Hoja nº 293
MODA
"Moda" es un concepto difícil de acotar, por lo que, para mi propósito, moda significa "lo que se propone como estilo de vestir". Excluyo deliberadamente del concepto a la "alta costura" e incluyo en él el "pret-a-porter", además de las "colecciones" de los modistas.
La moda, vaya, es eso que se ve en los desfiles y recogen (con inquietante pertinacia) los telediarios.
Casi inevitablemente se nos anuncia que en tal o cual desfile se nos ofrecen lo que se llevarán en la próxima estación.
Es un ejemplo perfecto de profecía autocumplida.
Por definición, la tendencia solo podría conjeturarse ya que nadie sabe lo que puede ocurrir en el futuro; sin embargo, los diseñadores crean la tendencia ( y el producto se distribuye) con lo que si se decide que serán los estampados lo que molará la próxima primavera, la próxima primavera solo encontraremos estampados. Et voilà.
Siempre he sentido que la moda es el subproducto más gilipollas del capitalismo.
La forma en que se nos presentan los vestidos tiene que ver, seguramente, con el odio explícito que los modistas profesan a las mujeres. Las nodelos van maquilladas como enfermas, están delgadas como convalecientes, andan como idiotas, van vestidas como perturbadas...
La inutilidad de las colecciones, salvo para los telediarios y los modistas, es patente: desde hace años se empeñan en que las mujeres lleven transparencias o las tetas directamente al aire, pero no lo logran
Consiguen, eso sí, que si la tendencia es camisas con cuellos colosales o chunguiteros, resulte imposible encontrar una con un cuello normal.
Barthes escribió...pero, no. No voy a citar a Barthes.
Seguramente escribiré algo más sobre este asunto.
"Moda" es un concepto difícil de acotar, por lo que, para mi propósito, moda significa "lo que se propone como estilo de vestir". Excluyo deliberadamente del concepto a la "alta costura" e incluyo en él el "pret-a-porter", además de las "colecciones" de los modistas.
La moda, vaya, es eso que se ve en los desfiles y recogen (con inquietante pertinacia) los telediarios.
Casi inevitablemente se nos anuncia que en tal o cual desfile se nos ofrecen lo que se llevarán en la próxima estación.
Es un ejemplo perfecto de profecía autocumplida.
Por definición, la tendencia solo podría conjeturarse ya que nadie sabe lo que puede ocurrir en el futuro; sin embargo, los diseñadores crean la tendencia ( y el producto se distribuye) con lo que si se decide que serán los estampados lo que molará la próxima primavera, la próxima primavera solo encontraremos estampados. Et voilà.
Siempre he sentido que la moda es el subproducto más gilipollas del capitalismo.
La forma en que se nos presentan los vestidos tiene que ver, seguramente, con el odio explícito que los modistas profesan a las mujeres. Las nodelos van maquilladas como enfermas, están delgadas como convalecientes, andan como idiotas, van vestidas como perturbadas...
La inutilidad de las colecciones, salvo para los telediarios y los modistas, es patente: desde hace años se empeñan en que las mujeres lleven transparencias o las tetas directamente al aire, pero no lo logran
Consiguen, eso sí, que si la tendencia es camisas con cuellos colosales o chunguiteros, resulte imposible encontrar una con un cuello normal.
Barthes escribió...pero, no. No voy a citar a Barthes.
Seguramente escribiré algo más sobre este asunto.
Etiquetas: moda
Comentario:
Sobre tiendas, tientas y cifras… largo me lo fiáis o mucha confianza dejas en las entretelas de tus cálculos. Si más de la mitad de la población se vistiera en los mercadillos, todas las zaras y taras, inexorablemente bajarían la persiana para los restos. Cosa ésta que a apoco que abramos los ojos constatamos no sucede ni de lejos; más bien, más de la mitad de la población compra los discos en la rua o mercadillos, haciendo cerrar a las tiendas de discos para montar nuevos centros de ropa barata con marca gallega. Madrid Rock RIP…
En lo tocante a ser, pensar, actuar como si fuéramos de izquierda… me suena a mí a un conocido, camelándose a una niña vegetariana en su juventud, que con tal de dejarla tranquila, no hacía otra cosa que recordarle que él actuaba como si fuera un herbívoro, un eterno follador de cuaresmas, -de verdad, créeme…que lo mío es nabo y no rabo, decía en los bares a coito vencido- pero que en realidad, como pensaba era como un auténtico comedor de jabugo deshuesado. Pura pose, vamos… que se delata igual que con palabras como macho, tan obsoletas como los bigotes finos y casposos o los vivas a Rusia.
En lo tocante a ser, pensar, actuar como si fuéramos de izquierda… me suena a mí a un conocido, camelándose a una niña vegetariana en su juventud, que con tal de dejarla tranquila, no hacía otra cosa que recordarle que él actuaba como si fuera un herbívoro, un eterno follador de cuaresmas, -de verdad, créeme…que lo mío es nabo y no rabo, decía en los bares a coito vencido- pero que en realidad, como pensaba era como un auténtico comedor de jabugo deshuesado. Pura pose, vamos… que se delata igual que con palabras como macho, tan obsoletas como los bigotes finos y casposos o los vivas a Rusia.
Comentario:
Perdón, esto me suele generar la firma de manera automática y en esta ocasión no ha ocurrido, pero vamos, que el del anterior comentario soy yo.
Ah, y los archivos de las hojas los descargo sin dificultad. Un placer releer algunos de ellos.
Ah, y los archivos de las hojas los descargo sin dificultad. Un placer releer algunos de ellos.
Comentario:
Perdón, esto me suele generar la firma de manera automática y en esta ocasión no ha ocurrido, pero vamos, que el del anterior comentario soy yo.
Ah, y los archivos de las hojas los descargo sin dificultad. Un placer releer algunos de ellos.
Ah, y los archivos de las hojas los descargo sin dificultad. Un placer releer algunos de ellos.
Comentario:
Permítaseme una reflexión al hilo de esto. Algunos, que nos sentimos de izquierdas e intentamos pensar como si lo fuéramos, tenemos la certeza, entre otras, de que pocas cosas hacen más daño al sistema, al capitalismo, al embaucamiento colectivo, al Gran Hermano... que llamar a las cosas por su nombre. Pocos actos se me imaginan, a día de hoy, más revolucionarios que ése.
La moda no sólo es todas esas cosas que se han dicho, también es un espejo en que se miran muchas (y cada vez más machos) adolescentes sin pretensiones intelectuales ni laborales que imaginan poder vivir de "lucir el palmito" a poco que dejen de comer.
En este sentido, creo que le haríamos un favor a la sociedad (ya, ya sé que no se lo merece) si empezáramos llamando "modelos" a las prendas que llevan estas mujeres y "maniquíes" a quienes las portan.
Hasta no hace tantos años la denominación común era esa, y la perversión que supone tildar de "modelo" (de no se sabe qué) a estas muchachas hace más daño que la mismísima ESO.
La moda no sólo es todas esas cosas que se han dicho, también es un espejo en que se miran muchas (y cada vez más machos) adolescentes sin pretensiones intelectuales ni laborales que imaginan poder vivir de "lucir el palmito" a poco que dejen de comer.
En este sentido, creo que le haríamos un favor a la sociedad (ya, ya sé que no se lo merece) si empezáramos llamando "modelos" a las prendas que llevan estas mujeres y "maniquíes" a quienes las portan.
Hasta no hace tantos años la denominación común era esa, y la perversión que supone tildar de "modelo" (de no se sabe qué) a estas muchachas hace más daño que la mismísima ESO.
Comentario:
Y hay otro detalle a tener en cuenta: no estoy en condiciones de dar una cifra, tal vez el 50%, no lo se, pero mucha gente, me atrevería a decir que es mayoría, se viste en los mercadillos y en tiendas fuera de los circuitos y ahí la moda no entra. No todos son borregos que siguen a los gurus.
Comentario:
¿Está realmente el tema en descubrir lo que hay oculto en la psicología o en la sexualidad de los modistos? Yo creo que no. Aunque vayan de "artistas" - alguno hay que si lo es, pero sólo alguno - lo que son realmente es empresarios del sector textil que pretenden vender sus productos con la mejor publicidad posible.
No veo yo que las tendencias se marquen en los desfiles. Cada uno tiene su propio estilo y dan la campanada de diferentes maneras. Porque de eso se trata: de llamar la atención, que los articulistas resalten sus productos y fijar la marca en la memoria colectiva. Las "tendencias" si que se reflejan luego en la calle, y no son tales, sino una imposición del mercado. Pero pasa igual con otros muchos productos: los libros (me refiero a los best sellers), los juguetes, los muebles y hasta las herramientas van cambiando con el tiempo. Y se podrían poner muchos ejemplos más. El asunto es que el producto quede obsoleto cuanto antes, aunque esté en perfectas condiciones de uso. No da pie a reclamaciones, pero si a nuevas ventas.
Afortunadamente la mayoría de los que compran - compramos - prendas de esos modistos que exhiben modelos raquíticas nos alimentamos bien y en nada nos parecemos a los modelos que nos muestran, salvo las desviaciones enfermizas que también existen y que si, puede que parte de culpa tenga la industria, pero no se la podemos adjudicar toda, que el libre albedrío y la responsabilidad de cada uno también cuentan.
Y perdón, Jesús, si me alargo demasiado :-)
No veo yo que las tendencias se marquen en los desfiles. Cada uno tiene su propio estilo y dan la campanada de diferentes maneras. Porque de eso se trata: de llamar la atención, que los articulistas resalten sus productos y fijar la marca en la memoria colectiva. Las "tendencias" si que se reflejan luego en la calle, y no son tales, sino una imposición del mercado. Pero pasa igual con otros muchos productos: los libros (me refiero a los best sellers), los juguetes, los muebles y hasta las herramientas van cambiando con el tiempo. Y se podrían poner muchos ejemplos más. El asunto es que el producto quede obsoleto cuanto antes, aunque esté en perfectas condiciones de uso. No da pie a reclamaciones, pero si a nuevas ventas.
Afortunadamente la mayoría de los que compran - compramos - prendas de esos modistos que exhiben modelos raquíticas nos alimentamos bien y en nada nos parecemos a los modelos que nos muestran, salvo las desviaciones enfermizas que también existen y que si, puede que parte de culpa tenga la industria, pero no se la podemos adjudicar toda, que el libre albedrío y la responsabilidad de cada uno también cuentan.
Y perdón, Jesús, si me alargo demasiado :-)
Comentario:
Sin embargo, sí es enteramente capitalista dar formato de oficio a las carencias. Lo que antes se escondía, ahora te da dinero. Se puede descubrir en los ojos de casi la totalidad de diseñadores un miedo espantoso a lo femenino, curiosamente, en un oficio donde feminizar lo femenino está de “moda”. Ningún medio de ganar dinero se aprovecha tanto del arrebato de crear cosas tontas con esta descaradez. Así, no es necesario ser bueno sino merecer ese imposible de ser diferente.
Nada importa más que dar vida a sus dibujos, esas muecas humanas de líneas rectas sin vida ni expresividad, como crucifijos envueltos en sábanas, y claro está, toda modelo con chispa es una ofensa. De 20 candidatas se escogerá a aquella que mas parezca haber sido creada a carboncillo por una mano sin gracia. Será la encargada de sujetar con su cuerpo la tristeza convertida en trapo para que un modista, surgido de la escuela de aquel otro que engañó al “Emperador de Cristian Andersen”, no cuestione jamás lo absurdo de su oficio.
Faltan niños para desmantelar esta farsa.
Nada importa más que dar vida a sus dibujos, esas muecas humanas de líneas rectas sin vida ni expresividad, como crucifijos envueltos en sábanas, y claro está, toda modelo con chispa es una ofensa. De 20 candidatas se escogerá a aquella que mas parezca haber sido creada a carboncillo por una mano sin gracia. Será la encargada de sujetar con su cuerpo la tristeza convertida en trapo para que un modista, surgido de la escuela de aquel otro que engañó al “Emperador de Cristian Andersen”, no cuestione jamás lo absurdo de su oficio.
Faltan niños para desmantelar esta farsa.
Comentario:
¿Barthes... el semiólogo, el mismo Roland que visita la china comunista, en los setenta, y sólo se inquiere por la sexualidad de las chinas? jajaja. Un gran intelectual, vive dios... menudo pájaro.
El capitalismo... vuelta la burra al trigo. No creo que sea exclusivo del capitalismo, mira la que lió Mao con su cuello, por ejemplo.
Los modistas, la mayoría homosexuales, tienen que fijar deseos en cuerpos que no desean; por eso intentan androginar los femeninos para adaptarlos a sus gustos, eliminando las características curvas de la única manera posible... matándolas de hambre.
El capitalismo... vuelta la burra al trigo. No creo que sea exclusivo del capitalismo, mira la que lió Mao con su cuello, por ejemplo.
Los modistas, la mayoría homosexuales, tienen que fijar deseos en cuerpos que no desean; por eso intentan androginar los femeninos para adaptarlos a sus gustos, eliminando las características curvas de la única manera posible... matándolas de hambre.





