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Hojas para la Supresión de la Realidad
Destrucción de la realidad mediante la creación de otra más interesante.
Acerca de
Jesús Alonso Ruiz. Ateo y pescador de perlas. Nacido en Guadalajara (España)
Sindicación
 
Hoja nº 275
LA DOBLE VÍA DE LA EXISTENCIA

Esta vía doble no es paralela, sino sucesiva.
Una es la ordinaria: la del aburrimiento de la cotidianeidad, la otra son las vacaciones.
Cada vez ponemos más de nuestra parte para que la de las vacaciones discurra por paisaje más exóticos, menos alcanzables.
Las vacaciones se parecen al cielo de los musulmanes.
Como cada vez están más lejos, cada vez es también más difícil el retorno.
Imagina bajar del cielo y aterrizar en una reunión de coordinación de la ESO.
 
Comentario:
Por cierto, me ha pasado que he salido de casa y me he encontrado en mi barrio con negocios que para mi eran nuevos y ni sabía que existían, y llevan años funcionando. Y sin embargo creo que podría describir con los ojos cerrados muchos rincones de Venecia, de memoria. ¡Paradojas!.
 
Comentario:
¿Y qué tal si esa cotidianidad la convirtiéramos en placer, si la hiciéramos compatible con descubrir mundos cercanos que los de más lejos vienen a descubrir y admirar?

Desde hace un tiempo paso de enterarme de los grandes desastres, guerras, etc... que suceden a miles de kms en los que no puedo influir en absoluto y quiero saber más de lo que le preocupa a mi vecino o a mi hermano. Pues bien, con lo de los viajes pasa parecido. ¿para qué ir a ver paisajes y monumentos que a la postre no se van a diferenciar mucho de los que tengo cerca y que además puedo ilustrarme por otros medios sobre ello?. Por supuesto todo eso es muy interesante, pero lo dejo para cuando me aburra lo que tengo próximo. ¡Hay tanto cerca para descubrir y disfrutar... y tan poco tiempo!
 
Comentario:
¡Pues has sido muy gráfico y mejor no se puede describir!
Tuve la oportunidad de perderme sola por la Selva Negra. Iba a ser una semana, que se me acortó y se convirtió en cuatro días. Una vuelta repentina, indeseada. Cuatro días en el cielo y luego se te derrumba el mundo. Pero ya uno tiene que coger el ritmo otra vez para seguir con la sucesividad y luego escaparse otra vez.
Eso sí: ¡señal de que uno se lo ha pasado en grande! ¿Señal también de que uno debería replantearse la propia existencia?
No