejos" por los que no llega la basurilla tienen un botón que, además de utilizarse para encenderlos, también puede utilizarse para apagarlos.
Comentario:
Ahora que recuerdo, ese tipo va diciendo en las entrevistas que se ha leído unos 300 libros en los dos últimos años. No se el efecto que pueda hacer en quien se lo crea, si que sus admiradores lo emulen o si, por el contrario, piensen que si después de leer tanto no le ha servido de mucho se reafirmen en la inutilidad de la lectura.
Comentario:
Tipos como ese hay a montones por toda España y si no se fabrica, pero solo uno prospera cada año ¿por qué? ¿solo hay un "tonto" listo?¿o es que a alguien interesa?
Lo peor de esos especímenes no es la pésima música que hacen, sino el modelo que significa para los descerebrados y gandules. Si un garrulo se hace famoso y se forra ¿para qué esforzarse en estudiar, en prepararse? Y si cierto sector, demasiado abundante por desgracia y en aumento día a día, no desarrolla el sentido crítico más fácil es colocarle lo que se quiera y molesta menos. ¿puede ser esa la explicación no solo de ese fenómeno, sino también de la telebasura y cía.? Si es así estamos perdidos, no hay remedio, podrán con nosotros. ¡Jo país!, que diría el Forges.
Lo peor de esos especímenes no es la pésima música que hacen, sino el modelo que significa para los descerebrados y gandules. Si un garrulo se hace famoso y se forra ¿para qué esforzarse en estudiar, en prepararse? Y si cierto sector, demasiado abundante por desgracia y en aumento día a día, no desarrolla el sentido crítico más fácil es colocarle lo que se quiera y molesta menos. ¿puede ser esa la explicación no solo de ese fenómeno, sino también de la telebasura y cía.? Si es así estamos perdidos, no hay remedio, podrán con nosotros. ¡Jo país!, que diría el Forges.





