Hoja nº 69 (esté sí que es un número...)
EL HOMBRE MASCULINO /2
El hombre masculino y la música
El hombre masculino no tiene nada contra la música, siempre que sea rock, rockabilly, death metal o rock’n roll. Tiene, incluso, una tendencia a apreciar la música, la buena música, mientras bebe una copa o se da una vuelta con el Cadillac o el SEAT Leon con un hatajo de colegas.
El hombre masculino vibra cuando oye la música de películas tales como El nido de las águilas, Operación Dragón o El Álamo. Una discoteca del hombre masculino debería comprender una base sana: la mayoría de discos de Elvis, Eddie Cochran, casi todo Metallica, Gene Vincent, Deep Purple o Rod Stewart. Y en su máquina Rock-Ola, las siguientes canciones:
“I’m a man” de Chicago; “500% man” de Boddley; “Born to be wild” de Steppenwolf, “Great balls of fire” de Jerry Lewis y “Jumpin’ Jack Flash” de los Rolling.
¡Pero ya está bien de música!
La moda masculina
El hombre vive en un mundo de apariencias. Ninguna otra sociedad se ha construido sobre el rápido juicio del hombre acerca del hombre… Una simple ojeada y ya está: tienes delante a un hombre masculino o a un simple comeyogures.
Demos paso a lo que da seguridad al lector, hechos incontestables. El hombre masculino pasa todo su tiempo ganando dinero para destinarlo a cosas IMPORTANTES (el chuletón tártaro del sábado-sabadete en la ciudad, los DVDs Porno, la chopper Harley).
A continuación viene la ropa. Ropas sencillas y rudas son la prueba de que estáis frente al mundo de los yogures. Y qué importancia tiene que os sintáis hombres masculinos en vuestro fuero interno… si no tenéis una ropa reglamentaria seréis confundidos con palurdos, unos niñatos, ¡unos comeyogures!
Abreviemos. La guardarropía esencial del hombre masculino se resume en un par de botas militares, un par de vaqueros Levi’s, unas cuantas camisetas color negro o caqui, el revolver Smith & Wesson y una cazadora tejana o de cuero con las mangas cortadas.
La cazadora se puede sustituir por la noche por una blazer azul oscuro cuyo bolsillo superior esté adornado por un emblema (por ejemplo, el de la Asociación Nacional del Rifle). ¡Cuidado! ¡Todo cambia a una velocidad de vértigo! La chaqueta de pana con coderas y hombreras que en otra época distinguía al hombre masculino ha sido adaptada y pervertida, transformada en el último signo blandengue. ¡A decir verdad, el hombre masculino actual preferiría estar muerto antes que ser visto con una!
Y dejad los sombreros de cow-boy y las camisas azul turquesa para los que montan a caballo en Dallas, Texas. La corbata, sin embargo, es un medio de señalar en qué acera estáis. También hay que decir que un cuello abierto no os llevará ninguna parte. Si no podéis llevar una corbata o un cuello abotonado, ¿por qué no acabáis de joder la marrana y os compráis una falda de flores? ¿Eh?
Además de las corbatas hay otros accesorios básicos de la moda masculina. Nos referimos a las cuchilladas en la jeta, a las tiritas en las cejas y a los tatuajes.
¡Cuidado con los tatuajes! Se sabe dónde empiezan pero… bueno, ya sabéis a lo que me refiero. Un brazo tatuado con la inscripción “Amor de madre” no tiene nada, pero que nada de viril. Una mariposa de colores en el anca, tampoco.
No. El hombre preferiría inscripciones tales como: “Esclavo de Satán”, “Made in Spain” o “Be Bop A Lula”. Además, todo esto tiene que ir adornado con armas fálicas (cuchillos, espadas, bayonetas, lanzas) o de animales con dientes o garras puntiagudas (tigres, cobras, águilas, lobos, gatos monteses…)
Y no vayáis a buscar un tatuador muy fino.
Un tatuaje viril tiene que dar la impresión de haber sido hecho por uno mismo, con una mano temblorosa sobre vuestro brazo (o sobre vuestro torso) con una vieja navaja mellada, una botella de tinta china y los ánimos de todos los colegas a lo largo de un fin de semana de desmadre salvaje.
EL MENÚ DEL HOMBRE MASCULINO
- Chuletas de cerdo con mostaza
- Pizza de anchoas
- Tacos
- Chile con carne
- Steak tártaro
- Huevos cocidos con ketchup
- Fast food
LO QUE EL HOMBRE MASCULINO EVITA A TODA COSTA
- El requesón
- Yogur
- Trufas
- Lonchas de ternera con foie-gras
- Tortitas con nata
- Filete de barbo con lechuga
- Ensalada verde
- Postre de la casa
El hombre masculino y la música
El hombre masculino no tiene nada contra la música, siempre que sea rock, rockabilly, death metal o rock’n roll. Tiene, incluso, una tendencia a apreciar la música, la buena música, mientras bebe una copa o se da una vuelta con el Cadillac o el SEAT Leon con un hatajo de colegas.
El hombre masculino vibra cuando oye la música de películas tales como El nido de las águilas, Operación Dragón o El Álamo. Una discoteca del hombre masculino debería comprender una base sana: la mayoría de discos de Elvis, Eddie Cochran, casi todo Metallica, Gene Vincent, Deep Purple o Rod Stewart. Y en su máquina Rock-Ola, las siguientes canciones:
“I’m a man” de Chicago; “500% man” de Boddley; “Born to be wild” de Steppenwolf, “Great balls of fire” de Jerry Lewis y “Jumpin’ Jack Flash” de los Rolling.
¡Pero ya está bien de música!
La moda masculina
El hombre vive en un mundo de apariencias. Ninguna otra sociedad se ha construido sobre el rápido juicio del hombre acerca del hombre… Una simple ojeada y ya está: tienes delante a un hombre masculino o a un simple comeyogures.
Demos paso a lo que da seguridad al lector, hechos incontestables. El hombre masculino pasa todo su tiempo ganando dinero para destinarlo a cosas IMPORTANTES (el chuletón tártaro del sábado-sabadete en la ciudad, los DVDs Porno, la chopper Harley).
A continuación viene la ropa. Ropas sencillas y rudas son la prueba de que estáis frente al mundo de los yogures. Y qué importancia tiene que os sintáis hombres masculinos en vuestro fuero interno… si no tenéis una ropa reglamentaria seréis confundidos con palurdos, unos niñatos, ¡unos comeyogures!
Abreviemos. La guardarropía esencial del hombre masculino se resume en un par de botas militares, un par de vaqueros Levi’s, unas cuantas camisetas color negro o caqui, el revolver Smith & Wesson y una cazadora tejana o de cuero con las mangas cortadas.
La cazadora se puede sustituir por la noche por una blazer azul oscuro cuyo bolsillo superior esté adornado por un emblema (por ejemplo, el de la Asociación Nacional del Rifle). ¡Cuidado! ¡Todo cambia a una velocidad de vértigo! La chaqueta de pana con coderas y hombreras que en otra época distinguía al hombre masculino ha sido adaptada y pervertida, transformada en el último signo blandengue. ¡A decir verdad, el hombre masculino actual preferiría estar muerto antes que ser visto con una!
Y dejad los sombreros de cow-boy y las camisas azul turquesa para los que montan a caballo en Dallas, Texas. La corbata, sin embargo, es un medio de señalar en qué acera estáis. También hay que decir que un cuello abierto no os llevará ninguna parte. Si no podéis llevar una corbata o un cuello abotonado, ¿por qué no acabáis de joder la marrana y os compráis una falda de flores? ¿Eh?
Además de las corbatas hay otros accesorios básicos de la moda masculina. Nos referimos a las cuchilladas en la jeta, a las tiritas en las cejas y a los tatuajes.
¡Cuidado con los tatuajes! Se sabe dónde empiezan pero… bueno, ya sabéis a lo que me refiero. Un brazo tatuado con la inscripción “Amor de madre” no tiene nada, pero que nada de viril. Una mariposa de colores en el anca, tampoco.
No. El hombre preferiría inscripciones tales como: “Esclavo de Satán”, “Made in Spain” o “Be Bop A Lula”. Además, todo esto tiene que ir adornado con armas fálicas (cuchillos, espadas, bayonetas, lanzas) o de animales con dientes o garras puntiagudas (tigres, cobras, águilas, lobos, gatos monteses…)
Y no vayáis a buscar un tatuador muy fino.
Un tatuaje viril tiene que dar la impresión de haber sido hecho por uno mismo, con una mano temblorosa sobre vuestro brazo (o sobre vuestro torso) con una vieja navaja mellada, una botella de tinta china y los ánimos de todos los colegas a lo largo de un fin de semana de desmadre salvaje.
EL MENÚ DEL HOMBRE MASCULINO
- Chuletas de cerdo con mostaza
- Pizza de anchoas
- Tacos
- Chile con carne
- Steak tártaro
- Huevos cocidos con ketchup
- Fast food
LO QUE EL HOMBRE MASCULINO EVITA A TODA COSTA
- El requesón
- Yogur
- Trufas
- Lonchas de ternera con foie-gras
- Tortitas con nata
- Filete de barbo con lechuga
- Ensalada verde
- Postre de la casa
Comentario:
También hay que evitar cualquier producto anunciado por José Coronado, icono de los comepollas comeyogures.





