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Hojas para la Supresión de la Realidad
Destrucción de la realidad mediante la creación de otra más interesante.
Acerca de
Jesús Alonso Ruiz. Ateo y pescador de perlas. Nacido en Guadalajara (España)
Sindicación
 
Hoja nº 314
Los experimentos literarios del Bachiller Alonso
presentan
UNA CRÓNICA DEPORTIVA

(Con ello, el Bachiller se asegura la indiferencia de no pocos lectores, pero su compromiso con la irrealidad y el sincretismo cultural es irreductible)
A lo largo de muchas décadas he insultado (con todo merecimiento) a los periodistas malos; hoy intento escribir una crónica "real" de un acontecimiento deportivo: el TAU-Realmadrid de ayer, sábado 13 de enero de 2007. La idea, por supuesto, es hacerlo un poco mejor que la mayoría

BA-LON-CES-TO, como dijo Pepu
El baloncesto, ya se sabe, es un deporte de estadísticas: la alternancia obligada de ataque y defensa y la propia estructura del juego generan una enorme cantidad de datos cuantificables (puntos, rebotes, pérdidas, violaciones, asistencias...) que -una vez alcanzado un número suficientemente alto de casos- resultan indicativos del juego de un equipo o de un jugador.
Pues bien, las estadísticas decían antes del partido que el Realmadrid era el mejor equipo en conseguir más puntos, el tercero mejor en recibir menos, el primero en asistencias, el mejor en rebotes ofensivos y el quinto en rebotes totales.
Sin embargo, antes del partido casi nadie apostaba por él: las bajas de Hamilton, Mumbrú y Varda, el hecho de jugar en Vitoria y el TAU, que en 29 partidos había perdido solo dos y mantiene una trayectoria extraordinaria en la Euroliga, hacían decantarse los pronósticos hacia su lado más si tenemos en cuenta que sus estadísticas de equipo no diferían demasiado de las del Realmadrid. Además, el TAU era el primero de la clasificación.

El partido comenzó con el TAU por delante (9-5 en el minuto 4) y cuatro minutos después ya ganaba (17-20) el RM con un triple del asombroso Bullock (21 de valoración ACB) y esa delantera no la volvió a perder a lo largo del partido pese a haberse puesto el TAU varias veces a menos de cuatro puntos de distancia.
La fortaleza del RM en defensa es ya un motivo de preocupación en sus rivales: las afamadas rotaciones de Joan Plaza confieren a su defensa una intensidad y una frescura casi insalvables para la mayoría de equipos de la ACB, lo que no es decir poco, dado el altísimo nivel de esta competición.
Pero si a esa defensa le añadimos un Bullock y un Smith en racha anotadora, a un Tomas que crece, a un Hervelle (24 de valoración) y a un Reyes en su línea, las posibilidades de los demás equipos se reducen drásticamente.
El TAU se estrellaba contra una defensa diseñada para que Scola, el mejor jugador que peor cae de esta Liga, no recibiese cerca de la canasta y para evitar que Planinic (un base de casi 2 metros) le ganara la posición a su par en el poste bajo.
El partido dfue de una extraordinaria intensidad y de larga duración: dos horas, debidas a las muchas veces que el juego hubo de detenerse por motivos diversos: faltas, lesiones, lanzar tiros libres sin el equipo contrario al completo...
En el TAU brillaron Planinic y Scola y, en menor medida, Rakocevic, que estuvo en estado de revolución permanente, pidiendo todos los balones.
Los árbitros aportaron su granito de arena al espectáculo pitando una técnica descabellada a Marko Tomas que significó su expulsión: se la ganó por haberse llevado las manos a la cabeza tras una falta inexistente que le pitaron a él mismo. Se conoce que, no siendo argentino, eso no se puede hacer.
Parte del público (con seguridad futboleros pasados al baloncesto por la situación del Alavés) insultaron a Felipe Reyes con tan bochornosa pertinacia que el propio comentarista de de TV, Pere Barthe, se vio obligado a hacer un comentario en el sentido de que estaban llamando hijo de puta a un campeón del mundo, a un deportista y a un rival, pero no a un enemigo.
Hagamos votos para que el crecimiento de la afición al baloncesto no se nutra de cenutrios: preferimos a ese público que se sabe el reglamento.
El RM acaba la primera fase de la Liga como primero y, habiendo superado el escollo del TAU, ha aprobado todas las asignaturas incluida la de ganar a pesar de las graves lesiones de algunos de sus jugadores más importantes.


No