Hoja nº 68
Hay tres clases de hombres: el Hombre Masculino, el Comeyogures y El Que Se Las da de Hombre Masculino, Pero hace Visitas Nocturnas a la Nevera.
Analizaremos las tres clases en las próximas Hojas. Hoy empezamos con:
EL HOMBRE MASCULINO /1
He aquí el manifiesto de una raza de hombres que creíamos olvidada, destruida por el asalto de los maricas y las feministas; una raza que resurge de sus cenizas cual Ave Fénix, firmemente decidida a poner el mundo en su sitio: una raza que, desde ahora, todos conocerán como LOS HOMBRES MASCULINOS.
“El hombre masculino lleva vaqueros que no conocen el agua y su sastre se llama Levi’s. El tío de pelo en pecho que cambia de emisora cuando se le cuela David Bustamante o Blur, y pasa el sábado por la noche en el Hell’s Angels charlando de mecánica. El gachó que toca con los pies en el suelo y que sueña invadir con su Harley el plató de Salsa Rosa una mañana, acompañado por sus colegas vestidos de faena, esgrimiendo latas de cerveza Voll-Damm y dedicando obscenidades a todas las mujeres del país. El menda que se mea en la pared es capaz de prender fuego a un bosque simplemente para calentarse la taza del café. Y, por supuesto, ¡el macho que los tiene en su sitio como carne, y no yogures u otras mariconadas por el estilo!”
AVISO: Esto que sigue no es un manual al uso.
Los manuales baratos los podéis encontrar en las revistas del corazón, abarrotando librerías y quioscos: “Cómo hacer que tu pareja sea más comprensiva”, “Cómo cultivar las gardenias de Beluchistán”, “Cómo educar a tu chucho para no traumatizarlo”. Tampoco es un test lechuguino y ridículo: “¿Eres sexy?”, “¿Deben ellos ayudar en las tareas domésticas?”, “¿Estás a favor de compartir pareja?”. Oh, muchachos, ¿os imagináis a John Wayne leyendo un artículo sobre cómo destetar a su perro alsaciano? ¿Sobre cómo trasplantar sus gardenias? ¡!!Arrghhh!!!
Todo esto para llegar a una conclusión: todos estos manuales, todos estos artículos, todos estos tests… HAN SIDO HECHOS PARA LAS TÍAS.
¡Ellas van viento en popa!, y si no, un poco de historia:
Algo empezó a fallar en nuestras sociedades alrededor de 1954 cuando los enchufados del gobierno americano empezaron a repatriar a los combatientes del Vietnam justo cuando aquello se empezaba a poner guapo. Poco después aparecieron los hippies: pelos largos, sucios, grasientos, que introdujeron el último horror: ¡collares para hombres!
Calma. Conservad vuestra sangre fría. Es evidente que el simple recuerdo de estos hechos nos llena a nosotros, los hombres masculinos, de una rabia incontenible y comprensible. Dejad por unos minutos estas hojas. Relajaos. Meteos un lingotazo de cerveza. Si es necesario id a cambiar el aceite del coche. Eso es. ¿Más tranquilos? Vale.
Al principio de los años setenta, los hippies entraron en vías de auto-extinción. ¡Bien les está, a ellos y a sus malditas drogas psicodélicas! ¡Pero la crisis continúa!
Surgiendo de la nada, los movimientos feministas afluyen en tropel como una horda compacta y tupida. ¿Qué pretenden? Agarraos… ¡LA MUJER ES IGUAL AL HOMBRE! Antes de que los machos tuviesen tiempo de recuperarse de los ultrajes de estas mujerzuelas histérico-maníacas, de repente, la homosexualidad hace una entrada estruendosa en la escena de la mass-media. Cuanto menos hablemos de esta historia, mejor estaremos los hombres masculinos. Afortunadamente, todavía se puede contener con un dique esta marejada. Las sarasas y las tortilleras tienen sus revistas, sus clubes, sus shows… Perfecto. Que se queden ahí. Que se den cuenta de que este país no va a convertirse en una nación de comeyogures patinadores sobre ruedas.
Y nosotros vamos a reaccionar, aquí, ante vuestros ojos, comenzando ahora mismo.
A decir verdad, hay que decir que nosotros, los hombres masculinos, adoramos este asunto. Cuantos más conflictos se vean, cuantos más jaleos haya, más se podrá revelar el hombre dondequiera que esté. Una buena bronca de vez en cuando es un buen modo de reafirmar a un hombre masculino. Y en tanto que nuestros enemigos mantienen una lucha encarnizada para transformar los edificios públicos en “lugares llenos de vida” o en putas guarderías, nosotros vamos a contrarrestar sus planes revelando a la desorientada juventud cómo debe comportarse un hombre masculino ante la realidad:
Con la música.
Con la moda.
Con los amigos.
Con la manduca.
Con la literatura.
Con el cine.
Con la madre.
Con los ligues.
Pero primero, y para que queden las cosas lo más claras posibles, adelantamos tres pequeñas listas:
LOS HOMBRES MASCULINOS:
Arturo Pérez-Reverte
John Wayne
Atila
Clint Eastwood
Francisco Álvarez Cascos
Loquillo
Hristo Stoichkov
Jean Paul Belmondo
Robert Mitchum
Chuck Norris
Burt Reynolds
Charles Bronson
Manuel Gutiérrez-Mellado
María Jiménez
Keith Richards
Humphrey Bogart
Coto Matamoros
Arantxa Sánchez-Vicario
LOS QUE SE LAS DAN DE HOMBRES MASCULINOS, PERO HACEN ESCAPADAS NOCTURNAS A LA NEVERA:
Ramoncín
Lorenzo Lamas
Lenny Kravitz
Sylvester Stallone
Primo de Rivera
Kurt Cobain
Miguel de la Quadra-Salcedo
Roberto Alcázar
Mick Jagger
Luis del Olmo
Kiko Matamoros
Gerard Depardieu
Tejero
LOS COMEYOGURES:
Bertín Osborne
Tintín
Carlos Moyà
Eduardo Noriega
Michael Jackson
Jean Pierre Junot
David Bisbal
Romario
Ozzy Osborne
Pedro J. Ramírez
Guti
Woody Allen
Hugh Grant
Mikel Erentxun
Leonardo DiCaprio
Enrique Iglesias
Pedro Ruiz
Patrick Swayze
Woody Allen
(Continuará)
Analizaremos las tres clases en las próximas Hojas. Hoy empezamos con:
EL HOMBRE MASCULINO /1
He aquí el manifiesto de una raza de hombres que creíamos olvidada, destruida por el asalto de los maricas y las feministas; una raza que resurge de sus cenizas cual Ave Fénix, firmemente decidida a poner el mundo en su sitio: una raza que, desde ahora, todos conocerán como LOS HOMBRES MASCULINOS.
“El hombre masculino lleva vaqueros que no conocen el agua y su sastre se llama Levi’s. El tío de pelo en pecho que cambia de emisora cuando se le cuela David Bustamante o Blur, y pasa el sábado por la noche en el Hell’s Angels charlando de mecánica. El gachó que toca con los pies en el suelo y que sueña invadir con su Harley el plató de Salsa Rosa una mañana, acompañado por sus colegas vestidos de faena, esgrimiendo latas de cerveza Voll-Damm y dedicando obscenidades a todas las mujeres del país. El menda que se mea en la pared es capaz de prender fuego a un bosque simplemente para calentarse la taza del café. Y, por supuesto, ¡el macho que los tiene en su sitio como carne, y no yogures u otras mariconadas por el estilo!”
AVISO: Esto que sigue no es un manual al uso.
Los manuales baratos los podéis encontrar en las revistas del corazón, abarrotando librerías y quioscos: “Cómo hacer que tu pareja sea más comprensiva”, “Cómo cultivar las gardenias de Beluchistán”, “Cómo educar a tu chucho para no traumatizarlo”. Tampoco es un test lechuguino y ridículo: “¿Eres sexy?”, “¿Deben ellos ayudar en las tareas domésticas?”, “¿Estás a favor de compartir pareja?”. Oh, muchachos, ¿os imagináis a John Wayne leyendo un artículo sobre cómo destetar a su perro alsaciano? ¿Sobre cómo trasplantar sus gardenias? ¡!!Arrghhh!!!
Todo esto para llegar a una conclusión: todos estos manuales, todos estos artículos, todos estos tests… HAN SIDO HECHOS PARA LAS TÍAS.
¡Ellas van viento en popa!, y si no, un poco de historia:
Algo empezó a fallar en nuestras sociedades alrededor de 1954 cuando los enchufados del gobierno americano empezaron a repatriar a los combatientes del Vietnam justo cuando aquello se empezaba a poner guapo. Poco después aparecieron los hippies: pelos largos, sucios, grasientos, que introdujeron el último horror: ¡collares para hombres!
Calma. Conservad vuestra sangre fría. Es evidente que el simple recuerdo de estos hechos nos llena a nosotros, los hombres masculinos, de una rabia incontenible y comprensible. Dejad por unos minutos estas hojas. Relajaos. Meteos un lingotazo de cerveza. Si es necesario id a cambiar el aceite del coche. Eso es. ¿Más tranquilos? Vale.
Al principio de los años setenta, los hippies entraron en vías de auto-extinción. ¡Bien les está, a ellos y a sus malditas drogas psicodélicas! ¡Pero la crisis continúa!
Surgiendo de la nada, los movimientos feministas afluyen en tropel como una horda compacta y tupida. ¿Qué pretenden? Agarraos… ¡LA MUJER ES IGUAL AL HOMBRE! Antes de que los machos tuviesen tiempo de recuperarse de los ultrajes de estas mujerzuelas histérico-maníacas, de repente, la homosexualidad hace una entrada estruendosa en la escena de la mass-media. Cuanto menos hablemos de esta historia, mejor estaremos los hombres masculinos. Afortunadamente, todavía se puede contener con un dique esta marejada. Las sarasas y las tortilleras tienen sus revistas, sus clubes, sus shows… Perfecto. Que se queden ahí. Que se den cuenta de que este país no va a convertirse en una nación de comeyogures patinadores sobre ruedas.
Y nosotros vamos a reaccionar, aquí, ante vuestros ojos, comenzando ahora mismo.
A decir verdad, hay que decir que nosotros, los hombres masculinos, adoramos este asunto. Cuantos más conflictos se vean, cuantos más jaleos haya, más se podrá revelar el hombre dondequiera que esté. Una buena bronca de vez en cuando es un buen modo de reafirmar a un hombre masculino. Y en tanto que nuestros enemigos mantienen una lucha encarnizada para transformar los edificios públicos en “lugares llenos de vida” o en putas guarderías, nosotros vamos a contrarrestar sus planes revelando a la desorientada juventud cómo debe comportarse un hombre masculino ante la realidad:
Con la música.
Con la moda.
Con los amigos.
Con la manduca.
Con la literatura.
Con el cine.
Con la madre.
Con los ligues.
Pero primero, y para que queden las cosas lo más claras posibles, adelantamos tres pequeñas listas:
LOS HOMBRES MASCULINOS:
Arturo Pérez-Reverte
John Wayne
Atila
Clint Eastwood
Francisco Álvarez Cascos
Loquillo
Hristo Stoichkov
Jean Paul Belmondo
Robert Mitchum
Chuck Norris
Burt Reynolds
Charles Bronson
Manuel Gutiérrez-Mellado
María Jiménez
Keith Richards
Humphrey Bogart
Coto Matamoros
Arantxa Sánchez-Vicario
LOS QUE SE LAS DAN DE HOMBRES MASCULINOS, PERO HACEN ESCAPADAS NOCTURNAS A LA NEVERA:
Ramoncín
Lorenzo Lamas
Lenny Kravitz
Sylvester Stallone
Primo de Rivera
Kurt Cobain
Miguel de la Quadra-Salcedo
Roberto Alcázar
Mick Jagger
Luis del Olmo
Kiko Matamoros
Gerard Depardieu
Tejero
LOS COMEYOGURES:
Bertín Osborne
Tintín
Carlos Moyà
Eduardo Noriega
Michael Jackson
Jean Pierre Junot
David Bisbal
Romario
Ozzy Osborne
Pedro J. Ramírez
Guti
Woody Allen
Hugh Grant
Mikel Erentxun
Leonardo DiCaprio
Enrique Iglesias
Pedro Ruiz
Patrick Swayze
Woody Allen
(Continuará)
Comentario:
Soberbio!





