Hoja nº 323
NO ESTOY AQUÍ
La desaparición de mi contador de visitas me ha dejado sumido en un estado de confusión, mayormente por no saber cómo arreglarlo (sí, he reinstalado el código, etc...).
Quizás por ello, me he sumergido (ya que estoy sumido) en aguas familiares: en la lectura de Introducción a Góngora de Emilio Orozco y Góngora y el Polifemo, de Dámaso Alonso.
Y, oye, se está muy bien por esas profundidades...
La desaparición de mi contador de visitas me ha dejado sumido en un estado de confusión, mayormente por no saber cómo arreglarlo (sí, he reinstalado el código, etc...).
Quizás por ello, me he sumergido (ya que estoy sumido) en aguas familiares: en la lectura de Introducción a Góngora de Emilio Orozco y Góngora y el Polifemo, de Dámaso Alonso.
Y, oye, se está muy bien por esas profundidades...
Comentario:
Otra de las cosas buenas del "perder": pierdes el contador y te encuentras con cosas más agradables e interesantes. Todo tiene su equilibrio.





