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Hojas para la Supresión de la Realidad
Destrucción de la realidad mediante la creación de otra más interesante.
Acerca de
Jesús Alonso Ruiz. Ateo y pescador de perlas. Nacido en Guadalajara (España)
Sindicación
 
Hoja nº 89
ATAQUE DE LA REALIDAD

El día 21 de enero de 2005, a las 21:49, hora peninsular, un individuo del mundo real ha lanzado un ataque a estas Hojas. Sígase este enlace para ver todos los detalles.
Se trata, como puede verse, de un comentario a una Hoja de hace dos meses.
Decía Valéry que la sintaxis es una facultad del alma, a lo que yo añado que también la ortografía lo es. Un fulano que escribe "xorra", como queriendo decir chorra, "pagina", por página, "se" por o "quien" por quién y, además, confunde los signos de puntuación, es un minusválido animal (del lat. anima, alma) o un periodista.
Para él (para especímenes como él), precisamente, se escriben estas Hojas.
Atrapados por la ESO, por los clichés en lugar de ideas, con la obligación imperiosa de ser enrollados, estos ejemplares están incapacitados para reconocer una idea cuando se la encuentran: nunca han visto una. Lo siento por Platón.
Ignoro cómo puede haber llegado hasta aquí, pero le pediría que siguiera visitándome porque nada fortalece más tus convicciones que una horda de tártaros atacándote por ellas.
 
Comentario:
Cuando la realidad asoma es que algún poro hay abierto. Eso quiere decir que se hace necesaria una buena limpieza cutánea y varios potingues más.

P.S.: En caso de que no sea posible la realización de tal limpieza, puede dar resultado rociarse con tabaco picado y regarse. Para matar pulgones surte efecto -lo he comprobado-, puede que con la realidad también.
 
Comentario:
Iba a comentar lo mismo que Camarada Bakunin, esa maldita máquina-que-todo-lo-sabe-y-a-veces-manda-señales-extrañas-sobre-lo-que-le-preguntamos
 
Comentario:
La pobre bestia...
Lo que es preocupante, como bien te preguntas: ¿cómo aterrizan estos animalillos por aquí? Fácil, extrañas cadenas de búsqueda en el gran Oráculo de nuestro tiempo: el-buscador-del-que-no-hablamos.
 
Comentario:
Sí, yo tengo en casa dos minusválidos animales (y no son mis padres). Me refiero a mis gatas, que tampoco saben de sintaxis. Me encantan, se dejan acariciar (a veces), les doy de comer cuando me sale de los ovarios, y de beber cuando me aburro. Si no me apetece, ni las miro, y ellos (los minusválidos animales) tan contentos. Como el del comentario, no saben de sintaxis. Pero eso sí, gracias a dios, no son ni periodistas ni psicólogas. Ojalá chascando los dedos volviera el engendro del "comentario" infeliz, le daríamos de comer entre todos, de beber, le haríamos brincar y teclear para divertimento y risas de la concurrencia. Bsss, bsss, bsssss, chiquitín, vuelve....
No